miércoles, 30 de enero de 2013

Ooohhh sepultura


Así empezaba un video de ellos que mi hermano y yo habremos visto como quinientas mil veces. Y así digo yo cuando me surgen de casualidad, en el mp3, en la radio, en casa. Tengo en el hombro tatuada la S del grupo, aquella que diseñara Igor Cavalera y se hiciera famosa por todo el mundo a principios de los noventa.
¿ Por qué son importantes para mi Sepultura ? La verdad es que la decisión de tatuarme el logo, como tantas otras en mi vida, la tomé sin pensarlo mucho. Dije " Ahora tengo unas vacaciones y puedo tatuarme. Voy ". Y no quise pensar mucho en qué hacerme, así que cogí lo primero que me pareció apropiado, según el criterio de: agradable a la vista, personal mío y general de forma que todo el mundo lo entienda.
Ahora, no sé si cuatro o cinco años después, he descubierto bastantes cosas. He recordado como conocí a Sepultura, con aquel maxi single del Roots que sacaron. Entonces me pareció ruido, porque yo escuchaba power metal y todo lo que no fuera eso podía estar bien... pero no era mi musica. Sepultura fue el primer grupo que me demostró que no hay nada como " tu musica ", sino que debemos abrir nuestra mente y aceptar la belleza del mundo allá de donde venga, sea esta belleza plastica, sonora o emocional. Y esa no es lección pequeña para un adolescente.
También es importante recordar que Sepultura es un grupo que compartiamos mi hermano y yo. Hemos bailado " refuse resist " saltando en la cama o " roots " abrazados tantas veces que para mi una cosa lleva a la otra. Siempre que empieza " refuse " se me pinta una sonrisa recordando al pequeño saltamontes, la cosa más bonita que ha existido nunca en mi vida.
Mentiría si dijera que Sepultura no ha influido en mi relación con Brasil. El grupo de Minas Gerais me hizo sentir curiosidad por ese pais, y sin Sepultura no sé si Karen y yo nos habriamos conocido, posteriormente a su familia y la forma en que abrió mi espíritu. Sepultura significa para mi también eso, las calles de Sao Paulo y la sonrisa pretenciosa y malvada de la maldita duende esta.
También, con la edad, he descubierto cosas sobre Max Cavalera, fundador del grupo con su hermano Igor y un par de amigos. Un hombre que ha pasado por muchas cosas duras, que escribe lleno de rabia y que, sin embargo, hace algo constructivo con ella. Un hombre que ha amado y ama, generoso e inteligente, a pesar de haber sufrido mucho. Curiosamente, me siento bastante identificado con Max, a pesar de no habernos conocido nunca.

¿ No es curioso como las cosas funcionan ? La musica está tan entrelazada a mi vida que no puedo decir donde acaba una y otra empieza. Los Suaves son Galicia. Reincidentes son el sur. Mi archienemiga fue Deep Purple. Y Sepultura... sepultura soy yo, o al menos una parte inmensa de mi vida que sabe a humo de escenarios, cerveza derramada y sudor compartido. Y me apetece recordar esto ahora.

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