Con las que te haces el misterioso e interesante. Así me ha desnudado, medio en broma medio en serio, una amiga mientras cenabamos. Amiga que luego se rayó diciendo 'tu tienes tu vida y yo tengo la mía', trazando dos líneas paralelas en la arena que nunca se cruzarán. La misma noche que Alisa me decía que se iba con un amigo brasileño y el mismo día que Mar lamentaba haberme confesado que se enamoró de mi hace años
Basta de perder el tiempo. Basta de deambular sin rumbo, de ser un juguete, de dejarme. Basta de hacer el tonto.
Es también el día que he vuelto a Lisboa y me he perdido -y enamorado- de sus calles en pendiente, sus edificios decrepitos, sus parques espontaneos. Es el día que he conocido a media docena de adolescentes anglosajones de viaje de fin de carrera. Es un día de luces y sombras, pero sobre todo es un día de sinceridad, en el que el peso de la historia me tira de los hombros para abajo. Ligia, como siempre, fue demoledora. Pierdo demasiado tiempo en tonterías filosoficas y así me va. Curiosamente, tambien ha dicho que envidia mi capacidad para no preocuparme de casi nada. Capacidad muy aparente, porque como en casi todo no tengo termino medio y paso de la apatia a la obsesión. Otro apunte interesante es que, al igual que ella, soy demasisdo bueno. Pero a veces me alegro de serlo.
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