miércoles, 24 de junio de 2015
Un hobbit ario en Inglaterra (XIV)
Que buena noche. Was für ein gutes Nacht. What a good night. Que bien me lo he pasado. Y la verdad que encaja en el espiritu de los tiempos. Está siendo una semana apatica en el trabajo, casi aburrida, pero de despedidas muy agradables. Se va Jürgen, se va Martin, se va Peter. Hoy a la cena parecía un chiste, dos alemanes, un holandes, un belga, un finlandes, un par de franceses, yo... Pero una vez eliminas ese componente son gente. Gente de una edad entre la mia y unos quince años más, con experiencias profesionales distintas, hablando idiomas diferentes, pero con curiosidades, sentido del humor, gusto por las historias. Gente guay. Martin cuenta chistes en español, Peter tiene una sonrisa eterna y habla a saltos, pero saltos elegantes, para que te enteres bien, Jürgen tiene un poco de hechuras de pitufo gruñón, Eero es un tío muy inteligente. Son gente con la que, una vez olvidado el asunto del uniforme, el trabajo, el tratamiento y toda la historia se puede hablar.
Para mi, ha sido una gran noche. Me va a dar pena que se vayan pero esto es así, todos nos vamos. Pero estos ratitos que hemos compartido, las risas y los buenos momentos, me los quedo. Porque aunque aquí estoy muy solito, reconozco que cosas como hoy merecen la pena.
Por cierto, llevo una semana algo inquieto. Anthony, un chaval que trabaja de escribiente aquí, es un tío fantastico. Ha pedido colaboración porque va a correr en un maratón con recogida de fondos. Es buen tío y me gustaría ayudarle, pero está recogiendo fondos para la British Royal Legion, que es una asociación de veteranos britanicos. Y ahí ya se me atraganta un poco. Aún me lo estoy pensando.
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