jueves, 13 de octubre de 2016
Quien con niños se acuesta....
Hace unos fines de semana me pasó algo curioso. Hice un viaje para ver a alguien que sabía que aquello no iba a acabar bien. Pero a veces, un caballero tiene que dejarse engañar. O quizás es el aburrimiento. O la falta de objetivos.
De una forma o de otra, me dejé utilizar. Y después me he encontrado con que, al intentar volver a establecer contacto con esa persona, me han rechazado con un "no tengo tiempo para juegos". Curioso. Porque precisamente quién hizo planes y organizó mi vida sin consultarme no fui yo. Pero son cosas que pasan cuando uno se relaciona con personas que no están en la misma onda en la que uno se encuentra.
No es la primera vez que me pasa. En el último año creo que la mayoría de chicas que he conocido estaban en esa escala. Y el fallo, obviamente, es mío. Uno no puede pedirle a nadie algo que esa persona no es capaz de dar. Es una situación que solo produce frustración y malentendidos, como es el caso. Así que quizás sea tiempo de hacer un analisis, decidir que es lo incorrecto y orientarlo en una nueva dirección.
Ahora estoy algo contento. Falta menos para Navidades y tengo ganas de que pasen cosas buenas. Ya iremos viendo. Pero es interesante ese momento de reflexión en el que uno se para, dice "¿Qué he hecho?" y luego decide si quiere seguir así o quizás es tiempo de cambiar. Quizás es tiempo de cambiar. Porque si uno quiere algo diferente tiene que probar cosas diferentes.
Buenos días gente. Disfrutadlo
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