viernes, 14 de marzo de 2014

Una de citas


Casi todos los días, en mi vida profesional, suelo recurrir a "cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo". Es una gran frase y vale para montones de cosas, aunque en mi caso suele ser por esa costumbre que tenemos los españoles de distraernos del nucleo de la historia para distraernos con la superficie o los detalles irrelevantes.


Ayer recordé una cita de Julio Cesar "La mujer del Cesar no solo debe ser decente, también debe aparentarlo." En este caso al contrario. Los amigos no solo deben aparentarlo, también deben serlo. Es decir, no basta con sonreir. También hay que producir energia y ser un hombro en el que apoyarse. To be reliable, que me echaban en cara Inna y Masha, mis colegas de Kiev. Al fin y al cabo, los amigos son la familia que uno elige, y una familia no es más que una tribu, una red emocional de confianza, seguridad y aprecio. O debería serlo.


"Alejandro, te voy a dar un consejo. El mundo se divide en gente que hace cosas y gente que no hace cosas. Quedate siempre con la primera". Eso me dijo un segundo comandante que tuve en mi barco y es de los mejores consejos que me han dado nunca. Y va bastante relacionado con lo que decía hace un momento. Voy a contradecirme un poco. La adolescente preguntó "¿es qué las intenciones no cuentan para nada?". Y para mi las intenciones son fundamentales.
¿Eres una mujer independiente? Demonios, claro que sí. Igual que yo e igual que mis amigos. El genero, el sexo... son cuestiones con muy poca importancia. Si la gente puede amar a su perro -y que nadie dude que un perro es capaz de amar. No delante mía -, ¿para qué tener en cuenta el genero, el sexo, la raza, la religión, el idioma? Cualquier barrera que nuestros prejuicios ponen entre las personas solo sirve para hacernos más pobres. Pero una vez superas los miedos, las inseguridades, la incertidumbre... entonces eres tu. Y siendo tu eres grande.
En cuanto al entorno, cada uno da lo que recibe. Ya lo escribí el otro día. Pero a veces eso puede parecer excesivo. Ayer hice esto... y hoy ha aparecido a lo lejos la adolescente. No quiero eso. Quiero ver tu sonrisa. Quiero escuchar musica. Quiero gastarme los pies caminando. Quiero beber viento salado. No quiero más juegos de niños, prefiero juegos de mayores.
A nadie se le puede pedir aquello que no tiene. Esto viene a proposito de la confianza. Determinadas amistades y relaciones nacen ya viciadas y solo van a peor, porque no existe una voluntad real de cambiar las cosas. Como ya he dicho alguna vez, existen problemas coyunturales basados en circunstancias y problemas estructurales basados en cuestiones esenciales. Si lo esencial funciona, si existe comunicación, confianza... entonces se puede arreglar lo demás e ir avanzando. Pero si falta lo basico, el lenguaje y las estructuras, no se puede construir lo demás. Y por supuesto, es injusto reclamar a alguien lo que no tiene, porque aparte de que es injusto es muy poco eficaz y genera tensiones que no se resolverán.

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