miércoles, 15 de mayo de 2013
Te recuerdo
Me acuerdo de ti Me acuerdo de tus ojos rasgados, de elfa, ojos fijos que se te clavaban muy hondo. Recuerdo tu sonrisa, rápida como un apuñalada, de dientes muy pequeñitos y afilados. Recuerdo el tacto de tus labios, suaves, delgados, carnosos, y el impulso vehemente, devorador, de tu lengua de fuego.
Recuerdo tus manos, delicadas como el pecado, y la forma esbelta y juguetona de tus caderas. Recuerdo tu vientre terso, tu cabello de sombra, tu andar entre felino y desgarbado, ese aspecto a ratos muy infantil y a ratos muy maduro que tenías. Recuerdo como trampeabas con mi mente, como chapoteabas en mis emociones y como asaltabas una y otra vez la fortaleza de mi estoicismo.
Recuerdo tus "¿por qué?" y tus silencios reflexivos. Recuerdo la oscuridad de tus dibujos y la belleza, nitida como un rayo laser, que atravesaba esos dibujos. Salvame. Salvame de mi misma.
Pero yo nunca he sido un mesías, sino solo un bufón. Y tu mano se separó de la mía, como arena que se escapa entre los dedos. Y ahora solo puedo recordarte.
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