domingo, 4 de mayo de 2014
Riesgo moderado
Es una constante en esta fase de mi vida. Os voy a poner día y hora, el viernes x de marzo a las dos de la tarde, cuando llegué a casa y encontré un mensaje en el que se me acusaba de una "casi violación". Ese casi es importante, para los que leeis saltandoos tres palabras de cada cuatro. Ese día fue cuando me di cuenta de que mi curro y mi estado emocional actual no me permite demasiados sustos.
He dejado de estudiar idiomas. No juego a mniaturas. No juego a rol. No escribo. Mis viajes me llevan a sitios donde ya he estado. Releo libros que sé que me gustaron. Tengo mi vida en pausa, estoy enrocado en mi mismo como un oso que hiberna. Ha llegado el invierno, hace bastante que llego y no se va. E intentar construir algo, intentar edificar un edificio, stein um stein, es demasiado trabajo para mi. Quiero algo facil. Algo que no requiera esfuerzo, que surja espontaneamente y se mantenga solo.
Y eso es una mierda y no vale para nada. Así que lo que estoy haciendo, basicamente, es perder el tiempo.
Y puestos a perder el tiempo, mejor hacerlo de forma constructiva. Como ya no juego a miniaturas, he aprovechado para meterme con proyectos de pintura, autistas, que llevaba años queriendo hacer pero siempre los ponía al final de la cola de prioridades porque primero estaba aquello que iba a poner en mesa. En cuanto a las relaciones me pasa algo parecido, me he dado cuenta, una vez más, que mi lista de "amigos necesarios" es sorprendentemente corta, y que mucha gente recibe de mi sin dar nada a cambio. No porque no quieran, ojo, sino porque lo que ofrecen a mi no me interesa. Una de las cosas que mejor he aprendido en este "periodo por el desierto" es que necesito realmente muy poco. Y que una de las claves en todo tipo de relación es evitar la cuantificación, la medida. Simplemente ser, simplemente estar. ¿Que esto es un poco paradojico? Claro. Como yo. Pero curiosamente, dentro de la madeja de hilo que es mi mente, más o menos me aclaro y más o menos sé por donde voy. Así que todo en orden. Vamos a seguir con libros, videojuegos, ¿quizás peliculas?, muñequitos. Y a no esperar nada. No pude ver a casi nadie estos días, pero tampoco lo quería. Solo dormir. Y confirmar una sospecha, aprendiendo por el camino. Ya queda menos para retirar la capucha y volver a ver el sol, para que termine el invierno. Solo un poquito más.
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