sábado, 4 de mayo de 2013
You keep me rocking
Gracías a Dios que existe el heavy en mi vida. Hoy recordé cuando, de adolescente, realicé esa terrible afirmación faustica que me persiguirá toda mi vida: "me da más vergüenza decir que nunca he ido a un concierto que decir que nunca he besado a una chica".
Pero me compensa. Me sabe. El ritmo del bajo, el tajo de la guitarra, la imposible cadencia de la bateria, el ritmo de la voz. Los puños al viento, la risa caótica... quién no lo ha vivido no lo conoce. Es como una maniobra en la mar, es como el abrazo de un buen amigo, es como reencontrarse a uno mismo. Es volver a ser, con mayúsculas, durante un glorioso instante en el cual todas las preguntas tienen respuestas, toda la existencia se condensa en una sensación. Es aquella histórica frase del novio de Rantxi: "esta canción es orgásmica", es religión vivida en primera persona del singular.
Claro que habrá quién no lo entienda. Como yo no puedo entender la locura del fútbol. Pero es a través de momentos como este, de epifanias en las que desconectas de todo y pones un punto y aparte en tu vida, cuando reconoces cosas que son importantes. Cuando te das cuenta de que no puedes evitar sentirte atraido por ella, que mira al mundo como si fuera a pegarle un bocado. Hace un rato he visto a aquella chica que conocí haciendome pasar por alemán por una apuesta. Me ha recordado a la espadachina pero... no. La espadachina tiene otra forma de mirar. Y es esa forma de mirar lo que me fascina, esa actitud, felina, de estar esperando para saltarle encima al mundo y clavarle las uñas, como si el mundo no pudiera hacerle daño y contraatacarle. No puedo con los desafios directos. Pero no depende de mi. ¿Cuando deja de ser un juego? Cuando hace daño. ¿Cuando se retira uno? Cuando le levantan la barrera. Cuando le dicen "donde hay confianza da asco". Asco. Que palabra tan intensa, ¿verdad? Estoy algo borracho. Cuando me emborracho, cuando estoy realmente agotado, cuando todo me da igual, empiezo a hablar solo en otros idiomas. Normalmente lo hago en alemán, porque es el que más he estudiado y el que más me gusta por su precisión. Hoy en cambio he escrito en inglés "you drown me in a spiral web of psychotic thoughts ". Suena tan bien. Bajas en la primera parte, lo escupes casi, luego abres la boca con spiraaal, dejado que la a se prolongue para rematar con ese golpe de lengua que es zogts. Asco es una palabra tan definitiva, con esa s aspirada que los madrileños omiten y que traza una linea infranqueable. Un proverbio musulman dice que los niños, los borrachos y los locos dicen siempre la verdad, o algo así. Yo añadiría que cuando estamos realmente cansados para disimular y se caen las mascaras también decimos siempre la verdad.
Recuerdo que hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, alguien se acercó a mi para jugar. Pero los chicos nunca elegimos. Podemos condicionar la decisión, pero cedemos la iniciativa por naturaleza. Yo estoy aburrido. Quiero compartir, como persona con una sexualidad extraña, pero ni me entienden ni yo me dejo entender. Que le den al mundo. Ya queda menos para irme de aquí a donde el aire es más limpio, donde no está todo encerrado y donde se puede ser uno mismo, en ese camino entre evitar los conflictos y no pelear ninguna, y alzarse y pelearlas todas. Aquí iba a poner "donde quizás no me quieran, pero tampoco les doy asco", pero esto es un miserable intento de autocompasión de borracho. Eso sí, queda tan bien que lo voy a dejar, aunque como comentario a pie de pagina. Y por supuesto, comentar que esta noche no se podía andar por Ferrol debido a la Fashion Night. Que manda caralho, la unica noche del año que está esto lleno de gente y es para ir de compras.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario