viernes, 18 de diciembre de 2015

El sorprendentemente democratico Afganistán



Hace mucho tiempo, antes de irme a Inglaterra, las noches de los sábados solían incluir tertulia en casa de Luis, entre o después de juegos de mesa / cena. En esas tertulias comentábamos noticias, debatíamos sobre historia y política y se trataban temas como el multiculturalismo, la conciliación de la vida laboral, la movilidad geográfica... desde muy diferentes puntos de vista.
Desde que volví de Inglaterra solo hemos tenido una de esas, en la que por desgracia no pudieron acudir las chicas. Esa noche estábamos "el núcleo duro": Javi, Guille, Marc, Luis, Marta y yo. Esa noche discutimos sobre la posibilidad de un Islam democrático y el choque entre religión, cultura y política. Yo saqué a colación el Consejo de Ancianos de Afganistán, como figura política "sorprendentemente democrática" en una cultura musulmana.
Claro, "El sorprendentemente democrático Afganistán" se ha convertido en una muletilla con la que atacarme cada vez que abro la boca. Lo cual es perfectamente lógico y natural, entre otras cosas porque somos unos malditos tertulianos sanguinarios, como buenos españoles.
Lo curioso es que sigo defendiendo la figura del Consejo de Ancianos como una tradición democrática. La democracia griega, la originaria, permitía que menos del diez por ciento de la población votara. Solo los ciudadanos que prestaban servicio militar y poseían tierras tenían derecho a participar de la actividad política de la polis. Claro, la democracia afgana es un anacronismo porque sigue, casi directamente, un esquema que en Europa surgió hace más de dos mil años. Pero no deja de llamarme la atención que un país situado tan dentro de Asia, donde sus referentes políticos más cercanos durante años han sido kanatos, sultanatos, imperios y demás formas de autocracias y dictaduras, mantenga una institución tan atípica en sociedades sedentarias.
¿Qué por qué escribo esto? Porque dentro de unos meses se olvidará pero me parece muy divertido. Y porque echo de menos esas tertulias.

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