sábado, 29 de marzo de 2014
¿Cuanto egoismo?
Ayer una amiga me planteó que, seamos sinceros, el fisico importa.
Hoy yo planteo que, seamos sinceros, el egoismo existe. En toda relación de amistad, intima... de lo que sea, existen dos factores. El yo y el nosotros. Ambos factores están coordinados o subordinados, pero si os dais cuenta siempre aparecen. Cuanto demos de uno o de otro determinara que la relación sea algo compartido y haya empatia o sea algo sometido y manipulado. Por ejemplo, mi archienemiga y yo tenemos una relación absolutamente basada en el "yo", que está tan lejos de ser una amistad como yo de jugar en la NBA. Como opuesto, tanto Aliusha como yo paramos nuestra vida para ayudar al otro en el momento en que nos necesita.
El porcentaje de egoismo, como veis, va a determinar las expectativas y la evolución de dicha amistad o relación. Pero es un elemento que configuramos nosotros, en nuestra parte, y posteriormente se incorpora a las dinamicas de la relación. Por eso la gente que no confia en los demás no puede aportar confianza a la relación (porque es algo que no tiene), y al no existir esa confianza la relación ya surge orientada en una determinada dirección.
Estaba pensando que es curioso. Si os fijais tiendo a plantear las cosas en conceptos de dualidad. Amor-miedo, yo-nosotros... un poco blanco y negro. Eso es probablemente producto de mi educación cristiana -fui a un colegio de monjas de pequeño-, que delimitaba el mundo en esos terminos. Pero más bien es todo lo contrario. Yo evito los extremos porque me parecen peligrosos y creo que, en todo elemento, existen esta contradicción interna. Leí a Eriksson "no temas la contradicción, porque es el nucleo de la diversidad". Y la diversidad es riqueza. Así que, más allá del blanco y negro judeocristiano, yo sugeriría un Ying-Yang taoista. Sugeriría un esfuerzo consciente de autoconocimiento, de aceptarse a uno mismo y de buscar. De asumir que no hay luces sin sombras y que, por cada Aliusha, tiene que haber alguna archienemiga. El equilibrio, para mi, no es tanto un punto situado entre dos extremos como una tendencia a acercarse a uno y a otro, sin terminar de caer nunca en uno de ellos. Así pues, respondiendo a la pregunta inicial, hace falta tanto egoismo como para quererse a uno mismo mucho y "obtener" de una relación lo que queremos, pero no tanto que perdamos de vista a la otra persona y no "devolvamos" algo satisfactorio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario