martes, 16 de junio de 2015
Un paseito por el horror humano
El finde, como comenté antes, me tragué una pelicula sobre la Segunda Guerra Mundial. Probablemente motivado por la curiosidad de la Galeria Ashcroft y el concepto de "soldado santo" de los sijs, el lunes empecé a leer sobre el Sikhismo. Eso me llevó a la independencia de la India, su partición, las guerras con Paquistán, Cachemira, los ghurkas (otra vez), la independencia de Bangladesh, la guerra civil en Camboya, Vietnam. Es asombroso cuantas matanzas, crimenes y barbaridades se han cometido en el sudeste asiatico en los ultimos treinta años. Y yo aquí, en la inopia. Solo los numeros ya dan miedo, pero las historias personales son lo peor. Cuesta encontrarle sentido a una humanidad que es capaz de destrozarse con esa facilidad, a la vez que construye monumentos a la filosofía, al arte, a la poesia. La filosofia Sij de vida es hermosisima. Recuerdo que hace algunos años leía sobre las violaciones en la India y me preguntaba "¿por qué?". Es decir, dentro de la gama de crimenes violentos... ¿por qué ese ensañamiento con las mujeres? La mezcla de culturas, castas, clases... tiene que provocar una frustración y una situación terrible allí. Y en cambio, parecen una sociedad muy sensible. La declaración del tribunal supremo sobre las matanzas de Sijs lo dejan a uno pensando.
Así que no me rindo. Quiero creer que lo peor del ser humano es superable, aunque hace falta asomarse a ello y mirarlo a los ojos para saber que existe y poder superarlo.
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