viernes, 14 de marzo de 2014

Y me envenenan...


Los besos que voy dando... y sin embargo cuando duermo sin ti... contigo sueño...
Me engaño. Creo ver el sol, pero solo es la luna reflejada en un estanque. Escucho ruidos en la noche y creo que son aviones pasando junto a mi ventana, pero solo son lechuzas. Y cuando sale el sol, ese disco incandescente, despiadado, ese circulo de luz y vida, veo un ojo rojo que me apunta acusador. ¿Qué estás haciendo? ¿A quién pretendes engañar? Dejas que te vendan sonrisas como amistad. Dejas que un icono en una pantalla se convierta en un abrazo. Dejas que la simulación del cariño se convierta en aprecio. ¿Y luego te quejas cuando estás solo y no recibes el alimento que quieres? ¿Y de que te quejas? En Futurama hay un león al que enseñan a comer tofú. Y el animal vive una vida miserable y triste, porque ningún simulacro de realidad puede sustituir a la verdadera. A los abrazos sin miedo, al cariño de los que te quieren, al verdadero amor. A ese que no tiene excusas, que no busca momentos, que no piensa tacticamente.
Y lo sabías. Desde el primer momento. Sabías que te estaban ofreciendo sonrisas de plastico, besos de mentira, humor de invernadero. Y amor de amigo, amor de amigo por parte de una persona que no confia en nadie. ¿Wenn alle untreue werden... ? ¿Como se puede amar cuando no se confia? Cuando todo es circunstancial, aparente, tactico. Ya dije alguna vez que hay gente que se conforma con mis sobras y eso es terriblemente injusto. Yo me conformé con las sobras de alguien, porque no tenía nada mejor. Pero eso es falso. Para cualquiera que sienta un poco de orgullo, los amigos de verdad, el respeto de verdad... o es real o no existe. No hay puntos intermedios con esas cosas. Una persona no es autentica cuatro días a la semana.  Y cada uno da lo que recibe. Existe un viejo refrán español. "No se puede pedir peras a un olmo". Pero como dije antes, el amor se queda atrapado por las expectativas. Si tu das respeto, cariño, aprecio... ¿qué esperas a cambio? No menos. Pero no puedes recibir lo mismo, porque lo que para ti es tan natural, tan facil, tan sencillo... para otra gente es un esfuerzo tremendo y no lo harán a menos que tengan la plena seguridad de obtener algo a cambio.
¿Y para qué van a esforzarse? Ya tienen lo que querían. Al final todo se reduce a eso. A ser egoista, a mirar por ti y listo. Para alguna gente el mundo es un enorme torbellino que gira en torno a ellos y todo lo que no les afecta, no existe.
Pues está bien. Cada uno da lo que recibe, y yo no tengo necesidad ninguna de dejarme enredar en ese tipo de historias. Seguiré camino. Ya voy contando los días y, total, tampoco voy a mirar atrás cuando me vaya de aquí salvo por unos cuantos elegidos para la gloria. Si la adolescente quedó por el camino, con todo lo que hizo por mi, también pueden quedar otros. Pero siempre aprendiendo, siempre mirando adelante y, sobre todo, siempre sabiendo quién soy. Y qué significa ser quien soy y venir de donde vengo.

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