martes, 22 de abril de 2014

¿Rutina = seguridad ?


Siempre que empieza algo lo observamos, entre aterrados y fascinados, mientras intentamos encontrarle un sentido. Hoy leía sobre interactuar con otras culturas que primero hay una fase de fascinación, lo que llamaban "la luna de miel". Pero la luna de miel, si no se está demasiado seguro del suelo que se pisa, puede ser una constante pesadilla, esperando a que algo salga mal. Paranoia. Cuando realmente lo unico que pasa es que carecemos de una serie de referencias, de una... rutina. Sí. En aquel video "¿te atreves a ser feliz?", hablaban de nuestra zona de confort, nuestra zona de aprendizaje y nuestra zona desconocida. En el momento que dejamos la zona de confort, ya nos sentimos incomodos. Algunos de nosotros estamos muy bien en la zona de aprendizaje, probando siempre una cosa detrás de otra. Pero el siguiente paso, la zona desconocida... ah amigo. Ahí puede pasar cualquier cosa.
Pero cualquier cosa no significa necesariamente algo malo. No hace tantos años que cosas como lo que salen en Forrest Gump "me voy" eran relativamente normales. Por mi vida han pasado en los ultimos tiempos unas cuantas personas que dieron un paso al frente y probaron cosas diferentes. Vivir es probar cosas diferentes. Y aunque a veces puede que nos salga mal... que demonios. También puede que nos salga bien. Mantenernos en la rutina, como si eso fuera una virtud, no nos garantiza nada.

Hace poco recibí un mensaje de una colega donde venía la que, en teoria, es la ultima carta de Gabriel Garcia Marquez antes de morir. Me parece bastante poco fiable, pero la carta es interesante. Y decía algo así como que, eh, puedes morirte en cualquier momento. Así que vive sabiendolo. Ama, haz feliz a la gente, se generoso, perdona, vive. Disfruta. Cometeremos errores haciendolo, cierto, pero también los cometeremos al quedarnos parados y así al menos podemos cambiar algo. Podemos crear. Podemos vivir, en el sentido amplio. Antes de ayer por la noche me recordaron lo que era vivir, hablando de un viaje a Tarifa hace unos años. Estoy a meses de recuperar mi vida, bendita casualidad, y despedirme de este blog y volver a deambular por otros caminos. Vivir es morder y hacer sangre, vivir es que te muerdan y ver que salga la sangre. Vivir es sentir, es explorar, es hacer literatura. Vivir es... vivir es algo enorme. Y no se vive desde la rutina, desde el conformarse, desde el día a día gris y carente de sentido. Así se sobrevive. Pero los que queremos algo más, tenemos que ir a por ese algo más.

No quiero despedirme sin hacer un apunte a un blog de otra persona. ¿Cuanto podemos y debemos dar a otra persona? ¿Como se equilibran las fuerzas? ¿Cuanto de "yo" debo dar para ser nosotros? Cada uno de nosotros pone la linea, como decía Carlos. Pero una cosa es segura. No podemos salvar a nadie si nos estamos ahogando nosotros. Y si lo que nos está ahogando es esa otra persona, si no tenemos fuerza para tirar de nosotros Y de ellos... entonces será mejor que venga otro a hacer el trabajo. Hay que saber destrabarse, con estilo pero con fuerza. Y sobre todo, hay que mantenerse siempre fiel a nosotros mismos. Así no nos equivocamos, por mucho que duela a veces la soledad, el frío de mordor o el fracaso. Pero si no somos fieles a nosotros mismos, no somos nada.

Un abrazo gente. The boys are back in town.

No hay comentarios:

Publicar un comentario