martes, 6 de mayo de 2014
Una reflexión curiosa sobre home, sweet home
Estaba pensando. Vivo y trabajo con compañeros que extrañan su hogar, sus amigos, su familia... y pienso. ¿Será posible que la culpa sea de la sociedad que nos hemos montado? Parece tan dificil hacer amigos lejos de casa, conocer gente y formarte una familia... o los compañeros de trabajo "obligados" o poco más. Y si uno no quiere esa alternativa, está muy difícil. Yo tengo la suerte de haber hecho amistad con gente de esgrima. Pero saliendo, quedando con gente... sigo solo. Otra gente no ha tenido mi suerte o talento para socializar.
Es curioso. Hace treinta años no había internet, ni cartas, ni moviles. La gente solía encontrar trabajo cerca de casa, así que tampoco había que moverse tanto. Lo unico que te sacaba de tu ciudad era algun familiar, tu espiritu curioso o la mili. Y sería porque no había tantas cosas y estabamos menos comunicados, pero la gente se apañaba con lo que tenía. Yo antes hacía amigos en el bus. Ahora, ni se me ocurre hablarle a la persona que tengo sentada al lado. Y así, día a día, cada vez nos hacemos más solitarios y más tristes, y nos encerramos más en nuestros mundos particulares.
No creo que sea bueno tanto mirar a casa, cuando "casa" está a mil kilometros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario