viernes, 30 de mayo de 2014

¿Existe un descanso del guerrero?


Llega el viernes y me siento feliz de que existas. No que existas como realidad, sino como proyección, como posibilidad. Ya no tengo prisa. Los tiempos de estar fuera del mundo y tener que aprovechar cada minuto acabaron. He vuelto. Y en cambio, esto no es nada. Es una pausa entre asaltos, un descanso entre una campaña y otra, un ejercicio y otro, un esfuerzo y otro. Justo para dormir, comer, dejar que me cuiden, tumbarme al sol con un libro.
Y pienso en ti. En tu alma maldita, en tus complicaciones y misterios. Yo, antaño un marino, he pasado larguisimas horas en una cubierta alquitranada, friendome al sol mientras deshacia nudos de marañas infinitas de cabo (¡nunca cuerda!). Y justo cuando estás a punto de dejarlo, cuando lo das por imposible y echas manos de la navaja... entonces ves el final y sigues un poquito más y ya está. Acabó. Y puedes dedicarte a otra cosa, a pintar, a limpiar, a ordenar, o a tumbarte en el sofá con un libro y unos colegas alrededor. Un poco así me pasa contigo. Una vez te dije que solo tenía tres amigos en Cádiz. De esos tres amigos, tu eres la unica que sigue en Cádiz y pronto te largarás también, o quizás acabes echando raices aquí y no puedas huir nunca. No lo sé. Aún estás a tiempo. Dices muchas cosas, haces muchas... pero es todo ruido para distraerte de lo real. Es paradojico como, siempre miraste de frente a la vida, dijiste lo que pensabas y sentias sin preocuparte de las consecuencias... y en cambio creas una enorme red de emociones postizas, gente a la que utilizar, mascaras y relaciones falsas, para no mirarte en el espejo de lo que eres.
Pero eso no es cosa mía. Yo nunca te pregunté, ni te exigí, ni te dirigí. Y ahora existes como algo semi real, como un juego de sombras y espejos, pero el saber que estás ahí y que, en un momento dado, puedo intercambiar palabras contigo me hace sonreír. Tu ternura imposible, oculta bajo tantas capas de alambre de espino, tu absurdo sentido del humor, tu crueldad. El descanso del guerrero, si existe, está entre las sombras de tu sonrisa, en el hueco de tu hombro con tu cuello, en ese silencio hasta el horizonte que prolongas mientras miras a la nada. Si existe, el descanso del guerrero eres tu. Pero... ¿acaso existes tu?

lunes, 26 de mayo de 2014

¿Ser buena persona?


Alguna vez he dicho que, cuando dejas de pensar, eres tu mismo. Yo tengo el defecto de que tiendo a darle demasiadas vueltas a las cosas (¿le suena, doc?), para al final no hacer nada o terminar haciendo lo que no debería. En cambio otras veces se me enciende la bombilla y, antes de que tenga tiempo de plantearmelo, hago algo.
El otro día me vino una de esas inspiraciones. Llevo mucho tiempo queriendo hacerle un regalo a una amiga que se ha portado, y se porta, de maravilla conmigo. La chica trabaja mucho, lleva adelante su relación como puede y su vida familiar. Está al limite siempre, pero aún así saca un ratito para cuidarme, para soñar, para reirse, para crear. Es una grande. Y no sé, a mi no me cuesta nada tener un detalle. Es justo. Pero no me deja. El caso es que el otro día vi un hueco en su defensa. Se le escapó que quería comprar un libro. Así que, aprovechando que tengo cuenta en Amazon por el Kindle, le encargué un libro y se lo mandé al trabajo. Al cabo de un par de días lo pensé y dije "ups. Igual se enfada". Así que me callé como una puta, esperando que se sintiera intrigada.
Hoy le ha llegado. Y me ha preguntado si he sido yo. Claro, yo me he hecho un poco el tonto... y le he dicho que sí, que de acuerdo. ¿Estás enfadada? Que va. Le ha hecho muchisima ilusión. Precisamente se estaba quedando sin cosas para leer y no se lo esperaba. Me ha dado las gracias, lo ha flipado muchisimo. No sé, ha sido muy guapo. Y de repente, el golpe. "Ale, de verdad eres maravillosamente buena persona ". Y eh, no soy nada increible ni especial. Simplemente tuve un detalle. Es como lo de darle las gracias a Vidal. ¿Por qué no devolverle al mundo un poco de las cositas buenas que nos da? Es curioso como la gente se pasa la vida quejandose de esto y de lo otro... ¿y por qué no lo arreglas? ¿por qué no pones un poquito de magia en tu vida?
No sé. Yo no considero que sea nada especial, sino... yo. Pero reconozco que estas cosas son aquellas por las que merece la pena vivir. Y como siempre, en el hueco. Mañana vuelvo a levantarme a las seis, vuelvo a estar evaluado. Pero durante un rato he respirado y he hecho de las mías.
Genial.Aunque parece que no voy a poder cumplir mi proyecto de montarme mi cueva-nomada en el sur. Bueno. Ya saldrá otra cosa.

domingo, 25 de mayo de 2014

Un refran interesante


"Aquí está el campo, estos son los bueyes". Nos lo comentó el otro día un jefe diciendo que no vale plantearse los "y si..." ni los "ojala...". Que hay que trabajar con lo que tenemos para conseguir aquello que queremos. Me gusta.

Ayer venía en el coche reflexionando. No hace demasiado tiempo una noche salí con alguien e hice una tonteria. Esa persona y yo estabamos cada uno asediados con nuestra mierda personal y era mucha. Y estaba empezando a rebosar y meterse entre nosotros. Yo me iba. Como siempre en los ultimos meses, siempre tenía prisa y mi vida se reduce a "haz algo" o "preparate para hacer algo". No he tenido demasiado tiempo para reflexionar, solo para actuar o reaccionar. Me parece que a esta persona le pasa un poco parecido, que el agua estaba siempre al cuello. El caso es que en ese momento yo era un problema más y le planteé. ¿Qué te parece que me vaya mañana? Y me dijo a media voz "me alivia".
Aquello dolió. Todos queremos que nos quieran. Más cuando afuera hace frio y vas quemando recuerdos, como periodicos viejos que tiras al fuego, para que te den un poquito de candela. Pero con el tiempo lo he agradecido. Ahora que me han quitado el talón de la nuca veo las cosas de otra manera. Hace falta un valor particular para decir la verdad siempre, aunque duela. Y me gusta. Yo necesito de ese valor. Es muy facil caer en el "y si..." o en el "ojala...". Es incluso facil preguntarse porqué y dejarse distraer por esa senda. Pero lo realmente util, lo que te permite ser grande, es coger a la vida de las orejas, mirarla a los ojos y decirle "esto es así. Te guste o no". Y tirarle un beso. Y que te dé una ostia o que te devuelva el beso, o que te deje de hablar o que te abrace o que se pierda. Mañana nos vamos a morir igual, aunque nos pasemos toda la vida aguantando el aliento e intentando hacer como que no existimos, aunque pintemos estrellas o creemos poemas o... así que, como le dije a Carvallo el viernes, vamos a intentar que merezca la pena. Vamos a hacerlo bonito. Con nuestro campo y con nuestros bueyes. Y sobre todo, con nuestras ganas.

Día de despedidas


Que te hace sentir humilde. La semana fue rara, dura. Pero desde el primer momento el viernes fue un día especial. Edu, James, Carlos, Sergio, Victor. Gente que sabes que está ahí y supone una diferencia. Os dejaréis de ver un tiempo pero... sé que estáis ahí.
Ha habido bastantes sorpresas. No me gustan las poses, no me van las despedidas impostadas. Ese "os echaré de menos" cuando sabes que es mentira. A ver si quedamos. Dame tu movil. ¿Por qué se hacen esas cosas? No lo entiendo. Gente que tiene miedo a vivir realmente y se conforma con aparentar. Pero no va conmigo, en serio que no.
Entonces, ¿por qué me sorprendo? Porque hay gente que sí vive realmente y me tiene en cuenta. Vidal me recordó aquella vez, hace dos años, en que le di las gracias por motivarnos. Decía que nunca le había pasado y lo recordará toda la vida. ¿Tan raro es que alguien te de las gracias por hacer bien tu trabajo? Este es un mundo extraño en el que vivo. Rivadulla, dejandome de piedra. "No es que seas buen estudiante, es que eres una magnifica persona". Un tío al que admiro profundamente devolviendome esa admiración. Fue raro.
Tengo la costumbre de ser el más duro critico posible de mi mismo. Es la unica forma de obtener la excelencia, exigirte más de lo que nadie te pueda exigir. Pero a veces, aunque tu no te das cuenta, haces cosas grandes. Y está muy guapo que te lo digan.

Como por la noche. Por la noche fue una cosa innoble. Zeke, Roman, Migue, Efren, Dani, señora. Todos vinieron a una cena para despedirme. Los de siempre, como siempre. Con historias, risas, surrealismo, humanidad, arte, musica (necrogoblincon) y animales y sueños raros y... el hogar es estar entre gente que te quiere y a la que quieres. Así que gracias. Muchas gracías. Os la debo.

Quería añadir una posdata. Odio las despedidas. Siempre digo hasta luego, no me gusta irme y no mirar atrás (aunque en este caso por lo menos un tiempo NO voy a mirar atrás). Pero si me tengo que ir, me gusta que sea a lo grande. Con abrazos, con risas, con historias. Que el fin del capitulo sea algo que deje con ganas de más. Porque si no, parece que no has ido de verdad. Y eso se lo debo a los compis buenos del curro y a los compis aun mejores de esgrima. Con eso me quedo. Con lo bueno, que es con lo que me tengo que quedar.

lunes, 19 de mayo de 2014

Novias como extensiones de colegas


El sabado nos reencontramos unos cuantos colegas. Hablamos de una cosa, de otra, y uno de ellos contó una historia en la que su novia se había sentido algo acomplejada. Yo le dije:
- Tío, desde el mayor de los respetos y con toda la distancia posible, tu parienta es un pibón absolutamente brutal.
Me salió así y uno de los colegas comentó, riendose, que no lo digo porque me sorprenda en absoluto que él tenga una novia buenisima ni nada. -Ironias despiadadas on-. No. Lo que me sorprendió realmente es que la chica atravesó mi barrera de amistad y llegó a hacerme arquear una ceja.
No nos confundamos. Soy un cerdo. Me gustan las tías tanto como a cualquier primate normalmente constituido. Pero soy un tío de honor y yo respeto muchisimo algunas cosas. Entre ellas los colegas. Así que para mi, en casi todos los casos, la piba de un colega es la extensión de ese colega. Esto no es machismo. Si conozco a la piba de otro lado, será una piba y tendré una relación con ella como la que puedo tener con cualquiera. Pero desde el momento en que la veo como "la piba de", pues deja de ser ella. ¿Exagerado? De acuerdo. Pero es una forma de evitarme problemas y, hasta ahora, ninguno de mis amigos se ha quejado.
Lo siento sita Silvia. Para mi, la novia de un amigo tiene el atractivo sexual de un sofá. Así vivo muy tranquilo, gracías. Por eso cuando alguien atraviesa esa venda que me pongo yo me sorprende. No por nada propio de la relación sino por mi reacción. Me encanta sorprenderme a mi mismo.

Por supuesto esto no es una norma absoluta. Toda norma existe para ser rota. Por eso, no confiad en mi. Pero de verdad de la buena que lo intento. Palabrita de niño bueno.

Respect


Ayer leí algo que me resultó curioso. "Con falda o con pantalón, respetame cabrón". Mi primer pensamiento fue acordarme de un refrán que usa mucho un amigo mío y que me encanta: ya fue a hablar de puta "la tacones". Este refrán contiene varias lecciones, a saber, que no es lo mismo lo que creemos que somos de lo que realmente somos y que no podemos criticar algo que nosotros mismos hacemos.
Todo esto viene muy al caso de algo que me sucedió hace relativamente poco. Yo soy un tío muy de piropos, muy de ronear. Supongo que porque cada uno da lo que recibe y yo soy bastante cariñoso. También cuando estoy a gusto con alguien me gusta demostrarselo, porque tengo muy presente que hoy estoy aquí y mañana no sé donde estaré. Así que no me guardo nada.
Existe un limite, claro. El respeto que la persona que tengo delante exija. Pero el respeto no es una pose. No consiste en poner morritos y hacer como que me enfado. El respeto, y de esto hablaba el refrán de mi colega, surge de uno hacía si mismo y se refleja en el mundo. Si yo me engaño a mi mismo, creyendo algo que no soy, el mundo va a interpretar esa engaño como una licencia para engañarme. Es así. Solo puedes exigir honestidad si das honestidad. Si no, tarde o temprano esa cuenta te la van a pasar y va a venir con intereses.
Otra cosa interesante es el tema de la disociación entre lo que vivo y lo que me gustaría vivir. Es una tragedia de nuestra educación que nos hacen creer en el bien, en los arco iris, en que el mal se castiga... ayer también leí algo curioso -facebook day- "esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona es como esperar que un tigre no te ataque porque eres vegetariano". Yo cuando era pibe iba de heavy-con-pintas y me molestaba que la gente me mirase. ¿Qué pasa? ¿No es un pais libre? Malas noticias, joven Ale. Existe una cosa que se llama paradigma cultural que fija lo que es normal y lo que no en tu entorno. Y todo lo que no es normal, llama la atención. Eso no es ni bueno ni malo, simplemente es así. La lluvia no es buena ni mala, simplemente es lluvia. Y así montones y montones de cosas. Aceptar eso nos acerca al camino de poder exigir respeto, porque hace falta madurez para poder vivir de acuerdo a determinadas situaciones. Luchar, adaptarse, vencer.
Y ya lo ultimo de lo que quería hablar. Si te engañas a ti mismo, un amigo puede aclarartelo. Las normas que pones para figurar-qué no son dignas de respeto. Lo siento. Si estoy tolerante aceptaré tu ficción y jugaré contigo a "hacer como". Pero en la mayoria de ocasiones, voy a actuar de acuerdo a lo que veo y lo que sé, no a lo que tu me dices. Así que asumid que estais jugando y dejad de tomaros tan en serio, leñe. Que ya aburrís.

Concluyendo, el respecto es una forma de ser y de vivir. Y no vale cualquiera para ello.

domingo, 18 de mayo de 2014

No descuidemos el poder de los simbolos


Esta tarde se supone que iba a cambiar mi vida. Iba a coger los apuntes de ruso y asomarme a ese mundo que dejé hace años para meterme en esto. Pintaría muñequitos, recogería la mesa... haría lo de siempre pero distinto. Y luego, empezaría. Desde la primera casilla.

No funciona. Porque determinadas cosas están enlazadas entre si en diversos niveles. Apenas hace dos o tres días estaba de examenes hasta las cejas, tengo la maleta lista para ir mañana a clase. ¿Y me voy a poner con el ruso? ¿Con ruso? No me jodas. Ese era otro Ale. Un Ale que tenía tiempo y curiosidad, ilusiones, motivaciones ingenuas. Si quiero volver a ese Ale tendré que ritualizarlo. Tendré que cambiar de escenario, para cambiar de actitud. No puedo estar pensando en "a ver como lo hago para mandar esto a Cádiz" y a la vez preguntandome como se decía "leer" en ruso. Necesito un periodo de transición.

Y a eso me refiero. Existen determinadas cosas que necesitan un simbolo, un gesto, un momento. Y hay que darselo, porque si lo fuerzas no consigues más que frustrarte. Así que el ruso tendrá que esperar una semana. Hoy aún voy a seguir despidiendome de mi vida aquí.

Un comentario sobre algunas injusticias


Tengo a la jefa algo encabronada porque está viendo venir que la van a adelantar por la derecha y se la van a meter doblada. A ella ,que se lo ha currado un montón, que ha estado ahí para lo bueno y para lo malo. Que es Mama Pato.
A ver, vamos a dejar clara una cosa. Esto no es Disneylandia. En el mundo real, la recompensa no es proporcional al esfuerzo. Además está el tema "saberselo montar", que es la expresión cool de tener habilidades sociales en grado master y saber cuando hay que sonreir y hacer una medio reverencia y cuando poner cara de pie. Todo eso entra en la ecuación y, como decía Julio Cesar, no solo consiste en serlo sino también en parecerlo. Para alguna gente, más de lo segundo que de lo primero.

Aún así, todo esto son "pero es que...". Porque el hecho contrastado y contrastable es que la Jefa es la primera de nosotros por algo. Exceptuando quizás a mi colega el cabesa, o al grande, ninguno de mis compañeros tiene su inteligencia, capacidad de esfuerzo, dedicación y empatia. Ninguno es tan buena persona. Y a ninguno lo quiero tanto como jefe como a ella, que al fin y al cabo es lo que se va a juzgar. Así que independientemente de lo que digan los que lo tienen que decir, yo estoy con la jefa.

Y otro pequeño apunte. Hay que tener fé. Los jefes pueden equivocarse... o no. Pero si dudamos de ellos antes de que den el paso, entonces no podremos pedirles que confien en nosotros. Yo creo en el sistema. Entre otras cosas porque asumo que es imperfecto y que tiene fallos, así que no le pido demasiado. Si uno no puede obligar al cielo a que no llueva, deberá llevar un paraguas. Trabajar con las expectativas y asumir que hay perdidas razonables. Y que hay cosas que son importantes y otras que no, pero que si nos obcecamos en buscar la perfección vamos a estar muy jodidos.

Y me largo, que se me enfrian las coquretas. ¿Como demonios se escribirá? Porque mira que es dificil pronunciarlo así, y lo hacemos en el Sul. Aaayy.... duende del sur...

Rol pureta


Ayer un colega se metía conmigo porque soy un chico que "juega a Gurps" y "lee kingdoms of kalamar". Realmente no hago ninguna de las dos cosas, aunque me encantaría. El tema es que, como le intentaba explicar a mi colega, hay un momento en que uno se aburre de infinitas hordas de orcos gratuitamente, y quiero fenomenos explicables desde un punto de vista geo politico. Es decir, hordas de orcos geopoliticas.
¿Y por qué? Bueno, yo creo que en esto hay una evolución vital. Con quince años descubres el rol y quedas con tus colegas para "hacer cosas guays". Es decir, vuestras partidas se reducen a ver quien la tiene más grande, quien la lia más gorda y los porqué os dan bastante igual. Es la "epoca videojuego". De esa epoca salen grandes historias, la verdad.
Luego uno se hace mayor. O no. En mi caso, a veces, me dan ataques de responsabilidad y decido vivir como se supone que tengo que hacerlo. Dejo el rol. Los muñequitos. Voy a discotecas.
Luego se pasa, claro. Viene la segunda adolescencia. Suele coincidir con una epoca en que uno deja de tener problemas u ocupaciones terribles a la vista (ya ha comprado la casa y está estable en el trabajo, acaba de quedarse soltero, cosas así) y se caracteriza por hacer lo mismo que de pibe, pero a lo grande. Si antes te gustaba la bici, pero eras un cutre con la bici más barata del Alcampo, ahora te compras una tunning con luces de neón. Que total, se mueve igual, pero tu estás haciendo las paces con ese pequeño niño ansioso consumidor que vivió frustrado.
En esa epoca vuelves al rol. Pero ya no es la epoca de videojuego. Quieres lo mismo pero... por dios, ya no tenéis granos y os da un poco de vergüenza eso de querer ir a por la princesa para yatusabeh. Así que os da por el rol introspectivo. Personajes con trasfondo, grupos coherentes... No os vale con "el posadero tiene pinta de ex-militar", que es la forma elegante del master de decir "como la lieis aquí os mato". Ahora preguntais "¿muy ex-militar? ¿de los muy chungos?". Y dejais de centraros en la historia para concentraros en como robarle el pasaporte. Los jugadores son jugadores.

Claro, yo tengo un problema. Soy jugador-master. Estoy en los dos campos. Y debido a la evolución personal, sigo queriendo ir a por la princesa para yatusabeh... pero a la vez quiero que eso provoque consecuencias diplomaticas y alguien dimita. Quiero que mis personajes recorran tribunales, hospitales y ayuntamientos, además de posadas. Quiero una partida con profundidad, donde los personajes se desarrollen empaticamente, tengan emociones y se perciba una cierta... sustancia en el trasfondo. Lo de "es magico" no me basta. Supongo que es como las peliculas, quiero que Batman, además de ser un tío rico y poderoso y atormentado, tenga un despertador. Por eso D&D o Pathfinder se me quedan pequeños, y por eso me gustan los productos de Kenzer&Co. Pero como soy un perezoso y me gusta lo que conozco, no quiero abandonar la fantasia epica.
Y todo esto, para decir que soy demasiado flojo para trabajar, demasiado calvo para el rock and roll. Y que cada uno juegue a lo que le dé la gana, pero sin juzgar por favor.

sábado, 17 de mayo de 2014

El codigo


Recuerdo que hace unos años, sentados en la camareta de marineria, Sabino y yo veiamos "Algunos hombres buenos" junto con otros cuantos colegas que hacían como que la veían. Es un peliculón y tiene una escena curiosa. Tom Cruise y su colega, tenientes abogados que saben de la vida militar tanto como de mecanica espacial, le preguntan al cabo de infanteria de marina supuesto criminal.
- ¿Por qué actuaron de aquella manera?
Y el cabo, un negro de fisico impresionante, le mira serio y le contesta.
- Actuabamos de acuerdo al codigo, señor.
Eso les llama la atención a los abogados, creyentes del Dios de la palabra escrita y de toda forma de estructuración legal de la vida humana. Así que preguntan ansiosos.
- ¿Qué codigo? ¿A qué codigo se refiere?
El cabo los mira de reojo, asombrado, como si le preguntaran de que color es el cielo, y les contesta, despacito y vocalizando cada silaba como si hablara con dos niños.
- Unidad. Cuerpo. Dios. Patria.

Ahí Sabino y yo nos pusimos de pie, en firmes. Brutal.  Que gran frase, cuanto dice sobre una forma de ser, una forma de vida, una actitud. Y que bien queda.

Hoy charlé con una amiga que dice que soy "unreliable", porque me enamoro de cualquiera. Eso es erroneo, pero bueno. Somos libres de proyectar nuestros miedos sobre los demás y ponerles etiquetas, de forma que podamos aislarlos de nosotros. Es una forma como otra cualquiera de sugestionarse y yo la he probado algunas veces, la ultima con My little pony. Pero la realidad es muy pesada e insistente y tiende a colarse por los huecos. Decía George Orwell que
  • «Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante.»
Y no es ninguna tontería. Pero volviendo a la frase y al codigo, volviendo a mi vida y a mis incertidumbres, reconozco que me considero una persona de honor. Me considero una persona que se viste por los pies y la vida me devuelve la mirada cuando se la clavo.

¿Qué es una persona de honor? El honor, tal y como lo entiendo yo, es la lealtad a un determinado codigo que supone un esfuerzo y una cierta actitud ante la vida. Lo que llamaba antes "un tío que se viste por los pies". Y eso viene condicionado por el entorno, nuestra cultura y nuestra actitud. Yo soy un anacronismo constante. Tengo treinta y dos y me comporto como si tuviera quince, y otras veces como si tuviera doscientos años. Mi codigo de honor es uno de esos anacronismos.
Pero el codigo de honor debe ser personal. Nadie defiende algo ajeno con la fuerza con la que defiende algo propio. Y para llegar a eso, a un codigo de honor personal, debemos condicionar nuestro entorno, nuestra cultura. Filtrarla. Debemos establecer lineas, como decía Charlie, que no se cruzan. Esas lineas son las que nos van a configurar, la que van a dar nuestro espacio de definición. También deben ser lineas flexibles, porque si creemos en la libertad nuestro codigo no puede ser una carcel, sino un espacio. Nunca he intentado escribir mi codigo, como si fueran los diez mandamientos, sino que es algo más basado en una cierta percepción estetica y... sensorial de la vida. Hay cosas que son feas, que chirrian, que no se hacen. Y esto es así porque se escapan del codigo. Algunas de mis normas personales, como ejemplo que todos los que me conocéis reconoceréis, son:

Primero, la familia. Después, el trabajo. Después, todo lo demás.
No puedes exigir nada que no estás dispuesto a dar.

La lealtad a ese codigo, a esa cierta actitud ante la vida, es lo que hace de mi un hombre de honor. Lo que permite que la gente confie en mi, lo que hace que yo me respete (y obligue al mundo a respetarme), lo que me identifica. No consiste en ser grande. Consiste en ser uno mismo, porque es lo unico autentico,lo unico sincero, lo unico real. Lo que merece la pena.

Volviendo al tema de las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, tendo idolos. Hace un rato recordaba a D. Laura y aquella vez que estuve bromeando con ella sobre la posible amante de su novio. El sentido del humor es uno de los mayores sintomas de inteligencia que conozco. Yo, en mi interior, sé que somos falibles. Por eso admiro a gente... en determinado contexto y situación. Admiro una determinada pose, una forma, una actitud. Y luego sigo. Pero entre iguales, entre "gente del codigo", nos reconocemos. Y surge una afinidad natural, como entre enfermos que han superado una enfermedad o gente que comparte una profesión. Porque efectivamente compartimos algo. Una visión del mundo... un cierto concepto, anacronico quizás, de que existen cosas que son más grandes que uno mismo y que esas cosas deben ser respetadas. Y aunque sea dificil, vivir bajo ese codigo nos hace más nosotros. 

Las trampas de una sonrisa


Ya voy aprendiendo. Es complicado, no creerse. Dicen que el gato escaldado rehuye del agua, pero en sentido contrario también sirve. Cuando alguien lleva mucho tiempo sin comer, un pollo puede matarlo porque su estomago no está preparado para digerirlo.
Pero ya pongo filtros. Me disciplino. Sé cuando solo quieren mi atención, cuando me reclaman para que haga mi magia. Ok. ¿Y qué me dais a cambio? Es interesante como Raya me dejó de hablar cuando consideró que no podía aprender más de mi, cuando la curva de aprendizaje se truncó. En su momento lo consideré absurdo y no lo entendí, pero ahora con el tiempo lo agradezco. ¿De qué sirve "zombificar" una relación? Una amistad no es eso. No es hablarme cuando te sientes sola o aburrida, cuando no encuentras algo mejor. Yo no soy un muñeco que utilizar. Pero cuando estoy mal, cuando me arrastro por la cuesta... puedo dejarme utilizar. Y luego me siento mal, porque dejo de ser yo.
Así que vamos a tomar espacio y tiempo. Vamos a hablar claro y hacernos respetar. Que al final, es lo que te queda. El respeto a ti mismo.

viernes, 16 de mayo de 2014

¿Triunfos?


Es curioso. Cuando el Cádiz ascendió a Primera, yo estaba en casa de unos amigos viendo el partido. Empezó la fiesta y me sentí raro, así que me fui para casa. Por el camino iba esquivando a gente celebrandolo. Vi las Puertas de Tierra tomadas y me fui por el paseo maritimo, donde encontraba gente yendo en dirección contraria celebrandolo. Por suerte el camino a mi casa fue corto. Una vez llegué allí, estaba todo oscuro y mi madre sentada en el salón, de espaldas a la calle. Me senté a su lado. Comentamos, ¿qué nos importa a nosotros todo esto? Pero estabamos asustados. ¿Por qué no podiamos reirnos como todo el mundo? ¿Qué pieza nos habiamos quitado a nosotros mismos? Quizás fuera posible que, en medio de la disciplina autoimpuesta, nos hubieramos arrancado algo que nos permitiera reirnos con la masa, sin ser, sin pensar.
Unos años después aprobé el carnet de conducir. A la segunda. Me costó un montón de tiempo, esfuerzo y dinero, cosas que no me sobraban. Cuando me lo dijeron me quedé con cara de haba. No sabía reaccionar. El profesor se quedó un poco asombrado, diciendo, ¿qué pasa, no te alegras? Ya me había hecho a la idea de seguir peleando, que me dejó un poco desequilibrado. Me alegré, claro, pero no sabía qué gran cosa era esa.
Hace unos años aprobé las pruebas para suboficial. A la primera fracasé en la piscina, aunque todo el mundo me veía dentro. Me encogí de hombros y seguí. No le dí más importancia. A la segunda aprobé. Pero no me fiaba. Tuve un subidón cuando pasé la piscina... y al día siguiente nada. A por el siguiente asalto, a por la siguiente pelea. No hay tiempo para celebrar.
Bueno, han pasado tres años. Hoy se supone que he pasado el ultimo examen del curso. Luego las practicas. Y no siento nada. ¿Alivio? Bueno, sí, pero me aliviaré cuando deje de ver a alguna gente. A mi los examenes, como estudiante, no me dan ni frio ni calor. Son una parte más del proceso. ¿Alegria? ¿Por qué? No he conseguido nada que me haga feliz. Simplemente continuo con mi vida. ¿He crecido como persona? ¿He cambiado? No. Sigo siendo el mismo. He aprendido cosas claro... pero no me he levantado un día siendo más sabio que el anterior. En el fondo, como decía la canción, sigo siendo el mismo idiota. Así que no veo que tenga ningún motivo especial para celebrar. No me gusta mi vida. Espero cambiarla pronto... pero mi vida es mucho más que un curso. Para lo bueno y para lo malo, claro.

Otra cosa que quiero comentar es que tengo un compañero que aún no puede decir eso. Un compañero que además es un colega. Un tío al que aprecio y que, en estos tiempos, estoy admirando. En medio de un ambiente de profunda inmadurez, egoismo y falta de perspectiva, él está en la cuerda floja. Pero no se queja. Lo soporta con estoicismo y con sentido del humor. Sabe que él es responsable de esa situación y asume las consecuencias. Y la verdad, me alegraré sinceramente cuando él salga adelante y pueda celebrarlo.
¿Yo? Yo mañana me voy a la piscina a nadar. Tengo ganas de empezar la siguiente fase del curso e irlo acabando. Yo hoy no soy más que ayer, hasta el rabo todo es toro. Aunque ahora lo tengo muy firme y casi está ahí... pero hasta que no lo vea no me lo creeré. Y mientras tanto, sigo a lo mío. A intentar vivir feliz, o por lo menos, poco deprimido. Y ya queda menos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Alcohol.


Antes de este curso casi no bebía. Y la verdad, no creo que haya salido ganando demasiado con el cambio. No me gusta beber. Te suelta la lengua, te abre el corazón y te deja huecos en la armadura. Puede que te rias, sí... pero luego el poso que deja es amargo. El mal sabor de boca. El dolor de cabeza. El cansancio. Sí, ese cansancio que no me suelta nunca. Ayer me acosté a medianoche y a las tres ya no podía dormir más. A las seis suena el despertador y me quiero morir. Un poquito más. Solo un poquito más.
Esta no es vida. Me engaño a mi mismo. Me doy animos. Hago cosas... pero en cuanto me descuido, en cuanto suelto demasiado las riendas, me agarra del cuello y me sacude. Demasiadas ansias insatisfechas. ¿Frustración? Que palabra tan curiosa. Antes tampoco sabía lo que significaba.

He bebido en otras ocasiones. Y no ha estado mal. Cuando estás con determinada gente, cuando tienes por así decirlo un colchón emocional... entonces no está mal. Cuando compartes tu estado de destrucción personal. Pero una de las cosas que he aprendido en este curso, y esta es importante, es que un guerrero solo deja sus armas en casa. Ojo, ya lo sabía. El tema es que ahora, como los niños pequeños que tienen que aprender a no fiarse de nadie, estoy aprendiendo que "casa" es muy muy poquita gente. Y que tampoco puedo irme con el primero que me dé un caramelo.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Obrigado pelo futebol


Al final me he liado. Historias. Cervezas. Bromas. Una portuguesa en whatsapp y el Benfica Sevilla. A mi que ni me gusta el fútbol. Pero riendome entre historias de exitos, historias de sufrimientos, historias de... vida. Y de fondo los penaltis, la historia, el futbol. Aun me falta por ver el final y desde el movil alguien se rie conmigo. Es lo que queda. Disfrutar de las pequeñas cositas, con un examen a la vuelta de la esquina y tanto por pasar... pero al final lo que importa son las historietas. De lo que uno se rie.

Recuerdos de patas de araña


Que se arrastran venenosos, emponzoñados, sugerentes. Recuerdos de patas de araña que corren por mi subconsciente, que se enredan en mis sabanas, que me muerden debajo de la piel. Picores que ni sé de donde vienen me sacuden y noto una tensión en la nuca. ¿Qué es? ¿Es tensión? ¿Son nervios? ¿Son huevos de esas arañas negras, pegajosas, insoportables que me susurran en la noche?

Ya conozco esos juegos. Quieres atención y me llamas. Me escribes. ¿Como te va? Nada serio, nada importante. Yo tengo que hacer el esfuerzo. Tu, por solo existir, ya mereces mi atención, mi adoración. Mis bromas y mi filosofia, mis juegos y mi sentido del humor, mi resilencia. ¿No te suena a algo un poquito extraño? Como si el balance no fuera del todo justo, como si lo que tu me ofreces, sorpresa, no mereciera lo que pides a cambio.

Pero claro, esta es la canción que suena, mientras en las bambalinas del teatro cuarenta empleados se dejan el alma haciendo funcionar la magia. Estoy sentado viendo como el Demiurgo reparte las cartas, detrás de una capucha. ¿A donde iré? ¿Qué haré? ¿Con quién estaré? Quien nada espera nada teme, y en eso baso mi libertad. En pensar en lo que dejo atrás, que no me gusta, para avanzar hacia lo desconocido. Y el Demiurgo sonríe, sabedor de algo que yo ignoro. Pero, ¿no es siempre así? La vida es saltar de una aventura desconocida a otra, siempre preguntandose que vendrá después, siempre dudando de las puertas que dejamos cerradas por no acercarnos a ella. Y mientras los días pasan, me doy cuenta de que todo tiempo pasado no fue mejor, de que no necesito que vengas de mi pasado a arreglar lo que se rompio... y que en general, no necesito más que lo que ya tengo. Y que todo el que quiera venir, es compañia y bienvenido. Y el que espere que lo persiga, o el que se crea tan importante como para domesticarme... bueno, animo chavales. Seguid moviendo el cebo. Que yo seguiré yendo a donde me apetezca en cada momento, sin negarle una cerveza sincera a nadie pero sin poner un pie delante de otro para ver a quien solo pretende utilizarme. Y los recuerdos de patas de araña, que se dediquen a mordisquear a otro.

lunes, 12 de mayo de 2014

Volviendo al tema de la humildad


Tengo un compañero de curso al que aprecio un montón. Lo aprecio desde que lo conocí, fue un "eh, este tio mola" a primera vista. El tío es tan trapo y tan entregado como yo. Es un hombre de fé, un hombre de honor.
También es un tío curioso. Aparte del curro, la unica actividad fisica que hace de vez en cuando es jugar al futbol y tiene el cuerpo de un Dios griego -con toda la carga homosexual por mi parte que queráis en este comentario y más-. Tampoco estudia mucho y saca unas notazas -lo siento Angel, aquí hemos descubierto que no eres tu-. Es un crá en inglés. Es un tío empatico, que entiende a la gente. Y a pesar de no andar muy puesto literariamente, me aguanta un debate filosofico de esos duros. Hasta aprendo cosas. . Resumiendo, es el tipo de tío que, cuando lo presentas a tus colegas, lo haces orgulloso, diciendo "gua, no veas como mola el colega este". Que fue precisamente como me presentó a mi a su parienta, hace un par de años ya, como quien no quiere la cosa.
El caso es que este colega y yo hablabamos el otro día sobre el tema de la humildad. Él lo entiende como una virtud importante, pero se equivoca. Porque no habla inglés porque él no es tan bueno... no se pone delante de la gente porque no es para tanto... La humildad es un defecto cuando te limita. Cuando te disocia de la realidad. Yo no soy una persona dada a pelotillear a nadie. Me importa un testiculo de rinoceronte que el tío que esté a mi lado sea una maquina o un desastre. ¿Qué gano yo con eso? Mi mundo soy yo. Pero reconozco objetivamente que hay gente que mola y gente que no. Como decía Mar, "hay lobos porque hay ovejas". O como decía Vicen, "las tías feas existen para que nosotros podamos disfrutar de las guapas". Resumiendo, que no todos somos iguales. Y que un lobo no debería pedir disculpas por ser un lobo, porque eso es antinatural y un coñazo.

La arrogancia es un problema cuando te impide ver la realidad. Cuando, como le pasó a Jose, llegas a un examen, te crees que está por debajo de tu nivel y te empeñas en hacer todas y cada una de las preguntas, diciendo "aquí estoy yo". Y cuando el profesor dice "queda media hora" vas por la pregunta 30 de 100. Entonces la arrogancia es un problema. Pero en el extremo contrario, la humildad es un problema cuando te impide alcanzar tus potencialidades y te convierte en una oveja, siendo un lobo. Cuando hace que tu digas "no voy a hacer esa prueba, porque no valgo" y el colega que está al lado tuya y es un inutil va y la hace. Y consigue algo que te pertenece a ti, porque no sabías juzgarte a ti mismo como para darte cuenta de que te lo merecías. En esta puñetera vida, amigo, nadie te regala nada. Así que no se te ocurra dudar de ti mismo, sin caer en la arrogancia, pero tampoco dandote por menos.

Un par de notas sobre el karma


Nota 1 - Respetate a ti mismo. Obliga al mundo a respetarte. Sé honesto.

Nota 2 - Recibe lo que das. Da lo que recibes. No te guardes nada, no especules. Vive.

Pensaba en estos dos items hace un rato. ¿Es tu sexo un arma de destrucción masiva? No. Tu sonrisa podría serlo, pero te empeñas en hacerte daño. En poner condiciones, en negociar. ¿Quieres tener una relación que controles? Mucha suerte. También podrías querer un gato domesticado, pero sería una criatura un poco extraña. Y si pones controles... ¿qué recibes? ¿Quieres libertad y no te atreves a manejarla? ¿Quieres espacio parcelado? Llevo toda mi vida viviendo en la paradoja y, ¿sabes qué? A veces no tiene gracia. Es como esas chicas que dicen una cosa cuando quieren decir lo contrario. Resulta que al final la vida les devuelve la gracia (item 2) y les manda mensajes contradictorios que no saben interpretar. Y como el personaje del cuento que tenía dos platos deliciosos a la misma distancia y no quería elegir uno renunciando a otro, se murió de hambre en el medio. No voy a acoger a un gatito que está deseando arrancarme los ojos, porque no es divertido contar las cicatrices que me haces y de las que luego me culpas, o las que te haces tu y de las que luego me culpas. El sentimiento de culpa es muy aburrido y ne, je ne regrette rien.

Son cosas que pasan. Es importante tomarse a uno mismo con sentido del humor, por mucho que eso que acabo de escribir suene dramatico y grave. Solo que es un periodo duro, dentro de una racha dura. Estoy cansado de que mi agenda venga determinada por tantos factores externos a mi y ser el unico que parece darse cuenta y asumir cuando merece la pena enfadarse por algo y cuando es mejor guardar fuerzas. En medio de ese ambiente, de tensiones emocionales y espadas en alto, que haya gente tarificando esfuerzos, que estando bendecida en tantos aspectos elija pasarlo mal... mire, perdone pero me resulta insultante. Decía Karen que "nao se come diante de pobre", indicando que es de muy mal gusto pasarle tu opulencia por la cara a gente que está mal. Un poco de respeto. Porque la vida no da nada que tu no le arranques, y a veces lo que tienes que arrancarle es una sonrisa. Y otras veces, tienes que construirte un espacio a mordiscos, patadas y escupitajos, de forma que, como el estado de Israel, tus enemigos, más grandes y poderosos, decidan dejarte en paz porque, sí, te pisotearán, pero les vas a hacer mucho daño en el camino. Y no sé que más iba a poner, pero madurar una idea durante horas mientras caminas y luego llegar a tu casa e intentar soltarla es una mierda. Ea.

La memoria hace cosas raras


Esta mañana me he levantado con un sabor extraño en la garganta. Un recuerdo vino a mi memoria en la noche y escuché su voz. Me dijo algo que me dejó preocupado, inquieto. Sobre todo por lo que no me decía. En el sueño la frase era "para eso están mis amigos", y el mensaje era que no soy necesario. Que, lo unico que sé hacer realmente  bien (cuidar de gente), no tenía sentido. Me volvía obsoleto, inutil.
Es curioso. También es interesante que una persona con la que hace años que no hablo y de la que soy incapaz de recordar su voz, anoche me habló y reconocí perfectamente su voz. Sobre todo las sensaciones que esa voz me producía, su acento, su inflexión. Soy un enamorado del sonido, ya lo he dicho alguna vez. Me encanta.
Así que bueno. El domingo por la noche es un momento critico, cuando la semana se proyecta sobre mi como la sombra de un gigante. Una semana más en esta tragedia de sitio, en esta vida sin vida. Hoy querría escaparme. Necesito un avión e irme a Bulgaria, contar historias, reirme. Discutir. Ale estás muy loco. No seas modesta, los dos estamos muy locos.
Voy a irme largando. Estoy escribiendo desde un ordenador robado. Tiempos mejores vendrán. Ese es el mensaje. Y el miedo, ese asesino de almas, vino anoche a caminar de puntillas por mi sueño, envuelto en la sinuosa voz de una de las mujeres más atractivas que he conocido nunca. Hijo de puta. Así juega conmigo mismo.

domingo, 11 de mayo de 2014

Let the misery flow


Deja que la miseria escape por el sumidero. Deja que resbale, que no te afecte, que caiga donde tenga que caer. Aprende a valorar las cosas en su justa medida. Inspira. Expira. Y recuerda que tu vida es lo que tu haces de ella, que te afecta lo que tu dejes que te afecte. Quierete. Cuidate. Y reconoce que eres una persona importante por ti misma. No dejes de mirar tus defectos, pero concentrate en tus virtudes. Sonríe. Es muy facil dejarse caer por esa pendiente, y una vez caes se te empiezan a pegar grumos de otras cosas que luego te costará mucho quitarte.

No pienso contar abrazos. La gente grande es aquella que da sin esperar a cambio. Tampoco voy a ser la niñera de nadie. Quiero cuidar y que me cuiden, como algo natural, fruto del conocimiento, el respeto y la actitud. Reconozco las trampas del sentimiento de culpa, de las expectativas. He visto el camino facil y no me gusta, no es para mi. Pero tampoco voy a entrar en el laberinto a dar vueltas hasta morir de inanición.

La vida no es tan complicada como queremos hacerla. Una relación entre personas, amistad o lo que sea, surge de la energia compartida. Que te aporto. Que me aportas. Cuando está corrompida, cuando una de las personas está profundamente enferma y se hace daño a si misma y hace daño a los demás... hay que aislarlo. Poner cortafuegos. Filtros. No sirve darse cuenta de algo una semana, un mes, medio año después. Porque todo caduca. La vida se vive aquí y ahora. Decía Pepe Mujica que en la vida llevamos una mochila de dolor y nos pesa. Pero que no se puede vivir mirando para la mochila.
Yo me equivoco. Lo corrijo. Vuelvo a equivocarme. Vuelvo a corregirlo. Con el tiempo aprendo. O no. Pero si algo tengo claro es que la gente que está en mi mundo, y son unos cuantos, están aquí para hacer de mi mundo algo mejor. Y yo el de ellos. Y si no, ya puede irse por donde ha venido. Me cansé de mendigar amor.

Errores de escala


Sucede una cuestión con el tema de las definiciones y es que, como decía Charlie Ojeda, cada uno de nosotros pone la linea en un determinado lugar. Y aparte puede existir una linea "general", claro. Pero la importante, la que nos afecta en primera persona del singular, es la que elegimos nosotros.

Para mi, dolor es aquella sensación incomoda que incapacita. Es decir, si no puedes mover bien la pierna y tienes una sensación chunga, te duele. Pero si puedes moverla sin problema, entonces esa sensación es una molestia. Para otra gente, cualquier cosa es dolor. Así sucede con todo en la vida, cada uno de nosotros decide en que momento algo pasa a ser importante y en que momento no.
Existe un factor a tener en cuenta a la hora de esta linea. Las referencias. Y no solo referencias intelectuales sino emocionales. No es lo mismo saber que tienes hambre que sentir que tienes hambre. Algo parecido pasa con la empatia. No es lo mismo pensar que esa persona lo está pasando mal, que empatizar. Y aquí entra otra cuestión curiosa, el filtro. Si somos demasiado empaticos, sufrimos gratuitamente. Hay que ser cuidadoso con lo que permitimos entrar en nuestra esfera de sensación y qué permanece fuera. Si nos pasamos, terminaremos banalizando sensaciones por estar sobrecargados. Pero si nos quedamos cortos, cometeremos errores y nos faltará información para tomar decisiones.

Pero claro, la empatia es solo un apartado más de muchos otros. Cada uno de nosotros decide como de grande es su mundo. Y como de importante es él en ese mundo. Ojo, no hablo de ser el protagonista de la historia. Hablo de cual es la diferencia entre su molestia y la molestia del que tiene al lado. Este es un punto importante de cara a entenderse con la gente y lo que puede llevar a una amistad. Hace un rato me decía una compañera que tenía que preguntarle algo a uno de nosotros, pero que no iba a molestarle el sabado. Me pareció muy bien. Yo soy una persona que necesita mucho espacio y tiendo a darselo a la gente, porque me parece justo dar lo que recibo. Esta es una cuestión importante, la justicia. En cambio, otra gente piensa de otra manera. Y yo lo respeto, aunque invadan mi espacio, siempre y cuando lo hagan en tiempo y forma. Cuando me siento agredido, respondo. Como cualquiera. En cambio eso que para mi es una agresión, para la otra persona no lo es y hace falta encontrar un punto de acuerdo. Porque si no, vivir es una lucha constante entre nuestras sensibilidades y las exigencias emocionales del mundo que nos rodea.
Resumiendo. Que tolerar consiste en asumir que hay gente diferente. Y convivir consiste en la aplicación practica de tolerar.

sábado, 10 de mayo de 2014

Un error de concepto


Antes estaba recordando una canción de Guns'n'roses, "one in a million" y me puse a buscarla. Me sorprendió bastante la letra, propia de un redneck filonazi americano. Luego observé que me sorprendía porque, en España, tenemos asociada la imagen de musico rockero a una persona de izquierdas, demostrando que aunque consideremos superados los topicos de nuestra sociedad, influyen en nuestro paradigma. Y que, aunque esto ya lo sabía, en España el siglo xx no ha acabado de entrar -no hablemos ya del xxi-, y tendemos a ver el mundo en terminos de blanco y negro.

Volviendo al tema de la letra, me resultó curioso como la sociedad estadounidense da lugar a personajes así. Ted Nugent, otro rockero, es alguien intensamente de derechas. O Clint Eastwood. Pero de una forma no agresiva, no aceptando todo el ideario sino la parte que les convence. Pensando en eso, me di cuenta de que en EEUU la humildad no parece ser considerada una gran virtud. Me pregunté porqué en Europa, por el contrario, parece serlo.
Eso viene del origen religioso. La humildad es una virtud cristiana y sobre todo catolica, que es una religión mucho más sumisa que la protestante. Para los protestantes, el exito es una virtud y una necesidad social, como comentara con Elli el otro día. ¿Esto siempre fue así?
Vamonos a los clasicos. Como uds sabrán, soy un gran admirador de la cultura clasica, otra de las cosas que con el tiempo me ha reconciliado con mi occidentalidad. Tenemos a Diogenes, que hacía de la frugalidad virtud. No nos vale, porque Diogenes no era humilde, como demostró en la famosa anecdota con Alejandro Magno. Curiosamente en la cultura antigua tampoco se valoraba la humildad. La sociedad romana, profundamente campesina en sus origenes y a lo largo de toda su historia, valoraba la sobriedad. Se sentía amenazada por las formas orientales, tan intensas en la forma y tan poco profundas en el contenido, contra el lujo y la frivolidad. Ya Catón escribió y habló ampliamente sobre ello, defendiendo la postura de que, desde una vida sobria y elegante, estoica, podían alcanzarse grandes exitos y una felicidad y satisfación muy amplias.

Así pues, ¿a donde pretendo llegar? A que hemos tomado una versión distorsionada de nuestras virtudes clasicas al considerar la humildad como una gran virtud. A que el exito no debe ser ocultado. Y que si algunos nos sentimos amenazados por la arrogancia que muestran otros, por ejemplo rockeros americanos, es porque no hemos hecho las paces con nuestra propia visión del mundo y no nos hemos perdonado a nosotros mismos nuestro exito. Y es algo a corregir.

No son tus manos, mujer


Las que me enamoran. Tampoco lo son tus caderas, ni tus pechos, ni tus labios, ni tus miradas. No es la forma en que te encoges de hombros, no es tu mirada ausente cuando te quedas sin decir nada. No son tus frases grandilocuentes ni tus silencios asesinos.
Es todo eso y algo más. Es la afirmación de lo que eres... y la negación de lo que no eres. Es tu potencial y tu presente. Es tu forma de matar al frío cuando estás cerca, de anular la existencia de todo lo demás... para de repente convertir el entorno en el decorado de una pelicula. Es tu, tu en su estado puro, tu hecho no de todas y cada una de tus partes, sino del conjunto armonico -o más probablemente, desarmonico- de tu esencia interior. Es esa explosión de... ti.
¿Y eso lo pueden hacer muchas? Sí y no. Porque estas hecha de muchas caras y de ninguna. Porque eres como la musica, hecha siempre de las mismas notas tocadas de diferente manera. Porque... ¿qué más da? Al fin y al cabo tu ropa, tu maquillaje, tu pelo... son circunstancias. Todo pasa. No me voy a fijar en esas historias. Me voy a fijar en como me haces sentir, en si me rio, en si tienes picardia y sentido del humor, en si eres interesante e inteligente. Porque soy un poco una nena y porque... que demonios. Porque la vida no está hecha para contar calorias.
Y sobre todo, porque hoy estoy aquí y mañana Dios dirá. Y no quiero pasarme la vida preguntandome "¿y si...?". Y tu, si eres un poco espabilada, intentarías evitar lo mismo.

jueves, 8 de mayo de 2014

De aquí... ¿a donde?


Hoy por fin se ha planteado negro sobre blanco. ¿A donde me gustaría ir el mes que viene? En mi entorno ha habido dudas, inquietudes, sorpresas, preguntas. Yo lo tengo claro desde hace meses. ¿Será lo correcto? No lo sé. Pero no tiene sentido dudar. Cuando uno está ante un cruce y sabe que es una cosa temporal, lo correcto es dar un paso al frente y avanzar a donde cree que es lo mejor.

Hoy hemos hecho una presentación. Ha estado bien. Estoy contento con lo que hago. O no. De una forma o de otra, son semanas de seguir así. Después de clase Victor ha aprovechado para que tomaramos una cerveza. Y otra. Tengo muy poca tolerancia al alcohol y ahora debería estar estudiando. Lo lamentaré. Pero no consigo tomarme nada demasiado en serio y os aseguro que no he bebido tanto. Simplemente, llega un momento en que uno tiene suficientes preocupaciones, suficientes excusas, suficientes discusiones, suficientes dramas. Y solo quiere estar a gusto, despreocuparse de todo, sonreír. A veces hace falta.

Mañana espero que sea mi ultima guardia en la escuela. Tres años de un Prosi en la Graña. Y aunque saco montones de lecciones positivas de ello, me gustaría suponer que dentro de seis meses algo de esos tres años seguirá en mi. Y no sé porqué, me parece que no va a ser así.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Keep on breeding


Parece ser que con la primavera hay una epidemia de embarazos a mi alrededor. Curioso. Más o menos como hace un año, pero este es aún más intenso porque se vé que acaba el curso y la gente quiere empezar su nueva vida con... con nueva vida. Y me mola. La verdad que para ser un tío tan autonomo, respeto mucho la institución de la familia. Al fin y al cabo, alguien tendrá que tener hijos para que me paguen la pensión. Y aparte, voy a ser el Tito Ale de mucha gente, que me llevaré por el mundo a enseñarles idiomas, otras culturas y como ligar con extranjeras. O en mi caso, como tener amigas extranjeras que te quieran como un hermano.
Que me voy del tema. A lo que iba. El caso es que mis colegas parecen decididos a repoblar España, o será que me hago viejo y ya empieza a ser normal casarse y tener churumbeles. Es inquietante. Pero mola porque los enanos molan, siempre y cuando los cuide otro, y está guay que la gente tenga ilusión por criar una familia y tener mini-yo's. Así que desde aquí aprovecho para felicitar a toda la futura prole que viene y para, discretamente, quitarme de enmedio como si no hubiera pasado nada. Tengo la tranquilidad de que ninguno de esos chiquillos saldrá rubio y con los ojos azules. Un saludo!

martes, 6 de mayo de 2014

Una reflexión curiosa sobre home, sweet home


Estaba pensando. Vivo y trabajo con compañeros que extrañan su hogar, sus amigos, su familia... y pienso. ¿Será posible que la culpa sea de la sociedad que nos hemos montado? Parece tan dificil hacer amigos lejos de casa, conocer gente y formarte una familia... o los compañeros de trabajo "obligados" o poco más. Y si uno no quiere esa alternativa, está muy difícil. Yo tengo la suerte de haber hecho amistad con gente de esgrima. Pero saliendo, quedando con gente... sigo solo. Otra gente no ha tenido mi suerte o talento para socializar.
Es curioso. Hace treinta años no había internet, ni cartas, ni moviles. La gente solía encontrar trabajo cerca de casa, así que tampoco había que moverse tanto. Lo unico que te sacaba de tu ciudad era algun familiar, tu espiritu curioso o la mili. Y sería porque no había tantas cosas y estabamos menos comunicados, pero la gente se apañaba con lo que tenía. Yo antes hacía amigos en el bus. Ahora, ni se me ocurre hablarle a la persona que tengo sentada al lado. Y así, día a día, cada vez nos hacemos más solitarios y más tristes, y nos encerramos más en nuestros mundos particulares.
No creo que sea bueno tanto mirar a casa, cuando "casa" está a mil kilometros.

lunes, 5 de mayo de 2014

Y te alejas


Cierro los ojos y ahí estás. Entré contigo en un cuarto de baño de un centro comercial a media tarde y salí con una sonrisa de oreja a oreja. Me hiciste esconderme en la despensa de casa de tus padres. Subimos una torre en Tarifa y casi te desnudé, besandote, a una docena de metros sobre la playa inundada de gente. Me despertaste a mordiscos en una habitación en Sao Paulo. Navegamos el Dnieper y tu mano se perdió en las profundidades de mi pantalón, en la oscuridad imposible de la fresca noche veraniega.
Siempre eres la misma y siempre eres diferente. A veces eres delgada y fibrosa, con una figura androgina que habla muy mal sobre mis tendencias. Otras veces eres extremadamente femenina, con caderas arrogantes y pechos que desafían la atrevida gravedad. A veces eres morena, otras más palida. Siempre tienes un acento musical y maravilloso, fantastico, que hace que desee pasarme la vida a menos de medio metro de ti, conversando en susurros.
Como pasa el tiempo. A sorbos, a parches, a saltos. Yo bailo con las sombras. A veces soy más frío e indiferente, otras más insistentes. Pero en cuanto pasamos la distancia de seguridad, en cuanto caen las mascaras y el hambre surge, feroz, despiadada, sobrecogedora, reaccionas. A veces intentas domesticarme, a veces contestas al fuego con fuego. Trazas huellas de sangre en los huecos de mi alma, me envenenas, me asfixias. He tardado tanto en descubrir porqué el sentimiento de culpa, porqué la tristeza que se contrapone al hambre...
Y ahora que lo sé, te alejas. Como una sombra en la noche, desapareces para no volver. Ya no hay más historias, más siluetas, más escenas. El sexo deja de ser una promesa para convertirse en un enemigo, algo que asusta, que acorrala, que hace daño. Ese es tu ultimo regalo, un beso envenenado como venganza a la herida que, según tu, te hice. ¿Quién me lo iba a decir? El pasado siempre vuelve para atormentarnos.
Pero no me rindo. Me escondo en mi madriguera, reuno fuerzas, me preparo. Porque sé que habrá más asaltos, habrá más historias, habrás más escenas. Sigo siendo un loco que coge un avión a Barcelona solo para contemplar tu sonrisa, aun sabiendo que ese será todo mi premio y no habrá más. Y si eso es todo, que me quiten lo bailao. Ya quisiera más de uno y más de dos que presumen de muchas cosas, poder tener la mitad de besos robados que tengo yo. Y así, cuando es de noche y hace frio y desenfundo mi sonrisa de lobo, sabeis lo que se escurre por las comisuras de los labios y salpica los ojos afilados, ansiosos, feroces. El hambre, no solo de lujuria, sino de historias. De fake's valentines, de bailes en colinas vacias. El romanticismo entendido como literatura, a veces de viajes, a veces pastoral. Y a veces, queridas amigas, como sabanas empapadas, piel sudorosa y sonrisas que saben a ozono, a besos quemados y a tu olor embriagandolo todo.

Back to the lands of despair


Quizás solo sea el cansancio. Aunque esto es algo que viene madurandose desde hace casi un mes, así que dudo mucho que haya sido solo eso. ¿Qué sentido tiene escribir esto? Supongo que necesito desahogarme. Y demonios, no necesito que nadie opine, ni comente, ni siquiera que lo escuche. Esto es para mi.

Estoy aburrido. Aburrido de suponer una diferencia en la vida de los demás, de dar sabios consejos, de tener las cosas tan claras. De que haya tan poca gente que suponga una diferencia en la mía. De estar cansado y no tener fuerza para deambular, de iluminarme los ojos con una sonrisa como los niños, para que esa sonrisa no prenda en nada y termine apagandose. Estoy cansado de no participar de ninguna historia, más allá que de, como he dicho antes, la introducción, la presentación, los creditos.
No puedes arrancar una historia antigua. Para crear algo nuevo debes dar tu, ser tu, estar dispuesto. Pero no basta con eso. Una semilla no crece en el desierto. Y ya he tirado demasiadas semillas al aire.

Hoy me despierto de nuevo en Mordor. O no me despierto, no sé. Dormí como tres horas, hoy ya sé mi plan para por la tarde noche. Para las casi once horas al día que tengo fuera del trabajo, hoy es un día afortunado. Aquí, donde nada pasa nunca y donde hace tiempo que perdí la esperanza. Un mes leyendo, pintando muñequitos, aguantando el tirón. Quizás yendo con los de esgrima.
Ya está. Hasta aquí llegué. Y ahora me toca forzar una sonrisa, para joder a aquellos que querrían verme abajo, apretar los dientes y ser un tío serio, un tio profesional, un hombro en el que apoyarse aquellos que necesitan una referencia. Porque aunque quieras venirte abajo, sabes que eso no sirve para nada. Así que a por ello. Pero no más mentiras. No más zanahorias que ponerme delante de la cara. Solo un paso más, y luego otro, hasta que los musculos funcionen solos y tu mente haga tiempo que se marchó, buscando el sol en la playa. ¿Qué voy a hacer?

Ella me regaló una noche


Eramos amigos. Yo estaba fuera, ella tenía su vida. Había un chico. Ni lo sabía ni me importaba. Fuimos a beber, fuimos a bailar. Esa noche ibamos a dormir en camas distintas, ibamos a contar cuentos.
Mentimos. Nos duchamos juntos, reimos. Todo era natural, todo era facil, todo era... comodo. Ella me regaló una noche. Y con el regalo de esa noche, que ella pensó me compraba, ganó mi corazón. Pero esa es otra historia.

Eran otros tiempos. Aún no temiamos hacernos daño. ¿Nos lo hicimos? Quizás. Pero era un juego y eramos invencibles. Nunca fuimos amigos. Cuando nos mirabamos, había deseo. Cuando nos besabamos, nunca era demasiado intenso. Siempre era una competición. Nuestros cuerpos eran solo un instrumento para nuestros pensamientos, nuestras inquietudes, nuestra curiosidad.  Nunca era suficiente. Nada era suficiente. Peleabamos con palabras, con abrazos y con silencios, con armas romas que no nos hacían daño. Era algo tan pasteloso que daba asco.

Hubo otras. habrá otras. Cada historia es diferente, cada historia tiene sus matices. Pero a veces, cuando hace frío y los fantasmas me persiguen, me acerco al album de fotos de mis recuerdos. Recuerdos de risas, de abrazos, de mordiscos. Recuerdos de gloriosos amaneceres y de noches oscuras como boca de lobo, en que nada me daba miedo porque tu estabas al lado. O en las que no podía mostrar que me daba miedo, porque tu estabas al lado. Y ahora tu tienes miedo y yo estoy lejos, así que alzo mi copa por ti. Porque ahora, años y meses después, reconozco el regalo que me hiciste por lo que es. En un mundo donde cada abrazo parece tener un peso especifico, donde los besos son puñales, donde la barrera del compromiso es casi infranqueable y todo el mundo te pide dos avalistas y una nomina para darte un abrazo... es fantastico recordar un tiempo en el que nada de eso importaba, más allá de lo que yo era, de lo que tu eras y de lo que nosotros eramos.

Decía el otro día una amiga que lo de que te quieran mucho está bien, pero que ella necesitaba que la follen. ¡Uy! ¡He dicho una palabrota! Pero que demonios. Tras la revelación de que el sexo es debilidad, no vendría mal comprobar hasta que punto estoy dispuesto a avanzar en mi conocimiento de mi mismo. Y estoy un poco aburrido de tantas amigas super especiales que me apoyan y me comprenden y etc etc. Brindo por aquella chica que me enseñó tanto, que la marea se la llevó, porque ella siempre tuvo claro lo que quería de mi y me lo demostró. Gracías.

domingo, 4 de mayo de 2014

Paisajes


Soy una persona de escenarios. De situaciones entendidas visualmente, en su conjunto, asociadas a sensaciones y recuerdos. Praga bajo la lluvia, con mi capucha de lana, mi soledad y msi buenas sensaciones. Sao Paulo, humedad y calor, abrazos, risas.
Estoy a punto de montarme en un coche. Otra vez. Al principio la sensación era interesante, a base de repetirla se convierte en monotonia. Poco a poco dejaré atrás Cádiz, sol y sal, horizontes hasta donde alcance la vista, sal en la piel. E iré viendo el paisaje volverse más oscuro, más rocoso, más recogido. Iré a donde hace frío, llueve siempre y todo es gris. No es bueno ni malo, solo diferente. Aprendiendo a aprender, pasando la mano por la superficie de la cara y reconociendose las arrugas, las sonrisas y las lagrimas. Es interesante cambiar. Siempre es interesante cambiar.

Riesgo moderado


Es una constante en esta fase de mi vida. Os voy a poner día y hora, el viernes x de marzo a las dos de la tarde, cuando llegué a casa y encontré un mensaje en el que se me acusaba de una "casi violación". Ese casi es importante, para los que leeis saltandoos tres palabras de cada cuatro. Ese día fue cuando me di cuenta de que mi curro y mi estado emocional actual no me permite demasiados sustos.
He dejado de estudiar idiomas. No juego a mniaturas. No juego a rol. No escribo. Mis viajes me llevan a sitios donde ya he estado. Releo libros que sé que me gustaron. Tengo mi vida en pausa, estoy enrocado en mi mismo como un oso que hiberna. Ha llegado el invierno, hace bastante que llego y no se va. E intentar construir algo, intentar edificar un edificio, stein um stein, es demasiado trabajo para mi. Quiero algo facil. Algo que no requiera esfuerzo, que surja espontaneamente y se mantenga solo.

Y eso es una mierda y no vale para nada. Así que lo que estoy haciendo, basicamente, es perder el tiempo.

Y puestos a perder el tiempo, mejor hacerlo de forma constructiva. Como ya no juego a miniaturas, he aprovechado para meterme con proyectos de pintura, autistas, que llevaba años queriendo hacer pero siempre los ponía al final de la cola de prioridades porque primero estaba aquello que iba a poner en mesa. En cuanto a las relaciones me pasa algo parecido, me he dado cuenta, una vez más, que mi lista de "amigos necesarios" es sorprendentemente corta, y que mucha gente recibe de mi sin dar nada a cambio. No porque no quieran, ojo, sino porque lo que ofrecen a mi no me interesa. Una de las cosas que mejor he aprendido en este "periodo por el desierto" es que necesito realmente muy poco. Y que una de las claves en todo tipo de relación es evitar la cuantificación, la medida. Simplemente ser, simplemente estar. ¿Que esto es un poco paradojico? Claro. Como yo. Pero curiosamente, dentro de la madeja de hilo que es mi mente, más o menos me aclaro y más o menos sé por donde voy. Así que todo en orden. Vamos a seguir con libros, videojuegos, ¿quizás peliculas?, muñequitos. Y a no esperar nada. No pude ver a casi nadie estos días, pero tampoco lo quería. Solo dormir. Y confirmar una sospecha, aprendiendo por el camino. Ya queda menos para retirar la capucha y volver a ver el sol, para que termine el invierno. Solo un poquito más.

Evoluciona constantemente


Existe una cosa curiosa con el tiempo y la personalidad de la gente: suele seguir tendencias. El problema surge cuando nosotros ignoramos esas tendencias y suponemos que todo sigue igual. Es decir, yo era una persona autonoma (que no independiente, otro día os explico la diferencia). Con el tiempo he ido volviendome cada vez más autonomo. También era una persona poco tolerante y paciente. Es curioso, porque a veces actuo o finjo que soy lo contrario de lo que realmente soy, y me funciona muy bien. Pero en el fondo, la cabra siempre tira al monte.
Algunos de nosotros usamos a los demás para provocar emociones y reacciones propias. Es logico, es quimica. Quizás entre dentro de la explicación de Aliusha sobre que, hasta cierto punto, todos manipulamos. Pero me parece injusto el uso de esa palabra. Manipulación tiene muy mala prensa, suena a aprovecharse, y a veces es al revés. Simplemente queremos coraje y buscamos a una persona que sea valiente, queremos tristeza y buscamos a una persona que sea triste. Una forma de romper el bloqueo emocional en el que algunos de nosotros elegimos vivir, porque es más comodo.

¿Qué por qué escribo sobre esto? Perdón, el perro de mi hermana hace mucho ruido y me he perdido. Escribía sobre que encontramos a gente en nuestro camino e intentamos volver a estar como siempre. Y puede que en la superficie lo estemos, pero las marcas que va dejando la vida están ahí, dentro, heridas tapadas por piel cicatrizada. Y el gato escaldado huye del agua. Por eso esa amiga mía que era tan intrepida ahora no lo es tanto, por eso ese amigo mío que iba a muerte contigo ahora es más precavido. Iba a decir que existe un tipo de valor que solo conocen los niños y los idiotas, pero no sé en que categoria me deja eso a mi. ¿En mis tan bien llevados quince años? No lo sé. Elijo no saber. Pero hay que entender que, si queremos solucionar problemas actuales, no podemos acudir a soluciones del pasado, sino que hay que diseñar todo como nuevo, desde cero. Encantado de conocerte, amigo al que hace cuatro años que no veo. ¿Qué tal te va? Intentar adivinar lo que ha pasado, como le ha afectado, rellenar años de huecos con suposiciones... eso no va. Así que empieza desde cero. ¿Rediseñar la relación? ¿Redescubrir a la persona? No claro. Es como cuando conoces a alguien de quien te han hablado mucho, tienes información pero hay que contrastarla. Aunque te la diga la persona más fiable del mundo, tus percepciones, tus prejuicios, tus actitudes, no son los mismos de esa persona. Al igual que no son los mismos del que eras hace unos años.

Realmente, hay que asumir que la vida es cambio constante. Y que eso es bueno.

sábado, 3 de mayo de 2014

Overwhelming feelings


Tic tac tic tac. ¿Es un reloj o es una maquina de coser? No lo sé. El tiempo y el espacio son relativos, se expanden o se contraen en función de nuestra percepción. El saludo de un desconocido en bicicleta te salva de tu depresión, el encogimiento de hombros de otra persona en un momento dado te tira por el precipicio.

¿Qué quiero? No lo sé. No intento saberlo, simplemente reacciono. Me sigo a mi mismo. A veces sale bien y a veces no. Depende de lo que consideres exito y fracaso. He aprendido a aparentar seguridad en mi mismo, a tener claro lo que pretendo de forma que, cuando me explote en la cara, pueda arquear una ceja y hacer como si todo estuviera ya en el guión. Así me evito preguntas estupidas y puedo conservar mi dignidad.
Dignidad. Que curiosa palabra. Las cosas que hacemos por ella. Por ese concepto de nosotros mismos, esa mezcla de orgullo, percepción y principios. ¿No le gustan mis principios? No se preocupe, tengo otros.

Tic tac tic tac. Parece que va demasiado rapido. Si no lo haces ahora, ¿quién sabe cuando podrás hacerlo? El placer es un alivio, el orgasmo un abismo. Nos aterra dejar de ser para pasar a ser, dar ese paso. Equivocarse para aprender a equivocarse. ¿Otro ciclo? Demasiados ciclos. El fracaso muerde. El fracaso muerde y vuelve a morder y se masca la tragedia. ¿Por qué? Por qué no? Deja que mis pisadas levanten ecos. Seguro que, en algun sitio, una canción de Marea pone ritmo a estas ideas.

Me marcho. Porque siempre me pasa así con Cádiz, cuando empiezo a cogerle el ritmo me voy, porque sé que después de gustarnos a nosotros mismos empezaremos a odiarnos y prefiero quedarme con un buen recuerdo. ¿Valen tanto los recuerdos? Que tontería. Ningun recuerdo puede compararse a una experiencia real, de verdad. Pero yo estoy aburrido de dar y no recibir, así que ya no doy y me encierro con mi musica, mis libros, mis videojuegos, mis muñequitos. Y en cuanto pueda, en mis amigos. Ya hace tiempo decidí que no podría ser otra persona que no soy ni aunque quisiera, que las poses heroicas solo sirven para las portadas de los discos -y a veces, ni eso-, y que cada uno da lo que recibe. ¿Y yo qué? Yo me he ganado muchas cosas, pero si de algo estoy seguro es de que no voy a pedir lo que me corresponde, por ser quien soy y por actuar como actuo. Quizás sea el momento de hacerme un ovillo en el sofá y esperar a que salga el sol, allá en algun lugar más allá del horizonte. Tengo sueño. Maldita alergia.

viernes, 2 de mayo de 2014

Viendo Cádiz desde fuera


Hace un rato iba paseando por la calle, mariconera al hombro, sonriendo a todo y a todos. Si ves Cádiz no como "mi ciudad" sino como "una ciudad" es cierto que tiene montones de encanto. Las calles largas, siempre mirando al mar. El vientecito. La gente por todos lados. Aleja el zoom, de forma que no te llegue el ruido de sus conversaciones, el estilo de sus trajes y peinados y miradas y aspectos. Deleitate con los edificios antiguos, las calles estrechas, las ventanas y los miradores. Escucha una guitarra en la plaza de la catedral e intenta mantener el equilibrio sobre los adoquines.
¿Qué porqué es una ciudad? No sé. Yo la diferencia entre ciudad y pueblo la mido en la actividad. Un lugar con medio millón de habitantes es un pueblo si está dormido. Cádiz es una ciudad.. y no. Es como esa gente que va al gimnasio y solo ejercita un grupo de musculos. Cádiz tiene vida, tiene gente en las calles, tiene actividad... pero solo hay cuatro o cinco formas de vida "aceptables". Todo lo que se sale de ahí es "raro". Yo considero que una ciudad debería ser un lugar de encuentro. Un punto donde coincide la gente sin prejuicios. Pero la sociedad española no ha cambiado tanto como creemos. Así que en verano vas a la playa, de noche te vas al chiringuito, te pones una etiqueta (eres "normal" o de un determinado grupo social), trabajas, te casas, tienes hijos, domicilio, coche y perro... Cádiz es más tolerante que otros sitios con el que se sale de la norma, pero en el nucleo hay una cierta hipocresia que me aburre mucho.
Cádiz, puerto de recalada. Donde venir unos días a descansar, sentirte a gusto y olvidarte de todo. Y sonreir