jueves, 28 de enero de 2016

Facetas



Me gusta más "facetas" que "caras". Al significar "cara" lo que tenemos en la cabeza, (curiosamente creo que viene de "faz" ), su significado fundamental tiene que ver con el ser humano. Mientras que las facetas, al estar normalmente asociada a cristales o superficies refractantes/reflectantes es un termino un poco más neutro.
Ya. ¿De qué puñetas está hablando este tío?
De como nos adaptamos a nuestro entorno y como, una vez superamos determinada edad y adquirimos una cierta complejidad, dejamos de ser una figura monolítica y empezamos a tener una personalidad... no múltiple pero si variada. Nuestra misma esencia, ese núcleo que somos, devuelve un aspecto según le entre la luz del trabajo, de la familia, de los amigos... E incluso esa puede variar dependiendo de nuestras condiciones internas, como si fuéramos un pilar de cristal sometido a determinadas tensiones internas.
El otro día me recomendaron un autor. Dijeron que era "muy yo". Hace bastante tiempo me leí "On the road" de Jack Kerouac por la misma recomendación. Proyección. La gente tiende mucho a eso. Algunas mujeres que conozco consideran que soy un tío intrépido, viajero, aventurero, como una especie de Indiana Jones en cutre. Y a ver, no es absolutamente falso, pero tampoco es absolutamente cierto. Yo encajo muy mal en los estereotipos, me deslizo entre ellos. Hace años, en Atenas, una griega nos preguntó a Luichi y a mi como podíamos ser amigos, siendo tan distintos. Ese "ser tan distintos" se resumía en que Luis era un heavy con pintas y yo no llevaba el uniforme.
¿Y de qué va todo esto? De que muchas veces nos quedamos en la superficie. Creemos conocer a una persona, con una imagen mental construida por tres puntos que vamos uniendo para darle la forma que nosotros queremos darle. Que no es la que existe en la realidad, sino la que nosotros estamos proyectando. Yo no soy un friki. Ni un heavy. Ni un Indiana Jones de andar por casa. Ni un deportista. Ni un marino. Ni un informático.  Ni un filosofo. Ni un poeta. Ni un padre/hermano. Ni un estudiante. Yo soy yo, que es la suma de muchas de esas, con otras que he sido y que pude haber sido y que seré. Y cuando la gente elige quedarse solo con una o con algunas de esas cosas, se pierde todas las demás y es una pena. Aparte de que da pie a una serie de malentendidos ("Es que tu eres ... o tu eres ... " mientras yo miro con una ceja arqueada y me pregunto si, en lugar de juzgar lo que alguien cree que soy, no sería mejor juzgar mis acciones ) que son fácilmente evitables.
Flexibilidad. Tenemos demasiados prejuicios y permitimos que esos prejuicios nos impidan ver la realidad. Me encantó el otro día una frase que decía "Están uds tan condicionados por sus prejuicios que, cuando la realidad no encaja en su ideología, la deforman hasta extremos ridículos".
No caigamos en ese error. Seamos curiosos, seamos flexibles y evitemos entender una faceta como un todo. Dejemos de ser el tonto que, cuando el sabio señala la luna, mira el dedo. Aprendamos.

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