domingo, 6 de marzo de 2016

Aventurero(s)


Hace dos días estaba poniendome al día con un amigo de Mordor. Entre una confesión y otra, le comenté que, en su momento, me sentí atraído por una compañera del grupo. Mi colega, que no lo veía claro, censuró el gusto sin ofender a la muchacha (prueba de gran habilidad diplomatica por su parte). En ese momento yo le comenté que, dados mis gustos, la chica daba exactamente el perfil "es una psicopata peligrosa sumamente atractiva". Momento en el cual mi colega apuntó que, con el debido respeto Sr Hobbit, es ud un aventurero.
Bueno. Todos los que algún día hemos jugado a Dungeon and Dragons, cuando oímos la palabra "aventurero" pensamos en clases de jugador. Nivel. Raza. Esas cosas. Gente que se va a la mazmorra y hace cosas malas. Gente interesante.
Pero cuando uno se vuelve un poco más mayor (y sigue jugando a Dungeons), mira más allá. ¿Quienes eran esos aventureros? Eran gente marginal, fuera de lo común, que hacían cosas que a otra gente le gustaría hacer pero no se atrevían, o no podían. Era gente que iba a lugares exoticos, hablaba idiomas, pasaba situaciones apuradas y recibía unas recompensas que otros solo podían soñar.
Vaya. Pues va a resultar que sí que soy un aventurero.
Y no solo yo. Al igual que Román y su grupo de jovenes aventureros, yo con el tiempo he ido acumulando gente en mi vida. Gentes de mochila...

Continuará (que no me gusta esa nube, y como me descuide me empapa la ropa tendida )

Tras recoger la ropa, lo que iba diciendo. Hace tiempo, bastante, hablaba de "chicas que cocinan tartas los domingos" y "gente que cogen la mochila y tiran". El paradigma de la tarta me escribió el otro día, que quiere irse de viaje y probar otras cosas y que echa de menos hablar conmigo. Gracioso.
Aventureros. Mi colega Luichi está planteandose hacer una de esas cosas que hacía yo, una tontería. Pero  es una tontería solo para los que no creen en ella. Día tras día, hago cosas porque no me creo eso de "es imposible". He hecho viajes que a otra gente les parecerían absurdos o he tomado decisiones que no parecen tener demasiado sentido... fuera de mi cabeza. Porque el principal juez de mi carácter y de mis decisiones es, oh sorpresa, yo mismo. Como el de tanta gente que decide dejar de hacer "lo que debe" o "lo que se espera de mi", para hacer aquello en lo que realmente cree.
Me siento orgulloso de ser como soy. Y me siento orgulloso de que haya gente en mi mundo (Y menia est) que, no solo me conozca como lo que soy, sino que me valore y aprecie. Va por uds.

P.D: Dedicado a Herr Zeke, hombre equilibrado y en equilibrio. 

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