viernes, 8 de marzo de 2013
Un sueño curioso
Yo soy un poco supersticioso. Tengo esas cosas. Antes de estar embarcado no lo era mucho, así que no sé si es un caso de acercarme al estereotipo del arrr-marinero o mis experiencias lo que me han llevado a ser así. Pero partiendo de que yo no juzgo las cosas, sino que tiendo a cogerlas como vienen y no comerme la cabeza demasiado, reconozco que soy supersticioso.
El caso es que ha sucedido una de esas cosas que, en un mundo cientifico y racional, no tienen como explicarsela uno. Pero a mi me suceden de vez en cuando, así que no les busco lógica porque, desde la suficiente distancia, la vida tiene ritmo y armonia.
A lo que iba. Resulta que yo hace dos años, cuando suspendí la oposición en la última prueba, decidí meterme en una carrera y sacarmela de una bendita vez. Me matriculé en psicologia, para hacer posteriormente recursos humanos, y como no tenía ni idea de que asignatura cogerme lo consulté con una penfriend del facebook. La chica se llama Karen, vive en Granada y es una tía interesantisima. Me recomendó que, si me iba a coger solo una, fuera psicobiologia. Que resultó ser un tochazo horrible de biologia y la de Dios. Entonces aprobé la oposición y tuve que dejar la carrera, y el libro lleva pudriendose en casa de mi madre casi dos años.
El caso es que el miercoles, charlando con una colega sobre porque elegimos nuestros estudios, salió el tema. Y le comenté que podría ayudarme a estudiarlo, si algún día me vuelvo a poner.
Al día siguiente, Karen me mandó un mensaje que leí por la noche. "Ayer soñé contigo. Pero no te preocupes, no es nada cerdo. "
Mi primera reacción fue preguntarme desde cuando me preocupa que una chica piense algo cerdo conmigo. Claro, esa fue en automatico. Luego me entró la curiosidad y le pregunté por el sueño. Curiosamente, Karen había soñado que estudiabamos algo de la carrera juntos. El mismo día que comenté con la muchacha ese tema, que no había tratado en meses. ¿Es una casualidad? No lo sé. Yo pienso que no. Yo pienso que existe un sentido de la armonia en la vida. Igual que a veces sabemos que nos equivocamos con determinadas personas y que deberiamos evitarlas, otras veces sucede todo lo contrario.
Yo esta semana he llegado a una conclusión curiosa sobre mi vida social en la escuela. Me rindo con respecto a las chicas. Ahora que lo pienso, creo que no tengo ninguna amiga femenina en Marina. Eva es lo más parecido que he tenido nunca, pero lleva meses desaparecida. Supongo que yo no estoy hecho para la vida social de Marina. Demasiada agresividad, demasiada poca paciencia con el frikeo y la diferencia, demasiada estanqueidad de la vida privada. O quizás se me escapa alguna cosa. El caso es que a la vez que llegaba a esa conclusión, me planteaba si realmente siempre fue así. Y si siempre fue así, ¿por qué intentar contradecirlo? Si no pertenezco, ¿por qué forzar las cosas? Somos como somos y recibimos lo que sembramos. Teniendo eso en cuenta, echarle un pulso al universo es un gesto fútil. Que ojo, existen gestos futiles que tienen un gran significado y deben realizarse. Porque en ocasiones la futilidad es muy relativa. Pero en este caso es como querer atravesar una pared a cabezazos. Hay formas más fáciles que evitan ese dolor.
Así que me quedo con esto. Con lo positivo, que es que Karen y yo somos penfriends sí o sí. Y con la distancia y la soledad... bueno, son cosas que pasan. No tiene sentido perder demasiado el tiempo con ello, así que a otra cosa. Un saludo, gente! Disfrutad del finde.
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