miércoles, 27 de noviembre de 2013

Sobre el respeto a la diferencia


El otro día leí algo que me ha dejado pensando, una de esas cosas que planta una semilla en ti que tarda unos cuantos días en salir. Era a proposito del chaval ese que puso en facebook "tengo dos carreras y estoy limpiando wateres en Londres". Una de las respuestas comentaba como le daba asco ver a grupos de españoles en el metro, señalando con el dedo y riendose del que es diferente.
Y no sé. Será que yo soy un poco raro, pero de pequeñito cuando hacías eso te pegaban en la mano. Y tu madre, que normalmente era la que te tenía controlado con la otra, te echaba la bronca. Eso no se hace. Supongo que eso de que te peguen en la mano debe ser anticonstitucional, o será que de repente todos tenemos la verdad sentada en el hombro y nos permitimos pontificar sobre lo bueno y lo malo sin ningun tipo de reparo. Pero, ¿sabéis una cosa? Y esto no es un secreto. Vivimos en un mundo muy grande. Hay muchos millones de seres humanos y, entre todos ellos, montones de religiones, etnias, tribus, culturas. Si hubiera una que fuera superior a todas las demás, como sucedió a principios del siglo pasado que la cultura occidental se impuso a base de tortas, todas las elites de todas las culturas querrían vestirse, hablar y ser como ellos. Quizás en ese caso sería justificable reirse del que es diferente, pero haciendo eso solo os mostrais como idiotas.
Aún así, no es este el caso. Estamos en un nuevo mundo multipolar en el que ninguna cultura tiene supremacia sobre otra. Por ahora parece que Occidente lleva la delantera... pero a ver cuanto dura. Así que hacedme un favor y hacedse un favor a vosotros mismos. No poneros en evidencia. Porque creais una imagen ridicula y triste que en cierto sentido termina salpicandome, y hace que en el extranjero prefiera dejar la identidad española para las distancias cortas, donde ya es dificil juzgarme en base a estereotipos.

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