domingo, 22 de noviembre de 2015

Despidiendome de sitios


Esta semana he estado de vacaciones suave, suave, su su su ave en una isla a la que hacía años que no iba. Me ha gustado volver, aunque me molesta como habla la gente, como interactua y me veo incapaz de acercarme allí. Parece una tonica de estos últimos años ir a sitios para saber que no volveré, y es una tónica que no acaba de gustarme. En cambio, otros sitios a los que voy yendo me gustan y aparecen nuevos destinos. Como dice la gente, cuando Dios cierra una puerta abre una ventana.
La verdad que no tengo de qué quejarme. Esta semana he sido mimado y he descansado mucho. Pero reconozco que tengo una presión vital, una cierta "prisa por vivir". Como si tuviera que llegar a alguna frontera y cruzarla, como si hubiera algo que tengo que hacer antes de morir. Es algo interesante. Hasta ahora siempre he deambulado, sin saber lo que buscaba. Ahora sigo sin saberlo, pero me he dado cuenta que hay cosas que no me gustan y que no quiero hacer. Cosas que antes me parecían normales e interesantes pero ahora... me debo estar haciendo viejo.
Aún así ha sido un buen periodo de tiempo y lo he pasado bien. Ahora tengo un "examen" dentro de tres semanas que a ver como se plantea. Aparte eso, he vuelto a Madrid y tengo unos días de estres para ir resolviendo cosas. Y la navidad está ahí, a un mes vista. Vamos a ir empezando a pensar cosas para esa epoca y para el año que viene. Que contento estoy de como está yendo este año.

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