viernes, 18 de septiembre de 2015

Un regalo de tiempo y espacio


Decía Pepe Mujica en un video que me encantó que, cuando compras una moto, no la compras con plata. La compras con el tiempo que te ha costado ganar esa plata. Es una frase que se me ha quedado clavada, muy hondo, y tengo claro que el principal regalo que podemos hacer a alguien es nuestro tiempo, que es finito y cada vez más.
Así pues, ¿qué somos? ¿qué hacemos? Lo que podemos para ayudar a aquellos que nos ayudan. Durante cuatro meses en Uk he estado bien, pero he sentido la falta de mi gente. Y ahora que vuelvo puedo regalar algo y recibir algo a cambio. Esta semana he dormido en el suelo del salón y he tenido mis vacaciones "secuestradas". Pero ha merecido la pena porque a cambio he recibido sonrisas e historias y cariño a espuertas. Porque he ayudado a alguien que me ha ayudado a mi muchas veces y porque hemos ampliado un poco nuestra pequeña familia. Y oye, quizás no sea algo que vaya a durar en el tiempo, pero tampoco todo tiene porqué durar en el tiempo. A veces, basta con que lo parezca.

La semana que viene llega Rali. A veces, cuando volvía de navegar, me quedaba en casa cuidando de Jose para que mi hermana tuviera unas vacaciones. Esto es un poco así. Es alguien que me cuida y me ayuda y se merece que la cuiden y ayuden. No sé si recibimos lo que damos, pero si creo que hay que dar. Y que luego, cuando nos pasan cosas buenas, muchas veces es por eso. Porque hemos dado. Ser generoso es una forma de ser honesto, porque damos gracias de la suerte que tenemos compartiendo con quien no puede. Aunque yo sea un limón y me pongo todo antipatico cuando duermo mal y como mal, aunque sea un dragón en lo que refiere a mi espacio personal... estoy contento de poder tener gente a mi alrededor y poder verles sonreír. Así que vamos a regalar lo que podamos, antes de que se me acabe y tenga que volver a recargar mis baterias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario