jueves, 20 de marzo de 2014

La felicidad tiene el pelo verde


Victor sigue jugando con mi subconsciente. Envenenandome con alcohol, envenandome con ideas, envenenandome con promesas y con amistad y con sensaciones. Saliendo del circulo, viendome a través de los ojos del resto del mundo.
Y de repente, se enciende la bombilla. No puede ser casualidad. Alguien no aparece en tu vida con ese ritmo, con ese tempo, con esa capacidad. No has mirado el movil en dos horas y cuando lo miras, zas, ahí está ella. A la que no puedes negarle nada. Quieres viajar al este. Quieres saludar el sol desde la playa, quieres perderte en los ojos de ella, quieres ser tu. Pero surge tu amiga, tu compañera, tu hermana, tu sombra. Y contais cuentos y enlazais historias y, de repente, sabes que las cosas tienen sentido.
En tu interior nunca te engañas. My little pony tenía razón, el muñequito que pintaste para ella es suyo y a ella se lo debes de dar. Tienes una cerveza que te da alergia que ella te trajo de Bruselas, porque se acordó de ti. El mirar el mundo con ojos de otro color no quita que, en tu interior, haya calor. Simplemente this is not for you. Como tantas otras cosas, en esta tierra oscura y fria donde tienes suerte de haber encontrado un par de amigos, Roman y Migue, donde Herr Joe se asoma desde el otro lado, donde hace frio pero te has podido reir unas horas con un compañero. Donde el dolor, la soledad, la tristeza, es el peaje que pagas por, quizás algún día, poder ser TU. Así, con mayusculas, un tú dueño de ti mismo, un tú que construye, que crea, que sueña. Que se enreda en su propia tunica y se cae, para levantarse abrazando los restos de su dignidad. Porque en tu interior, siempre eres un poco niño, un poco padre, un poco poeta. Y muy loco. Porque quieres contar historias, quieres reir hasta no poder más, quieres abrazarte y abrazar. Quieres que la oscuridad de tu interior se pierda en musica, en historias, en sueños, porque esa oscuridad quiere sangre y más oscuridad y tu no quieres reprimirla, porque no puede haber luz sin sombras. Pero tampoco puedes dejarla libre, porque tu no eres esa oscuridad. Tu eres curiosidad, y sentido del humor, y sonrisas, y paisajes, y mochila. Y sabes que no está tan lejos... solo un poco más... otro día. Otra semana. Y de repente tienes mucha hambre y aparece alguien.

Pero no es alguien real. No es esa persona de tu pasado con Fibonacci. No es esa persona de tu futuro a la que no conoces. Es... no sé. Es Wilde, y es oscuridad, y es pancakes de tofu, y es tonterias en bateria que esconden muchas cosas. ¿Y qué más da? ¿Quien quiere tanta verdad? Quiero cuentos y literatura y sueños. Quiero, como decía Douglas Coupland en Generación X, vivir una vida que sea una historia que merezca la pena ser contada. Entre ratos. Esa sonrisa secreta entre las piedras, aunque sea mentira. Ese aire que entra desde fuera y te permite no respirar tanto dentro de la tumba de gris, ese ataud de obligación y evasión, esa ausencia de ti mismo. Y mientras navegas entre promesas, quieres que llegue el fin de semana y ya casi lo tocas con los dedos. Y cuando te des cuenta ahí estás, con tu mochila, tu camara, tu gorro de lana y el mundo para ti. ¡A por ello! Y gracias por ser tan condenadamente inoportuna, tejedora de sueños y cuentacuentos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario