domingo, 18 de octubre de 2015
Cuando te gustan todas
O casi. Hace tiempo me vienen acusando de eso. Antes me lo tomaba a broma. ¡A mi! ¡Vamos!
Que arrogantes somos cuando creemos tener la verdad sentada en el hombro. Pero muchas veces la realidad es más compleja de lo que nos parece y es más una cuestión de matiz y de perspectiva.
No, no me gustan todas. Pero aprecio a la gente, les cojo cariño muy rapido. Y claro, cuando uno está solo es facil confundirse. Agarrarse a un clavo ardiendo.
Mucha tontería es lo que hay. Hace falta pensar, poner las cosas en perspectiva. Ser objetivo. Establecer un proyecto. Marcar objetivos e irlos cubriendo. Basicamente, tener un plan vital que consista en algo más que dejar pasar un día detrás de otro. Y dentro de ese objetivo, quizás haya espacio para una persona. Pero hay que entender que, de todos los contactos sociales que atraviesan el radar de nuestra vida, la mayoria se van como vinieron. Electrones de un átomo, demasiado lejos incluso para ser conscientes los unos de los otros. Que te guste todo el mundo significa que le ves potencial a cada persona, a cada historia. Y eso está bien, porque le das una oportunidad a todos, haciendo tu espectro vital más amplio. Conoces gente de diferentes nacionalidades, idiomas, religiones, formas de vida. Viajas sin moverte. Pero hay que poner la tijera. Hay que saber distinguir el bien del mal, o en nuestro caso lo que nos hace bien de lo que nos hace mal.
Volviendo al tema del Plan, tenemos que tener claro que la vida no consiste en dejar pasar un día detrás de otro; hay que avanzar hacia algo. Y mientras tanto, esquivar tonterías. Ya no vale con entrenar.
¿Sabemos lo que queremos y como conseguirlo? Quizás sí, pero ni es algo que vaya a surgir solo ni es algo que podamos construir de la nada. El primer paso es adoptar una disposición adecuada, una actitud y un enfoque. Quizás sea la hora de volverse adultos. Lo siguiente es tomar decisiones que nos permitan ir a donde queremos. Primero, planea el viaje. Luego, preparate. Luego, afrontalo. Finalmente, haz analisis de las decisiones tomadas y vuelta a empezar. Así es como se hacen cambios en la vida.
La semana pasada fue la primera vez que no le dí una oportunidad a alguien. Y no va a ser la última. Quizás sea Madriz o quizás sea la edad o quizás sea... pero se ha acabado el tiempo de perderlo con tonterías.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario