lunes, 25 de noviembre de 2013
Una semana más
Esta mañana ha sonado el despertador y me he encontrado con un sabor amargo en la boca. ¿Sangre? Mmmm... no, ¿como era? Ah sí. Cenizas.
El pasado presiona fuerte contra los bordes de la tienda del presente, deformando el posible futuro. Aquí afuera hace frío y estoy tan solo. Tengo tanta hambre que me comería una piedra si me dijeran que es pan, pero no hace mucho que recorrí ese camino. Paso la mano por mi cara y aún acaricio la sangre fresca de haberme afeitado con la cuchilla de labios prestados. ¿Prestados? Todo se vende y se compra, compañero, ni siquiera el aire que respiras es libremente entregado en la red de las expectativas.
¿A que saben las nubes? ¿A donde apunta el futuro? ¿Y qué más da? A veces, solo quieres que pase la ola y poder tumbarte boca arriba mirando el sol. A veces, solo quieres que te quieran.
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