domingo, 16 de marzo de 2014

Walking through the shadows


Hoy ha sido un buen día. Se lo debo principalmente a Herr Román, a Herr Joe y a Herr Migue. A los que me voy a llevar como recuerdos buenos de Mordor. Hoy he comido en el Burger King hasta reventar, he paseado a la rivera del puente, he hablado sobre historia, la vida, perspectivas de gente. Luego he quedado con Román y Xiana y hemos jugado al trivial, hartandome de reír. Hemos aprendido palabras y hemos jugado con ellas. Luego he comido algo y hemos ido a un concierto de musica celta, que tampoco estaba muy bien pero me he reido mucho. Nos encontramos a mi profe de inglés y estuvimos charlando un poco de cosas interesantes, es agradable dar con gente que tiene curiosidades e inquietudes y las manifiesta.
Luego ya ha sido un poco más oscuro. He ido al bar heavy de siempre y estaba ambientado. Debería haberme quedado un ratito e irme para casa, pero le dije a Aday que pasaría por la Guagua. No me gustó lo que vi. Gente a la que el alcohol le quita la espoleta y muestra toda la mierda que tienen dentro. Juego de miradas y cuerpos, poder. Algo muy malsano. Y a la vuelta, la resaca de la marea. Gente que te pide para el taxi porque no tiene para volver a casa, gente mayor y acabada, que te da lastima y rabia. No por la situación sino por lo que lees en sus ojos. Y debes decidir, ¿me dejo estafar o mi orgullo es más que mi pena? Y luego vuelves al bar y ya no queda nada y volvemos con los posos. Porque la noche no te trae más que eso, soledad, oscuridad, y el inminente aliento del fin de semana que termina.

Y recuerdas hablando con Migue, los dos solos sentados, y decirle que nada real puede surgir de una mentira. Que cuando le pides a alguien cosas que no te puede dar, eso solo puede acabar mal. Que el truco es la comunicación, la fluidez. Lo más basico. Que existe una necesidad de compartir, no de estar todo el día llamandose por telefono, pero tampoco pasar meses sin saber los unos de los otros. Que esas cosas salen solas, y si no salen es que hay un problema. Yo no necesito decirle a Migue "oye tío, estoy jodido". Y él sabe que puede pedirme que le eche una mano cuando quiera.

En general, ha sido un buen día y estoy contento. Y mañana correré como alma que lleva el diablo para hacer todo lo que he dejado pendiente hoy. Pero mereció la pena. A veces, uno tiene que dejar la correa en casa y correr un poco para soltar las piernas.

P.D. Quiero dejar reseña aquí del relato de la aventura de Herr Román y sus colegas, en busca de la camiseta de Hellboy, en la que varios rehuyeron el desafio, otros continuaron hasta el final y se hicieron con el tesoro epicamente. Grande Herr Román, grande aventuras en el Gran Mundo adelante.

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