lunes, 25 de noviembre de 2013
La vida no es una linea recta
Antes estaba pensando en como muchas veces nos agarramos a las cosas o a las circunstancias como si fueran algo importante. Somos incapaces de asumir la naturaleza atemporal de nuestras acciones e intentamos convertir circunstancias en historias. No funciona. Todo suceso de nuestra vida tiene su periodo de vigencia, condicionado por las circunstancias y nuestra voluntad. Pero ojo, no podemos ignorar las circunstancias. Si conoces a una persona maravillosa, pero sale de tu vida, salió. No tiene sentido andar a mandarle mensajes, escribir cartas y pretender que eso tenga una continuidad que, asumamoslo, no la va a tener.
Y eso no es malo. Lo malo es que proyectemos nuestras necesidades sobre esa circunstancia. Si yo una vez comí un bizcocho de nueces en Alemania, y me encantó, no puedo pasarme la vida extrañando el maravilloso sabor del bizcocho de nueces. Eso solo me frustrará y me impedirá saborear otros bizcochos (como el de limón. Mmmm... ). Así que, si bien es importante saber cuando una oportunidad cruza tu vida y aprovecharla, también es importante saber cuando dejar ir esa oportunidad y conformarte con vivir aquí y ahora. Aunque "aquí y ahora" no sepa a nada.
/*
Empeñarse en agarrar lo que pasó por tu vida y convertir una circunstancia en una historia es un error. Mejor dejar que todo fluya y siga su curso natural. Forzar las cosas es un problema.
*/
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario