martes, 15 de marzo de 2016
Genau Prinzessine
"Suficientes princesas". Me gusta como se dice "suficiente" en alemán, ese "genau", que puede sonar muy conciliador y alegre o muy seco, muy de "basta".
Ayer tuve un día de ira. Sucede a veces. La falta de sueño, deporte y cariño es lo que tienen. Se acumula, burbujea y, de repente, explota. Ayer un amigo compartió una foto nuestra en Facebook y se me saltaron las lagrimas, lagrimas de soledad y de rabia. Ayer alguien vino a decirme que, bueno, que hay cosas malas. Que ella no puede comprar tabaco. Ayer vi una película, Dogville, donde se recreaban en todo lo miserable y repugnante que tiene el ser humano, y como todos podemos caer hacia el mal con una naturalidad absoluta.
Ayer fue un mal día. Pero después de un día malo, siempre sale el sol. O a veces sale. Hoy estoy leyendo sobre "Daria". ¿Habéis visto esa serie? Yo la encontré de pibe y aún no me ha abandonado. Supongo que debió traumatizarme, y desde hace años ando buscando una Daria en mi vida.
Hoy también he pasado junto al monumento a las victimas del atentado de Vallecas. Mil novecientos noventa y cinco. Creo que no voy a olvidar en mi vida las imágenes de aquel atentado por la tele. Realmente, siempre podría estar peor. It could be raining.
Pero hay que ponerle solución. Cuando uno está sentado sobre un problema, si no se mueve el problema acaba comiéndole. Hace falta encontrar cosas que te ilusionen, cosas que te hagan feliz. Hace falta tener esperanza, disfrutar de cositas buenas, saborearlas. Porque si no, un lunar en el brazo se convierte en un signo de muerte inminente, un semáforo en rojo nos da ganas de asesinar, un "estoy ocupado" en señal de desprecio e ignorancia absolutas.
Hay que reírse. Hay que abrazar la vida, hay que encontrar placer en las cosas pequeñitas, hay que sentirse agradecidos por estar aquí. Y hay que dejarse de tanta tontería ya, coñe.
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