martes, 15 de marzo de 2016

Combustible vital



Hoy comentaba con una colega que estoy bajillo de forma, falto de animo para afrontar nuevos desafíos. ¿Y eso por qué? Me pregunto. Porque no estoy lo suficientemente alimentado.
Ojo. Yo no creo mucho en el feng shui, el reiki, las piedras de energía y la de Dios. Cada uno puede creer en lo que quiera, y yo considero que esas son formas de autosugestión. En lo que sí creo, es en que cada uno da lo que recibe. Y en que, para poder crear, uno necesita creer. ¿De donde sale esa fuerza? ¿Esa energía para arrancar y hacer cosas?
Sale de nosotros mismos. Sale de nuestro entorno, de nuestra forma de interactuar con él y de la actitud que tomemos. Pero es cierto que necesita una cierta reciprocidad, que al igual que el ciclo de la lluvia y otros fenómenos, existe un proceso de entrega y retroalimentación que lo mantiene. Como un fuego, la energía que surge en nosotros sigue ese ciclo de quemarnos a nosotros mismos y producir otras cosas... de nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario