lunes, 9 de noviembre de 2015

Un finde curioso


La verdad que este fin de semana lo de bajar a Cádiz ha sido un poco en plan "bueno, por hacer algo". No era nada que me hiciera especial ilusión sino que, ante la ausencia de algo mejor, pues ir al sur a ver a la gente un poco. Y me vino de maravilla. Me he hartado de ver a amigos y conocidos, he dormido y descansado, he paseado mucho por la playa -me ha dado el sol, que falta me hacía-. No he comido tanta porquería como en otras ocasiones.
Me ha dado un poco de penita ir. Según hacía trasbordo, en el anden paralelo al mío otro iba a Bobadilla. Llegando a Cádiz todo me recordaba a Alisa. No he quedado con ninguna chica, excepto a Yvi a la que he visto un ratito, pero tampoco lo he echado en falta. Me da pena saber que no la volveré a ver... pero hace años que debería haber tomado esa decisión. Si alguien realmente te valora, si alguien te considera lo suficientemente importante para hacer de ti una prioridad... no permitirá que andes siempre siendo tu el que tire del carro.
Así que por ahí me ha dado un poco de penita. Pero muchas cosas de este fin de semana han compensado y sé que volveré. Ale. David el Gitano. Luichi. Deivid. Gente con la que sé que puedo contar cuando los necesito y que cuentan conmigo. Secundarios de lujo, gente que te encuentras por la calle, cambiáis un par de frases, os reís. El paisaje. Y sobre todo la ausencia de prisa, la perspectiva de "aquí y ahora".
Ahora estoy aquí. Mañana vuelvo al trabajo, al gimnasio, a la prisa. Es una semana rara, corta y que termina con vacaciones. Es una semana que promete. Y cada vez estoy sintiendome más seguro de que Madrid es una fase. Javi y Marta han venido a jugar a algo con nosotros y ha estado muy bien... pero una parte de mi está cerrandose. Cosas que pasan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario