sábado, 28 de noviembre de 2015

Cuando tu cuerpo te tira indirectas


Llevo una semana un poco regular. Ayer, ya agotado, hice una revisión de mi estado. Dolor de espalda, un cierto estreñimiento, los hombros cargados, agujetas en las piernas... hay una parte de exceso de esfuerzo físico mezclado con poco estiramiento. Correcto. Pero hay otra parte de estrés, de no saber gestionar emociones. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo sabe lo que nos conviene muchas veces mejor que nosotros.
¿Como hacemos caso a nuestro cuerpo? Siendo cuidadosos. Si tenemos un exceso de tensión... hay que eliminarlo. No sirve de nada atacar los sintomas, hay que atacar el foco. Tenemos que sentirnos bien, cuidarnos. En mi caso, poner orden empieza de fuera adentro y viceversa. Ordeno mi cuarto. Limpio la casa. Ordeno mi cabeza. Las cosas que he ido dejando caer por cualquier sitio de cualquier manera mientras llevaba prisa, vuelven a su sitio. Planeo. Tomo decisiones y evaluo sus resultados. Cada uno sabemos que nos sienta bien y como conseguirlo, pero lo importante es lo siguiente: tenemos que escucharnos. Porque si nos duele algo, aparte de por un motivo físico obvio, es probable que haya un motivo emocional detrás. Cuidarse uno mismo empieza por respetarse y tratarse bien.
Vamos a por ello. Estoy cansado pero contento. Tengo ganas de ir haciendo cosas y ver sus resultados así que al lío.

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