martes, 5 de marzo de 2013
Tu diseñas el escenario
Estaba pensando que, dentro de nuestra capacidad de decisión, nosotros establecemos el escenario. La diferencia entre un buen día y un mal día muchas veces es la actitud con la que lo afrontamos. Así mismo, la diferencia entre que una chica sea "algo fuera de nuestro alcance" o no, muchas veces depende de nuestra seguridad en nosotros mismos y nuestra capacidad para desarrollar el contexto. La vida no deja de ser una historia, por más que nosotros a veces pensemos que nos supera. A veces nadamos y a veces nos dejamos llevar, pero es un hecho contrastado que la vida tiene su propia dinamica. Exceptuando las dos cosas que siempre digo que no se pueden controlar por la voluntad, todo lo demás es alienable. Como decía una colega mía, el dolor es inevitable, el sufrimiento opcional.
Precisamente hace un rato una amiga me envió un correo explicando como lo ha hecho. Ella es profesora y, gracías a su actitud, ha conseguido que la actitud de los alumnos cambien. Tienen curiosidad, hacen preguntas, se implican. Está en nosotros poder hacer las cosas de otra manera. Está en nosotros mejorar.
Así mismo, podemos elegir jugar con los niños grandes cuando queramos. Como decía antes, solo tenemos que asumir una decisión. Escuchar el ritmo de la musica y bailar. O no hacerlo. Lo que no podemos hacer es quedarnos en medio, porque otro de los hechos incontestables que la vida me ha demostrado es que las cosas se hacen o no se hacen, se dicen o no se dicen. Pero a medias no. A medias no, porque entonces tenemos muñecas ensangrentadas. Y yo hecho de menos el cuervo que me sonrió en la oscuridad, con ojos que brillaban de malicia, mientras yo pintaba palabras sobre un fondo carmesí.
Buenas noches. Aunque aún sea medio día aquí, seguro que es de noche en algún sitio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario