martes, 19 de enero de 2016
No vivas solo
Esta mañana según me despertaba (con "We are not gonna take it" de Twisted Sister, gracias por preguntar), me he acordado de una historia que me contaron hace años. Un colega mío trabajaba en un "phone call centre" de estos que atienden llamadas. No sé si era de Vodafone o de una movida de estas. El caso es que, según parece, todas las tardes entre semana les llamaba una niña. Unos ocho o nueve años. La niña les llamaba y les decía "contadme algo" y se quedaba charlando con ellos. Era una especie de mascota del trabajo. Hasta que un día le preguntaron si sus padres no decían nada por la factura de teléfono que les tenía que llegar y que porqué les llamaba tanto. Y resultó que la niña les dijo -y esto los partió por dentro-, que sus padres estaban todo el día trabajando y no le echaban cuenta, y que llamando ahí por lo menos hablaba con alguien.
Vivimos demasiado rápido. Vivimos demasiado centrados en lo que queremos y en como lo queremos. Vivimos pensando demasiado en lo que hay más allá de la siguiente colina como para disfrutar de la hierba que estamos pisando ahora mismo. Y eso no sirve. Ya el otro día dije lo que pensaba de las pantallitas. Yo soy el primero que está enganchado al móvil pero... quizás porque vengo de otra época, quizás porque vengo de otro sitio, quizás porque algunos de los mejores momentos de mi vida han sido en torno a una mesa o sentados media docena de personas en una cama, pero que me aspen si estoy dispuesto a rendirme a la soledad. El otro día me decía mi compañero de piso que "hay veces que es mejor no hablar". Pues bueno. Jugaremos al Cluedo. Si empiezas a acumular días sin contacto "real" con otro ser humano, sin una conversación "de verdad", sin reírte... toda esa mierda te desgasta.
Así que sal del círculo. Vete a la calle y charla con gente. Llama por teléfono a alguien con quién te lleves bien y, aunque no sea lo mismo, al menos cúbrelo. Dile a alguien que mola. Vivimos con demasiado miedo a mostrar aprecio, sabiendo que nos exponemos a la burla o al abuso. Que les jodan. Yo seré burlado o abusado por quién yo permita y, si muestro aprecio a alguien y se ríe de mí, que no se preocupe que ya el karma le devolverá la jugada. La soberbia tiende a rebotar de formas terribles.
Resumiendo, que si os sentís abandonados o solos... dejad de sentíroslo. Plantear soluciones y ejecutarlas. Y disfrutadlo, que total la vida son dos días y uno está lloviendo.
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