sábado, 19 de abril de 2014

Confused

 Ralitsa:

Just let things happen

be open minded
but also respect yourself
don't waste time
but don't hurry as well
and i think you'll be ok


Tan fácil como eso. Llevo desde ayer inquieto. Es raro. Este es mi tercer intento de escribir algo. No lo consigo. Me doy cuenta de que surgen preguntas dentro de preguntas, como una Matriushka. Y las 
respuestas surgen de un arqueamiento de cejas, una reflexión y una conclusión lapidaria. Intimidad compartida. Reflexiono a través de ti, reflexiono contigo. Tu me haces más de lo que soy. ¿Yqué? What do you want from me? Me he levantado con un picor en los ojos, una ausencia en la muñeca y preguntas, demasiadas preguntas. Y lo que me incomoda más, porque las preguntas es mi estado natural, sin saber muy bien el suelo que piso. Eso es nuevo. ¿Qué pienso yo de esto? ¿Cual es mi actitud? Aún no lo sé.

Yo ya tenía mi composición de lugar. Tenía mis respuestas y mi escenario construido. Y de repente, zas, aparece de la nada y destroza todo. ¿No se supone que era yo el que hacía esas cosas? Pero me ha adelantado por la derecha, como suele. Y ahora no sé que pensar. Yo, que manejo la confianza como un banquero las monedas, dudo. La confianza se hace de paisajes, de escenarios, de historia compartida. Pero también se hace de personalidad y de decisiones. La confianza es una trenza que une dos personas. Yo soy una persona fiel. Una vez confio en alguien, no hay lugar para la duda.

Pero hay personas que viven en otras realidades. Y no soporto la sensación de que mi relación con cualquier persona no depende de mi y de esa persona, sino de terceras. La novia de mi amigo. Los padres de mi amiga. El primero que pase por allí. Es una sensación extraña. Soy una persona de certezas. Me mantengo fiel a mi palabra. Y si te miro a los ojos, esos ojos que me has dicho están llenos de gusanos, sé lo que miro.
¿Por qué dudo entonces? Porque tengo miedo, claro. Demasiados cambios de ritmo y te duelen las piernas.

Existe el espacio compartido. La seguridad. I'll be there for you. Pero seguimos poniendole puertas al cielo, limitando. Seguimos diciendonos mentiras a nosotros mismos para no hacernos daño. Pero yo pasé esa fase. Yo no creo que haya verdades que no pueda reconocer ante mi. ¿Mascaras? Ante el mundo una docena. Ante mi ninguna. ¿Y tu eres yo... o eres otra persona? Es interesante como hemos cambiado y seguimos siendo los mismos. Pero entre nosotros ya no es lo mismo. Hay heridas. Hay distancia. Antes no la había. Y el abismo se abre inmenso, enorme, terrible. ¿Podré cruzarlo? Dos palabras que se atraviesan en la garganta, imposibles. Fuera de la seguridad del ritual, abrazos, besos y acabar saciado susurrando al oído. Ese oido tatuado, concha marina, trilobite hipnotico. Nada de eso, empezar por el final inventando cada día. Why not? Es nuestra vieja danza, escribir en la arena palabras que se lleva el viento, hacer lo imposible porque nadie nos dijo que no podiamos. Estar espalda contra espalda, y que sin embargo una mano se deslice y se apoye en la otra. ¿Estás ahí? Sabes que puedes contar conmigo. 
Pero el tiempo pasa, tic tac tic tac, y yo me voy y vuelvo como la marea. 


El tiempo ha tomado la decisión. A veces pasa. Quiero más de ti. I've got bugs in my eyes, como cantaba Pearl Jam. Me lastime la rodilla cayendo ayer, perdí la pulsera. Me da igual. Ya he tomado mi decisión. La pregunta es... ¿y tu? ¿Será la que me temo que es? 

PD: Sigues pintando escenarios en esta historia. Ahora un parking de pelicula de miedo. Siempre creando.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario