martes, 12 de noviembre de 2013

La culpa


Creo que en alemán se decía "der schuld", y se usaba para decir "disculpeme" (entschuldigung) y no sé cuantas expresiones más. Si no recuerdo mal, es una palabra bastante usada en alemán, bastante más que en español.

La culpa es ese invento que sacaron nuestros mayores para disciplinarnos, tan usado por el cristianismo. El sentimiento de culpa es el flagelo que nos aplicamos para recordarnos que somos malos, que no merecemos lo que tenemos, que debemos avergonzarnos.
El sentimiento de culpa es una idiotez. Y una de las cosas que puedo y debo agradecer a las fuerzas armadas es haberme librado de él. En mi trabajo, algo que descubrí hace años y me encantó, uno busca el problema, lo arregla, y luego si tal busca responsables. Que no culpables, ojo. Partimos de la base de que la gente hace las cosas sabiendo lo que hace e intentando lo mejor. ¿A veces sale mal? A veces sale mal. Entonces se arregla, se intenta que no vuelva a pasar y se sigue adelante.
Supongo que todos estáis pensando: "ojalá eso fuera así en mi vida. " o más probablemente "eso no te lo crees ni tu". Bueno, a mi me tiene pasado así, seré un cabrón afortunado. Demonios. Lo soy. Pero la lección que saco de esto, y la que deberíais sacar ustedes, es que no tiene sentido martirizarse con lo que pudo ser, lo que debió ser, lo que yo habría hecho,...
¿Está hecho? Listo. ¿Salió mal? Se arregla. Se pide disculpas si se hace falta, se acepta el castigo que corresponda. Se sigue adelante. La vida, en contra de lo que dicen las peliculas americanas, no consiste en una serie ininterrumpida de exitos con algunos pequeños fracasos que sirven para meter tensión a la historia. No. La vida tiene más curvas que Kim Bassinger en los 90, y es por eso que hay que aprender a tener paciencia, a dar segundas oportunidades, a sonreír cuando llueva.
Porque si no... ¿de qué sirven tantas buenas intenciones?

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