martes, 29 de abril de 2014
Mantén la iniciativa
Más consejos militares. Tanto en la vida como en cualquier enfrentamiento, una de las claves para triunfar es mantener el ritmo. Llevar la iniciativa no consiste en presionar ni atacar siempre, ojo. A veces hay que agazaparse entre la maleza y dejar que pase la bestia, para perseguirla y emboscarla. Existe un momento para correr y un momento para arrastrarse.
Así sucede con todo en la vida. Es importante tener claro el objetivo... y no encontrarnos reaccionando constantemente. Cuando vemos que la vida nos pasa por encima y que estamos en un momento en que todo es estimulo respuesta, en que nos drogamos emocionalmente con excusas y justificaciones... quizás sea el momento de pararse y reagruparse. Hemos extendido demasiado nuestras lineas, nos falla la logistica. ¿Qué necesito? ¿Como lo consigo? Quizás sea el momento de llamar a la caballeria. Consultar. Los amigos están para eso. Pero no los colegas estos que te dicen que sí a todo, no. Amigos como Aliusha, que primero te da una caricia y luego una bofetada. Te sargentea. Y te recuerda quien eres, porqué eres, como eres.
Esta semana es rara. La pasada fue dura. No hay un punto intermedio, pasas de la insensibilidad al exceso. Y entre olas, olas que a veces surfeas y a veces buceas, uno recuerda cosas importantes. Recuerda de quién aprendió a pelear. Recuerda de quien aprendió a amar. Recuerda que tanto en un caso como en el otro no valen condiciones, no valen excusas y solo existe el respeto, la fidelidad, el espacio, el tiempo. Y entre tanta locura, se da cuenta de que es afortunado. Por lo que fue, por lo que es. Por lo que ha aprendido y por lo que aun le queda por aprender. Por las historias. Y sobre todo porque, una vez se despeja el humo y el miedo, queda uno mismo. Más lastimado o menos, pero reconociendose a si mismo y con orgullo.
Así que a por ello. A vivir y a aprender. Y a equivocarse, que demonios, porque para que crezcan las flores tiene que llover (o una pastelada de ese estilo).
viernes, 25 de abril de 2014
En mi isla
Decía Milton que ningun hombre es una isla. Bueno, no lo somos. Pero estamos. Yo concretamente he hecho de mi vida en Ferrol una cosa totalmente insular, casi autista. Pero eso no es demasiado malo.
Hace tiempo intenté tender puentes. Acercarme a vuestras otras islas, ver lo que se cocía por allí. Escuché vuestra musica y vi vuestras fiestas, asomando la cabeza por encima de la valla. Luego volví a mi jardin y cogí un libro. Estoy comodo con mi silencio. Quizás no sea muy divertido... pero es mío.
Es un proceso complicado aprender a estar solo. Yo aún estoy en ello. Se supone que llega un momento en que uno decide que quiere y que no quiere. Bueno, yo la segunda parte la tengo casi clara. Porque vivimos en mundos muy diferentes, aunque pasemos doce horas al día sentados en los mismos sitios. Hay cosas que para vosotros son perfectamente naturales y para mi son excepcionales, y viceversa. Por eso cuando tenéis un detalle, un detalle hermoso y simpatico, no sois consciente de que no funciona. Es uno de los pasos más dificiles de la empatia, dejar de pensar "que me gustaría que me hicieran a mi" y pensar "que le gustaría que le hicieran a él".
Aún así es un gesto muy hermoso y os honra. Sobre todo porque sois muy buenas personas y me queréis.
Pero yo estoy cansado. La escuela me quema, oir su nombre me amarga, y me asesina. Y cuando os miro, recien salidos de allí, no puedo pensar en otra cosa. Necesito un periodo de latencia, un espacio en blanco entre parrafos. Un suspiro. No se puede construir un edificio en un solar ocupado por otro, o se modifica el que hay o se destruye y se construye uno nuevo. La mente, por estanca que sea, termina filtrando información de un compartimento a otro. Ojalá fuera tan facil pasar de "mi colega de uniforme" a "mi colega de la calle", como cambiarse de ropa.
También es curioso como me cuesta construir cosas. Será el cansancio. Ya hace mucho que hablaba con alguien, compartiamos tres ideas y eramos amigos. Ahora hay que ir paso a paso, experimentandose, equivocandose, arreglando. Las cosas se han puesto complicadas en esta isla, será porque afuera hace marejada y llueve siempre. El gris se mete debajo de la piel y provoca necrosis, que curioso como se cae ese trozo. Pensaba que le tenía más cariño pero, una vez se rompe el vinculo, el pasado se convierte en historia. Deja de ser "era", que aun puede ser, y se convierte en "fue", como fotos en un album de tu madre, historias que conoces, quizás empatices, pero ya no vives.
Todo es una fase. Todo pasa. Y en un momento dado hablas con alguien, o ves un gesto, y es como si nunca os hubierais dicho hasta luego. Reconozco a casi todos mis compañeros de espalda, por la forma de andar. No puedo quejarme. Hace poco alguien me pinto una sonrisa y, tras apuñalarme sin piedad y dejarme destrozado, sin esperanza, acabado, luego vino a recordarme que existe esperanza, que la vida puede ser algo más que deambular. Con una mano quita y con la otra da. Pero al final, cuando sube la marea, queda poca tierra en esta isla. Apenas la suficiente para mi y mis tonterias. Ese es el momento para sacarse una cerveza, mirar al horizonte y disfrutar de lo que uno es. De las historias, de la gente, de los recuerdos, de los momentos. De lo que ha venido y de lo que vendrá. Y no darle más importancia al ahora, a este espacio en blanco de mi vida, esta pausa de años, que espero pronto termine y el motor vuelva a arrancar.
Eso sí, no me pidais que fuerce y sea lo que no soy. Porque sé que lo hacéis con la mejor intención, pero yo no puedo, ni quiero, ser como vosotros. ¿Qué me haría feliz? Quizás. A uds os hace. Pero yo, si bien aprendo muchas cosas y las adapto a mi forma de ser, no puedo cogerlas todas ni hacerlas a vuestra manera. Hay que traducir al idioma isleño, lo que en el continente, el mainland, es el pan vuestro de cada día. Pero si fuera del continente, no soñaría como lo hacemos aquí afuera.
Con una mano quita, con la otra da.
jueves, 24 de abril de 2014
Feliz cumpleaños mío
Hola gente, buenas. Es curioso. Mi ultimo cumpleaños de verdad fue en Sofia, el día siguiente a cuando asumí que mi hermano no iba a volver. Ese cumpleaños asumí mi fracaso, asumí que Raya no quería nada conmigo y planeé emborracharme e irme de putas. Terminé emborrachandome, haciendo amigos y pasandolo genial y aprendiendo muchisimo. Una de dos, no está mal.
El caso es que desde entonces mi cumpleaños es... bueno, vale, ese día. Doce horas de clase, llegar a casa, relajarme un poco, dormir. ¿El fin de semana? Más de lo mismo, pero quitando las horas de clase. No hay mucho para celebrar. Vivo en las vacaciones. Curiosamente, My little pony es mi amiga en vacaciones. Durante el ritual día a día... pues la verdad es que no soy más que la cascara de mi mismo, así que me parece una traición a mi mismo celebrar... ¿qué? ¿que no soy yo?
Pero ojo. Ese es mi yo encapsulado del curso. Los que me conocéis sabéis quien soy. Sabéis como soy. Sabéis, sobre todo, qué soy. Y aunque esto va a sonar un poco cursi, una parte importante de todo eso es culpa vuestra. Así que celebradlo. Haced que merezca la pena. Hoy he recibido felicitaciones sinceras, sentidas, de quizás un centenar de personas en la escuela y no sé de cuantas por whatsapp, facebook, telefono... si ese momento que habéis dedicado a decirme "felicidades", le sumais otro momento dedicado a convertir esa energia positiva en algo... gua, que maravilla. Sería sobrecogedor. No me refiero a grandes cosas, a escribir sonetos ni construir estatuas ni nada de eso. Contad una anecdota. Fantasear con un plan. Escuchar una canción. No sé, lo que os dé la gana, pero sonreíd como me estáis haciendo sonreír a mi.
Yo estoy aquí. Mi vida es la que es. Esto puede parecer una queja, pero os aseguro que después de la semana santa que me he pegado, con un viaje a Cádiz a la vista y la Fuga de Alcatraz a un mes en el horizonte, no lo es. Para nada. Simplemente es un encogimiento de hombros. Eso sí, a uds no os vale eso. Uds quiero que hagais de este día uno que merezca la pena, de forma que la próxima vez que algo os avise de que es mi cumpleaños, tengais una historia que unir a ese recuerdo. Sabéis que yo haría lo mismo por vosotros ;-)
P.D: Mañana será otro día, y no habrá cambiado nada. Porque es lo que tiene el cumpleaños, es solo un paso en un camino. Un día como otro cualquiera. Pero me siento muy agradecido a todos los que habéis tenido un detalle, porque en mayor o menor medida, todos estáis ahí. Así que, aunque lo sepa, os lo agradezco igualmente.
miércoles, 23 de abril de 2014
Feliz San Jorge
¿Rosa o libro? Eh, en mi caso ya sabéis lo que hay. Es una tradición que no celebro, porque es tipica de cataluña y tal, y porque antaño coincidía con el cumpleaños de mi abuela y eso era más importante. Pero con la cantidad de años que hace que no celebro lo otro pues... ey, puede ser un buen día para acercarte a alguien y decirle "toma artista, un detalle". Y si no queréis gastaros pasta, mandad algo que hayais escrito. Seguro que algo hacéis que merezca la pena ser leido.
La libertad empieza
Donde acaba el deseo. Decía Karen que le gustaba de mi que todas mis aficiones (muñequitos, libros, musica, juegos... ) eran cosas que no imponían su dominio sobre mi, como podría ser el tabaco o el alcohol. Me hacía gracía. Ahora, con unos años y unos cuantos kilometros encima, ya no me la hace tanto.
Solo me ha pasado una vez. Sentir algo con tanta fuerza que se entromete en mi trabajo, que me impide hacer lo que me gusta y que me obliga a elegir. Eso estaba mal. Esto también. Si no surge libremente, si no es espontaneo, si te sientes prisionero de tus sensaciones y de tus impulsos... entonces no vale para nada. Porque en lugar de hacerte crecer te encoge. ¿Qué es eso de vivir frustrado? Eso es nuevo para mi. Yo soy una mochila con patas. Y como decía antes, la vida es vida. No es buena ni mala.
Otra cosa interesante es reconocer lo que soy y lo que necesito. ¿Lo obtengo? Y si no lo obtengo... ¿qué pretendo? ¿A qué estoy jugando? Me levanto escuchando mentalmente canciones de Heroes del Silencio, me monto en el coche y pongo Bon Jovi. Demonios. ¿No era más fácil darle a play y que saliera lo que tuviera que salir? Pintar muñequitos, escuchar musica, ir a mi aire. Deambular, perro sin correa, gato sin dueño. Leer mucho, fantasear, volar. Verlo todo desde lejos porque, seamos sinceros, vuestra vida no me interesa. No es la mía. Vosotros vivis en unos escenarios que... pues que queréis que os diga. Me aburren profundamente. Y al final no sé medir, y me tiro de cabeza y la piscina está seca. Duele. Pero dejará de doler. Enseguida. Ya voy siendo perro viejo y tengo contratado un seguro medico, y por mucho frio y soledad que haga aquí arriba, sé que molo moito. Así que a otra cosa. No me voy a ver prisionero de mis emociones, como no me veo prisionero de nadie. Voy a escuchar algo más de ska balcanico :-P A encargar unas bombonas, a dejar que el viento me queme, a tomarme la vida con calma. Y luego, un té. Porque me lo merezco.
Sr Ale
Tu tiempo eres tu
Otra cosa bastante importante que es dificil de entender es la siguiente. ¿Como priorizo mi tiempo? Decía Pepe Mujica que, cuando uno compra un coche, no lo compra con plata, sino con el tiempo que le ha costado ganar esa plata. Y el tiempo es lo unico que no se recupera nunca. Así que, sabiendo eso, hay que ser muy escrupuloso con la forma en la que gastamos nuestro tiempo. Con qué. Con quién.
Hay que priorizar mucho eso. Hay que darse un tiempo a uno mismo, hay que dedicarle tiempo a las cosas que le gustan a uno. Hay que tener los pies en el suelo y volar a la vez. La forma en que inviertas ese tiempo va a determinar muchas cosas de tu personalidad. ¿Eres un tipo nervioso? ¿Eres tranquilo?
En el ambiente militar se habla mucho de iniciativa. De impulso. De alterar el ritmo. Son cuestiones fundamentales también en la vida. Hay que mantenerse atento, hay que disfrutar del descanso, hay que optimizar el tiempo de trabajo. Eficacia y eficiencia, la primera consistente en obtener resultados precisos, la segunda en emplear para ello los minimos recursos. ¿Veis por donde voy? Mi eterna ecuación. Resultado / Esfuerzo, si el resultado es menos de 1 estamos jodidos. Cuando parece que la vida va sobre railes y un paso sucede a otro y todo está bien... Cambia el ritmo. Haz algo que no se esperen. Sé tu mismo, incluso aunque lo seas a costa de los demás.
Hace un rato me han dado un gran consejo. Simplifica. Cuando uno está viendo claro algo, no tiene sentido engañarse a uno mismo. Hay gente que depende de ti, así que deja las ilusiones y los juegos de espejos y humo para otro momento. Ahora está la cosa apretada. Treinta y algo días se supone que pasan volando pero es mentira, ya he dicho antes que el tiempo es lo unico que no se recupera nunca. Y ese tiempo, tic tac tic tac, me aprieta, me constriñe, me asfixia. Todo camino que tomo me cierra otros, ¿o no? Decisiones dentro de decisiones. Y yo no quiero decidir nada, solo quiero que me lleve la corriente.
La vida es vida. No es buena ni mala, no es justa ni injusta. Simplemente es como es, y querer que sea otra cosa distinta son solo ganas de engañarse a uno mismo y hacerse daño. Pero lo que hacemos, lo que sentimos, lo que pensamos... esas son otras historias. Y el tiempo, nuestro tiempo, somos nosotros. Así que a disfrutarlo.
P.D: No quiero acabar sin darle las gracias a Sergio (grande) por dedicarme algo de su tiempo hoy. A veces la barrera que separa un compañero de un amigo es muy fina. Gracías.
P.D 2: Pocos problemas se arreglan posponiendolos o diciendo "ya queda menos". Pero algunos no tienen otra solución que esa.
Tu espacio eres tu
Cuando uno viene de una familia donde le cuidan mucho, con las ideas muy claras, y se enfrenta al Gran Mundo, tiene dos decisiones cognitivas o problemas que tomar. Y esos problemas son los siguientes, ¿por qué nadie cuida de nadie? y ¿por qué yo creo que esto es correcto y parece que soy el unico que lo cree?
No son preguntas faciles. Mucha gente se estrella. Supongo que la gente que tiene exito es la que consigue ser feliz. Yo en todo caso he dado con una especie de solución militar. Hay que controlar el tiempo y el espacio. Hay que filtrar contactos hostiles, mantener un area segura y salir a patrullar ahí fuera de vez en cuando para asegurarse de que las cosas están como tienen que estar. Quizás expandamos el area segura, quizás dejemos entrar a más gente... pero a su debido tiempo. Lo primero, como siempre, es la misión. Y la misión es estar yo bien. Así, en primera persona del singular.
Recuerdo que la primera vez que entré en un barco militar me chocó lo feo que era todo. Yo, que tengo un concepto un tanto estetico de la vida, consideré que eso debía estar mal. Luego con el tiempo uno empieza a entender los porqué. Que es algo fundamental. Si algo es atractivo atrae a cualquiera. Pero hay que colocar un filtro, hay que priorizar. Decía Martin que una mujer no puede ser guapa, inteligente y estable emocionalmente. Con suerte puede ser dos, pero tres nunca. Llevo tiempo intentando refutar esa teoria, más que nada por lo que megusta llevar la contraria, pero el maldito Martin lo tenía atado y bien atado antes de tirar su teoria al mundo. Así que, dado que nos podemos quedar como mucho con dos, el tema de ser atractivo podemos dejarlo para más adelante. O entenderlo como una derivación de los otros dos casos.
Resumiendo. La vida no es una comedia romantica (aunque en otra epoca la mía lo fuera). En el momento en que entramos en Presion Break y tu tiempo y espacio queda reducido a la minima expresión, toca enrocarse en uno mismo, colocar centinelas en sus puestos, encender la radio y prepararse. El asedio comienza, y no hay espacio para civiles recogiendo florecillas aquí dentro.
P.D: Me quedo con lo que dijo Rali
Just let things happen
be open minded
but also respect yourself
don't waste time
but don't hurry as well
and i think you'll be ok
martes, 22 de abril de 2014
¿Rutina = seguridad ?
Siempre que empieza algo lo observamos, entre aterrados y fascinados, mientras intentamos encontrarle un sentido. Hoy leía sobre interactuar con otras culturas que primero hay una fase de fascinación, lo que llamaban "la luna de miel". Pero la luna de miel, si no se está demasiado seguro del suelo que se pisa, puede ser una constante pesadilla, esperando a que algo salga mal. Paranoia. Cuando realmente lo unico que pasa es que carecemos de una serie de referencias, de una... rutina. Sí. En aquel video "¿te atreves a ser feliz?", hablaban de nuestra zona de confort, nuestra zona de aprendizaje y nuestra zona desconocida. En el momento que dejamos la zona de confort, ya nos sentimos incomodos. Algunos de nosotros estamos muy bien en la zona de aprendizaje, probando siempre una cosa detrás de otra. Pero el siguiente paso, la zona desconocida... ah amigo. Ahí puede pasar cualquier cosa.
Pero cualquier cosa no significa necesariamente algo malo. No hace tantos años que cosas como lo que salen en Forrest Gump "me voy" eran relativamente normales. Por mi vida han pasado en los ultimos tiempos unas cuantas personas que dieron un paso al frente y probaron cosas diferentes. Vivir es probar cosas diferentes. Y aunque a veces puede que nos salga mal... que demonios. También puede que nos salga bien. Mantenernos en la rutina, como si eso fuera una virtud, no nos garantiza nada.
Hace poco recibí un mensaje de una colega donde venía la que, en teoria, es la ultima carta de Gabriel Garcia Marquez antes de morir. Me parece bastante poco fiable, pero la carta es interesante. Y decía algo así como que, eh, puedes morirte en cualquier momento. Así que vive sabiendolo. Ama, haz feliz a la gente, se generoso, perdona, vive. Disfruta. Cometeremos errores haciendolo, cierto, pero también los cometeremos al quedarnos parados y así al menos podemos cambiar algo. Podemos crear. Podemos vivir, en el sentido amplio. Antes de ayer por la noche me recordaron lo que era vivir, hablando de un viaje a Tarifa hace unos años. Estoy a meses de recuperar mi vida, bendita casualidad, y despedirme de este blog y volver a deambular por otros caminos. Vivir es morder y hacer sangre, vivir es que te muerdan y ver que salga la sangre. Vivir es sentir, es explorar, es hacer literatura. Vivir es... vivir es algo enorme. Y no se vive desde la rutina, desde el conformarse, desde el día a día gris y carente de sentido. Así se sobrevive. Pero los que queremos algo más, tenemos que ir a por ese algo más.
No quiero despedirme sin hacer un apunte a un blog de otra persona. ¿Cuanto podemos y debemos dar a otra persona? ¿Como se equilibran las fuerzas? ¿Cuanto de "yo" debo dar para ser nosotros? Cada uno de nosotros pone la linea, como decía Carlos. Pero una cosa es segura. No podemos salvar a nadie si nos estamos ahogando nosotros. Y si lo que nos está ahogando es esa otra persona, si no tenemos fuerza para tirar de nosotros Y de ellos... entonces será mejor que venga otro a hacer el trabajo. Hay que saber destrabarse, con estilo pero con fuerza. Y sobre todo, hay que mantenerse siempre fiel a nosotros mismos. Así no nos equivocamos, por mucho que duela a veces la soledad, el frío de mordor o el fracaso. Pero si no somos fieles a nosotros mismos, no somos nada.
Un abrazo gente. The boys are back in town.
lunes, 21 de abril de 2014
El día de la pena
Hoy es el último día de vacaciones y, como decía Charlie, está prohibido sonreír. Pero no puedo evitar hacerlo. Tengo mucho de lo que alegrarme. Ayer por la noche, en el delirio emocional que provoca el cansancio y el verse otra vez aquí, otra vez solo, otra vez remando (rowing in the river) me dibujaron recuerdos. Llegué a casa y tenía un libro de Clemence, con un sello del camino de Santiago y una nota que ponía (¡un libro viajero!). Parece mentira como cosas tan sencillas te hagan sonreír.
¿Qué pasará ahora? Tengo curiosidad. Mis instintos me dicen "'it's a trap!". Pero es el miedo hablando a través de mi. Lo que decía Rali es cierto, simplemente dejate llevar. Vive día a día. Hay cosas que no creería ser capaz de hacer y con ella las hago. Hay cosas que pensaba eran innegociables y pueden moverse. Todo fluye, la vida es cambio y estar vivo es experimentar, probar, sentir. Si dios quiere en un par de semanas bajo. Pero dos semanas es una vida y puede que para entonces todo haya cambiado. Una parte de mi, la que se asoma al balcón y desea tirarse, me hace creer que será así. Pero la fé es algo asombroso. Llevo tantos errores... y en cambio, será la naturalidad, será la forma de ser, será el sentido del humor, tengo una buena sensación. ¿Quizás es la tozudez? No sé. Pero todas mis manias, el necesitar espacio, el cambio de ritmo, las neurosis, la creatividad desbordandose, la firmeza en algunas cosas... todos esos defectos, no parecen algo que no se pueda asumir. No pido perdón por ser como soy, al revés, parecen celebrarlo. Maldito blog evax, deslizandote entre los dedos el cielo acero de Mordor, que entre la bruma se dibujan las casitas grises con sus tejas anaranjadas. Y allí, entre el brutal olvido de mi mismo, tomo aire a por el próximo aliento. Dos semanas y media hora de palabras en el movil te saben a poco, porque como decía Clemence si echas de menos es que te lo has pasado bien. ¿Y qué más da? Hay que dar gracias por las cositas buenas. Ya vendrá la marea... o no.
domingo, 20 de abril de 2014
Con esto me voy
Me despido de ti, me voy... alguien ha abierto el grifo del agua por aquí, para que cuando llegue a Galicia no me sienta fuera de lugar. Gracías, es un detalle. Siempre pega despedirse bajo la lluvia, desde que el sieso de Bogart dijera aquello de "siempre nos quedará Paris". Que por cierto, Bogarts son unos bichos muy interesantes, según me contó sita Yvi. Grande.
Dicen que el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones. Yo tengo un montón en el día de hoy, tras las noches pasadas. Quien me lo iba a decir. Creo que nunca nos habiamos visto dos días seguidos. Si tu me dices ven, lo dejo todo. Pero no lo vas a hacer. Es más comodo, más facil, dar vueltas alrededor de la pregunta y ahorcarte con la cuerda que usas para no perderte. Y yo, que para algunas cosas como esa soy un idiota, me voy a quedar mirando como lo haces, inspirado en los principios de Respecto y Espacio Vital. Anda mira, eso del Lebensraum me suena de algo. ¿Siempre tenemos que acabar hablando de sexo?
Aún así, me encantaría que me sorprendieras. Y como lo has hecho tantas veces, no veo porqué esta vez no lo ibas a hacer también. De todas formas hay que tener cuidado con obsesionarse, algo que es tan facil a poco que uno se suelta la correa y empieza a correr y retozar entre la hierba. Y luego claro, llega uno a casa todo lleno de barro, trozos de hierba y sabe Dios qué y los que están por ahí te ponen como los trapos. Con razón.
Pero ha sido bueno. Buenisimo. Ahora todo está tan fresco que no soy capaz de separar momentos. Así son las historias, ¿verdad? Y todo conmigo en el centro, corriendo de un lado para otro como Bruce Willis en La Jungla de Cristal, pero más pequeñito y adorable. Gente, historias, paisajes, musica. Promesas de futuro que se quedarán en burbujas en el aire, misterio. Hoy es la Pascua Ortodoxa. Hoy hace tres años en historias que conocí a Rali, que me despedí de Raya, que empecé a dar los pasos que me cruzarían con una mariposa de coral, con un nuevo uniforme, con cerrar cosas. Conocer a Raquel, conocer a Jelly, conocer a Pinar, viajar por Alemania con Rabanal, pasear por Belgica con Vicen, encontrar Castilla, aprender a ser un adulto responsable cuando nadie mira, cocinar croquetas, poner una lavadora. Y esta semana y pico reencontrarme con Ale y con Luis, reunir casi al conclave de sabios y ser usurpado, hacer una fiesta en la doom, tomarme un zumito con Adri, sentarme en la bahia con la señorita Arroz con Pollo, deambular por Rota, cenar con el Pipa, ver "el Pianista" con el Cbo Paco desde el sofá de un barco, contar cuentos y hacer nudos con Elo, abrazar a una antropologa, repasar esas lineas que todos ponemos con el Deivid, celebrar los hijos con David el Gitano, dormir, dormir mucho, a veces hasta soñar, comer mucha porqueria, no hacer nada de deporte, visitar una exposición sobre Blas de Lezo, dejarme enamorar por el mar que llega hasta donde acaba la vista, recorrer el dungeon de un parking buscando la habitación del tesoro. Descubrir donde está el hueco de la armadura a alguien que ya lo sabía, abrazarnos bajo la farola y dejar que el mundo se vaya muy lejos, pelarme las rodillas y perder la pulsera. Sí. Son muchas cosas para unos días, pero así era mi vida en otros tiempos y así volverá a ser. Y me siento genial por ello.
Portaros mal. En una hora y pico arranco y, espero, que al otro lado haya alguien con las llaves de mi casa en la mano, o me voy a ver muy jodido. Un saludo y bueno, ya vendrá la lluvia a arrastrar todo lo que ha caido estos días. Pero estos recuerdos, este tapiz de historias, quedará. But the bard songs will remain...
Ok. It's enough
Tengo una sobredosis de abrazos. Lo que me faltaba ya era el ultimo, despedida de verdad. Con espinas. La fé es algo asombroso. Hablais claro. Tenemos mierda entre nosotros, esto hay que limpiarlo. Yo no tengo. ¿De verdad que no? De verdad. Vale. Y así, en dos estocadas, se resuelve un problema. Casi sin pensarlo. Luego hablas claro. ¿Por qué? ¿Te lo tengo que decir? De acuerdo. Por esto. Yo pienso igual. Somos tontos. Pero no vamos a avanzar. Como tu quieras. ¿Así, tan facil? ¿Y a quién le importa?
He estado con David el Gitano. He estado con Deivid. He abrazado a la antropologa. He esquivado procesiones (un sabado santo? Es que aquí no se respeta nada?). He saludado a Carlos. Me he llenado de sol y de sal, he hecho la maleta, he comido pescaito frito, he jugado al europa universalis, he bromeado con Román, he filosofado por whatsapp con Rabanal. Estoy en el mundo y, sin reflexionar mucho, en caliente, estas vacaciones en Cádiz han sido terribles y maravillosas, interesantes y extrañas. Ya habrá tiempo para mirar fotos mentales, porque fisicas no hice al dejarme la camara, y para extrañar el mar infinito sin montañas que lo encierren. Pero ahora la primera sensación que tengo es que, tras semanas de frío y soledad, tengo tantos abrazos, tanto cariño de verdad, que me sale por las orejas. Y me encanta y me fascina y estoy como hechizado. Empezó el jueves diez con Clemence y ya casi acaba... y me siento aun surfeando esa hola. Gracías. Gracías por todo.
sábado, 19 de abril de 2014
Confused
Ralitsa:
Just let things happen
Tan fácil como eso. Llevo desde ayer inquieto. Es raro. Este es mi tercer intento de escribir algo. No lo consigo. Me doy cuenta de que surgen preguntas dentro de preguntas, como una Matriushka. Y las
respuestas surgen de un arqueamiento de cejas, una reflexión y una conclusión lapidaria. Intimidad compartida. Reflexiono a través de ti, reflexiono contigo. Tu me haces más de lo que soy. ¿Yqué? What do you want from me? Me he levantado con un picor en los ojos, una ausencia en la muñeca y preguntas, demasiadas preguntas. Y lo que me incomoda más, porque las preguntas es mi estado natural, sin saber muy bien el suelo que piso. Eso es nuevo. ¿Qué pienso yo de esto? ¿Cual es mi actitud? Aún no lo sé.
Yo ya tenía mi composición de lugar. Tenía mis respuestas y mi escenario construido. Y de repente, zas, aparece de la nada y destroza todo. ¿No se supone que era yo el que hacía esas cosas? Pero me ha adelantado por la derecha, como suele. Y ahora no sé que pensar. Yo, que manejo la confianza como un banquero las monedas, dudo. La confianza se hace de paisajes, de escenarios, de historia compartida. Pero también se hace de personalidad y de decisiones. La confianza es una trenza que une dos personas. Yo soy una persona fiel. Una vez confio en alguien, no hay lugar para la duda.
Pero hay personas que viven en otras realidades. Y no soporto la sensación de que mi relación con cualquier persona no depende de mi y de esa persona, sino de terceras. La novia de mi amigo. Los padres de mi amiga. El primero que pase por allí. Es una sensación extraña. Soy una persona de certezas. Me mantengo fiel a mi palabra. Y si te miro a los ojos, esos ojos que me has dicho están llenos de gusanos, sé lo que miro.
¿Por qué dudo entonces? Porque tengo miedo, claro. Demasiados cambios de ritmo y te duelen las piernas.
Existe el espacio compartido. La seguridad. I'll be there for you. Pero seguimos poniendole puertas al cielo, limitando. Seguimos diciendonos mentiras a nosotros mismos para no hacernos daño. Pero yo pasé esa fase. Yo no creo que haya verdades que no pueda reconocer ante mi. ¿Mascaras? Ante el mundo una docena. Ante mi ninguna. ¿Y tu eres yo... o eres otra persona? Es interesante como hemos cambiado y seguimos siendo los mismos. Pero entre nosotros ya no es lo mismo. Hay heridas. Hay distancia. Antes no la había. Y el abismo se abre inmenso, enorme, terrible. ¿Podré cruzarlo? Dos palabras que se atraviesan en la garganta, imposibles. Fuera de la seguridad del ritual, abrazos, besos y acabar saciado susurrando al oído. Ese oido tatuado, concha marina, trilobite hipnotico. Nada de eso, empezar por el final inventando cada día. Why not? Es nuestra vieja danza, escribir en la arena palabras que se lleva el viento, hacer lo imposible porque nadie nos dijo que no podiamos. Estar espalda contra espalda, y que sin embargo una mano se deslice y se apoye en la otra. ¿Estás ahí? Sabes que puedes contar conmigo. Pero el tiempo pasa, tic tac tic tac, y yo me voy y vuelvo como la marea.
El tiempo ha tomado la decisión. A veces pasa. Quiero más de ti. I've got bugs in my eyes, como cantaba Pearl Jam. Me lastime la rodilla cayendo ayer, perdí la pulsera. Me da igual. Ya he tomado mi decisión. La pregunta es... ¿y tu? ¿Será la que me temo que es?
PD: Sigues pintando escenarios en esta historia. Ahora un parking de pelicula de miedo. Siempre creando.
Just let things happen
be open minded
but also respect yourself
don't waste time
but don't hurry as well
and i think you'll be ok
Tan fácil como eso. Llevo desde ayer inquieto. Es raro. Este es mi tercer intento de escribir algo. No lo consigo. Me doy cuenta de que surgen preguntas dentro de preguntas, como una Matriushka. Y las
respuestas surgen de un arqueamiento de cejas, una reflexión y una conclusión lapidaria. Intimidad compartida. Reflexiono a través de ti, reflexiono contigo. Tu me haces más de lo que soy. ¿Yqué? What do you want from me? Me he levantado con un picor en los ojos, una ausencia en la muñeca y preguntas, demasiadas preguntas. Y lo que me incomoda más, porque las preguntas es mi estado natural, sin saber muy bien el suelo que piso. Eso es nuevo. ¿Qué pienso yo de esto? ¿Cual es mi actitud? Aún no lo sé.
Yo ya tenía mi composición de lugar. Tenía mis respuestas y mi escenario construido. Y de repente, zas, aparece de la nada y destroza todo. ¿No se supone que era yo el que hacía esas cosas? Pero me ha adelantado por la derecha, como suele. Y ahora no sé que pensar. Yo, que manejo la confianza como un banquero las monedas, dudo. La confianza se hace de paisajes, de escenarios, de historia compartida. Pero también se hace de personalidad y de decisiones. La confianza es una trenza que une dos personas. Yo soy una persona fiel. Una vez confio en alguien, no hay lugar para la duda.
Pero hay personas que viven en otras realidades. Y no soporto la sensación de que mi relación con cualquier persona no depende de mi y de esa persona, sino de terceras. La novia de mi amigo. Los padres de mi amiga. El primero que pase por allí. Es una sensación extraña. Soy una persona de certezas. Me mantengo fiel a mi palabra. Y si te miro a los ojos, esos ojos que me has dicho están llenos de gusanos, sé lo que miro.
¿Por qué dudo entonces? Porque tengo miedo, claro. Demasiados cambios de ritmo y te duelen las piernas.
Existe el espacio compartido. La seguridad. I'll be there for you. Pero seguimos poniendole puertas al cielo, limitando. Seguimos diciendonos mentiras a nosotros mismos para no hacernos daño. Pero yo pasé esa fase. Yo no creo que haya verdades que no pueda reconocer ante mi. ¿Mascaras? Ante el mundo una docena. Ante mi ninguna. ¿Y tu eres yo... o eres otra persona? Es interesante como hemos cambiado y seguimos siendo los mismos. Pero entre nosotros ya no es lo mismo. Hay heridas. Hay distancia. Antes no la había. Y el abismo se abre inmenso, enorme, terrible. ¿Podré cruzarlo? Dos palabras que se atraviesan en la garganta, imposibles. Fuera de la seguridad del ritual, abrazos, besos y acabar saciado susurrando al oído. Ese oido tatuado, concha marina, trilobite hipnotico. Nada de eso, empezar por el final inventando cada día. Why not? Es nuestra vieja danza, escribir en la arena palabras que se lleva el viento, hacer lo imposible porque nadie nos dijo que no podiamos. Estar espalda contra espalda, y que sin embargo una mano se deslice y se apoye en la otra. ¿Estás ahí? Sabes que puedes contar conmigo. Pero el tiempo pasa, tic tac tic tac, y yo me voy y vuelvo como la marea.
El tiempo ha tomado la decisión. A veces pasa. Quiero más de ti. I've got bugs in my eyes, como cantaba Pearl Jam. Me lastime la rodilla cayendo ayer, perdí la pulsera. Me da igual. Ya he tomado mi decisión. La pregunta es... ¿y tu? ¿Será la que me temo que es?
PD: Sigues pintando escenarios en esta historia. Ahora un parking de pelicula de miedo. Siempre creando.
viernes, 18 de abril de 2014
A dos días, conclave
Hoy he ido a Tarifa. Tras haber quedado ayer con Estefi y con buena gente, esta mañana me he levantado tempranito, me he duchado y he fundido paginas de libro camino del sur. Este mundo extraño que nos estamos creando da un poco de miedo. Me he pasado dos horas sentado al lado de una mujer interesante, yo mi libro, ella su movil. Dos horas sin decir ni hola. Es incomodo.
Bajo del bus y no se sabe nada de nadie. Tipico. Mi movil va a saltos, dentro de poco explotará silenciosamente, cumpliendo con su obsolescencia programada con disciplina prusiana. Te echaré de menos, teclado inquieto. La buena voluntad y el criterio se imponen, a donde más o menos siempre, a una hora razonable. Va llegando gente.
Ha sido un buen día. Ha sido muy agradable volver a ver a gente buena, compartir cosas, historias. El tiempo de la historia se acelera. Ya quedé con los que quedo siempre, con los buenos. Ahora tocan extras. Mañana espero volver a ver a David el Gitano, comer pescaito, despedirme del sol y la playa. Ya tengo la cabeza casi puesta en Mordor, ultimos achuchones, a por ello. Pero hoy ha sido un buen día y, en general, mis sensaciones son buenas. He dormido, he descansado, me he sentido querido. Me he reido bastante, sin prisa, poquito a poco. Y parece que llegué ayer. Así que, como dice Clemence, cuando echas de menos es señal de que te lo has pasado bien. Y yo empiezo a echar de menos esto a punto de irme. Así que gracias.
No me voy a quejar
Ayer escuché esa frase tres o cuatro veces. Y me encantó. Teniendo en cuenta que me paso la vida en Mordor, rodeado de gente que se queja por todo, llega un momento que se pega y yo también. Y de repente llegas aquí y te encuentras a gente que te dice cosas como "estoy bien. Podría estar mejor, pero no me he querido esforzar más así que estoy donde he llegado". Y mola. Mola mucho. Así que quería dedicar este saludo a esos colegas que son gente consecuente, que vive feliz con lo que tiene y que procura sonreirle a la vida. Y aparte a Estefi, que me cuida como si fuera Mamá Polllo. Da gusto sentirse mimado a veces.
miércoles, 16 de abril de 2014
Message in a bottle
I've sending on an S.O.S... I've sending on an S.O.S...
El que cantaba esto flojito, entre dientes, era un perro que contemplaba su reflejo en un estanque. Junto a él, hombro con hombro si fuera una ranasaurio, nuestro ocasional batracio republicano hacía de fiel amigo del mejor amigo del hombre.
- Miralo, rana. Tan seguro de si mismo, tan correcto, tan sabio. Ese era yo. Antes me escondía detrás de una barba. O quizás lo soy. Al menos, intento serlo. Estar a la altura de mi personaje.
- ¿Qué buscas, perro?
- No lo sé. Cuando lo encuentre, lo sabré.
- Eso es una mierda casi tan grande como lo de las princesitas y los milagros de navidad. ¿Te digo lo que estás buscando? Estás buscando algo que te salve de ti mismo.
El perro giró la cabeza y arqueó una ceja. ¿Hum? Preguntó. Elabora. Me intrigas.
- Realmente no es tan intrigante. Hay cosas en tu vida que no te gustan, pero no tienes fuerza o no sabes como arreglarla. Buscas otra perspectiva. Algo como yo, pero con más estilo. ¿Con tacones? Ná, tu eres más de converse. Lo que está claro es que estás buscando alguien que también lleve mochila, alguien con quien compartir un bocata de tortilla.
- ¿Y si no aparece?
- Entonces seguirás buscando. Eres demasiado cabezota para rendirte. Y además, la busqueda se justifica a si misma, como tu dices siempre. ¿No?
- Yo digo muchas cosas.
- Y casi todas acertadas. Te seré sincero, perro. No tengo tiempo para perder con idiotas. Me aburre la sabiduria de galleta china, me aburren las poses, me aburren las respuestas. Me gustan las preguntas y tu tienes montones de ellas.
La rana se quedó mirando para el estanque, al igual que hacía el perro.
- Ey, esa rana parece tener barba.
- A ver si te vas a creer que soy yo el unico que está buscando...
¿Cuanto contacto es necesario?
Un día me dijo una amiga que "en tu vida hay demasiada gente". Quizás será porque yo interactuo demasiado, pero discrepo. Concretamente, ahora estoy en Cádiz y hay dos personas: Ale y Luis. El resto aparecen, sí, tal... pero no "están". Estar implica una cierta continuidad, ¿no? No vale con aparecer y desaparecer en una nube (bola de humo). Ni vale con "sé que existes", porque yo sé que Steven Eriksson existe pero no está en mi vida.
Es una pregunta un poco complicada. Hoy en día con el movil, internet y etc hay mucho "contacto". Sí, entre comillas. Que es un buen sustituto del contacto real pero... no llega. En cuanto a lo que te da cada persona, eso no se puede medir. Es como el estudio. Puedes pasarte ocho horas delante de un libro y no aprender nada, dedicarle media y ponerte las botas. Pues esto es un poco así. Tampoco existen garantias. La misma persona en un determinado momento de tu vida te la ilumina y en otro es como si no existiera.
Así pues, creo que podemos responder a la pregunta con algo muy sencillo, referido al anterior artículo. En tu interior lo sabes. Necesitas tanto contacto como para sentirte bien, por supuesto sin que sea una obligación sino algo libre. Más es ser un pesado, menos es irse desvaneciendo. Y curiosamente, a medida que mi nivel de exigencia aumenta y el tiempo se espacia, cada vez hay menos puestos ocupados en la fila y cada vez parezco llevar mejor mi autismo militante. Como todo, va por rachas, pero vamos aprendiendo. Día a día, como decía Rambo. Día a día.
El valor de los niños
En tu interior lo sabes. Con la certeza que te da conocerte a ti mismo y reconocer el entorno, como un viejo pescador que escucha el viento, mira al cielo y sabe que va a haber oleaje. No hay duda. Decía nuestro maestro de esgrima que, si miras bien los ojos de tu adversario, eres capaz de adelantarte a sus movimientos, porque antes de al brazo el ataque va a la mirada.
Decía Benjamin Franklin que la sociedad que renuncie a su libertad para obtener seguridad, no merece ni la una ni la otra. En mi vida eso es así. Cada día que me levanto me gano el derecho a ser quien soy. Yo nunca dejo de pelear. Es cierto que hay peleas más activas que otras... pero no me quiero aposentar. No quiero que me regalen nada.
Los niños en ese sentido son impresionantes. Se caen y se levantan de un salto. Hay que agarrarlos para que no hagan cosas que ya de arriesgadas pasan a peligrosas. Si tienen fé, tienen fé con todo. Si odian odian a muerte, si aman definen la palabra amor. En cuanto nos hacemos adultos dejamos que el miedo nos condicione, que la presión social nos limite. Marcamos nuestras barreras, vivimos en una carcel que nos construimos nosotros mismos.
Debía haber sabido que eso es lo que iba a encontrar. Hay tan pocos niños ahí fuera, tan pocos... y los que hay se esconden, porque saben lo que le hace la sociedad a los niños. Los disciplina. Los mete en colegios, en escuelas, en equipos, en grupos. Deja que la doctrina del grupo se imponga al criterio individual. No deja de ser curioso como, a pesar de vivir en la sociedad del individualismo, el instinto gregario, de manada, se impone con tanta brutalidad. Individuales, sí, pero dentro de determinados limites. Y no preguntes porqué.
Así que vuelvo a la casilla de salida. He dormido, he jugado, he pensado. Y vuelvo a meterme las manos en los bolsillos, coger la maleta, un libro y empezar a moverme. ¿A donde? No sé. Ya me iré apañando. Yo no necesito mucha seguridad y sí mucha libertad. Y me molesta bastante la tendencia que tenéis a ponerle nombre y fecha de caducidad a las cosas. Vivid. Ya habrá tiempo de pensarlo después. Que decís eso de "es mejor arrepentirse de lo que hago que de lo que no hago", pero a la hora de la verdad queréis que os aseguren que todo saldrá bien antes de intentar nada. Y así os va.
martes, 15 de abril de 2014
Algunas cosas no cambian
Y el problema es que no aprendo. Estaba deseando venir a Cádiz para... jugar al ordenador y pintar muñequitos. Bueno, pintar muñequitos no, que me dejé las pinturas arriba. Y tampoco puedo hacer eso esta vez, porque la alergia al perro me ha cogido fuerte y, a poco que me quedo en casa, me asfixio. Así que no tengo más remedio que estar en la calle o durmiendo. Bueno, al menos me harto de dormir. Me frustra mucho que una bola de pelo sea más importante que yo, pero esa bola de pelo está aquí todo el año y yo, un par de semanas.
El primer fin de semana ha estado muy bien, ojo. Quedé con Luis, con Ale, con Elo, comí churros, chino, filetitos de pollo, bocatas. Paseé y paseé. Pero es el problema que tiene esta ciudad para mi, que con la gente que tengo cuatro días son suficientes. Luego tengo que arrancar y esta casa, la casa de mi madre, es una trampa mortal donde te apalancas y entras enseguida en una rutina insana. Durmiendo. Viendo la tele. Durmiendo. Está bien para unos días pero no es para mi.
Y en cuanto a la gente, lo tipico. La oleada de "hasta cuando te quedas". Voy a resolver un par de asuntos y en cuanto pueda me iré. Y ya falta menos. ¿Para qué? No lo sé. Pero cuando llegue lo disfrutaré.
lunes, 14 de abril de 2014
Come as you are
Come as you are, as you were,
As I want you to be
As a friend, as a friend, as an old enemy.
Take your time, hurry up
The choice is yours, don't be late.
Take a rest, as a friend, as an old memoria
Ven como eres, como eras,
como quiero que seas
Como un amigo, como un amigo, como un viejo enemigo.
Tomate tu tiempo, date prisa
la elección es tuya, no llegues tarde.
Tomate un descanso, como un amigo, como una vieja memoria.
Así me siento. Perdido, contando olas balanceando las piernas sobre el acantilado. Nunca aprendo. Tres días en casa de mi madre y la alergia al perro me impide respirar. ¿Me iré a dormir para levantarme temprano e ir a correr? A la hora que me levanto todo el mundo duerme y me siento idiota. Luego te miras en el espejo. Ofreces sabiduria y buscas belleza. ¿No te has dado cuenta de que el conocimiento posee su propio ritmo estetico y la belleza su propia profundidad intrinseca? ¿Por qué insistes en hacer cuadrado el círculo? Solo quieres drogarte de sensaciones hasta no sentir nada. Solo quieres que el ruido en tu cabeza pare y escuchar el silencio, ese viejo silencio que levanta ecos, como una piedra que cae en un pozo. Plop. Plop.
Plop.
Entre la ternura y la lujuria
Hoy comentando con una colega ha surgido esta cuestión. Si son fuerzas opuestas la ternura y la lujuria, y yo le he recordado que, de acuerdo al taoismo, toda fuerza contiene un porcentaje de su opuesta. dado que la afirmación de una conlleva la negación de otra. Existe arriba porque existe abajo, de igual modo que existe soledad porque existe compañia.
El viernes, antes de montarnos en el coche, Charlie planteaba que todos nosotros colocamos una linea. Para nosotros, esa linea divide lo bueno de lo malo, o su equivalente menos radical. Yo amplié dicha noción, indicando que dependiendo de lo proximas que estén nuestras "lineas", más facil nos será entendernos y compartir una perspectiva. Hoy añado que,a esa linea, se añade una segunda fila. La primera sería lo que consideramos que está mal. La segunda lo que consideramos que es intolerable. El espacio entre ambas lineas sería nuestro margen de tolerancia, que en algunas materias será muy amplio y en otras muy estrecho. Este margen de tolerancia también es importante, porque si no podemos compartir una misma visión del mundo, podremos respetar determinados limites en las personas que tenemos a nuestro alrededor.
Volviendo al tema, la lujuria y la ternura no son irreconciliables. Son formas de expresión de la muerte de la soledad pero, si bien una es profundamente egoista, la otra es profundamente generosa. Da igual. La agresividad o sutileza da igual. Lo importante es que,tanto una como otra, son una expresión de humanidad. De compartir algo con la otra persona. Sean emociones u hormonas, me parece interesante asumir que lo que hay delante es un ser humano (o un animal, pero eso prefiero dejarlo fuera por ahora, panda de degenerados), y que de la reciprocidad de dicha historia, del cruce de lineas, surge algo. Y eso es importante, más allá de nuestros espacios de confort, en ese lugar sombrio y misterioso donde empiezan las historias.
domingo, 13 de abril de 2014
Exportando cojones
Hola buenas. Disculpen la groseria del titulo, sé que no soy muy dado a ello. Pero el otro día hablando en el coche con Carlos le cité esto como caso curioso. Leyendo un artículo sobre mujeres en el ejército americano, en inglés,me encontré esta palabra usada así, tal cual. "If a woman have so much cojones as... " y arqueé una ceja. Moskis. Hemos exportado esa palabra.
Bueno, no deja de tener sentido. Si algo define a la cultura española e hispana en general, probablemente sea esa palabra. Ya alguna vez he comentado cuantas tonterías se han hecho por un "no hay cojones". Además tiene tantisimas acepciones... el uso de los genitales masculinos en el vocabulario español es constante. Y no creo que sea tanto una cuestión de machismo como una determinada optica ante la vida, una cierta forma de afrontarla. Decía mi colega el Rebolo que el padre de su novia pensaba que la vida era una lucha. Y claro que lo es. Pero hay que vivirla precisamente así, echandole cojones. Para mi, esa es la definición del español. Alguien que aguanta y tira para adelante, por dignidad, por orgullo, por coraje, por necesidad. Por cojones. Y me parece bastante bien que otros idiomas acojan esa expresión, de igual forma que no existe tradución para la saudade o el schadefreude.
Y te voy a decir una cosa
Dejas huellas ensangrentadas allá por donde pasas, santa Alia del cuchillo. Eres una serpiente de coral que se mete bajo la piel, eres una mariposa que come trocitos de carne de la mano de quien se las quiera dar. Eres un fantasma, un imposible, vano fantasma de sombra y de luz. Eres real. Eres tu. Eres una sonrisa llena de dientes, du tuts mir weh. Eres veneno lento, suave, delicioso. Apareces a la luz de la aurora, te deshaces con el viento. Caminas sobre una escalera hecha con los huesos de aquellos que devoraste y luego escupiste, hasta que te aburres y decides tirarte al vacio. Buscas... qué buscas ?
Tu antes molabas. Antes no tenías miedo de nada, como los niños, o lo aparentabas. Ahora de repente temes a tu sombra. ¿Te mordieron duro? ¿La soledad pica? Un luchador se levanta para caerse. Pero eres sinuosa, elegante, misteriosa. Eres un rayo de luz que se cuela por la ventana, imposible de atrapar. Te escapas entre los dedos, arena del reloj. Tienes tantos años como quieres tener, tantas historias como te apetece coleccionar. Eres la she wolf de Megadeth. Como bien dices, eres el parasito que habita dentro de quienes le dejan habitar. Por qué? Porque eres un vampiro social.
¿Yo te influí? No funciona así. Cada uno da lo que recibe. Luego recibe lo que da. Yo estaba aprendiendo, dando mis primeros pasitos, acababa de nacer. ¡Y tu parecias tan segura de todo! Te metiste debajo de la piel, dulce castigo, veneno imposible, y pronto todo era tu. Pero el sol seguía quemando la piel, la sal seguía secandola y la lluvia la refrescaba. Y tuve que correr, tuve que correr para darme cuenta de que no podía escaparme, de que no quería escaparme. Soy demasiado idiota para darme cuenta de donde están mis limites, para darme cuenta de cuando algo deja de ser arriesgado para convertirse en peligroso. Y soy demasiado noblote. Soy un perro de cabeza alta, sargento alerta, que no quiere regalos que no pueda devolver, que no quiere abrazos que no se gane, cuyo peor miedo es dejar de ser él mismo. Que raro, ¿verdad?
Así que, que Dios te bendiga. Sigue creando, sigue escribiendo, sigue mordiendo. Sigue haciendo temblar el suelo que pisas, aunque peses un suspiro. Sigue atrayendo miradas y riendote de todo y de todos. Sigue preguntando. ¿Y por qué? Sigue siendo tu. Y en cuanto a mi, en cuanto a un plural de la primera persona... Preguntas.
Caminando sobre mis huellas
Me doy cuenta de que mis pies no han crecido tanto. No soy el que fui, es cierto, pero tampoco soy tan diferente. Simplemente he subido de nivel. La casa que empecé a construir de tu manita, prueba y error, mezclando sonrisas y mordiscos, ha ido cogiendo forma y ahora se puede vivir en ella. Aún está vacia, por amueblar. Falta colgarle cuadros e historias, muebles y risas, lagrimas, peleas, reencuentros. Falta hacer arder la cama y hacerse un ovillo en el sofá, hacerle el amor a un libro, bailar con los pies descalzos. Faltas tu. Stein um stein, ich baue dir ein Haus.
Pero he aprendido muchas cosas. El camino ha sido muy largo. Los primeros pasos son titubeantes y luego poco a poco vas cogiendo ritmo. He disfrutado de Nietzsche, he saboreado el cristianismo en las palabras de Rabanal, un poco de Buda ha pasado por mi, he contemplado el islam, he retozado en Solzhenitsin. He subido de nivel. Pero en el fondo sigo siendo el mismo niño perdido que mira a las estrellas y se pregunta quien vivirá ahí arriba. Y me gusta serlo.
Una de las mejores cosas que he aprendido en este tiempo es a perdonar y saber perdonarse. Sobre todo lo segundo. Hace falta un cierto valor para mirar a los ojos a la vida y asumir que no siempre vamos a estar sanos, no siempre vamos a ser jovenes, no siempre vamos a vivir. Hay que asumir el precio de la libertad. Entender que todo lo que queremos, debemos estar dispuestos a darlo y más. Que la estabilidad no surge de la nada, sino que se construye día a día. Y que no le puedes poner condiciones a la vida. Ese es el precio de la libertad. Asumir que no siempre tendrás lo que quieres, ni siquiera aquello que crees que te mereces o que es apropiado. Hay que entender que la vida tiene su ritmo y dar un salto al vacío. Asumir que las cosas surgen o no surgen,que si quieres que algo pase puedes construirlo o dejarlo surgir... Pero que el origen va a condicionar el desarrollo. No puedes querer construir el cielo.
Ayer me di cuenta de cuan diferente soy del resto de la gente. Y eso no es ni bueno ni malo. No existen demasiadas cosas buenas ni malas, simplemente más hechas a un determinado entorno y unas determinadas condiciones o a otras. Me gusta lo que soy. Como cuando de pequeño ponía la mano dentro de la de mi abuelo, ahora pongo mi mano sobre mi huella y reconozco que he cambiado. Pero que soy el mismo. Que sigo siendo orgulloso, testarudo, luchador, creativo, loco. Que sigo queriendo ganarme todo lo que tengo, que sigo queriendo compartir con la gente que se lo merece, que sigo queriendo llenarme los ojos de vida, los brazos de abrazos, la memoria de historias. Que te sigo queriendo. Y que cada día muere el sol y al día siguiente el mundo vuelve a nacer, y que hay que hacer que merezca la pena.
sábado, 12 de abril de 2014
Sentirse afortunado me hace humilde
Fue algo curioso. Raro. De repente estaba ahí todo el mundo. Todo salía bien. Y me sorprendí, no acabo de ver porqué. Ahí estaba Clemence, que se estaba quedando en mi casa de couchsurfer. Cris, una buena colega. Roman, que no sale de noche. Migue, el originador de la historia. Charlie y su novia, Victor y su familia. Hasta Vero pasó, Vero, a la que no había visto nunca fuera de la escuela.
Tanta gente que no tenía gran cosa en común, excepto yo. Y todo el mundo estaba bien, y hacía sol y nos contabamos historias y nos reiamos y todo estaba genial.
Como le dije a Migue, no voy a hacer un Messi. Me lo merezco. Recojo lo que siembro y, si soy buena persona, mis colegas, mis amigos, serán gente de bien. Pero me sentí un poco sobrecogido, asustado. Como puede salir todo tan bien? Y fue genial. Y acabé a las tres de la mañana con Migue y Clemence, borracho como una rata y tan contento.
A veces suceden cosas así. Ha sido una despedida de Ferrol fantastica. Decía Clemence el miercoles que, cuando echas de menos a alguien, es bueno porque significa que te lo has pasado muy bien. Yo los echo de menos. Echo de menos el que haya alguien en mi casa y encontrarme sorpresas, echo de menos el sentido del humor, las risas, las historias, la compañia. Han sido días muy especiales y me siento genial por ello. Durante unos días decían los compañeros que estaba contento. ¿Y como no estarlo? Estaba volviendo a ser yo.
Ahora me da un poco de cosita. Estoy en casa de mi madre y empieza una nueva fase, y no sé muy bien que esperar. Resolver un par de historias, descansar. Ayer aún tenía esa mezcla de melancolia y resaca de felicidad, la que hace que no pares de sonreír y le cuentes a todo el mundo la misma historia, como te sentiste al juntar a tanta gente y estar tan bien con ellos, gente que es tan buena, que aporta tanto. A los que somos como yo, que le pasen cosas buenas en la vida los descoloca. Pero me siento genial.
jueves, 10 de abril de 2014
Cositas buenas
Un paseo por la playa, solecito, un poco de buena conversación, historias, muchas risas. Uno no necesita muchas cosas para estar a gusto. Luego lo demás, las grandes Historias, la epica, el construir... eso va por otro lado. Todos estamos de paso, que le decía ayer al profesor de educación física mientras corriamos (ahora que caigo, muy bien elegida la frase). Concretamente, yo estoy a DOS días de aparecer por el sur y casi no me lo creo. Seguro que, como siempre, Cádiz se me quedará pequeño, me aburriré...
Ná. Una semana es poco tiempo para eso. Hace mucho que no aparezco y Cádiz tiene ganas de mi y yo tengo ganas de Cádiz. Han pasado cosas interesantes, ha aparecido gente que merece la pena y, ¿quién sabe? Quizás acumule algunos buenos recuerdos más. Estos ultimos días en Ferrol antes de irme están siendo muy buenos, gracías a Clemence (o como se escriba, ODIO ese idioma) y a vivir con las manos en los bolsillos, sin grandes expectativas. Pero sobre todo, me motiva el ver tan cerca un respiro y creer que algo bueno va a pasar, más allá de la rutina. Y como, cuando hablas con una persona que tiene las cosas claras (no whatsapps o facebook o... no no. Hablar), tu mismo empiezas a verlas claras también. Crecemos en las interacciones sociales. O al menos los que somos pequeños vampiros :P
miércoles, 9 de abril de 2014
Farewell
Siempre me ha gustado esta expresión. No es un "auf wiedersehen" que implica volver a vernos, no es un "adios" definitivo que suena a "dismissed". Es una forma de desear que todo te vaya bien, que tengas suerte. En español sería "que te vaya bonito", pero suena un poco cursi así que prefiero quedarme con la versión inglesa, que probablemente también será cursi pero como la gente no lo sabe, quedo bien.
Curioso lo que es el bronce. Una aleación metalica de cobre y estaño. El acero también es una aleación. Realmente, casi ningún metal se usa "puro". Y eso te dice algo sobre la vida, ¿no? Casi todo lo que realmente vale algo es una mezcla de determinados elementos. Citando a Ortega y Gasset, "yo soy yo y mis circunstancias". Pero para mi las circunstancias no son un hecho aislado (llueve), sino una relación (¿me hace feliz que llueva?), por tanto dinamica y sujeta a cambios. Interesante como para mi, casi todo en la vida está en continuo movimiento. De ahí el miedo a no coger el tren que pasa por delante, aunque, con cierto fatalismo, debemos asumir que quizás el tren no debía ser cogido. ¿Quién decide lo que está bien o mal? ¿Hay algún demiurgo tirando los dados en alguna esquina? No creo en Dios como una presencia onmisciente, sino como un conjunto de fuerzas, sujeto a sus propias leyes internas. Colocarle figura antropormofica hace más accesible su existencia, pero no elimina lo que es causa y efecto a escalas inimaginables. ¿Maldice la hormiga el Dios insensible que la pisa?
Camino sobre pies de bronce. Voy aprendiendo sobre la marcha. Y a veces, lo reconozco, necesito una mano firme que me apunte en una dirección o en otra. Recuerdo tus dedos de niña corriendo sobre mi antebrazo. Recuerdo tus silencios, esos silencios en los que me podía hundir. "¿En qué piensas?". Como me encantaba asomarme al pozo de tu mente y ver salir monstruos, maravillas y dioses. Como me acercaba a tus dibujos, sobrecogido, encontrando cosas que no sabía si podia ver alguien más que yo. ¿Estaba leyendote a ti o a mi mismo? ¿Quizás eramos los dos lo mismo?
Soy un nomada de pies de barro. Me enredo sobre todo lo que piso. Me quedo mirando las luces que vienen hacia mi, que bonitas son, hasta que el tren me pasa por encima.
Stirb nicht vor mir. No desaparezcas antes que yo. Sigue creando, sigue bailando entre rayos de luna, sigue haciendo posible lo imposible. Soy demasiado idiota para rendirme, demasiado testarudo para rendirme. Por eso me duelen las piernas, la espalda y el alma. ¿Cuando hay que decir basta? Algunas cosas merecen la pena tanto... ¿Y como sabes lo que merece la pena? En tu interior lo sabes. Siempre. Solo tienes que hacer un poco de silencio a tu alrededor, mirar el mar y escucharte a ti mismo. Pero bailar solo es una tragedia.
Me voy. A hundirme en monotonia, a dejar que un dia suceda a otro, a esconderme en la masa. A ser criatura gris sobre fondo gris. ¿Puedo serlo? Claro que no. Me está matando. Pero tu pintas palabras, tu pintas magia y, entre lineas, se te escapan cosas. Siempre te pasó así, siempre se te escurría tu naturaleza entre tus diferentes mascaras y capas. ¿Que como lo sé? Porque a mi me pasa igual. Entre ladrones nos entendemos. Y aunque parezca una tonteria, saber que existes, que estás ahí, me ayuda a continuar. Así que gracias. Y farewell.
lunes, 7 de abril de 2014
El impacto de la presencia
En esta era tan tecnologica, tan cientifica, tan logica, a veces ignoramos el carisma en las relaciones personales. Como el tono de voz, la actitud, la forma de ser que se refleja en gestos nos dice tanto sobre una persona. Ahora estoy pensando en un compañero mío en concreto, pero es algo que veo constantemente. El sabado hablé por webcam con una chavala a la que no veo desde hace años. Y de repente me sorprendió lo bien que hablaba español y lo natural que la veía. Cuanto se comunica en gestos, en actitudes. Aunque yo sea rubio y la mitad me los pierda, claro.
Pero para mi es fundamental. La comunicación. El espacio compartido. Vivimos en una epoca de sobreinformación en la que se nos escapa lo más natural y obvio. Si tengo hambre como. Si estoy triste quiero que me abracen. Los sentimientos humanos más basicos, la piramide de Marslow (necesidades biologicas, seguridad, sentirse apreciado) están ahí. Pero hace falta que nos los recuerden a veces, como hace falta sentir ese contacto a través del tiempo y el espacio. Toc toc. ¿Estás ahí? Solo quería saberlo. ¿Por qué? No sé. Quería darte las gracias por existir. No, no quiero nada a cambio. Ni tampoco espero nada. Simplemente... gracías. Porque puede que mañana no esté y no te lo pueda decir. Así que sonríe, que me encanta cuando lo haces. Podría beberme tu risa hasta emborracharme en ella. Podría contemplarte hasta hundirme en tu belleza, esa belleza sencilla, natural, hecha de ti. Que surge de adentro afuera y reluce alrededor, para volver adentro como si de un ocho se tratara.
¿Y qué pretendo decir? No sé. Que quizás tanto mensaje, tanto internet, tanto telefono, tanto whatsapp y tanta historia nos ha hecho confundir el medio con el fin. No consiste en tener setecientas fotos. Los recuerdos no se compran. Y no existen sustitutos para las cosas que son tan reales, que hacen que a su alrededor el resto del universo parezca descolorido.
La ventana de oportunidad
Yo pensaba que esto le pasaba a más gente, pero no que va. En cierto sentido me pasa solo a mi. ¿Podría ser un caso de hipersensibilidad al tiempo? No lo sé. Pero tranquilidad, a pesar de la extraña pregunta anterior aún no os voy a aconsejar que os envolvais la cabeza con papel albal.
¿Qué pasa con las oportunidades perdidas? Existe una especie de obsesión para mi en ese sentido. Lo que no hagamos ahora, no podremos hacerlo nunca. A veces surge una oportunidad de algo que queremos mucho... y esa posibilidad no va a estar para siempre. Pueden pasar cosas, el futuro es incertidumbre y todo cambia. Así que o lo tomas ahora o lo lamentas después.
Y realmente no es así. Es un efecto secundario de la epoca en que vivimos. Ayer leí una frase maravillosa, creo que de Benedetti, sobre la dictadura del miedo que nos hace temer las oportunidades y los cambios. Es un poco lo que nos pasa, pensamos que no seremos jovenes para siempre, que no estaremos en forma para siempre, que no... y tenemos angustia de perder lo que creemos que tenemos.
No tenemos nada. Pero si es cierto que existe una "ventana de oportunidad". Que determinadas cosas no duran para siempre, que o se hacen o no se hacen. Pero eso no tiene porqué ser malo. A veces lo que ahora es de una forma más adelante será de otra. Es cuestión de adaptarnos a nuestro entorno y no echar raices demasiado profundas, que luego nos impidan movernos. Saber que todo es temporal elimina la angustia por el cambio y te hace más fuerte, más maduro.
¿Qué a veces los cambios son a peor y pierdes algo? Como decían en el Cuervo: "No llueve eternamente". A veces suceden cosas buenas y hay que estar agradecido por ellas, disfrutarlas. Pero es inevitable que a veces pensemos "quiero que esto pase y quiero que esto pase ahora" con tanta fuerza que sea casi una obligación. Entonces es el momento de hacerse un té, tumbarse en el sofá con un libro y repetirse a uno mismo que, si bien es importante estar preparado para subirse a un tren, si te pasas la vida mirando la via se te escapa el paisaje que tienes alrededor.
domingo, 6 de abril de 2014
Ser rubio
Hay cosas que no entiendo, y la excusa de ser rubio es la forma que empleo para decir "and I don't give a damn". No puedo bailar. Existe un limite a cuanto lirismo puedo soportar... o no. Existe un limite a cuanto lirismo quiero soportar, ahora, en esta hora.
Control. ¿Qué es el control? ¿Puede uno ponerle puertas al viento? ¿Al tiempo? ¿Al amor? Es una tonteria, no funciona. Creeme, yo ya seguí esa carretera y vi a donde lleva. Al final del camino solo hay un espejo, y en ese espejo una ceja arqueada que te pregunta: ¿qué tramáis, morenos?
No funciona. Quieres contar los abrazos y que las ovejitas del sueño desfilen en orden cerrado. Izquierda dere, izquierda dere, izquierda dere. ¡Paso!
No funciona así. La vida tiene sus ritmos, sus mareas y sus corrientes. No entiende de tus deseos, de tus miedos, de tus ansias. La vida es vida. Esta ahí antes de ti y estará después. La unica diferencia eres tu. Tus abrazos profundos que queman, tu sonrisa que rasga, tu cuello, ese refugio imposible donde enterrar el hocico y embriagarme de tu olor. ¿Te echo de menos? Eres una herida que cada vez que la miro duele. Y no te vas a cerrar, claro que no. Viniste para quedarte y me alegro de que sea así. Dejando un recuerdo cada vez que nos veiamos, plantando tus larvas bajo mi piel. Y ahora tengo tatuajes hechos de tus heridas y arrugas en la sonrisa, sonrisa de perro pachon, cuando recuerdo lo que fue y no podría haber sido. Pero nadie nos aviso de que lo que haciamos era imposible, así que lo hicimos.
Hablas de soledad. Si algo he bebido estas semanas que se convirtieron en meses que se convirtieron en años es soledad. Soledad por galones, soledad profunda e intensa, que corta, rasga y divide, que deja tus pedazos expuestos para que la primera lluvia que pase cale y te empape por dentro. Rodeado de gente, rodeado de conversaciones. Oyendo sin escuchar, viendo sin mirar. Queriendo sin sentir. Creía que podía construir lo que solo nace, lo que solo se hace. Me equivoqué, aprendí, volví a equivocarme, volví a aprender. Ciclos de soledad absurda, el lemming que se tira del precipicio empujado por la manada, por su impulso genetico, por el ritmo. Bum bum suena el tambor, bum bum suena el corazón. ¿Sigue ahí, a la izquierda del esternón? No pregunto por si acaso. Igual en tu ultimo mordisco lo arrancaste y ahí solo queda un agujero oscuro, profundo, insaciable.
Y apareces. Apareces como una estrella que quema, que arrasa, que destroza. Me tiemblan las manos al leer tu nombre. Me pregunto, ¿me temblaran las rodillas al verla? ¿como me temblaban antes y lo disimulaba tan bien? Pasas. Eres una estrella fugaz. "Puedes atrapar el viento... llevar a casa el mar..." ya lo cantaban los Suaves. No puedo dejar el rock. Y cuando todo son luces de bohemia y siento crecer algo dentro de mi... ¿eso que he escuchado es un latido? ¿me habré confundido? Huyes como un cervatillo en la noche. Un cocodrilo no es un animal veloz, es un cazador paciente. Corre muchisimo una distancia muy corta y luego se para.
No quiero que te desvanezcas. No quiero que te vayas. Ni ahora ni nunca. Pero no te voy a obligar a nada. Nunca. Te quiero libre, grande, fuerte, creativa. Quiero que seas la mejor tu, quiero que nadie te regale nada, quiero que todo lo conquistes y te sientas orgullosa de hacerlo. Quiero estar a tu lado, no tirando de ti, no empujandote. Pero te quiero, maldita seas. Te quiero por lo que fuiste y por lo que, por mucho que cambies, nunca dejarás de ser. Y por lo que yo, por mucho que cambie, tampoco dejaré de ser.
Y ahora la bola está en tu tejado. Y yo, recojo mis pinceles, recojo mis instrumentos, recojo mi chistera y mi conejo, lo meto todo en mi mochila. Me calo el gorro de lana, me acaricio la barba y miro al horizonte. Porque si la vida no va a ser lo que yo quiero, será lo que pueda ser. Pero ahí en la mochila, entre todas esas cosas, hay alguna carta, hay alguna pregunta, hay muchos recuerdos. Y ahí vas a estar, siempre, hasta que decidas que ningun miedo, ninguna soledad, ninguna caricia, dura más de lo que nosotros queramos que dure. Te echo de menos, y te lo digo encantado.
¿Cuantas verdades hay?
Volviendo al tema de la fotografia, antes estaba planteandome una cosa curiosa. He tenido discusiones con gente nacionalista sobre su visión del mundo. ¿Existe una sola imagen de algo o tantas como la mente de quien lo percibe puede ver? Habrá quien diga que la realidad objetiva es una y lo unico que existen sobre ella son interpretaciones, basadas en nuestros prejuicios, percepciones y experiencias. Pero yo no estoy tan seguro. No hay más que ver como, en el momento en que cambia una idea general sobre algo, todo el mundo lo acepta como si siempre hubiera sido así.
Me parece que la realidad es un punto intermedio entre nuestra percepción y "lo objetivo". Por tanto, pueden existir tantas verdades como interpretaciones, dentro de un determinado rango. La realidad es dinamica y se modifica con nuestra observación, por tanto el principio de incertidumbre de Heissenberg es valido... y no del todo. Porque nuestra observación puede ser una constante, que modifique la realidad siempre en la misma dirección. Y la frase de Einstein de "dios no juega a los dados" se vuelve valida a su vez.
sábado, 5 de abril de 2014
Sobre fotos y fotografos
Dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. Hoy me he planteado una cosa. Cuando uno vé, no sé, en el perfil de facebook de una amiga una foto impresionante en bikini en la playa uno nunca se plantea... ¿quién manejaba la camara? Es decir, una foto es un momento. Contiene una serie de propiedades. Ok. Pero detrás del momento hay todo un entorno. Es como aquella historia del periodista al que su profesor de historia le dijo "El día que mataron a Prim, llovía y hacía mucho frio". De repente un hecho anecdotico, puntual, se convierte en parte de una historia. No man is an island, que decía Milton. Ningun hombre es una isla.
Así que volvemos al tema de la foto. Y ninguna foto es una isla. Todo sucede en una sucesión de momentos y un trasfondo. Para mi, las fotos de mis viajes por el mundo tienen una de esas dos facetas. O es el lugar y el tiempo, un instante, un respiro, que quiero recordar, o es parte de un proceso que quiero que permanezca. El mogollón de fotos que tengo con Carlos por ejemplo. No son instantes, son parte de una historia. Creo que ahora que está avanzando hacia el final una parte de mi vida, tengo un cierto "miedo" a que nada quede. A que todo sea solo una historieta, con momentos puntuales que destacan, en lugar de ser el río de mi vida. Y en realidad da igual. La vida es vida, nosotros somos los empeñados en etiquetarla, en medirla, en clasificarla. Pero no puedo evitar buscar mis fotos e intentar encontrar, en ellas, ese trasfondo y esa historia que conviertan un momento en bikini en parte de una historia.
Hoy me lo he creido
Según salía de guardia, he cogido el cortavientos, que estaba tirado en un banco, y he visto el galón. Sargento alumno. Un momento un momento. ¿Ese galón es mío? ¿Ese soy yo? Y de repente me he planteado que puede que quede una guardia para salir sargento. Que no es algo que pasará "algún día", sino que realmente puede suceder este año. Y de repente he recordado a d. Sonia y a mi epoca de aspirante a marinero. Hoy fue noche de batallitas, como siempre que estoy de guardia. Me encanta charlar con los marineros y ver que piensan, como lo viven, como lo sienten. En cierto sentido yo estoy al otro lado de la barrera, todo el día rodeado de gente que ya se cree algo, cuando yo no tengo claro ni el suelo que piso. Y de repente, dejo la ropa, miro para el cortavientos y digo. "Sí, ese galón es el mío. El que llevaba d. Pedro, d. Ramón, d. Francisco. D. Antonio. La gente a la que yo miraba cuando me preguntaba "¿puggque?" o buscaba algo que me inspirara.
Yo creo firmemente en el sistema vertical. En las fuerzas armadas existe algo que se llama "lealtad reciproca". Consiste en lo siguiente. Tu a muerte con tu jefe. Tu jefe a muerte contigo. Tu haces lo que debes y él se encarga de que estés cuidado, protegido y preparado. Es algo muy visceral, muy parecido al pacto de clientelismo de los romanos. Mi jefe se asegura de que yo viva bien y yo me aseguro de que él siempre esté cubierto. Yo hago mi trabajo en condiciones y mi jefe se asegura de que mi unica preocupación sea hacer mi trabajo bien. Eso lo aprendí yo con esta gente y, de repente, estoy al otro lado. Ahora soy jefe. Cuido de la gente. Y creí que nunca llegaría pero casi está ahí y, mirando atrás, tengo la sensación de que me lo merezco. De que me lo he ganado.
Y como estaba bien, me he venido a esgrima. A ver a los colegas de la espada. No puedo tirar ni practicamente hacer nada porque soy un nudo de dolor con patas. Pero me siento bien con los chavales, con gente que comparte un cierto codigo. Gente de cultura, de respeto, de formas. Un lugar de merito y dedicación, de esfuerzo por el placer del esfuerzo, de respeto. Me he sentido muy bien.
Como posdata, un pequeño apunte. He dormido tres o cuatro horas y estoy genial. El sueño sigue sin ser una gran necesidad para mi, lo compenso comiendo. Pero no es lo mismo querer y deber dormir y no poder, que simplemente dejarte llevar en una ola que, espero, me lleve a Cádiz en una semana. ¡A por ello!
jueves, 3 de abril de 2014
Tiempo de cumpleaños
Hoy es el cumpleaños de mi brigadier. El "cabesa" que siempre tiene una palabra de apoyo para nosotros, que fue mi compi el año pasado y con el que comparto estigmas, chistes en inglés y conversaciones inteligentes. Uno de esos amigos de Marina, que sabes que mientras estéis en el mismo destino seréis intimos y que en el momento en que os separeis no volvereis a saber el uno del otro, hasta que coincidais otra vez.
Pero es un grande. Ayer me quiso invitar al cine con su gente. Se preocupa por mi, porque sabe que estoy jodido y sabe que soy buen tío. Y la mayoria de la gente de bien lo queremos y lo apreciamos, porque es un tío alegre, trabajador, compañero. Hasta a Karen le cayó bien, y eso que se pasó media noche molestandola cuando la conoció. En general, me alegro de poder felicitarlo y de que ande por mi vida.
Mañana es el cumpleaños de Miss Yvi, lady Pancake, la fotografa, la hermana de, una de las chicas de la botella. Alguien que apareció de repente cuando estaba en lo más profundo del agujero que me había cavado utilizando a My Little Pony como pala, y que desde entonces pega latigazos de genio, creatividad, sentido del humor e inteligencia en mi vida. No sé si ha aparecido para quedarse o, como todo en mi vida ultimamente, pasará apenas el tiempo justo para tocar y marcharse. Pero me alegro de poder felicitarla.
El mes de abril es mes de cumpleaños. Se vé que en verano, con el calorcito, la gente se arrima y luego nueve meses después pasa lo que pasa. Entre otros cumpleaños estaría el de mi abuela, que ya no está por aquí, y el mío. Que será un "no-cumpleaños", como todos los que llevo por aquí, pero espero que sea el ultimo de ese estilo, en estos tres años que no han existido, más que como sombra de años reales. Por toda esa gente que está ahí y me hace sonreir, que me amenaza con cachetazos cuando me ve triste o que mejor aun, me hace reir, gracías. Porque igual que a veces hay que clamar al cielo, jurar en arameo, prometer venganza o irse a una esquina a morderse la lengua, cuando hay cositas buenas también hay que reconocerlas y dar gracias por ellas. Y yo tengo bastante que agradecer. Así que feliz cumpleaños, malditos, y bailad :-P
Al otro lado del río
Hace frío aquí arriba. Mucho. O quizás hace frío por dentro. El año pasado corría en camiseta bajo la lluvia y ahora necesito una sudadera hasta cuando brilla el sol. Y en cambio, no estoy mal. He alcanzado una especie de calma fatalista, la idea de que ya da igual. Es el momento en que, cansado de nadar, dejas que tu propio impulso y la corriente te arrastre los ultimos metros hasta golpear la pared. ¿Podrías dar unas cuantas brazadas más? Quizás sí. Pero... ¿merece la pena? ¿Para conseguir qué?
Estoy en la otra orilla.Miro enfrente y veo una sonrisa de cocodrilo. ¿Qué me dice? No lo sé. ¿Podría interpretarla si quisiera? Quizás. Se parece mucho a cuando ves un texto en otro idioma y tu cerebro está demasiado atascado para intentar traducirlo, así que directamente lo desechas. Si quiere algo contigo, el cocodrilo tendrá que mojarse y atravesar el río. Pero ya sabes que eso no pasa. Por ti, poeta atormentado, nadie se moja los pies. Es algo que te han enseñado dos años viviendo en Mordor, y solo recibiendo la visita de Luis y de tu madre. Que quizás sean dos más de las visitas que te merecías.
Como decía antes, aquí hace frío. Seguramente por eso no viene nadie.
Allá en el agujero, donde las horas se convierten en días y los días en semanas, hay tensión. La gente está cansada, irritable. Hay discusiones y problemas. A ti te cuesta recordar como se deletrea tu nombre. Y aún así sigues, al golpito. Ves cosas que no entiendes. Cosas que no puedes entender. Pero levantas la cabeza del agujero y ves que tu pais tampoco está mucho mejor. Hoy discutía con una compañera que, curiosamente, la parte de la administración que parece estar más controlada, con menos corrupción y más sentido común parece ser la militar. Supongo que porque es la que más "depurada" fue durante la transición, sin perder su identidad. Y eso cada día está más perdido porque dejamos de buscar la excelencia. Nos conformamos con ir tirando, con que no pasara nada, con encadenar un día al siguiente. Futbol y Belen Esteban o su equivalente.
¿Y yo? Einsam und traurig. El pasado que vuelve a tirarte mordisquitos, pero ya no duelen. Ya no. He hecho las paces conmigo mismo. Allea jacta est, el destino está echado. Y poco a poco me planteo objetivos pequeñitos. Una partida de videojuegos. Unos muñequitos que pintar. Y algunas reflexiones pendientes que irán fluyendo, poco a poco, a medida que las paginas de Jot Down sigan hechizandome y meciendome, como antaño hicieron las olas en mi cuna de acero. Ya falta menos. Ya falta menos.
miércoles, 2 de abril de 2014
Soltandose de la manita (II)
Aún no he dicho que era tan especial de Mar ni porqué me hizo como me hizo. Al igual que cuando entré en la Marina fue como si activara una parte de mi que siempre estuvo latente, cuando Mar y yo empezamos a hablar me pasó algo parecido. Debido a que nos encontrabamos poco, le pedí el correo. Un fin de semana de Mayo fui a Antequera para una feria. Iba con mi amiga María y quizás me encontrara a mi ex novia, Alisa. Eso no pasó. Alisa tenía novio y no iba ni a saludarme, aunque yo viniera desde trescientos kilometros e hiciera meses que no nos veiamos. Curiosamente, no nos hemos vuelto a ver nunca.
Como iba diciendo, estaba en Antequera y un poco decepcionado. Y apareció Mar en el msn. Su primer comentario fue recomendarme una pagina porno. No hubo cejas arqueadas por mi parte, claro, sino una consideración objetiva. Hace falta un ariete muy grande para modificar mi centro de equilibrio. Así que hablamos de todo y de nada y la información fluyo. Percepciones, opiniones... todo desde una perspectiva totalmente abierta, usando los prejuicios como plataforma desde la que saltar a otros puntos de vista.
Eso fue lo que supuso Mar para mi. La aceptación de mi forma de ser. Encontrar una chica que pensara como yo, alguien con quien jugar, con quien aprender, con quien dudar. Alguien con quién podía hablar de esa chica que me gusta y luego besarla. Alguien con quién ver una peli romantica y mofarnos, mientras nos abrazamos. Alguien con espinas... pero alguien tierno. Muy fuerte y a la vez fragil.
Os voy a contar una historieta. Ibamos por la calle, abrazados, y me preguntó. "Oye Ale... si encontraras una chica con la que estuvieras mejor que conmigo... no más guapa ni más inteligente ni más nada, sino con la que compartieras más y estuvieras más a gusto. ¿Me dejarías?". Yo lo pensé un momento y le dije. "Claro. Sería idiota si no lo hiciera". Ella me dio un empujón, me abrazó más fuerte (tenía una forma de abrazar increible, como si te fuera a romper) y me dijo: "¿lo ves? ¡Es que es totalmente logico! No entiendo a la gente que piensa de otra manera".
Mar fue la demostración de que se puede vivir de acuerdo a un codigo nihilista basado en la fuerza y la confianza, sin tener que estar apresado por la seguridad. Fue la confirmación de muchas cosas que yo he pensado durante años pero todo el mundo me decía que estaba equivocado. Y a la vez, fue mis primeros pasos a la hora de experimentar una relación sin ideas preconcebidas, sin clausulas pactadas ni prejuicios. Y fue maravilloso, aunque nos hicimos un daño terrible.
Ha habido más cosas. Yo me equivoqué. Aprobé mi examen y de repente quise cambiar mi vida. Volverme un chico adulto, responsable. Y Mar era muy joven. Tenía que salir con chicos de su edad, yo me iba a Ferrol en unos meses... me distancié. Y cometí el unico error del que me arrepiento en años y años. Hice lo que debía. No me escuché a mi mismo. Y perdí a una de las personas más especiales que han pasado por mi vida y alguien que fue muy importante, basandome en un prejuicio idiota. Toda mi relación con Mar estaba basado en lo que eres, no en lo que pareces. En como te comportas, no en la etiqueta que lleves. Y yo me salté esa norma basica, la unica que teniamos, y la perdí. Pasaron semanas y meses. Y cuando quise recuperarla, ya era demasiado tarde. Cruzamos lineas que no debiamos cruzar. Ella me ofendió. Y guardó rencor por algo que no habría tenido mayor importancia, de haberlo resuelto cuando y como lo debimos resolver. Pero había demasiado orgullo, había demasiada arrogancia, había demasiada certidumbre, había demasiado miedo. Y uno de los dos tenía que cruzar a la orilla del otro. Yo lo intenté pero no había nada al otro lado.
Hasta que de repente hubo algo. Volvimos a hablar. Con mucho cuidado, procurando no hacernos daño, poquito a poco. De casualidad, como tantas cosas. Un antiguo compañero me comentó que había conocido a una chica en el gimnasio. Esa chica le había hablado de mi porque se acordaba de mi mote de marinero. Yo conozco a muchas Marías, pero solo a una Mar. Le mandé un email sin esperar respuesta. La recibí. Y hablamos, pero la prisa nos pudo. De repente ella dijo cosas que yo nunca pensé que se atreviera a decir. Yo dije lo que siempre había pensado. Y con todas las cartas sobre la mesa, de repente ella descubrió serpientes debajo de esas cartas. Me las tiró a la cara. Las serpientes no eran tales, y cuando hablamos hubo magia. Nos desnudamos con palabras. Siempre habiamos estado espalda contra espalda y de repente nos mirabamos a la cara. Yo no quise hacer esto. Tu no quisiste decir lo otro. Eramos unos crios. Y ese peso que tenias en la espalda, ese episodio de tu vida que nunca quisiste que acabara así... acaba en un farewell. Una despedida deseando buena suerte, con la cabeza alta, un apretón de manos. Y cuando la piel se separa, sientes una sonrisa dentro de ti que te indica que has hecho lo correcto. No lo que todo el mundo pensaría que es lo correcto, sino lo que en tu interior sabes que es. Lo más honesto contigo mismo. Has sido tu. Y en ese acto, redimes tantos actos miserables, sucios, oscuros y reprobables. Y puedes perdonarte a ti mismo algo que nunca te habrías perdonado.
Soltandose de la manita (I)
Fue en Sofia. Todo empezó el veintitres de abril de dos mil once. Hacía diez meses que muriera mi hermano y la mayor parte de ese tiempo me lo había pasado haciendo cosas para no pensar. Primero, trabajando, comiendo pipas en plazas con colegas hasta acabar rendido y durmiendo. Luego, afrontando una navegación, con miedo. Todo me recordaba a él. Todo me recordaba a mí.
Cogí un avión y me fui a Alemania. Intenté encontrar consuelo erroneamente. Luego vinieron más viajes, mientras trabajaba e intentaba no pensar. Milan con Deivid y Luis. Otra navegación, no sé si a Cartagena o a donde. A Grecia con Luis. Siempre enamorandome y desenamorandome, siempre sufriendo, siempre drogandome con emociones para intentar sentir algo. Buscando mi sentido a través de otras, intentando dejar de ser "el que cuida de Jose" para pasar a ser "la pareja de". Siempre tuve problemas con el protagonismo, estaba más comodo siendo el poder detrás del trono.
Y así llegué a Sofia. Iba a encontrarme con Raya, mi penultimo proyecto, sin expectativas, simplemente por no parar de moverme. La cosa prometía pero no salió bien. Y una noche, sentados en un banco charlando, me dijo algo que me rompió. "Ale, tu buscas algo que yo no puedo darte".
Raya era un catalizador. Una de esas personas que te dicen "mira esto" y de repente tu mente reacciona y saca quince conclusiones diferentes. Al día siguiente, sentado en el hostel con una cerveza y un cuaderno, empecé a escribir. Escribí y escribí. Y lloré. Lloré como una magdalena, porque fue cuando me di cuenta de lo que pasaba. Fue cuando entendí lo que llevaba semanas y meses negandome a mi mismo. Que la vida había cambiado y que ya nunca podría volver a ser la misma, y que o la arreglaba en primera persona del singular (yo) o no la iba a arreglar nadie por mi. Cuando por fin acabé de escribir y llorar, volví a ser consciente de donde estaba. Sonaba Frank Sinatra en los altavoces, "you are always on my mind". Me acerqué a la camarera que ponía la musica y le agradecí su sentido de la oportunidad. Y su buen gusto.
Al día siguiente, tras haber paseado con Raya y haber dejado las cosas claras (el orgullo y la dignidad son cosas muy mías), me emborraché con esa misma camarera. Hablamos sobre todo, filosofia, viajes, la vida, parejas... esa camarera me salvó de mi mismo. Yo quería hundirme y ella no me dejó. Sus respuestas eran lo suficientemente sinceras como para saber que la vida era dura, pero a la vez tenían ese punto de coraje que te decía "ok, es una mierda. Pero merece la pena." Esa camarera aún es mi amiga hoy, y aún sigue ejerciendo su magia. El verano de dos mil doce me dijo "Ale, la felicidad es tu estado natural. Mientras te mantengas equilibrado y en ella, nada te impedirá ser tu". Este fin de año compartimos historias y volvió a salvarme de mi mismo. Es curioso como viajé a Sofia buscando una novia que me permitiera olvidarme de mi identidad, y encontré a una amiga que me la recuerda constantemente. Pero así es la vida.
Precisamente esa semana, según volví de Sofia, me quedé en Madrid en casa del Pala. Iba a hacer unos examenes de alemán en la Escuela de Idiomas Militar y no sabía que quería hacer con mi vida. Raya y Martin me convencieron para que me presentara a suboficial, pero yo lo dejé en manos del barco. Y el barco me falló. Me dijeron que iría a navegar y que me olvidara de prepararme las pruebas. Tenía tres meses por delante y aún no había tocado un libro, ni empezado a entrenar.
En esas estaba, cuando apareció en mi facebook la amiga rusa de la niña que no habla. Alina. El primer día que hablamos nos reimos y me preguntó "Ale, tu que pareces un tío viajado... ¿qué te parece Cádiz?".
Recuerdo que le dije "Cádiz es una ciudad maravillosa, si tienes quince años o sesenta". Que coincidió mucho con su forma de pensar. Y a partir de ahí, a flashes, nos fuimos haciendo amigos. Es curioso como Aliusha, que también apareció de pasada -era la amiga de una conocida, con un novio de mi ciudad -, ha terminado convirtiendose en una de mis mejores amigas, alguien con quién siempre puedo contar, fuerte, creativa, inteligente. Ese viaje a Bulgaria fue una idea maravillosa, aunque curiosamente fallé en el examen del perfil, probablemente por el rebote con el barco.
Ya estaba medio decidido. Estudiaría una carrera y saldría de la Armada en cuanto tuviera una salida interesante. Entonces se metió por en medio mi madre. Habló con un amigo suyo, ese amigo habló con otro amigo y, de repente, mi jefe vino a verme y me dijo que no sabía lo de mi situación y que me quedaba en Cádiz. Yo flipé. ¿Qué situación? Si, tenía problemas en casa, logico, pero no mayores de los que tenía la semana anterior. El caso es que, con el tiempo, he aprendido a no preguntar cuando me pasan cosas buenas y coger lo que la vida me da. Yo en ese entonces aún estaba haciendome. Entendedme. Mi psicologa me había dicho "Ale, ahora que tu hermano no está, piensa en positivo. Planteate todo lo que siempre quisiste y no pudiste porque tenías una misión". Pero yo no quería nada. Mi vida era mi misión. Y entonces, de repente, tenía otra misión. Ok. Vamos a sacar la oposición y luego ya veremos. Aliusha estaba conmigo, ¡más dinero!. Y puse mi vida en pausa. Dejé de intentar encontrar a alguien, dado que Raya (y Radi) habían desaparecido, Inna parecía interesante pero... lo primero era lo primero.
Y entonces apareció la adolescente. Mar. Entonces se llamaba María. Yo salía del trabajo, iba a clase cuatro horas de matematicas y fisica y luego intentaba aprender a nadar. Tenía algo de vida social algun ratito, muñequitos y cosas así. En clase estudiaba. Era una academia donde iban gente que se atascaba con matematicas y fisica en la carrera o chavales que preparaban selectividad, pero a nivel de sobresalientes. Esta chica siempre se me acercaba a hablarme. Un día que estaba medio libre me quedé después para acompañarle a casa. Charlamos. Comentamos sobre la gente, formas de pensar, formas de vivir. Ella me preguntó. "¿Acaso las intenciones no cuentan para nada?". Yo le cité a Deivid. Hace más quien quiere que quien puede. Y le dije que las intenciones, cuando son sinceras, cuentan más que algunos hechos. Creo que fue en ese momento cuando supimos que ibamos a ser amigos, aunque no tuvieramos ni idea de como era eso posible. Y aunque parezca mentira, ella me hizo. Al igual que nací en Bulgaria, me hice en Cádiz, paseando junto a una niña de dieciseis años que tenía todo mucho más claro que yo.
martes, 1 de abril de 2014
El sueño de la razón engendra monstruos
Ayer me hicieron afrontar algo que había dejado olvidado durante meses y años. Estaba demasiado empeñado en que tenía razón, en MI razón, como para plantearme las cosas desde la perspectiva de otras personas. Pero, si algo bueno tiene mi tendencia a ser bastante liquido, es que da igual como de cabezón sea -y lo soy mucho-, en el momento en que me muestran un camino "real", cambio de rumbo en automatico. Así que en ese momento me di cuenta de muchas cosas de las que debí habermelas dado hace ya años, si no estuviera tan encerrado en mi puta burbuja.
La frase de arriba viene referida a las justificaciones. A como uno se engaña a si mismo. Estuve leyendo sobre Ruanda ayer. La frase "había que matar para no ser sospechoso" se me quedó. Una vez uno racionaliza algo y lo convierte en hecho incuestionable... a partir de ahí todo es una espiral. El concepto de duda es algo no solo necesario, es fundamental para mantener una adecuada perspectiva. A partir de que colocamos la linea que divide lo Verdadero de lo Falso estamos acercandonos al precipicio del fanatismo. Y así, nuestra verdad unica se convierte en la verdad unica y afrontamos el mundo en terminos de conmigo o contra mi.
Ayer me dijeron que soy creepy. Lo soy. Tengo una amiga con la que no puedo hablar por el whatsapp porque está casada con un hombre muy celoso, que no debe entender muy bien eso de amigos, pero cada día miro sus fotos y estados. Pinto muñequitos. Leo cosas raras. Mis principios morales están lo suficientemente alejados de "lo normal" como para hacerme preocupante. Y dado que estoy a medio hacer, como me di cuenta ayer, aún puedo cometer patinazos terribles. Hasta cierto punto es normal. Ayer definí muy graficamente como, en Sofia el día veinticuatro de abril de dos mil once, asumí que mi hermano no iba a volver y una parte de mi murió. Y durante las siguientes semanas y meses fue naciendo otra, poco a poco, como nacería aquella que se despidió de Karen en el aeropuerto en marzo de dos mil siete. Estoy probando cosas. Y tengo que aprender muy rapido, pero voy a intentar hacerlo con cuidado, procurando no dejar que mis impulsos me cieguen, intentando evitar que los arboles me impidan ver el bosque. Intentando ser yo. Y sabiendo que, aunque dentro de mi hay un monstruo, no hay porqué sacarlo a pasear demasiado a menudo. Ese me lo guardo, como otras cosas.
Un poco de relativización
En las cortes medievales, el bufón era una figura necesaria porque, entre tanto codigo, era el unico que poseía la clave para pasar mensajes "fuera de la onda". Todo entorno tenso necesita una forma de aliviar dicha tensión, más allá de los codigos establecidos.
Una de mis series favoritas de dibujos es "padre made in usa", la versión de padre de familia más politizada y "pro-americana". Dentro de esa serie hay un personaje, Klaus, que es un esquiador de la alemania del este al cual una conspiración de la CIA condenó a vivir dentro del cuerpo de un pez domestico. Hay una escena muy pintoresca en la cual están recordando el desembarco de Normandia. Klaus comenta "aquel momento de la historia en que tantos jovenes con un sueño fueron a luchar y morir, a enfrentar un destino atroz, a cumplir con su deber... ". Su compañero comenta "Sí, el infierno de las lanchas de desembarco..." Klaus tiene un momento de duda y luego dice "sí, sí, claro. Las lanchas. "
El recurso comico, de un humor muy negro, es que hay gente para la cual los nazis no fueron "los malos". Pero hay una lección más intensa en esa broma. La de que todo depende de la perspectiva, que se debe relativizar, y que la posibilidad de la tolerancia surge exactamente cuando uno deja de tomarse a si mismo totalmente en serio. Aunque el tema sea tan oscuro pero, ¿no es precisamente la oscuridad lo que da sentido a la luz? La ola de "politicamente correcto" que sufrimos hoy en día nos impide cuestionarnos cosas que queden fuera del espectro, tanto por miedo a que te pongan una etiqueta como porque la gente no piensa, solo repite consignas. En ese esquema entra el humor.
Este fin de semana vi "After sex". Un poco obligado por un desafio de una colega, una chica fantastica. La peli relativiza las relaciones personales desde la optica del sexo, tirando de topicos y creando una atmosfera entre el drama y el humor. Al fin y al cabo, algo muy parecido a lo que hace Klaus. Si planteas la vida en primera persona del singular y te lo tomas en serio tienes un problema, hay que quitarle hierro. Y saber que todo pasa, que tanto lo bueno como lo malo son solo situaciones y que, que demonios, Dios tiene todo el tiempo del mundo para reirse de ti, hace que te tomes las cosas con otra perspectiva. Y un poco de eso hace falta, vaya que si hace falta.
Una de mis series favoritas de dibujos es "padre made in usa", la versión de padre de familia más politizada y "pro-americana". Dentro de esa serie hay un personaje, Klaus, que es un esquiador de la alemania del este al cual una conspiración de la CIA condenó a vivir dentro del cuerpo de un pez domestico. Hay una escena muy pintoresca en la cual están recordando el desembarco de Normandia. Klaus comenta "aquel momento de la historia en que tantos jovenes con un sueño fueron a luchar y morir, a enfrentar un destino atroz, a cumplir con su deber... ". Su compañero comenta "Sí, el infierno de las lanchas de desembarco..." Klaus tiene un momento de duda y luego dice "sí, sí, claro. Las lanchas. "
El recurso comico, de un humor muy negro, es que hay gente para la cual los nazis no fueron "los malos". Pero hay una lección más intensa en esa broma. La de que todo depende de la perspectiva, que se debe relativizar, y que la posibilidad de la tolerancia surge exactamente cuando uno deja de tomarse a si mismo totalmente en serio. Aunque el tema sea tan oscuro pero, ¿no es precisamente la oscuridad lo que da sentido a la luz? La ola de "politicamente correcto" que sufrimos hoy en día nos impide cuestionarnos cosas que queden fuera del espectro, tanto por miedo a que te pongan una etiqueta como porque la gente no piensa, solo repite consignas. En ese esquema entra el humor.
Este fin de semana vi "After sex". Un poco obligado por un desafio de una colega, una chica fantastica. La peli relativiza las relaciones personales desde la optica del sexo, tirando de topicos y creando una atmosfera entre el drama y el humor. Al fin y al cabo, algo muy parecido a lo que hace Klaus. Si planteas la vida en primera persona del singular y te lo tomas en serio tienes un problema, hay que quitarle hierro. Y saber que todo pasa, que tanto lo bueno como lo malo son solo situaciones y que, que demonios, Dios tiene todo el tiempo del mundo para reirse de ti, hace que te tomes las cosas con otra perspectiva. Y un poco de eso hace falta, vaya que si hace falta.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)