lunes, 28 de septiembre de 2015

Demasiado independiente


He estado un rato pensando titulo para esta entrada. "Sigo con mi vida" es el primero que se me ocurrió. "What do you want from me?" fue el siguiente.  Pero hace un año intenté una relación con una chica que no funcionó, según ella, por el título de este. Y creo que ahora empiezo a entenderlo de otra manera, como pasa con casi todo en la vida cuando el tiempo y la experiencia nos coloca en una posición incomoda.
Realmente, tengo un problema con mis emociones. Tengo la capacidad de poner el botón "on/off". O quizás no sea tanto eso sino que siempre estoy un poco a la defensiva, y por eso cuando la mina explota ya me he apartado. Estas han sido semanas un poco locas, como casi siempre que vuelvo de navegar pero peor. ¿Por qué? Porque en cierto sentido esta ha sido una navegación que ha durado años y ya vuelvo a ser yo. A estar yo. Y de repente las opciones de vida son multiples y variadas y mucha gente se da cuenta de que soy un tío divertido, inteligente, más o menos atractivo y fiable.
Que palabra tan curiosa. Fiable. En inglés se usaría "reliable", que yo lo traduzco más como "digno de confianza" que es lo mismo pero dicho más bonito. Tanto Inna como Maria han estado siempre convencidas de que no lo soy, proyectando sus miedos. Pero Wenn alle untreue werden... no, no es el momento.
¿De qué hablaba? Ah sí. De cuando nada vale nada, otra canción pero esta de Soziedad Alkoholica. Al final somos quienes somos y no hay como cambiarlo. Yo quería un poco de amor romántico, despiadado y apasionado, y me asomé a verlo. Me gustó y no supe que hacer. Al final me encogí de hombros y deje que la vida decidiera por mi, como suele. Bueno, ya acaba de hacerlo. Vuelvo a la posición anterior. Ha estado bonito asomarse a eso pero, dado que para mi el amor es un proceso y no un momento, apenas he empezado a verlo cuando se acaba. Quizás mejor así, quizás solo existió en mi mente. Demasiada hambre.
 Ese "ser demasido independiente" del que me acusaba Alisa entronca directamente con esto. Ser "demasiado independiente" supone aislar la sección del barco que está ardiendo y dejarla que se consuma, o directamente cortarla del cuerpo principal y tirarla al mar. No he perdido nada que tuviera, y mi vida tal y como está ahora mismo me hace bastante feliz. No necesito deshojar margaritas ni subirme a un tren nervioso, preguntandome si la veré o no, y como será ese encuentro. ¿Que es un poco triste y que a algunos y a casi todas os gustaría verme con alguien? Sí bueno. No estaría mal. Pero dado que el amor es comunicación, es posible que mi mensaje aún no haya encontrado receptor. No hay prisa. Yo estoy contento como estoy.
Aunque reconozco, con la boca pequeña, que ojalá las cosas fueran diferentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario