lunes, 21 de enero de 2013
Tus fríos labios helados
Este fin de sema na he pensado un poco sobre como no doy. Como en cierto sentido soy una especie de cadaver emocional. He conseguido fingir emociones con tanta intensidad que casi me convenzo a mi mismo. Y mientras tanto tu lengua fría, tus labios helados de cadaver, me recuerdan lo que se siente o lo que creo que se siente. Llega el lunes y ya no sé ni quién soy. ¿ Y qué más da ? El espectáculo debe continuar. Y mientras el teatro de marionetas sigue y los muñecos saltan arriba y abajo, con sus sonrisas pintadas sobre ceramica, yo veo los hilos, escucho la musica y me pregunto si seré el único que quiere algo real.
Me dueles. El karma duele, porque tomamos decisiones que creemos correctas y nos consideramos tan listos, tan inteligentes... y entonces viene la ola y te pasa por encima. Y no la habías visto venir o pensaste que no sería tan grande o... yo que sé. De repente todo es demasiado y el dolor te abruma y no puedes más, pero a la vez quieres más. Tienes hambre de sensaciones y sentir dolor es mejor que no sentir nada.
Tus labios fríos. Tu lengua helada.
Y la semana empieza de gris y continua en gris. Empiezas a planear obligaciones y estás tan tieso como un palo, dominado por tu personaje. Sueñas con el horizonte, con ese fin de semana que te devolverá tu vida para... ¿ para qué ? Para seguir jugando a vivir, para seguir maquillando mentiras. Y la oscuridad te abraza y el hambre de dolor se traspasa de receptor a emisor...
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