Este fin de semana largo en Cadiz ha sido maravilloso. Amigos y más amigos, buenos deseos y planes para el futuro, reencuentros e historias, paisajes y cansancio. He visto a Ale, a Luichi, a David, a Deivid, a Yvi... Y me quedo con las ganas de ver a Charlie y a Joaqui. Ha sido un gran fin de semana.
Pero como me imaginaba, la gente está triste. Yo un poco también. Este fin de semana todo me recuerda a Alisa. Era mi gran esperanza blanca, el despedirme de la soledad y pensar en un futuro más brillante. Pero ahora veo que no sale y entiendo muchos porqué.
Nuestro futuro tiene que ser brillante y tiene que tener cimientos solidos. Ese creo es el motivo por el que todos estamos tan tristes. No conseguimos proyectar nuestro potencial y eso nos frustra. Todas las leyendas sobre 'cuando seais mayores...' se han quedado en falsas esperanzas. Una vez más, las expectativas nos aplastan.
Pero eso no cambia que seguimos siendo brillantes. Seguimos siendo fuertes, divertidos, inteligentes, creativos. Poned el foco ahí. Daros a valer y no os conformeis, prefiero estar solo que con alguien que no me inspire. Reunios, la soledad se acaba cuando llegan los amigos. Seguid intentandolo, viajar, ahorrar dinero. Recordad el orden de los factores; primero me hago feliz, luego comparto esa felicidad. No aposteis. Vivid vidas virtuosas, haced deporte, reiros. Disfrutad de las pequeñas cositas. Y no olvideis que, si sois quien sois y estais donde estais, es por todo lo que habeis hecho y conseguido. Y que cada dia es una decisión, así que elegid bien.
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