lunes, 14 de abril de 2014

Entre la ternura y la lujuria


Hoy comentando con una colega ha surgido esta cuestión. Si son fuerzas opuestas la ternura y la lujuria, y yo le he recordado que, de acuerdo al taoismo, toda fuerza contiene un porcentaje de su opuesta. dado que la afirmación de una conlleva la negación de otra. Existe arriba porque existe abajo, de igual modo que existe soledad porque existe compañia.

El viernes, antes de montarnos en el coche, Charlie planteaba que todos nosotros colocamos una linea. Para nosotros, esa linea divide lo bueno de lo malo, o su equivalente menos radical. Yo amplié dicha noción, indicando que dependiendo de lo proximas que estén nuestras "lineas", más facil nos será entendernos y compartir una perspectiva. Hoy añado que,a esa linea, se añade una segunda fila. La primera sería lo que consideramos que está mal. La segunda lo que consideramos que es intolerable. El espacio entre ambas lineas sería nuestro margen de tolerancia, que en algunas materias será muy amplio y en otras muy estrecho. Este margen de tolerancia también es importante, porque si no podemos compartir una misma visión del mundo, podremos respetar determinados limites en las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Volviendo al tema, la lujuria y la ternura no son irreconciliables. Son formas de expresión de la muerte de la soledad pero, si bien una es profundamente egoista, la otra es profundamente generosa. Da igual. La agresividad o sutileza da igual. Lo importante es que,tanto una como otra, son una expresión de humanidad. De compartir algo con la otra persona. Sean emociones u hormonas, me parece interesante asumir que lo que hay delante es un ser humano (o un animal, pero eso prefiero dejarlo fuera por ahora, panda de degenerados), y que de la reciprocidad de dicha historia, del cruce de lineas, surge algo. Y eso es importante, más allá de nuestros espacios de confort, en ese lugar sombrio y misterioso donde empiezan las historias. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario