viernes, 29 de marzo de 2013

Ya me vuelvo


Qué rapido ha pasado todo. Esta mañana he sido subitamente consciente, al despertarme, de que pasado mañana estaré en el norte. Y me ha resultado extraño como se me han venido los días encima y como todo ha pasado tan rápido. Lo cual es señal de que me ha gustado, por supuesto. Si te quedas con ganas de más, es que la cosa va bien.
También es curiosa la sensación de movimiento. Otra vez fui a correr por la mañana. Llovía y me sorprendió el olor del mar, que sabe a verde. El mar en el norte sabe a gris. Disfruté del trote y luego disfruté de sorprenderme a mi mismo. De una forma curiosa estoy llenando mis horas de minutos y mis días de horas. Me gusta. La sensación de ser un pecio a la deriva, de dejarme llevar y no preocuparme por nada, me está resultando más cómoda y agradable de lo que esperaba. Bien. Que sigan las buenas sorpresas, pero la verdad es que me da un poco igual. Ya cuento para atrás horas en vez de días y no me disgusta. Que venga lo que tenga que venir, que este ratito de tomar aire antes de sumergirme sabe bien.

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