viernes, 2 de mayo de 2014

Viendo Cádiz desde fuera


Hace un rato iba paseando por la calle, mariconera al hombro, sonriendo a todo y a todos. Si ves Cádiz no como "mi ciudad" sino como "una ciudad" es cierto que tiene montones de encanto. Las calles largas, siempre mirando al mar. El vientecito. La gente por todos lados. Aleja el zoom, de forma que no te llegue el ruido de sus conversaciones, el estilo de sus trajes y peinados y miradas y aspectos. Deleitate con los edificios antiguos, las calles estrechas, las ventanas y los miradores. Escucha una guitarra en la plaza de la catedral e intenta mantener el equilibrio sobre los adoquines.
¿Qué porqué es una ciudad? No sé. Yo la diferencia entre ciudad y pueblo la mido en la actividad. Un lugar con medio millón de habitantes es un pueblo si está dormido. Cádiz es una ciudad.. y no. Es como esa gente que va al gimnasio y solo ejercita un grupo de musculos. Cádiz tiene vida, tiene gente en las calles, tiene actividad... pero solo hay cuatro o cinco formas de vida "aceptables". Todo lo que se sale de ahí es "raro". Yo considero que una ciudad debería ser un lugar de encuentro. Un punto donde coincide la gente sin prejuicios. Pero la sociedad española no ha cambiado tanto como creemos. Así que en verano vas a la playa, de noche te vas al chiringuito, te pones una etiqueta (eres "normal" o de un determinado grupo social), trabajas, te casas, tienes hijos, domicilio, coche y perro... Cádiz es más tolerante que otros sitios con el que se sale de la norma, pero en el nucleo hay una cierta hipocresia que me aburre mucho.
Cádiz, puerto de recalada. Donde venir unos días a descansar, sentirte a gusto y olvidarte de todo. Y sonreir

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