martes, 1 de diciembre de 2015

Igual algo se me escapa


Ayer estaba haciendome la cena, sintiendome bastante mal conmigo mismo por mi enesimo fracaso a la hora de juzgar a la gente (o quizás al volver a acertar), y mientras me miraba las manos se me ocurrió una pregunta un poco extraña.
¿Cuanta gente hay como yo ahí fuera? Vivo en una ciudad donde hay cerca de cuatro millones de habitantes. De toda esa gente, vamos a intentar hacer un perfil. Hombre de treinta y pocos, con un trabajo más o menos bueno, un nivel cultural alto, varias aficiones, no feo del todo (dejemoslo en "aceptable"). Tampoco soy tan extraño. Pero en cambio, estoy solo, me siento solo y no tiene pinta de ir a resolverse en breves. Salgo de vez en cuando. Tengo colegas. Estoy metido en redes sociales. Pero nada de lo que hago parece atajar el problema.
¿Por qué? Si lo pienso friamente, no conozco a casi nadie como yo en femenino. A alguna, claro, pero son novias de colegas míos. ¿Será verdad lo que decía Luichi y, a partir de una determinada edad, no existen mujeres solteras? Pero no lo creo. No soy tan mayor y, moskis, cuatro millones de personas suponen un numero bastante alto de mujeres. Lo suficiente como para que no sea, no sé, que me toque la loteria.
Es obvio que algo estoy haciendo mal. Seguramente tenga algo que ver todo lo que viajo pero... la verdad, sigo sin verlo. ¿Qué estaré haciendo mal?

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