Que absurdo. Y que rabia. Porque fallarse a uno mismo es algo terrible y debería ser evitado. No tiene sentido concentrarse en el error: corrige y adelante. Pero corrige. Ya. Porque el seductor poso del drama te llama y es terriblemente incomodo. Una vez se naturalizan determinadas actitudes y comportamientos, solo queda pudrirse hasta que el olor te impida seguir.
Hay que vivir. Hay que levantar la cabeza y equivocarse y disfrutar. Y hay que entender que estamos de paso, que somos apenas un susurro en el viento y que, cuando se acabe la función, bajará el telón. Y al cabo de un tiempo nos olvidarán y solo viviremos en la memoria de aquellos a los que hicimos felices. Hay que intentar eso. Hacer que la gente sienta cosas, cosas buenas. Pero la única forma de hacerlo pasa por ser honesto con uno mismo, con respetarse, con crecer. Dentro de ese respeto existe el reconocimiento de los defectos y evitar situaciones en las que uno vaya a descubrirse.
Esta ha sido una semana de desafíos. He hecho algo que me ha supuesto un sacrificio y lo he hecho bien, sabiendo que me equivocaba pero dispuesto a apurar la copa hasta el final. Die with your boots on (preferiría "with your books on" que es lo que iba poniendo. Maldito autocorrector mental). Luego he seguido trabajando y esforzándome y dejándome llevar, todo junto y mezclado en un extraño potaje.
Y curiosamente, he fallado. Suele pasar cuando uno fuerza, pero así descubrimos donde se encuentran nuestros límites. Ahora solo queda replanteárselo todo pero ¿no es esa la naturaleza de las cosas? Planea, ejecuta, analiza. Y repite. Inconscientemente, incluso cuando lo haces sin pensar, ese es el ciclo que acaba guiando tus acciones.
Por cada cosa que acaba, empieza otra. Vamos a por otro finde. Y a por otro episodio. Que curiosamente, no me sorprende en absoluto. Supongo que me voy conociendo a mi mismo y las consecuencias de mis interacciones. Pero lo bueno de esto es que de todo se aprende y, cada experiencia, cada desafío, es positivo si sabemos darle el enfoque adecuado.
No dejes que nadie sea el dueño de tus reacciones. Domínate. Controla tus reacciones y, sobre todo, quiérete a ti mismo. Ponte en tu lugar. Como decía Rali, "mientras estés en equilibrio, serás feliz. Porque ser feliz es tu naturaleza." Voy a mantener el equilibrio. Voy a escucharme a mí mismo y complacerme. No estar donde no quiero estar. No hacer lo que no quiero hacer. No dejar que sea alguien mi prioridad en lugar de yo mismo, porque al alterar el orden de los factores sí altero el resultado.
Esta ha sido una semana de desafíos. He hecho algo que me ha supuesto un sacrificio y lo he hecho bien, sabiendo que me equivocaba pero dispuesto a apurar la copa hasta el final. Die with your boots on (preferiría "with your books on" que es lo que iba poniendo. Maldito autocorrector mental). Luego he seguido trabajando y esforzándome y dejándome llevar, todo junto y mezclado en un extraño potaje.
Y curiosamente, he fallado. Suele pasar cuando uno fuerza, pero así descubrimos donde se encuentran nuestros límites. Ahora solo queda replanteárselo todo pero ¿no es esa la naturaleza de las cosas? Planea, ejecuta, analiza. Y repite. Inconscientemente, incluso cuando lo haces sin pensar, ese es el ciclo que acaba guiando tus acciones.
Por cada cosa que acaba, empieza otra. Vamos a por otro finde. Y a por otro episodio. Que curiosamente, no me sorprende en absoluto. Supongo que me voy conociendo a mi mismo y las consecuencias de mis interacciones. Pero lo bueno de esto es que de todo se aprende y, cada experiencia, cada desafío, es positivo si sabemos darle el enfoque adecuado.
No dejes que nadie sea el dueño de tus reacciones. Domínate. Controla tus reacciones y, sobre todo, quiérete a ti mismo. Ponte en tu lugar. Como decía Rali, "mientras estés en equilibrio, serás feliz. Porque ser feliz es tu naturaleza." Voy a mantener el equilibrio. Voy a escucharme a mí mismo y complacerme. No estar donde no quiero estar. No hacer lo que no quiero hacer. No dejar que sea alguien mi prioridad en lugar de yo mismo, porque al alterar el orden de los factores sí altero el resultado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario