martes, 1 de abril de 2014

Un poco de relativización

En las cortes medievales, el bufón era una figura necesaria porque, entre tanto codigo, era el unico que poseía la clave para pasar mensajes "fuera de la onda". Todo entorno tenso necesita una forma de aliviar dicha tensión, más allá de los codigos establecidos.

Una de mis series favoritas de dibujos es "padre made in usa", la versión de padre de familia más politizada y "pro-americana". Dentro de esa serie hay un personaje, Klaus, que es un esquiador de la alemania del este al cual una conspiración de la CIA condenó a vivir dentro del cuerpo de un pez domestico. Hay una escena muy pintoresca en la cual están recordando el desembarco de Normandia. Klaus comenta "aquel momento de la historia en que tantos jovenes con un sueño fueron a luchar y morir, a enfrentar un destino atroz, a cumplir con su deber... ". Su compañero comenta "Sí, el infierno de las lanchas de desembarco..." Klaus tiene un momento de duda y luego dice "sí, sí, claro. Las lanchas. "
El recurso comico, de un humor muy negro, es que hay gente para la cual los nazis no fueron "los malos". Pero hay una lección más intensa en esa broma. La de que todo depende de la perspectiva, que se debe relativizar, y que la posibilidad de la tolerancia surge exactamente cuando uno deja de tomarse a si mismo totalmente en serio. Aunque el tema sea tan oscuro pero, ¿no es precisamente la oscuridad lo que da sentido a la luz? La ola de "politicamente correcto" que sufrimos hoy en día nos impide cuestionarnos cosas que queden fuera del espectro, tanto por miedo a que te pongan una etiqueta como porque la gente no piensa, solo repite consignas. En ese esquema entra el humor.


Este fin de semana vi "After sex". Un poco obligado por un desafio de una colega, una chica fantastica. La peli relativiza las relaciones personales desde la optica del sexo, tirando de topicos y creando una atmosfera entre el drama y el humor. Al fin y al cabo, algo muy parecido a lo que hace Klaus. Si planteas la vida en primera persona del singular y te lo tomas en serio tienes un problema, hay que quitarle hierro. Y saber que todo pasa, que tanto lo bueno como lo malo son solo situaciones y que, que demonios, Dios tiene todo el tiempo del mundo para reirse de ti, hace que te tomes las cosas con otra perspectiva. Y un poco de eso hace falta, vaya que si hace falta. 

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