lunes, 12 de mayo de 2014
Un par de notas sobre el karma
Nota 1 - Respetate a ti mismo. Obliga al mundo a respetarte. Sé honesto.
Nota 2 - Recibe lo que das. Da lo que recibes. No te guardes nada, no especules. Vive.
Pensaba en estos dos items hace un rato. ¿Es tu sexo un arma de destrucción masiva? No. Tu sonrisa podría serlo, pero te empeñas en hacerte daño. En poner condiciones, en negociar. ¿Quieres tener una relación que controles? Mucha suerte. También podrías querer un gato domesticado, pero sería una criatura un poco extraña. Y si pones controles... ¿qué recibes? ¿Quieres libertad y no te atreves a manejarla? ¿Quieres espacio parcelado? Llevo toda mi vida viviendo en la paradoja y, ¿sabes qué? A veces no tiene gracia. Es como esas chicas que dicen una cosa cuando quieren decir lo contrario. Resulta que al final la vida les devuelve la gracia (item 2) y les manda mensajes contradictorios que no saben interpretar. Y como el personaje del cuento que tenía dos platos deliciosos a la misma distancia y no quería elegir uno renunciando a otro, se murió de hambre en el medio. No voy a acoger a un gatito que está deseando arrancarme los ojos, porque no es divertido contar las cicatrices que me haces y de las que luego me culpas, o las que te haces tu y de las que luego me culpas. El sentimiento de culpa es muy aburrido y ne, je ne regrette rien.
Son cosas que pasan. Es importante tomarse a uno mismo con sentido del humor, por mucho que eso que acabo de escribir suene dramatico y grave. Solo que es un periodo duro, dentro de una racha dura. Estoy cansado de que mi agenda venga determinada por tantos factores externos a mi y ser el unico que parece darse cuenta y asumir cuando merece la pena enfadarse por algo y cuando es mejor guardar fuerzas. En medio de ese ambiente, de tensiones emocionales y espadas en alto, que haya gente tarificando esfuerzos, que estando bendecida en tantos aspectos elija pasarlo mal... mire, perdone pero me resulta insultante. Decía Karen que "nao se come diante de pobre", indicando que es de muy mal gusto pasarle tu opulencia por la cara a gente que está mal. Un poco de respeto. Porque la vida no da nada que tu no le arranques, y a veces lo que tienes que arrancarle es una sonrisa. Y otras veces, tienes que construirte un espacio a mordiscos, patadas y escupitajos, de forma que, como el estado de Israel, tus enemigos, más grandes y poderosos, decidan dejarte en paz porque, sí, te pisotearán, pero les vas a hacer mucho daño en el camino. Y no sé que más iba a poner, pero madurar una idea durante horas mientras caminas y luego llegar a tu casa e intentar soltarla es una mierda. Ea.
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