jueves, 31 de marzo de 2016

"Solo Dios puede juzgarme"



El título es algo que he visto en tatuajes aquí y allá, y siempre me ha parecido una frase un tanto curiosa. Ayer tuve un sueño muy extraño, en el que mi tío venía a debatir conmigo. Dejando de lado dramas familiares míos (no seáis cotillas), en un momento dado yo le decía algo del tipo "me parece absurdo juzgar a alguien por quién es, prefiero basar mi opinión en lo que hace." y en otro momento decía "nosotros nos definimos individualmente, no como hijo ni esposo de nadie. Lo contrario sería volver a la edad media."




Precisamente esa frase, "solo Dios puede juzgarme", suena muy medieval. Y es curioso como, en nuestro entorno, lo medieval va cobrando fuerza. El debate entre la razón y la fe. El auge de los nacionalismos. En ciertos sentidos, podemos estar asomándonos a un segundo romanticismo.

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