miércoles, 12 de octubre de 2016
Feliz día de la Hispanidad
Hola gente.
No suelo hacer esto, pero hoy voy a escribir algo sobre política. Como la mayoría de los que me conocéis sabéis, para mí el Día de la Hispanidad es un día genial. Celebro que tengo una cultura y un lenguaje común con quinientos millones de personas, que estamos extendidos por todo el mundo. Celebro que hay gente en Rusia, Bulgaria, Inglaterra, Alemania, que coge aviones y libros y va a clases y se esfuerza por entendernos y compartir con nosotros. Celebro una forma de vida.
Pero de unos años aquí existen determinados grupos políticos empeñados en aguarme la fiesta. En denunciar que se celebra el genocidio de las culturas nativas americanas (que, exceptuando en Chile y en los territorios colonizados por anglosajones, en su mayoría no han sido destruidas sino asimiladas), la injerencia de un Imperio en unos territorios soberanos y, en general, lo hijos de puta que somos los españoles.
Miren, perdonen uds caballeros, pero vayanse a tocar la pandereta a otra parte. Mi último intento de racionalizar esto en facebook acabó con alguien llamandome estúpido. Quizás todos tendriamos que aprender un poco lo que significa el respeto. Denunciar situaciones presentes acusando al pasado me parece una forma muy cobarde de mirar el presente. Brasil lleva casi doscientos años de Independencia e insisten en ser pobres porque los portugueses los saquearon. Si hoy en día los indios americanos están discriminados no es porque Cristobal Colón descubrió unas islas hace quinientos años. Y yo, que lo que celebro es el hecho de poseer una cultura común y ser parte de un movimiento global hermoso e inspirador, no tengo porqué agachar la cabeza porque alguna gente no ha madurado y está empeñada en trasladar sus traumas personales al primero que pase por ahí.
Dicho esto, quiero volver a sonreír. Hoy llueve. Ayer escuché a los Guardias Civiles cantar su himno porque, no lo sabía yo, es su día grande. Me alegro también por ellos, esa gente de verde empeñada en que los demás vivamos seguros y tranquilos. Hoy llueve y el desfile será un desastre, tengo tarea, pero puedo escribir en este hermoso idioma que me legaron mis antepasados. Puedo mirar al mar, sabiendo que a cinco o seis horas de diferencia existe gente que habla mi idioma, conoce una religión similar a la mía, tiene un concepto de familia parecido, come cosas del estilo. Puedo recorrer la ciudad señalando cosas en común y cosas distintas con gente de Perú, Ecuador, Puerto Rico, Argentina, Colombia,... Puedo leer a Garcia Marquez o a Benedetti, escuchar a Pepe Mújica, ver videos de profesores y psicologos argentinos, escuchar a políticos colombianos, ver cuadros mexicanos. Puedo saludar a tantos amigos del otro lado del mundo en nuestro idioma. Y el que sea eso, nuestro, es algo para celebrar. Así que una sonrisa, señores. Gracias por compartir y crear y creer.
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