domingo, 29 de noviembre de 2015
Decisiones que se toman solas
El otro día hablaba de poner límites temporales a algunas personas. O quizás solo de poner límites a cuanto permitimos que sus decisiones y sus actitudes afecten a nuestra vida.
Toda regla existe para saltarsela. Tal y como me ha surgido el primer examen de dicha regla, lo he suspendido.
Esta semana he estado nervioso y tenso. He tenido problemas y lo he pasado mal. He estado inquieto. Todo porque no he sido capaz de aislarme de las consecuencias de una decisión que, sinceramente, tampoco es tan importante.
Dicen que, quién con niños se acuesta, meado se levanta. También dicen que la gente no cambia, aprende a comportarse en sociedad. Determinadas normas de respeto son basicas. Si no se tienen en cuenta, surgen problemas. Este es un acuerdo entre personas.Una vez se saltan dichas normas de respeto, dejamos de comportarnos y actuar como personas independientes y empezamos a valorarnos como objetos. ¿Cosificación? Esa palabra la he escuchado hace poco y viene bien aquí. ¿Qué puedo obtener de ti? ¿Cuanto me cuesta conseguirlo?
Es tan facil como eso. Una vez se rompe el acuerdo tácito de respeto y aprecio, lo que queda es... cosificación.
Y bueno. No me parece mal. Ya hace unas semanas hay gente que está siendo expelida de mi vida en capsulas de salvamento, con una baliza por si quizás algún día vuelven. Me da un poco de pena, lo reconozco, como siempre que algo se acaba, pero el otro día hablaba sobre una chica con la que tuve una historia en preterito perfecto simple. Antes empleaba el imperfecto. Ese cambio es muy importante porque el pasado, que siempre ha sido una sombra que me lastraba (y me lastra) en el caso de esta chica va quedando atrás. Cerrando cosas.
La decisión está tomada. Mañana cerraré esto y seguiré con mi vida. Y el fin de semana que viene daré por acabado esta tontería.
sábado, 28 de noviembre de 2015
Cuando tu cuerpo te tira indirectas
Llevo una semana un poco regular. Ayer, ya agotado, hice una revisión de mi estado. Dolor de espalda, un cierto estreñimiento, los hombros cargados, agujetas en las piernas... hay una parte de exceso de esfuerzo físico mezclado con poco estiramiento. Correcto. Pero hay otra parte de estrés, de no saber gestionar emociones. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo sabe lo que nos conviene muchas veces mejor que nosotros.
¿Como hacemos caso a nuestro cuerpo? Siendo cuidadosos. Si tenemos un exceso de tensión... hay que eliminarlo. No sirve de nada atacar los sintomas, hay que atacar el foco. Tenemos que sentirnos bien, cuidarnos. En mi caso, poner orden empieza de fuera adentro y viceversa. Ordeno mi cuarto. Limpio la casa. Ordeno mi cabeza. Las cosas que he ido dejando caer por cualquier sitio de cualquier manera mientras llevaba prisa, vuelven a su sitio. Planeo. Tomo decisiones y evaluo sus resultados. Cada uno sabemos que nos sienta bien y como conseguirlo, pero lo importante es lo siguiente: tenemos que escucharnos. Porque si nos duele algo, aparte de por un motivo físico obvio, es probable que haya un motivo emocional detrás. Cuidarse uno mismo empieza por respetarse y tratarse bien.
Vamos a por ello. Estoy cansado pero contento. Tengo ganas de ir haciendo cosas y ver sus resultados así que al lío.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Caricatura de ti mismo
Todo rasgo llevado al extremo termina siendo parodico/comico. El humor es un refugio tan seguro o incluso mejor que la hostilidad.
Partiendo de esas dos bases, ayer me dí cuenta de algo bastante curioso. Cuando me va mejor en la vida es cuando dejo de reírme de mi mismo. Y a la vez, reírme de mi mismo es la forma que tengo de esconderme de rasgos que no me gustan, de evitar situaciones tensas. Si uno lo piensa friamente, es una actitud adoptada durante la adolescencia, ante el miedo a no encajar, ¿qué mejor que ser divertido? A todo el mundo le gusta la gente que le hace reír. Es agradable. De hecho una de las mejores formas de conquistar a una chica es hacerla reír.
Pero, como en todo, llega un momento en que el medio se convierte en un fin y perdemos la logica que nos impulsó a tomar un camino, conviertiendo la costumbre en ley y vaciandola de contenido. Se difuminan los limites. Y en el camino, nos perdemos el respeto a nosotros mismos.
Es una parte más del proceso de madurez y revisión en el que estoy involucrado. Darse cuenta de que no pasa nada si uno no está todo el tiempo haciendo reír a los demás, que la alegria se mide de muchas formas diferentes. Y que la ídea de ocultarme en una imagen exagerada de mi lo unico que sirve es para distorsionar la percepción que alguna gente tiene, sin obtener más fin que el de distraerlos de la realidad.
O quizás es que, un poco a mi pesar, mis dos vidas están convergiendo en una unica.
lunes, 23 de noviembre de 2015
Una herida abierta
Hace un momento he estado a punto de escribir "ya se han reido lo suficiente de mi". Ha sido al ir a teclearlo, asomandome a esas partes de mi mente que suelen estar latentes, que he visto la herida. Que fea. La herida que te deja la humillación, el desamor, la soledad. Una herida que aumentas voluntariamente, cortando un poquito más de carne para justificar tus lagrimas, en una espiral que no lleva a ningún lado. Estoy mal porque me hicieron daño y me hago daño para estar mal.
Ya basta. El dolor, la tristeza, tienen una potencia creativa obvia. Nos conecta con parte de nuestra vida que no queremos mirar y permite que de ahí salgan cosas buenas. No hay que desterrar lo negro. Pero tampoco hace falta bañarse en negro. Es muy sugerente y tentador el dejarse embriagar, el justificarlo todo, el obsesionarse.
Eso no funciona. Ahí fuera hace un día maravilloso, o eso creo. Y si no, seguro que es maravilloso para alguien. ¿Por qué no para mi? ¿Por qué no disfrutar de un libro, sonreír a un desconocido, sentirme querido y especial? Porque soy querido y especial. O como decía una amiga, "Eres unico y especial, como todos los demás". Que frase tan divertida.
No dejad que vuestras heridas se extiendan, que empapen todo, que os abrumen. El silencio, el aburrimiento... son malos consejeros, igual que el hambre, el sueño o el dolor. Cuidaros. Cuidaros por dentro y por fuera, dejad que lo malo salga. Encontrar algo que lo justifique o crearle una justificación y luego seguir adelante. Todo lo bueno, como todo lo malo, termina.
Y por Dios, no dejéis que el rencor os impida ser justos. Si una persona X os agravió, la culpa es de la persona X. El resto del mundo no tenemos nada que ver. En serio.
Demasiado frío
Decía una colega en un correo que se siente "mal, demasiado fría". Curiosamente, coincide con un momento en mi vida que yo he pasado por algo similar. Pero no veo nada malo en ello.
Entendedme. A todos nos gusta sentirnos queridos, sentirnos valorados y apreciados. A veces peleamos por ello y lloramos, como niños pequeños a los que nos quitan el chupete. Pero ya no somos niños pequeños. Somos (algunos) adultos responsables de nuestras acciones y debemos entender que tienen consecuencias.
También he sido acusado de ser "demasiado logico". Es curioso como, cuando uno plantea una solución desagradable a un problema aún más desagradable, mucha gente prefiere poner excusas o mirar para otro lado. Como si el problema fuera a arreglarse solo o no existiera, como si dejandolo debajo de la alfombra fuera a arreglarse.
Creanme, ya he probado eso y no funciona. Lo que funciona es endurecerse, hacer lo que hay que hacer, cortar por lo sano y reconstruir los pedazos. Y cuando digo "reconstruir" no quiero decir pasarme el día llorando sobre la porcelana rota, sino levantar la cabeza y construir algo nuevo. ¿Que es duro? Sí. ¿Qué es desagradable? Cuanto más vueltas le des, más duro será. Decía un ex de mi hermana que "cuando uno tiene que comerle el culo a un perro, no sirve de nada mirarle el rabo".
No. No creo ser demasiado frío. Si he tenido un momento en que me he asustado de mi insensibilidad, pero ha sido por las expectativas, por el bloqueo emocional. No hace falta estar todo el día a la defensiva. Pero tampoco hay que quedarse mirando la nada, convertir un problema pequeño en una crisis o castigarnos por algo que, simplemente, es mala suerte. A veces las cosas no salen bien porque... porque no tienen porqué salir bien. Mientras hagamos aquello en lo que creemos, nos mantengamos honestos y no rehuyamos el contacto con la realidad, todo irá bien. Más tarde o más temprano. Y si para ser feliz a veces tengo que ser demasiado frío, sea.
domingo, 22 de noviembre de 2015
Despidiendome de sitios
Esta semana he estado de vacaciones suave, suave, su su su ave en una isla a la que hacía años que no iba. Me ha gustado volver, aunque me molesta como habla la gente, como interactua y me veo incapaz de acercarme allí. Parece una tonica de estos últimos años ir a sitios para saber que no volveré, y es una tónica que no acaba de gustarme. En cambio, otros sitios a los que voy yendo me gustan y aparecen nuevos destinos. Como dice la gente, cuando Dios cierra una puerta abre una ventana.
La verdad que no tengo de qué quejarme. Esta semana he sido mimado y he descansado mucho. Pero reconozco que tengo una presión vital, una cierta "prisa por vivir". Como si tuviera que llegar a alguna frontera y cruzarla, como si hubiera algo que tengo que hacer antes de morir. Es algo interesante. Hasta ahora siempre he deambulado, sin saber lo que buscaba. Ahora sigo sin saberlo, pero me he dado cuenta que hay cosas que no me gustan y que no quiero hacer. Cosas que antes me parecían normales e interesantes pero ahora... me debo estar haciendo viejo.
Aún así ha sido un buen periodo de tiempo y lo he pasado bien. Ahora tengo un "examen" dentro de tres semanas que a ver como se plantea. Aparte eso, he vuelto a Madrid y tengo unos días de estres para ir resolviendo cosas. Y la navidad está ahí, a un mes vista. Vamos a ir empezando a pensar cosas para esa epoca y para el año que viene. Que contento estoy de como está yendo este año.
lunes, 16 de noviembre de 2015
Sueños raros
Hoy me he echado una siesta un poco extraña. Estaba cansado y supongo que se me relajaron las defensas, pero no sé que me ha pasado.
He soñado que estaba con un oficial al que conozco solo de vista. Es serbio y se llama Iban. Estuvimos cuatro meses currando en el mismo sitio y, aparte el día que nos presentamos y el día que nos despedimos, en ese tiempo quizás hablamos una vez. En cambio he soñado con él.
Estabamos charlando en un restaurante. Yo no recuerdo de que le hablaba, pero le decía que mis sensaciones eran raras. Que estaba aquí, en medio de la nada. Sin amigos, sin novia, sin perspectiva. Él me decía que dejara el tema, que habláramos de otra cosa. Es un oficial superior y obedecí. Así que saqué unos trozos de papel y nos pusimos a ordenarlos, intentando crear algo que tuviera forma. Una especie de puzzle. Y la verdad, no sé porqué hicimos eso. ¿Quizás mi cerebro está intentando crearle un sentido a mi vida, a la vez que mis emociones protestan? No lo sé. Pero estoy bien. Estoy siendo mimado, contento.
sábado, 14 de noviembre de 2015
Don't stop believing
Hoy me he llevado una sorpresa. He conocido a una chavala que es buena persona. No debería de sorprenderme, pero en esta epoca de cinismo, de venir de vuelta de todo, de no comprometerse y de no creer en nada, es sorprendente cuando das con alguien que se sale de ese patrón. Y alguien con quién se puede hablar y que resulta bastante inteligente.
El caso es que hablabamos con Aliusha de como está la cosa. Y Alina decía que creer equivale a dejar que te jodan. Si te expones. Pero si no te expones, no vives. Y lo curioso es que yo creo en eso. Que a pesar de las decepciones, los golpes, los errores, las tonterías... aún creo que deben pasar cosas buenas, si uno tiene la actitud y el talento. Que puede salir. Como dice la canción, no dejes de creer.
viernes, 13 de noviembre de 2015
Feliz aniversario
Ocho años. Como pasa el tiempo. O no. A la vez que va a toda velocidad, va lentísimo y las experiencias, las historias, los momentos, se acumulan y se apilan.
La gente. La gente es lo que te hace seguir. Lo que te hace sonreír, aguantar, querer pelear. Ayer mandé unos cuantos correos y estoy recibiendo respuestas maravillosas. Eco eco, ¿hay alguien ahí?
Lo hay. Hoy he leido una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca. "Si algo te he enseñado o alguna deuda tienes conmigo, pagasela al que venga detrás". Esa es la clave. Saber que haces algo que te gusta, con gente con la que te lo pasas bien. Que supones una diferencia. Que tu trabajo ayuda a los demás y que los demás te ayudan a ti.
Hoy ha sido un gran día, entre otras cosas por eso. Por los mensajes. Por recibir un correo de un tipo al que no conozco de nada, pero al que he ayudado, que me dice "si algún día te aburres de Madrid, vente por aquí. Nos hace falta gente como tu". Eso es. Saberse útil, saberse bueno.
Y eso hay que celebrarlo. Como decía d. Salvador por la ilusión, por las ganas. A seguir sonriendo por las mañanas, porque a Joe le sorprende, pero él también lo hace. Y a seguir haciendo sonreír a más gente.
Envejecer
El otro día me llevé una sorpresa en Facebook. Me encontré con "gente que quizás conoces" a una chavala con el apellido de un compañero mío, muy guapetona. Y de repente me quedé asombrado. ¿Puede que fuera la hija de este hombre? ¿LA HIJA? A ver, uno intelectualmente sabe que mi colega tiene su edad... que está proximo a retirarse... que ha vivido mucho... pero sigue siendo mi compañero. Un tío con el que hablo de la vida, con el que trabajo. No lo veo como alguien que pudiera ser mi padre.
Uno sabe que ha cruzado una linea cuando empieza a ver a los hijos de los compañeros como gente con la que puede tener una conversación. Aún así, yo me veo más cerca de ellos que de mis compañeros. Pero reconocelo artista, te haces mayor. Tienes arrugas, hay menos pelo del que había antes y te cuesta más coger el ritmo de entrenamiento.
Pero eso no tiene nada de malo. Llamadme tramposo, pero me gusta hacerme mayor siendo joven a la vez. Será porque mentalmente tengo quince años. Pero me gustan mis arrugas de sonreír, me gusta que me cueste coger ritmo (lo del pelo ya no. Llamadme coqueto o heavy, pero con el pelo poquita broma), me gusta saber que he vivido y que sigo viviendo. Al fin y al cabo, hacerse mayor no es más que el resultado natural de vivir. Ya está. Lo que no quita que ayer me llevara una sorpresa. Pero sobreviviré. Gracias a Dios, por mayor que me haga, aún la vida me sorprende.
martes, 10 de noviembre de 2015
¿Cuando dejamos de ser fieles?
Hoy ha sido un día raro. A ratos incomodo. Hoy me han acusado de deslealtad, de ser un mal amigo. No pun intended, sin animo de ofender, pero toda acusación basa su exito en el prestigio del acusador. Aún así, vamos a dejar ese tema de lado.
Quería ir a lo general, no a lo concreto. En este caso, lo general es aquella norma que ya planteé el otro día que tenía un error de base. La idea de "tu siempre estás ahí, pase lo que pase".
A ver, señores. ¿En qué momento he pasado de ser leal a ser fanático? ¿Y esa incondicionalidad? Yo, cuando la gente me ha dicho "es genial contar contigo" siempre he contestado "yo solo estoy ahí para aquellos que se lo ganan". Eso suena muy bien cuando va en luz verde y me lo gano pero... ¿nadie ha visto la letra pequeña? ¿qué el día que te lo dejes de ganar, dejaré de estar ahí?
Pero vamos a ampliar la información. Yo soy una persona generosa. No me importa dar a los demás. ¿En qué momento la generosidad se convierte en abuso? Cuando otro se está bebiendo las copas que tu pagas. Tan fácil como eso. Cuando te despiertas un día y te das cuenta de que se están riendo de ti. Que te están llamando "amigo", lo que para ti implica respeto pero para la otra persona implica incondicionalidad. La clave de todo esto es el respeto.
Es interesante. Cuando estuve en Inglaterra, tanto los franceses como los alemanes se quedaban sorprendidos del respeto con el que mis superiores se dirigían a mi. Y eso que yo les explicaba que ese respeto parte de que los españoles, picajosos como somos, reaccionamos muy mal a las faltas del mismo. Yo soy un buen tío. Un amigo de mis amigos y no me importa compartir mi dinero, mi tiempo, mi espacio. Me porto. Lo que a veces lleva a confusión. Sobre todo porque la gente no es consciente de que yo aviso, aviso, aviso. Y cuando me canso, ya la cosa dificilmente tiene arreglo. Y nunca por las malas. No se conquista a nadie gritandole "¡tienes que ser mi amigo!" ni echandole en cara cosas. El amor se consigue con respeto, con aprecio, con detalles, con atención.
Otra cosa curiosa de mi es que, cuando el drama estalla, yo mantengo la cabeza fría. Me sorprende. Me sorprendió con Carol y me ha sorprendido hoy. Pero supongo que es porque, por mucho que pueda querer a alguien, a la hora de la verdad me quiero más a mi mismo. Y no tengo tiempo para perder con tonterías. Así que bueno. Lamento el esfuerzo, tiempo y dinero invertido en alguien que, no solo se ha reído de mí, sino que lo ha hecho creyendo que me estaba cuidando. Habrá que tener más cuidado juzgando con quién me junto la proxima vez.
Las experiencias buenas se convierten en historias. Las malas, en lecciones. Pero todo lo que vivimos lo aprendemos. Y dejamos de ser fieles, cuando dejamos de creer que merece la pena.
Se pueden hacer amigos a partir de los 30?
El otro día en Shampoo Planet leí que, a partir de los treinta, uno empieza a perder el interés en conocer nuevas personas y se conforma con lo que tiene. Tras un fin de semana en Cadiz reuniendome con amigos del instituto, tengo que darles su parte de razón. Los colegas que hice en Ferrol se van quedando por la popa. Marc, al que aprecio muchisimo, a veces me resulta ininteligible y, sinceramente, me agota intentar entenderlo. Los colegas de Madrid... Javi y Marta son salvables. En mi vida la gente pasa y, bueno, tampoco es algo muy diferente del resto del mundo.
Pero este verano conocí a Dominik y estoy sorprendido. Seguramente porque nos vimos solos. Quizás porque somos dos personas muy parecidas en cuanto a valores y forma de ser. Si hablara de 'honor' con otra persona probablemente sonaría ridículo. Pero por ejemplo Vicen apareció en mi vida así. Gente que en un momento dado pasa por tu vida... Y ma cambia a mejor.
Sí creo que sea posible hacer amigos después de los treinta. Pero es verdad que, a medida que nuestras estructuras mentales, emocionales y sociales se vuelven más firmes (y más rigidas) cada vez cuesta más. Por eso, si queremos seguir creciendo, hay que dejar margen a la sorpresa. Si creemos que sabemos todo, nunca aprendemos nada. Actitud.
Pero este verano conocí a Dominik y estoy sorprendido. Seguramente porque nos vimos solos. Quizás porque somos dos personas muy parecidas en cuanto a valores y forma de ser. Si hablara de 'honor' con otra persona probablemente sonaría ridículo. Pero por ejemplo Vicen apareció en mi vida así. Gente que en un momento dado pasa por tu vida... Y ma cambia a mejor.
Sí creo que sea posible hacer amigos después de los treinta. Pero es verdad que, a medida que nuestras estructuras mentales, emocionales y sociales se vuelven más firmes (y más rigidas) cada vez cuesta más. Por eso, si queremos seguir creciendo, hay que dejar margen a la sorpresa. Si creemos que sabemos todo, nunca aprendemos nada. Actitud.
Estás seguro de esto?
Queda menos de un mes para irme de viaje con Mar. Con Mar, a la que he visto dos veces (una hora y media aprox) desde que vine de Inglaterra y de la que no sé nada desde hace dos semanas. Mar que ya no es la chica que me daba mordiscos "para que tengas un recuerdo de mi" (en forma de heridas), pero que tampoco sé quien es. Porque ella no me deja averiguarlo.
Estoy aburrido de esperar por los demás. El otro día decía que estoy en fase de 'broes before hoes'. Alisa me agotó con sus 'ya te lo contaré'. Como ya dije alguna vez hablando sobre las pelis de miedo, hay un limite en el que la tensión agota y sinplemente deja de interesarnos.
Y cada decisión que tomamos implica renunciar a otras decisiones. Ya tengo un par de planes B em la recamara, el primero ir a visitar a Dominik. Por qué no? Hay mucha gente ahi fuera que me valora y quiere saber de mi, pasar tiempo conmigo. Por qué tengo que perder mi tiempo ofreciendole una visita tematica a alguien a mi mundo? Que me dan ellos a cambio?
Ya lo he explicado muchas veces. La felicidad no se mide en euros ni en minutos, se mide en sentimientos, creatividad, productos. Pero todas esas cosas son producto de acciones. Las intenciones cuentan? Siempre y cuando estén respaldadas. Y la confianza, a estas alturas, es algo muy difícil de ganar y también de mantener.
Estoy aburrido de esperar por los demás. El otro día decía que estoy en fase de 'broes before hoes'. Alisa me agotó con sus 'ya te lo contaré'. Como ya dije alguna vez hablando sobre las pelis de miedo, hay un limite en el que la tensión agota y sinplemente deja de interesarnos.
Y cada decisión que tomamos implica renunciar a otras decisiones. Ya tengo un par de planes B em la recamara, el primero ir a visitar a Dominik. Por qué no? Hay mucha gente ahi fuera que me valora y quiere saber de mi, pasar tiempo conmigo. Por qué tengo que perder mi tiempo ofreciendole una visita tematica a alguien a mi mundo? Que me dan ellos a cambio?
Ya lo he explicado muchas veces. La felicidad no se mide en euros ni en minutos, se mide en sentimientos, creatividad, productos. Pero todas esas cosas son producto de acciones. Las intenciones cuentan? Siempre y cuando estén respaldadas. Y la confianza, a estas alturas, es algo muy difícil de ganar y también de mantener.
lunes, 9 de noviembre de 2015
Un finde curioso
La verdad que este fin de semana lo de bajar a Cádiz ha sido un poco en plan "bueno, por hacer algo". No era nada que me hiciera especial ilusión sino que, ante la ausencia de algo mejor, pues ir al sur a ver a la gente un poco. Y me vino de maravilla. Me he hartado de ver a amigos y conocidos, he dormido y descansado, he paseado mucho por la playa -me ha dado el sol, que falta me hacía-. No he comido tanta porquería como en otras ocasiones.
Me ha dado un poco de penita ir. Según hacía trasbordo, en el anden paralelo al mío otro iba a Bobadilla. Llegando a Cádiz todo me recordaba a Alisa. No he quedado con ninguna chica, excepto a Yvi a la que he visto un ratito, pero tampoco lo he echado en falta. Me da pena saber que no la volveré a ver... pero hace años que debería haber tomado esa decisión. Si alguien realmente te valora, si alguien te considera lo suficientemente importante para hacer de ti una prioridad... no permitirá que andes siempre siendo tu el que tire del carro.
Así que por ahí me ha dado un poco de penita. Pero muchas cosas de este fin de semana han compensado y sé que volveré. Ale. David el Gitano. Luichi. Deivid. Gente con la que sé que puedo contar cuando los necesito y que cuentan conmigo. Secundarios de lujo, gente que te encuentras por la calle, cambiáis un par de frases, os reís. El paisaje. Y sobre todo la ausencia de prisa, la perspectiva de "aquí y ahora".
Ahora estoy aquí. Mañana vuelvo al trabajo, al gimnasio, a la prisa. Es una semana rara, corta y que termina con vacaciones. Es una semana que promete. Y cada vez estoy sintiendome más seguro de que Madrid es una fase. Javi y Marta han venido a jugar a algo con nosotros y ha estado muy bien... pero una parte de mi está cerrandose. Cosas que pasan.
Por qué estamos tan tristes ?
Este fin de semana largo en Cadiz ha sido maravilloso. Amigos y más amigos, buenos deseos y planes para el futuro, reencuentros e historias, paisajes y cansancio. He visto a Ale, a Luichi, a David, a Deivid, a Yvi... Y me quedo con las ganas de ver a Charlie y a Joaqui. Ha sido un gran fin de semana.
Pero como me imaginaba, la gente está triste. Yo un poco también. Este fin de semana todo me recuerda a Alisa. Era mi gran esperanza blanca, el despedirme de la soledad y pensar en un futuro más brillante. Pero ahora veo que no sale y entiendo muchos porqué.
Nuestro futuro tiene que ser brillante y tiene que tener cimientos solidos. Ese creo es el motivo por el que todos estamos tan tristes. No conseguimos proyectar nuestro potencial y eso nos frustra. Todas las leyendas sobre 'cuando seais mayores...' se han quedado en falsas esperanzas. Una vez más, las expectativas nos aplastan.
Pero eso no cambia que seguimos siendo brillantes. Seguimos siendo fuertes, divertidos, inteligentes, creativos. Poned el foco ahí. Daros a valer y no os conformeis, prefiero estar solo que con alguien que no me inspire. Reunios, la soledad se acaba cuando llegan los amigos. Seguid intentandolo, viajar, ahorrar dinero. Recordad el orden de los factores; primero me hago feliz, luego comparto esa felicidad. No aposteis. Vivid vidas virtuosas, haced deporte, reiros. Disfrutad de las pequeñas cositas. Y no olvideis que, si sois quien sois y estais donde estais, es por todo lo que habeis hecho y conseguido. Y que cada dia es una decisión, así que elegid bien.
Pero como me imaginaba, la gente está triste. Yo un poco también. Este fin de semana todo me recuerda a Alisa. Era mi gran esperanza blanca, el despedirme de la soledad y pensar en un futuro más brillante. Pero ahora veo que no sale y entiendo muchos porqué.
Nuestro futuro tiene que ser brillante y tiene que tener cimientos solidos. Ese creo es el motivo por el que todos estamos tan tristes. No conseguimos proyectar nuestro potencial y eso nos frustra. Todas las leyendas sobre 'cuando seais mayores...' se han quedado en falsas esperanzas. Una vez más, las expectativas nos aplastan.
Pero eso no cambia que seguimos siendo brillantes. Seguimos siendo fuertes, divertidos, inteligentes, creativos. Poned el foco ahí. Daros a valer y no os conformeis, prefiero estar solo que con alguien que no me inspire. Reunios, la soledad se acaba cuando llegan los amigos. Seguid intentandolo, viajar, ahorrar dinero. Recordad el orden de los factores; primero me hago feliz, luego comparto esa felicidad. No aposteis. Vivid vidas virtuosas, haced deporte, reiros. Disfrutad de las pequeñas cositas. Y no olvideis que, si sois quien sois y estais donde estais, es por todo lo que habeis hecho y conseguido. Y que cada dia es una decisión, así que elegid bien.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Configura tu realidad
Ayer leí algo en facebook que me encantó: 'ten cuidado con lo que dices. Te estás escuchando.' Iba a cuento de algo que me dijo German el otro día, tu subconsciente no pierde detalle y si dices mucho 'soy un paquete' al final acabas creyendo que eres un paquete. Aunque lo digas de broma.
Eso pasa con otro montón de cosas. Tu eliges cuan gris quieres ser, como de aventurero tu trabajo es, que cosas te satisfacen. La misma situación, dependiendo de tu perspectiva, es positiva o negativa.
Sal de la nube negra. Evita lo que te haga pensar mal. Condicionate. No consiste en engañarse a uno mismo sino en matizar cosas. Valoralas.
Eso pasa con otro montón de cosas. Tu eliges cuan gris quieres ser, como de aventurero tu trabajo es, que cosas te satisfacen. La misma situación, dependiendo de tu perspectiva, es positiva o negativa.
Sal de la nube negra. Evita lo que te haga pensar mal. Condicionate. No consiste en engañarse a uno mismo sino en matizar cosas. Valoralas.
Dos frases de frontera
Hace muchos años, un periodo de mi vida empezó con una frase. "Tu estás buscando algo que yo no puedo darte". Entonces, me di cuenta de que estaba planteando mal mi vida, que existían una serie de circunstancias que debía modificar. Esa frase fue el primer paso en un camino muy largo, muy duro, en el que he intentado convertirme en algo distinto. No para poder recibir aquello que estaba buscando, sino para dejar de hacerlo. Para sentirme bien conmigo mismo sin necesidad de ese algo, esa piedra filosofal, esa llave hacia la felicidad que ella no podía darme. Y que nadie puede, porque mi hermano lleva muerto cinco años.
Cinco años. Como pasa el tiempo.
Esa primera frase tuvo un periodo de vigencia, como todo. Aún sigo buscando algo, pero ya he perdido la esperanza de encontrarlo y solo me queda la duda, quizás la sospecha, de que está ahí fuera y que cualquier día puede sorprenderme. Mentalizado para la más probable (que no aparezca), preparado para la más peligrosa (que me coja por sorpresa).
Hay una segunda frase. Me la dijo Ligia en Lisboa y acaba otra fase y empieza una nueva. Es curioso como una fase empezó en Sofia, totalmente al este del Mediterraneo, y la otra empieza en Lisboa, en el sentido contrario. Si os fijais, los dos nombres tienen las mismas vocales.
Bueno, ya vale de teorias conspiranoicas. La frase es "tu tienes tu vida y yo tengo la mía". Esa frase es mucho más dura, porque establece unas fronteras que no pueden ser modificadas. Yo puedo dejar de buscar lo que sea que esté buscando y tu y yo estaremos genial, pero yo no puedo dejar de tener mi vida. O puedo dejarlo todo y unirme a la tuya o pedirte que tu hagas lo mismo.
Nos hacemos mayores. Tenemos deudas, obligaciones, responsabilidades. Ya no tenemos veinte años como para coger un avión y empezar una nueva vida en otro país. O quizás sí pero estamos acomodados. Yo ya he dejado de conocer gente que vive a miles de kilometros de casa, he cortado lazos. ¿Vuelvete local? Es una fase. o quizás no. pero el hecho, claro, es que buscar no me ha llevado demasiado lejos. Quizás sea el momento de establecerse, de sentar la cabeza y pensar con el culo. Llevo con esa tentación también varios años pero... al final la mochila me tira. Me gustaría poder ser más "normal", ir a discotecas, comprarme ropa de marca, tener un perfil de Tinder por el que conocer gente...
Ná es mentira. Me gusta como soy. Me gusta leer libros raros y comentarlos con gente. Me gusta pasear y escribir, me gusta pensar demasiado. Pero reconozco que no funciona. Y que, por ser así y tener la vida que tengo, tu tienes tu vida y yo tengo la mia. Y son dos caminos paralelos que no se van a cruzar nunca.
Pero que me quiten lo bailao.
lunes, 2 de noviembre de 2015
Sabes que algo raro pasa
Cuando viene tu madre a darte consejos y son buenos. Sabes que algo raro pasa cuando sientes tanta rabia que no puedes ni explicartelo. Cuando te das cuenta de que llevas demasiado tiempo aguantando tu sonrisa de cinco minutos, tanto que ya no sabes lo que tiene detrás.
Ya no escribo versos, no construyo imagenes, no diseño escenarios. Antes hablaba con una colega de que el amor te convierte en un perrito que mueve la cola, pero el amor es una sustancia transitiva. Tu amas a alguien que a su vez ama a alguien que... la reciprocidad contraataca. A veces, solo están siendo amables contigo. A veces, no eres más idiota porque no te esfuerzas.
Interesante. He leido en dos cartas distintas agradecimiento "porque siempre estás ahí". Que tontería. El momento en que piensas eso te das cuenta de que es mentira. Porque nada es seguro. Yo hago un esfuerzo consciente y coherente para estar ahí, pero no es gratis. Cuando la gente piensa que es gratis es cuando estamos jodidos. Siempre he dicho que estoy ahí porque se lo ganan, día a día. Pero, como decía un colega el otro día, lo que no nos cuesta esfuerzo pensamos que está garantizado.
Que tontería. Como si yo no tuviera una vida propia, como si no cambiara, como si no sucedieran cosas en mi entorno. Pero estoy demasiado lleno de ira. El consejo de mi madre es bueno; parate. Piensa. Quien merece la pena y quien no. Tic tac tic tac. El reloj pasa.
Su otro consejo también es bueno. Vuelve a casa. O haz tu casa. No recuerdo cuanto tiempo llevo en Madrid, pero la experiencia demuestra que Madrid NO es para mi. Lo intenté el verano pasado. Lo volví a intentar después del parón navideño. A la vuelta de Inglaterra vine con montones de planes y buenas intenciones. Ni english evening... ni quedadas de idiomas... ni turismo... nada. Muñequitos. Eso es todo. Muñequitos y deporte. Bueno. Sea pues. Como dicen en inglés "at the end of the day", al final del día, lo que merece la pena es lo que te hace feliz. Y lo demás, se puede ir a tomar por saco en patinete. Estoy aburrido de gente que me quiere mucho, cuando y como a ellos les conviene, de gente que me dedica un rato... mientras espera el autobus o cuando se aburre en casa. Estoy harto de tener la certeza de que no volveré a saber de alguien que vive en mi barrio hasta que A) Necesite algo o B) se sienta culpable/aburrido por habernos pedido favores a Marc y a mi.
Paso. No tengo porqué seguir dejando que la gente se aproveche de mí. Y voy a seguir agradecido a mi madre, que cosa tan curiosa, ha sabido darme un par de buenos consejos.
Piensas demasiado
Estoy en pleno arranque de promiscuidad articulil, aunque reconozco que la mayoria son bastante superficiales. Ayer, paseando por el Rastro, una colega me dijo esto. Y es verdad. Y es malo. Pero luego, según caminaba de vuelta a mi casa le di vueltas. Vaya, también pensé sobre eso. Y me di cuenta de que, oye, es lo que hay. Yo soy así. Reflexiono mucho sobre todo... porque tengo demasiado tiempo libre. Tengo una mente que, si no está planeando u organizando algo, se dedica a girar sobre si misma. Es como un perro acostumbrado al ejercicio; no puedes encerrarla. Enseguida encontrará como escaparse para seguir corriendo.
Me gusta pensar demasiado. Aunque a veces afecte a mi salud emocional pero... saberlo es la mitad de la solución. Lo unico que hace falta es un entorno que nos permita ser creativos y usar esa energia para algo positivo. Solo eso. Yo no creo en los niños hiperactivos: creo en los niños faltos de actividad. Así que vamos a buscar formas productivas de enfocar mi mente. Porque pensar demasiado solo es un problema para las algas.
Bienvenido Otoño
Hoy me he levantado por la mañana oyendo llover fuerte. Suelo dormir con la ventana abierta, para que se ventile un poco la habitación, aunque dando a la M-30 más bien lo que hago es humearla.
Afuera, aparte de los claxones y motores, sonaba agua cayendo. Repiqueteando sobre el tejado, jugueteando con el extractor de aire, empapando el mundo y limpiandolo de la oscuridad y suciedad acumulada durante semanas y meses.
Echaba de menos llover. Echaba de menos ponerme una capucha, tener que ir con cuidado al bajar la basura, no ver en los cristales empapados del autobus. Echaba de menos sentirme melancolico y comodo en casa.
El otoño es un tiempo de reflexión. Es un periodo para recuperar fuerzas del verano, para terminar los ultimos preparativos para el invierno. Es tiempo de empezar los colegios, de comer cosas con cuchara. El clima está volviendose loco cuando empieza en Noviembre, pero eso no le quita su encanto. Botas y gabardinas, té humeante, en casa en el sofá y juegos de mesa.
Bienvenido, Otoño. Vamos a disfrutarte.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Feliz día de difuntos
Ayer no celebré Halloween. No por una cuestión de principios ni moral de esas que todo el mundo celebra ahora, en esa mojigata tradición que convierte en virtud el negarse a divertirse y sancionar el que los demás lo hagan, como si yo no pudiera honrar a mis muertos porque alguien celebre una especie de carnaval en Noviembre, sino porque tenía un plan distinto. Y que conste en acta que, a pesar de no gustarme las pelis de miedo y parecerme un carnaval Halloween, soy un firme defensor del concepto "cerda gotica", incluso cuando sean estacionarias. Dios las bendiga.
Ahora un poco más en serio, ayer no celebré Halloween pero hoy sí celebro el día de difuntos. En mi vida hace mucho tiempo que falta gente, y ya desde que era pequeñito me ví frente a la ausencía y el vacío de la muerte. Eso me hizo darme cuenta de que, si quieres a alguien de verdad, no hay que privarse de decirlo. La vida se vive aquí y ahora, pero enseguida puede acabarse. Así que vamos a intentar dedicarle nuestro cariño a los que están a nuestro alrededor. A mantener nuestra obligación de hacer el mundo que nos rodea un poquito mejor.
Pero también vamos a dedicar un momento a la memoria. Hace un rato leí que, a partir de los treinta, pierdes el interés en conocer gente nueva y te conformas con lo que hay. Tiene su lógica. Pero eso suena a conformarse y yo no quiero conformarme. En mi vida va a entrar gente nueva. Una vez amé a una mujer como a nadie. Ella se fue y acabó. Pensé que nunca volvería a suceder algo así... pero sucedió. Podemos volver a creer. Solo hace falta abrir la mente y tener fé, como niños.
Otra vez me he desviado. No tengo remedio. Quería hablar de dos personas. Quería hablar, ya lo sabéis, de mi hermano y de mi abuelo. De mi abuelo, del que ya hablé está semana, que me hizo lo que soy y como soy, y que murió no muy lejos de estas fechas. Y de mi hermano, que me enseñó a tener fé, a sonreír aunque quiera llorar, a no rendirme nunca. En este mi día de difuntos he dedicado un momento a pensar en ellos, como cada día. Dandole las gracías por lo que me enseñaron, reconociendo -permitiendome reconocer- que los echo mucho de menos y que ojalá los tuviera conmigo. Que un nombre en una lapida, una foto, una colección de cuentos no vale una mierda comparado con su abrazo, su risa, su gesto. Ese medio golpe de boxeo que amagaba mi abuelo, ese pellizco que te daba mi hermano o como se mordía la mano cuando se sentía frustrado y no tenía como expresarlo. Tantos momentos uno detrás de otro...
Hoy es un día para sentirse triste. Y para disfrutar de esa tristeza. Un día para bajar la guardia, para reconocer que duele. Mañana volveremos a sonreír y volveremos a pelear. Pero hoy, a todos los que estáis ahí fuera, os digo una cosa -y al Ale del futuro-. Disfrutadlo mientras lo tenéis. Esa es la clave del día de hoy. Disfrutadlo mientras lo tenéis, honrad su memoria cuando no estén y, un día al año, permitiros reconocer que los echais tanto de menos que duele.
La vida es como montar en bicicleta
Si paras de moverte, te caes. Esto lo he encontrado hoy andando por el Rastro, en un cartel de esos para colgar en casa que me he quedado con las ganas de comprar. ¿Quién sabe? Quizás otro día. O lo pida por internet. Lo malo de ir con gente es que tienes que coordinarte con ellos, y a mediodia el Rastro de Madrid es una locura imposible.
Han sido días malos. Una semana regular. Pero hoy, de repente, todo está bien. Tengo un plan. En mi caso, ser feliz consiste en dirigirme hacía algún lado. Moverme. Y por supuesto compartir. Me ha venido genial leer a "Shampoo Planet", que libro más entretenido. Me ha venido bien tener a los chicos en casa y jugar a Descent, aunque me estaba cayendo de sueño. Me ha venido bien que haya gente nueva en mi vida. Pero sobre todo me viene bien el movimiento, los planes. Según venía de vuelta para casa pensaba que ya van dos semanas que intento salir por mi barrio, que intento quedar con gente de Madrid, que intento hacer algo. No hay manera. Por más que me esfuerce, tengo que reconocer que, ni mis intentos de sentirme satisfecho en el trabajo, ni mis intentos de hacerme una vida en Madrid, funcionan.
Bueno. Volvemos a la casilla de salida. El ciclo es "planificación, ejecución, analisis". Y siempre moverse. Si paras, si te encoges... entonces todo se va a pique.
Y la vida está llena de guiños y gestos. Hoy me he encontrado a un par de sikhs en el metro y hemos intercambiado saludos y un par de preguntas. Guerreros santos, la religión sikh dice que cada hombre es su propio sacerdote. Estoy cómodo con esa idea. Verlos es una forma de la vida de recordarme el camino correcto, la forma de llevar una vida digna. Que consiste en cuidar de aquellos que merecen la pena y disfrutar de las pequeñas cositas.
A ver como se van dando las cosas. Pero hoy, en este momento, me siento optimista.
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