A lo largo de toda mi vida he tenido problemas para definir la escala de grises. Gente que no sin colegas o amigos sino en medio. Compañeros. Cosas que me gustan pero no del todo. Algo que es una cosa y su opuesta.
O en este caso, amigas u objetivos. Tengo que quitarme de la cabeza esa idea mía, tan romántica y ridícula, de que una relación es una amistad con momentos eróticos. Eso es así cuando vivís pegados, teneis tiempo libre y veinte años. Ahora lo que hay son intereses, calculo, prisas. Así pues toca establecer una linea y hacer una criba.
Pero, ¿ y los que se quedan en medio? Y así pasa con todas las decisiones. Quiero irme y quiero quedarme. Quiero estudiar y quiero tener tiempo libre. Quiero...
En el fondo, siempre sabemos lo que queremos. Lo decía un prpfesor que tuve y es verdad. Solo necesitamos escucharnos a nosotros mismos y ser sinceros, dejar fuera el miedo a la perdida, al vacio, a la soledad, y actuar de acuerdo a lo que el cuerpo nos pide. Y si hacemos daño, mala suerte. Es mejor un tijeretazo a tiempo que meses de mentiras, y quien sea nos lo agradecera o deberia. Así, volviendo sobre el analisis de ayer,porá determinar si esta haciendo algo mal o si lo malo somos nosotros.
No hay que tener miedo al gris. Solo hay que tener cuidado. Pero cada desafio es una oportunidad de crecer, de equivocarnos y aprender, de disfrutar. Hay que vivir.
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