domingo, 29 de diciembre de 2013
Arrivederci Cádiz
En cuatro meses volveré a asomar la cabeza por aquí. Cuatro meses que pasarán largos y monotonos, esforzandome por no volverme loco, por no sufrir, dado que disfrutar está fuera del menú. Esta semana ha sido interesante. Ha tenido muy buenos momentos y ha confirmado determinadas teorias. Lamentablemente, algunas malas noticias se han colado y el hecho contrastado es que somos más viejos, tenemos menos paciencia y estamos, no cansados, desgastados.
¿Qué nos espera ahora? Lo desconocido. Me gusta. En 2013 creo no haber tomado más de media docena de decisiones conscientes, asumiendo las consecuencias del exito o el fracaso. Todo ha sido dejarse llevar, complacer, continuar. ¿Por qué no? Un día tras otro. ¿Qué quieres? No lo sé. Y así he ido rebotando, bola de pinball que cae, hasta llegar al momento presente. Termino el año decidiendo. Y lo hago desde una posición debil, sin suelo firme bajo mis pies. ¿Y qué tiene eso de malo? Casi toda la vida pasa sin suelo firme. El orden, la estabilidad, la monotonia... son ilusiones que se lleva la primera racha de viento. Hay que creer. Hay que soñar. Hay que luchar.
Ahora mismo lo unico que quiero es volver a mi madriguera. Encerrarme entre mis juguetes, mis sueños, mis drogas. Pero elegí vivir, porque la vida tiene que ser algo más que dejar que pasen los días, y al menos por unos días voy a arriesgarme. Voy a arriesgarme a caminar, a aprender, a sentir, a soñar. A ser decepcionado, como lo he sido en estas vacaciones, pero también a ser gratamente sorprendido por el cariño, el respeto y la atención. Ya os contaré. Ahora tengo miedo, como se tiene antes de empezar, pero eso es bueno. Hay que vivir una historia que merezca la pena ser contada, aunque solo sea para justificar que estamos vivos.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Los besos que te debo...
Hoy charlando con una colega surgió el tema de los deseos y las buenas intenciones. Hace muchos años, cuando aún era joven e impresionable, le dije a un amigo que me daba más vergüenza no haber ido nunca a un concierto que no haber besado a una chica. Han pasado los años, han pasado los conciertos y debo muchos besos.
Pero los besos son una mercancia extraña. Caducan. A veces se produce un cambio, como el cambio de moneda, y algo que valia mucho en determinado entorno y circunstancia ya no vale nada. Además, cuando se echan a perder dejan un regusto amargo, extraño. No entiendo a la gente que comercia con besos.
Tampoco entiendo muchas cosas. No entiendo a la gente que se esconde detrás de un nombre, o que los usa como carceles en las que encerrar sentimientos o ideas. Amigo. Novio. Extranjero. Compañero. Como si el uso de una palabra magica, como fetiche, les dotara de un contenido especial que alterara la forma del mundo. Las cosas son lo que son, y la magia de los nombres solo nos permite delimitarlas temporalmente. La realidad, tarde o temprano, empuja las paredes y se cuela por los huecos.
Hace frío. El frío se me ha metido dentro y es un frío del espíritu. Es el frío de aquel que ya no recuerda lo que es el sol y que piensa que el verano nunca llegará. A veces destella, una foto, una sonrisa, un abrazo, y parece que rompera el hielo que me encierra. Pero es mentira. Estoy envuelto en una cama de hielo y aquí dentro los besos que te debo van coagulando y presionando contra mi piel, formando pustulas y capas que me deforman. Aquellos que me quieren bien me miran y no me reconocen.
La noche pasa. Y en algún momento saldrá el sol. Yo me pregunto... ¿donde estás? ¿Existes?
jueves, 26 de diciembre de 2013
Que pronto nos curamos...
Estoy un tanto sorprendido. En menos de cinco días ha desaparecido la presión de semanas y meses de inactividad, de soledad, de inutilidad. El hielo se te cae de las extremidades y vuelves a correr y a volar como siempre. Vuelves a reirte por tonterías, vuelves a jugar y te das cuenta de que, bajo la piel endurecida por el trato con la naturaleza, sigue estando el niño que no se va. Bien. Es bueno comprobarlo.
¿Y ahora qué? Pues ni idea. No esperaba que el sol saliera tan pronto y no tengo juguetes a mano. Tampoco tengo planes. Estos días he visto más peliculas que en medio año. Me sorprendió Transformers, pero es tan infantil como me temí. Curiosamente, "Como entrenar a tu dragón" no me pareció para nada infantil. Y me dejó con esa pregunta latente de "¿donde están las Astrid que conozco?".
Bueno, es una pregunta retorica, claro. No hay tiempo para lamentar... ¿no hay tiempo? Al carecer de objetivo, los días pasan. Pasan más rápido cuando uno está de vacaciones y disfrutandolo, pero siguen pasando. ¿Sabéis? En inglés una fecha tope se dice "deadline" o algo así me parece recordar. Porque es así, es como si algo se muriera si no lo consigues antes. Yo no sé que pasará después de mi deadline, pero por Dios que quiero dejar de vagar en vano y apuntar a algun sitio, querer algo y conseguirlo, o no, y sentirme extatico o furioso o triste. Quiero sentir algo. Más que un chispazo de lo que pudo haber sido y no fue o de lo que me gustaría que fuera, algo que agarre y tire y rasgue y rompa y renueve. Claro que luego lamentaré pero... ¿no se vive para eso? ¿para equivocarse y arreglarlo?
Vuelvo a la calle, a que el sol me de en la cara. Que rico...
martes, 24 de diciembre de 2013
Agarra las riendas
Es lo que pasa cuando eres libre. Sentimientos que no sabias ni que existían asoman la cabeza y te tiran un bocado. No tienes las barreras preparadas, estás predispuesto. Te sorprendes, te fascinas. Bailas. La musica se ha parado y no te das cuenta. ¿Como? Hacía demasiado que no escuchabas musica. Entonces captas esa mirada, esa sonrisa. Que buen chico es. Horror. Reculas. Antes de comprometer tu dignidad y te juras que nunca más. Esa gran promesa de borracho que todos hemos hecho. ¿Es el amor un veneno? Claro que sí, demonios. Como el alcohol. Como la vida. Que se te mete bajo las venas y te pica. Pero puedes bailar. Silbas por lo bajo, tarareas una canción. ¿Quién dice que la musica solo sale de los altavoces? Sonríes. Y sabes que volverás a caer, porque existiendo respeto puede existir distancia, porque te engañas a ti mismo una y otra vez... y esta bien que puedas hacerlo. Pero esa mirada que te mata sigue ahí.
El ciclo de la presión
Se acumula, se libera y posteriormente se disuelve, para volver a concentrarse y comenzar a aumentar. Siempre es así. Una y otra vez. A mayor presión, mayor impulso de liberación, mayor disolución y mayor dificultad para volver a acumularse. Pero siempre existen factores que la aceleran, en un sentido o en otro así que nunca es linear.
Dependo
No es muy difícil darse cuenta, aunque a mi me sorprende un poco la evolución personal. Mirando hacia atrás, soy consciente de donde comenzó el problema. Una cuestión que suele ignorarse mucho es que la dependencia funciona en dos direcciones. Por un lado está la real, la de la persona que no puede moverse, o que no puede comunicarse, o que no puede hacer algo por si misma. Pero por el otro está la persona que cuida de esa, la que sacrifica mucho de su vida -su desarrollo personal, su tiempo, en ocasiones su felicidad- para garantizar la de la otra. Esa persona también es dependiente, porque cifra su felicidad en un altruismo quizás mal entendido. Yo cumplí con mi deber. No regalé nada a nadie, porque recibí mucho más de lo que dí.
Pero me acostumbré. Me acostumbré a ser feliz a través de los ojos de otra persona, a contar los días por los abrazos que me daba. Y cuando me faltó tuve que cambiar. Ahora miro hacia atrás y veo que, en primer lugar, intenté sustituirlo. Pero eso era imposible y no funcionó. Así que intenté sustituir personas por situaciones. Dejé de buscar abrazos y empecé a buscar postales. Yo en mi cuarto con musica. Yo con una mochila por el mundo. Yo pintando muñequitos. Y otras. Pero al fin y al cabo era otra forma de dependencia. No podía ser feliz si no alcanzaba esas situaciones. Estas que he dicho no tienen mayor problema, porque son solitarias, pero hay otras para las que dependo de gente. Jugar a rol, por ejemplo. Cuando esas no funcionan -porque también son necesarias para el equilibrio, no todo es autismo-, provocan dolor. ¿Donde? En ese organo necroso, enfermo, destruido, que fue el que antaño me conectaba a mi hermano. Que no se cae, ni se va a caer, porque es parte de mi vida y no quiero renunciar a él. Porque no podemos cerrar los ojos y dejar de querer ser felices. Pero hay que rediseñar la felicidad, hay que acomodarla. A veces estamos cansados y lo unico que queremos es disfrutar de una cama, de nuestra familia, de la tranquilidad. Otras veces estamos más aventureros y queremos experimentar, entrenar, aprender, vivir.
Yo estoy cansado. Y ese cansancio me permite darme cuenta hasta que punto dependo de determinadas rutinas para sustituir a determinadas personas, en este momento de mi vida en que creo que no puedo querer de verdad a nadie. Supongo que me equivoco, como en tantas cosas. Pero por ahora, dejad que la Navidad fluya. Ya no la temo, ya no la odio. Ahora simplemente me es indiferente.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Buenos días
Hace mucho que no duermo bien. Tanto, que he perdido la costumbre de hacerlo. Cuando estoy cansado me acuesto y cuando mi cuerpo está lo suficientemente recuperado arranco. El sol me mueve. Tengo al demonio comiendome por dentro y no sé ni lo que es. O prefiero no saberlo y seguir adelante. Moviendome, jugando, aprendiendo, leyendo, olvidando. Lo que sea menos mirarme los pies y no reconocerlos, menos pasar una mano sobre la cara y desconocer el tacto, menos mirar profundo a los ojos del espejo.
Esta mañana me he despertado de un sueño muy profundo. Había un niño en mis brazos. Un niño que se reía y saltaba. Yo lo miraba muy de cerca y me perdía en sus ojos, ojos opacos como los míos que solo reflejaban, que no traspasaban. La risa de ese niño era la risa del mundo. Me quería beber esa risa y notaba su peso, sabía que pesaba pero no lo sentía. En ese momento estaba conmigo y el pecho le subia y bajaba respirando y yo apoyaba la mano en él y sentía su corazón, acelerado de felicidad.
No recuerdo mucho más. El sol me arrancó del sueño.Me desperecé entre sombras y me agarré a las ultimas hebras del recuerdo. Más tarde, tumbado en la cama, soñé que estaba a mi lado, pero era un sueño inducido. En la noche no lo fue. En la noche estuvo conmigo, lo sé. Y en lugar de sentirme triste o melancolico me sentí bendecido, afortunado. Podría haberme pasado la vida en el sueño pero no habría sido honesto. No habría reconocido que hubo momentos tristes, momentos duros, momentos en que no nos quisimos lo que debieramos. Hubo peleas y reconciliaciones, hubo monotonia y el hastio de la compañia forzada. Pero esta mañana, desde donde quiera que estés, me mandaste un abrazo y me recordaste porqué me querías y porqué te quería. Y es el mejor regalo de navidad que puedo pedirle a nadie. Gracías.
jueves, 19 de diciembre de 2013
El misterio de la amistad libre
Hace un momento andaba pensando en algunas de mis amigas. En que son chicas muy guapas y que, oye, sí, son cosas que pasan. No es un requisito para ser amiga mía. Pero se da en muchos casos. Supongo que porque la belleza, en muchas ocasiones, no es más que el reflejo de una determinada forma de vivir y de una cierta salud y un cierto equilibrio. Que son las cosas que me gustan y con las que me siento comodo.
Claro, pensaba en que ha habido ocasiones que me he sentido atraido por amigas mías. O ellas por mi. Y que es algo natural. Pero a la mayoria de ellas les resulta un estado muy extraño. Ello es debido a que, para la inmensa mayoria de la gente, una cosa es el amor romantico y otra es el amor... mmm... amistoso? Iba a poner filial pero las connotaciones incestuosas me han hecho recular. Y no veo porqué tiene que ser así. Yo no puedo querer a nadie que no sea mi amigo, porque por regla general las cosas que busco en una pareja son las mismas que busco en un amigo. A su vez, tampoco puedo tener un amigo al que no quiera porque... ¿qué clase de amigo sería ese con el que no comparto cosas?
Pero claro, la cuestión no es el sentimiento. La cuestión es la posesión y el miedo. La monogamia impuesta, no consensuada. "Tienes demasiadas amigas". La elección que guillotina, a la izquierda o a la derecha, conmigo o contra mi, tus amigos o tu novia.
Me parece una tragedia tener que vivir así. Me parece una tristeza. Y me parece que es muy poco sano y muy poco honesto con uno mismo. El ser humano está diseñado para vivir en tribu... ¿por qué vivir en pareja? En Vigo, los hermanos de mi abuela tenían una finca. En ella habían construido dos casas y a medida que los hijos se casaban, habían ido añadiendo pisos. El día del Carmen se reunían tranquilamente veinte o treinta personas que vivían allí, familia en mayor o menor grado. Mis amigos son mi familia (aparte de mi familia que, claro, también es mi familia). Y me parece de una crueldad gratuita y absurda esas personas que aparecen en tu vida exigiendo, en lugar de aportando.
El otro día leí que la gente que amas te hace sufrir, y la gente que odias te hace sufrir. Al fin y al cabo, todos te hacen sufrir. La cuestión es decidir por quién merece la pena hacerlo. Pensad un momento en la idea que he planteado, la de compartir, y sed sinceros con vosotros mismos. ¿Creeis que vuestra pareja encontrará alguien mejor que vosotros ahí fuera? Entonces, sinceramente, no os mereceis a esa pareja. Y ella se merece a algo mejor que vosotros. Espabilad. Creced, ser orgullosos, amaros y luego amar a los demás. Pero no igualeis por debajo, como la LOGSE. Tended a la excelencia y, una vez consigais ser la mejor versión posible de vosotros mismos en vuestro actual estado y circunstancia, disfrutadlo. Pero no dejéis que el miedo os impida crecer.
Y no me cortéis el rollo a mi :-P
La elegancia es una actitud
A veces, me siento un poco como esos aristocratas caidos en desgracia de hace un par de siglos. Gente que podía presumir de linaje, de educación, de formalidad. Rodeados de gente que había medrado en el comercio o recibido una herencia y que, obviamente, tenía más dinero pero mucha menos clase. A mi alrededor, casi a diario, veo a gente que compra ropa más cara que yo, que lleva coches mejores que el mío... y que son incapaces de dirigirse a una persona mayor con el respeto que merece, que no dominan su tono de voz, que no entienden el tempo ni el ritmo ni las formas. Gente para la que la elegancia es una marca o una etiqueta.
No es culpa suya. Vivimos en una epoca donde creemos que todo se compra. El ejemplo que pongo siempre, y aquí vuelvo, es el de los tenis. Te compras unos tenis de doscientos euros y te preguntas porqué no corren solos. Porque correr, queridos amigos, es un proceso. Como todo. El trato humano es un proceso, complejo, que implica empatia, afinidad cultural, paciencia y deriva en respeto. La elegancia, como tal, no es una pose que uno adopta para sacarse una foto, como decían en "Algunos hombres buenos": el honor no es un galón que te cosas al uniforme.
Y claro, eso sucede con muchas otras cosas. Tengo una compañera que es especial. En cambio, no es "esa persona que está siempre en mi mente", como decía el otro día lady. No creo que haya ninguna persona así. Conversando con mi alte schwester el otro día salió el tema del amor. Y le dije que claro que estoy enamorado. ¿De quién? Me gustaría saberlo. Yo creo que no estoy enamorado de una persona, sino de la potencialidad del amor mismo. Estoy abierto a sugerencias. ¿Receptivo? Cada día me vuelvo más femenino. Que horror. Pero lo que me atrae de esa persona sobre todo es su actitud. La naturalidad con la que encara la vida, que se complementa tan bien con mi tendencia al absurdo y, a la vez, mi paradojico sentido del humor y del tempo. Somos piezas con cantidad de huecos y de ranuras y, en algunos momentos y lados encajamos con alguien y en otros no. Esta muchacha sigue luchando con su propia grandeza. Creo que es posible lo que dice, que su personaje supere a su persona y en el fondo sea una histerica. Pero lo dudo. Toda mascara, por perfecta que sea, tiene huecos por los que se cuela la luz y te enseña lo que hay debajo. Y lo que hay debajo, para todos menos para ella, encaja.
Volviendo a mi alte schwester y a la elegancia, recuerdo que precisamente eso fue lo primero que me llamó la atención de ella cuando la conocí. La facilidad con la que llevaba el silencio. Si os fijais, la mayoria de la gente se siente incomoda cuando no hay ruido a su alrededor y mete la pata trabando conversaciones absurdas solo por evitar el terrible, ominoso, insistente silencio.
No caigais en ese error. No vale para nada. Sed vosotros mismos, incluso cuando no seais nada. Y con esto, me retiro
Ale
martes, 17 de diciembre de 2013
Draw a line. Make a stand
Una de las cosas que he aprendido en este tiempo es a no ceder. Con mis vaivenes y mis historias, el proceso de la soledad implica priorizar. Implica darse a valorar. Implica reconocer que tu tiempo privado y tu espacio valen mucho.
Hace poco me sorprendía al ver como he cambiado. Antes cualquier excusa era buena para coger una mochila e irse a la otra punta de Europa para visitar a una chica. Ahora no. Ahora pienso que broes before hoes "de verdad". He reencontrado un poco esa afición a las cosas que me gustan y esa libertad de decir lo que pienso. O simplemente no decirlo, porque nadie me va a escuchar en este mundo cada vez más empeñado en mirarse el ombligo.
Ha sido complicado. Hoy alguien contaba una historia sobre cuando lo arresté. Lo que esa persona no sabe es que, cuando elevé el parte de arrestarlo, me dieron varias oportunidades de pensarmelo y no lo hice porque, si hago algo, lo hago hasta el final. Y cuando finalmente fue elevado, este hombre me amenazó con denunciarme por un error administrativo. Y yo le dije que hiciera lo que debiera. Lo hice porque, ante las amenazas, suelo echarme para adelante en vez de para atrás. Soy perro de los que muerden, no de los que ladran. Pero ese desafio me vino muy bien para reafirmarme, para plantar los pies firmes en el suelo y decir "mis pasos me han llevado hasta aquí. Y nadie me va a quitar este terreno que tanto me ha costado ganar". Aquel día crecí como persona, aunque en ese momento no lo sabía. Porque tarde o temprano nos pasa en la vida. Aquellos que dicen que hay que evitar los conflictos, que no se consigue nada discutiendo, que hay que vivir y dejar vivir... son corderos camino del matadero.
Lo mismo sucede con el cariño. Uno no puede pedir. Ni esperar. Uno no puede negociar. Uno puede afirmar y ofrecer, y recibir y recoger. Uno puede compartir. Pero debe trazar un espacio en el que uno mismo esté comodo y crecer a partir de esa base. Sin esa base, solo somos una hoja al viento esperando a agarrarnos a algo o alguien que pase por ahí.
Eso no quita que exista una interacción. Un juego de equilibrios, una sinergia, una melodia. Es un baile. Pero es una dualidad, una relación exterior e interior. Sin ese equilibrio personal, dificilmente encontraremos un equilibrio de pareja.
Así que lo dicho. Otra cosa que tengo que agradecer. Así da gusto.
No hay como sentirse culpable
Hoy he tenido una especie de revelación. Ha sido raro. La vuelta a la realidad siempre es dura y, aunque sea a sorbitos, se te cuela por debajo de la armadura. En esas estaba, cuando me vi en un plan que no me convencía pero debía. Algo que siempre me suele resultar duro. Entonces comenté con una amiga que tiendo a hacer daño a la gente que tengo más próxima, algo que me recuerda a esa realidad que ella comenta de si misma, como que es una muchacha de dificil trato. Algo totalmente contrario a lo que vivimos nosotros día a día, porque es una compañera de curro.
El caso es que bueno, ese también es mi caso. Yo soy bastante accesible, comedido, correcto, serio... porque no tengo más remedio. Si me sueltan la correa soy un loco difuso, caprichoso, disperso. O quizás un punto intermedio. No lo sé. Pero sé que a veces hago daño y eso me hace sentir culpable.
Bueno, ella me dijo que todos somos así. Que hacemos daño a aquellos que tenemos más próximos, a nuestros amigos, a nuestras parejas, a nuestras familias, porque es con quienes nos sentimos comodos. Ahí no actuamos. Eso me vino de maravilla. Eliminó la sensación de extrañeza y alienación, esa constante en mi vida de "soy demasiado raro y nadie me va a entender", que es una de las cuñas que me clavo a mi mismo de vez en cuando.
Curiosamente, más tarde estuve con un compañero y su novia paseando y charlando. Fuimos a una asociación de colegas suyos y hablamos con gente allí. A través de una conversación superficial y banal, me di cuenta de que una chavala me miraba como atractivo. Me resultó extraño. No estaba actuando, no estaba jugando. Simplemente estaba siendo educado. Lo que me hace preguntarme, ¿está tan mal el mundo que la educación resulta encantadora? ¿O quizás siempre lo fue? Depende del entorno y del carácter claro... pero sobre todo, la conclusión que saco es que hay un momento para la esgrima verbal y un momento para sentarse con un café. Más allá de eso, tanto en la esgrima verbal como en el café hace falta seguridad en uno mismo, sentirse comodo y relajado y no dejar que la prisa te pueda. Controlar el ritmo. Y sobre todo, evitar clavarse cuñas ni aislarse de la manada sin motivo. Si no estás comodo te vas, o lo comentas, pero no tiene porqué ser culpa tuya ni de nadie. El concepto de culpa es un poco absurdo así pues... ¿por qué perseguirlo? Simplemente sé.
P.D: Hoy confesé que tengo miedo a las vacaciones. Por si lo paso mal y no merecen la pena, con todas las ilusiones que tengo puestas, o por si lo paso bien, y luego la vuelta a la rutina se me hace insoportablemente dolorosa. No se puede vivir con miedo. Y confesarlo me hace bien, sobre todo porque queda como un secreto compartido y establece una de esas piezas que dan forma a una amistad: las confidencias. Aún así, me sorprende la naturalidad con la que surge.
lunes, 16 de diciembre de 2013
Sobre exigencias utopicas y mala conciencia
Hola buenas noches. Esta mañana estaba leyendo en una pagina una noticia y seguí con los comentarios, algo que me gusta mucho (a veces encuentra uno ahí cosas que no salen en ningun titular). La noticia trataba sobre una polemica entre empresas sobre los derechos de explotación de un producto, y uno de los comentarios decía "a X empresa de lo unico de lo que se le puede acusar es de haber querido obtener beneficios, algo extrañisimo en una empresa".
Dejando de lado el sarcasmo, el comentario me dejó reflexionando. Claro. Es eso. Recuerdo el año pasado cuando la final de la Copa de Europa, Bayern Munich contra Borusia Dortmund, preguntaban que opinaba la afición de que su delantero titular que debía jugar la final, tuviera ya contrato firmado para el año que viene con el otro equipo. Y el entrenador del Borusia dijo que todos consideraban normal que un trabajador fuera a otra empresa donde le pagaban más. Porque al final es eso. Un trabajo. Por el que te pagan.
Es curioso lo de los españoles. Queremos politicos integros, cuando la mayoria de nosotros somos unos ladrones. Queremos deportistas comprometidos, cuando nos burlamos del que pierde una ventaja por ser leal (a una persona o a un principio). Insultamos al que hace algo ilegal conduciendo, pero luego somos los primeros que, no solo lo hacemos, sino que cuando nos multan nos enfadamos.
Somos sorprendentemente incoscientes.
¿Y qué pasa con eso? Pues que quizás sea una de las claves de mi desalineación social. No me entiendo con la gente. Y la gente no se entiende conmigo. Hay veces que eso me molesta mucho. Que la realidad atraviesa la burbuja en la que vivo y me pega un bocado. Zas. Entonces me doy cuenta de que la burbuja no puede protegerme de todo y que no puedo vivir en mi mundo de escritura, lectura, peliculas, reflexión, filosofia. Mezclado con deber, claro. Dosis de realidad en toda la cara, para no despegarme del todo y volverme loco.
Pero hoy estoy bien. Ayer tuve la suerte de compartir estocadas verbales con una persona muy especial, una de esas... no, no hay una de esas. No hay nadie como ella. Claro que eso es bueno y malo, no os creais que es un piropo. Es de esas personas que da igual como hagas la burbuja y como intentes defenderte, va a encontrar una forma de rasgar y entrar. Y luego va a dejarlo todo hecho un desastre, antes de irse y seguir con su musica. Recuerdo que, con la adolescente, tuve una amistad/relación/algo en lo que estabamos espalda contra espalda mirando el mar. Esto es otra cosa. Esto es revolcarse peleandose como niños, para luego quedarse mirando el infinito y compartir un silencio, y luego salir corriendo sobre la arena. No sé ni lo que es pero... ¿qué más da? Uno da gracias por las cosas buenas y sigue adelante.
Por eso no tengo mala conciencia. Por eso me olvido de las consecuencias. Por eso me levanto por la mañana, con mi espalda mejorcita, saludo al sol, miro por la ventana, paseo con mi chaquetón y sonrio a los desconocidos. Aunque aquí no lo hace nadie y todos me miran como si fuera raro pero... ¿sabéis una cosa? Soy raro. No necesito emborracharme para decir lo que pienso. No le pido a nadie algo que yo no estoy dispuesto a hacer. Y no me engaño a mi mismo, más de lo que sé que debo hacerlo para tomarme esa medicina que sabe feisima, pero me hará ponerme bien.
Un saludo. Portaros mal y seguid mirando las estrellas. Que cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo. ¿Cuantos de vosotros mirais el dedo? Esa es una buena pregunta para hoy, en este domingo de lunes.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Gira la rueda
Otro día pasó, otro ciclo del sol que termina y empieza. En algún lugar al otro lado del planeta la luz sale, los despertadores suenan y la gente se despierta. Mi ciclo empezó hace dos, o hace una vida. No lo sé. La teoria del caos decía que un sistema grande no es más que la menor parte de ese sistema ampliada. De forma que una vida se resume en un día, un día se resume en un instante.
Este ciclo ha sido más largo. Estoy buscandome a mi mismo. Hace unos seis años y algo más que me dejó Karen y quedé a la deriva. Entonces entré en la Armada y todo cambió, y un día juré bandera. Hoy he vuelto a vivir ese momento desde el otro lado. Ya no soy "lo menos" que hay en la escuela como alumno, sino todo lo contrario. En cambio por dentro sigo buscando el sol y preguntandome a donde apunta.
He aprendido muchas cosas. Quizás que estoy loco. La inteligencia es como todo arma, que si se afila demasiado se vuelve peligrosa para quién la empuña. Y hablando de empuñar, creo que también le saqué filo a eso y ya no sé por donde cogerla. Como siempre, si no sabes algo y debes hacerlo lo mejor que puedes hacer es preguntar... y luego actuar como si lo controlaras perfectamente. Sea para dar un discurso, conocer a una chica o encontrarte a ti mismo.
Y hablando de encontrarse a si mismo, hoy he reencontrado algunos fantasmas. He vuelto a poner en on mi vida y he visto atrás algunas cosas. Algunas historias. Es interesante ver lo que tienes en la mochila, el album de fotos. Algunas historias. La ultima vez que acumulé nuevas fotos para el album fue en el verano de 2012. Una de esas fotos pasó el otro día un examen terrible sin que yo me diera cuenta, cuando me dijo que era un amigo de verdad. Tengo un pequeño niño de mi al que no lo quieren lo suficiente. Y como todos los niños, cuando no tiene atención muerde. A veces se me escapa la correa y castiga a quien tenga más cerca, porque es un niño que no ha tenido consuelo ni lo tendrá. ¿Y que le importa a nadie como está mi alma?
Es un tema personal. Morderse uno mismo para no morder fuera. ¿Y por qué no? Pensaba hoy en una chica que apareció en mi vida por esas fechas, alguien un poco como mi psicologa. Polifacetica, conflictiva, dolorida, esquiva, creativa. Alguien que tiene tanta vida dentro que salpica a todo el que tiene alrededor. Un poco como yo, porque Dios nos cria y nosotros nos juntamos. Aparte de ella, esa amiga extraña y loca, hay otra persona en mi vida que ha pintado una sonrisa. Demasiadas veces. Y pienso que esas historias no han cambiado, que sigo buscandome a mi mismo reflejado en los ojos de otras personas, en sus sonrisas, en su sentido del humor. Estoy perdido para mi mismo, tengo tan poca sensibilidad (o tan excesiva) que no siento. Y cuando abro los ojos el sol brilla tan fuerte que me ciega, porque no estoy acostumbrado.
Pero allí a lo lejos el horizonte se curva. Y volveré a empuñar la mochila, a perderme para encontrarme a mi mismo, a volver a empezar. Porque en la vida nada dura para siempre, ni lo bueno ni lo malo, pero tiende a repetirse y girar sobre si misma.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Abraza el caos
Hoy me he encontrado con un comportamiento curioso de una compañera mía. Supongo que os preguntareis porqué me fijo tanto en chicas. Quitando el motivo obvio, tengo que comentar que tengo una personalidad muy femenina (con la que aspiro a empatizar algún día), y que, será por haberle dedicado el tiempo suficiente, a la mayoria de los chicos los entiendo facilmente. Una cosa que he aprendido a lo largo de mi experiencia en el mundo (ooohh) es que casi todos nos basamos en satisfacción de necesidades. Me pica, luego me rasco. Y para prevenir comportamientos uno puede basarse, simplemente, en el descubrimiento de dichas necesidades y el formato más obvio para satisfacerlas.
A eso vengo a referirme. Mi compañera me ha preguntado varias veces para asegurarse de algo. Esta mujer, a la que voy conociendo tras tanto tiempo ahí metidos, tiene un rasgo bastante curioso, muy propio de los españoles en esta epoca y, creo, de las mujeres en todas las epocas. La busqueda de seguridad. O en su caso de certidumbre. Algo totalmente contrario a mi, que hace muchisimo renuncié a la estabilidad.
¿Por qué lo hice? Porque la estabilidad es anatema de toda creatividad. Pero sobre todo porque la estabilidad impide el desarrollo natural de la vida. Todo sistema humano es imperfecto, porque la imperfección es el hueco por el que se cuelan la incertidumbre, la duda, el misterio, pero también la genialidad, la sorpresa, la jugada. En un mundo donde el uniforme sea perfecto y todos hagan todo bien... no existe variedad. Es terriblemente aburrido. Y sobre todo, lo terrible que veo yo, anula la capacidad de reacción. La vida está llena de cosas que uno no se espera. Accidentes, desgracias, novios de hermanas... y es mejor tener una cierta "politica de lo inesperado" para saber reaccionar. Si te aficiones a la estabilidad, si pides que todo siga el procedimiento... cuando saltan todas las alarmas y la vida te da por donde no te esperas, te quedas con una cara de tonto terrible.
Así que me va a perdonar mi compañera, pero no quiero tener seguridad absoluta de nada. Prefiero vivir colgando de la cuerda y abrazarme a ella, a que me den el librito de instrucciones de la vida. Prefiero equivocarme y enamorarme de quien no debo, prefiero viajar y pasar frio y soledad, prefiero comer algo y... eh, con la comida no se juega. Pero que no me pida que le dé seguridad absoluta de algo, porque yo no la quiero, así que dificilmente se la daré a alguien.
Un ultimo comentario, este sobre otra compañera. Tanta dulzura no puede ser buena. Y, aunque podría perfectamente ahogarme en ella, me encanta cuando le añade un punto de limón. Ya falta menos para huir, ¡yuhu1
lunes, 9 de diciembre de 2013
Take the time
Yo tengo mi propio ritmo de hacer las cosas. Y ultimamente vivo de acuerdo al ritmo que otra gente me indica. El problema con eso es que produce un desequilibrio en tu forma de funcionar. Si tu estás acostumbrado a darte, no sé, cinco horas al día, y de repente esas cinco horas no las tienes (fisicamente no las tienes), las acumulas y las recuperas cuando puedes. ¿Cuando es eso? Los fines de semana. De repente el fin de semana se hace terriblemente corto y no tienes un minuto que perder. Y el reloj marca su dictadura, tic tac, tic tac. Y cuando ves que el fin de semana se acaba te entra una desazón terrible al ver las pilas de cosas que querías hacer y no has hecho. Bueno. El fin de semana que viene.
Pero te rebelas. ¿Por qué? Y a medida que avanza la semana y pasan los días te vas quedando más y más frío por dentro. Hoy voy a robarle unos minutos al sueño. Hoy voy a probar un poquito más. Quieres evadirte. La presión aumenta y lo unico que haces es continuar con algo que no te gusta y evitar mirarte al espejo, porque la cara que te devuelve la mirada es una que no conoces como creías conocer.
¿Donde está tu rebeldia? ¿Tu personalidad? ¿Tu carácter?
Y cuando te quieres dar cuenta, vuelves la vista atrás y han pasado semanas, meses, años. Y te comparas con el que eras y aumenta tu rabia. Yo tenía ilusiones. Yo estudiaba cosas que me gustaban, viajaba a sitios que quería conocer, charlaba con chicas que me fascinaban. Antes de esto, yo estaba despegando. Quizás para estrellarme, pero despegando. Y ahora... ahora ya no hay ni ciclos. Esa semana mala a la que sigue una semana buena... ya no. Renuncié a ser normal. Renuncié a conocer a una chica. Renuncié a hacer amigos. Y ahora, finalmente, he renunciado a ser feliz.
¿Y para qué? ¿Tanto merece la pena esto? ¿Tanto compensa? Llevo semanas y meses engañandome a mi mismo, diciendo que sí, que lo hará... justificandome, como se justifican todos aquellos que hacen algo que les desagrada profundamente. Que tontería. Ponerle una excusa no va a cambiar el hecho. Y el hecho es que me debo tiempo, y cada día que paso aquí me voy debiendo un poquito más. Tiempo sin abrazos y sin esperanza de abrazos. Tiempo de presiones y discusiones absurdas. Tiempo de rabia y de odio.
¿Que hay otro camino? Debe haberlo. Pero, me van a perdonar ustedes, me he aburrido de intentarlo. Y ya lo unico que quiero es mandar todo a la mierda y que me dejen en paz. Drogarme con videojuegos, con muñequitos, con libros, con lo que sea. Ya no aspiro a descubrir algo para comentar con gente, porque a nadie le interesa lo que a mi me gusta. Tampoco aspiro a viajar por el mundo y ver paisajes, porque el futuro, el ansia de él, me asusta. No quiero caer en la espiral de "que llegue ya que llegue ya que llegue ya ". Lo unico que pido, y parece ser que es mucho pedir, es que la vida no me joda. Dado que el pasado es una niebla y el futuro me asusta, lo que me queda es vivir el presente intentando no levantar ola. Y dormir. Dormir mucho.
Pero te rebelas. ¿Por qué? Y a medida que avanza la semana y pasan los días te vas quedando más y más frío por dentro. Hoy voy a robarle unos minutos al sueño. Hoy voy a probar un poquito más. Quieres evadirte. La presión aumenta y lo unico que haces es continuar con algo que no te gusta y evitar mirarte al espejo, porque la cara que te devuelve la mirada es una que no conoces como creías conocer.
¿Donde está tu rebeldia? ¿Tu personalidad? ¿Tu carácter?
Y cuando te quieres dar cuenta, vuelves la vista atrás y han pasado semanas, meses, años. Y te comparas con el que eras y aumenta tu rabia. Yo tenía ilusiones. Yo estudiaba cosas que me gustaban, viajaba a sitios que quería conocer, charlaba con chicas que me fascinaban. Antes de esto, yo estaba despegando. Quizás para estrellarme, pero despegando. Y ahora... ahora ya no hay ni ciclos. Esa semana mala a la que sigue una semana buena... ya no. Renuncié a ser normal. Renuncié a conocer a una chica. Renuncié a hacer amigos. Y ahora, finalmente, he renunciado a ser feliz.
¿Y para qué? ¿Tanto merece la pena esto? ¿Tanto compensa? Llevo semanas y meses engañandome a mi mismo, diciendo que sí, que lo hará... justificandome, como se justifican todos aquellos que hacen algo que les desagrada profundamente. Que tontería. Ponerle una excusa no va a cambiar el hecho. Y el hecho es que me debo tiempo, y cada día que paso aquí me voy debiendo un poquito más. Tiempo sin abrazos y sin esperanza de abrazos. Tiempo de presiones y discusiones absurdas. Tiempo de rabia y de odio.
¿Que hay otro camino? Debe haberlo. Pero, me van a perdonar ustedes, me he aburrido de intentarlo. Y ya lo unico que quiero es mandar todo a la mierda y que me dejen en paz. Drogarme con videojuegos, con muñequitos, con libros, con lo que sea. Ya no aspiro a descubrir algo para comentar con gente, porque a nadie le interesa lo que a mi me gusta. Tampoco aspiro a viajar por el mundo y ver paisajes, porque el futuro, el ansia de él, me asusta. No quiero caer en la espiral de "que llegue ya que llegue ya que llegue ya ". Lo unico que pido, y parece ser que es mucho pedir, es que la vida no me joda. Dado que el pasado es una niebla y el futuro me asusta, lo que me queda es vivir el presente intentando no levantar ola. Y dormir. Dormir mucho.
La paradoja del espejo
Si alguna vez os habéis fijado, al veros reflejado en un espejo las direcciones se oponen, de forma que cuanto más te acercas, tu reflejo más se aleja.
No, es mentira. Ese es un tipo de espejo muy raro. Pero ese ejemplo escenifica perfectamente mi sensación en estos momentos de mi vida. Durante años siempre he considerado más importante la vida y las decisiones de determinadas personas que las mías propias. He cuidado de mi hermano sin importarme lo que yo quería o deseaba, desechando totalmente esas impresiones. Luego ingresé en las fuerzas armadas y asumí que la misión era lo más importante. Y ahora me pregunto, ¿cuando hay tiempo para mi?
He decidido promocionar para ampliar mi capacidad de decisión. Curiosamente, para hacerlo he renunciado totalmente a ella. ¿Cuando se acaba la infancia? ¿En que momento empezamos a ser dueños de nuestros actos y de sus consecuencias?
Estoy más allá del cansancio. Hay una palabra en inglés que se usa para referirse a eso: weary. Desgastado. He perdido pelo y lo seguiré perdiendo. No recuerdo la ultima vez que dormí a pierna suelta, sin preocuparme del mañana. Vivo con miedo... ¿con miedo a qué? ¿A que me arresten? ¿A suspender?
Vivo con miedo a la no justificación. Vivo con miedo al vacio, a la soledad. A mi mismo y a la vida adulta. Y a medida que voy siendo consciente de ello, voy superandolo. Voy poniendome de pie y mirandome a la cara. Voy asumiendo que la soledad no es el problema, que la escuela no es el problema. Que el problema soy yo. Y en vez de alejarme, a medida que me acerco al espejo voy viendo detalles que antes ignoraba y concentrando mi visión en esos puntos. Y a medida que lo hago y que me doy cuenta de que sigo adelante no por ansia del futuro, sino por miedo a que los sacrificios pasados hayan sido en vano, más absurdo me siento. Y a la vez, más paz encuentro en la aceptación de que esta vida por la que estoy pasando, por llamarlo de alguna manera, es apenas un espacio en blanco entre otros periodos de mi vida. A veces sucede. Quizás aceptandolo, encontrando esa paz interior, se acabe el sufrimiento. Al menos eso espero.
P.D: Impresionante pelicula "Vencedores o vencidos". A veces una rafaga de aire es todo lo que necesitamos para ser felices.
P.D 2: Esto no es sindrome post-vacacional, aunque se le parece mucho. No recuerdo haberme sentido tan intimidad, triste y deprimido por el trabajo nunca.
sábado, 7 de diciembre de 2013
El sexo está sobrevalorado
Existe un problema fundamental para aquellos que nos hemos saltado etapas en nuestro desarrollo: nos pasamos la vida buscando atajos. Es normal. Si resulta que todo el mundo ha pasado por A luego B luego C, y te dicen que la solución está en C... ¿para qué vas a hacer todo el camino?
Pero las cosas no funcionan así. Uno primero aprende a caminar para luego correr, porque si lo hace al revés tropieza. Algo así sucede con otro montón de cosas, y esta es de las que voy a hablarles.
El sexo es sexo. Está bien, es divertido, recompensa. El exito es exito. Está bien, te permite determinadas garantias, recompensa. Los pongo juntos porque son similares en el sentido de que consideramos que son sinonimo de felicidad y nos equivocamos. La felicidad no es un gesto ni un instante. La felicidad no es alzar los brazos con la copa; la felicidad es todo lo que te lleva a ese momento y lo que continua después. Por eso el sexo está sobrevalorado. Porque lo hermoso del sexo no es el hecho en sí, sino el proceso, de igual forma que el exito solo tiene sentido (y permite orgullo y satisfacción) cuando lo entendemos como un merito adquirido. Como una conquista alcanzada. Y cuando no lo entendemos así, cuando es solo un hecho puntual... pues entonces no vale gran cosa.
¿Qué otra gente piensa diferente? Me parece correcto. Ya he dicho alguna vez que, cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo. Y no será la primera vez que me encuentro con personas que por miedo, por comodidad, por... pobreza espiritual, prefieren la superficie al contenido. Está bien. Pero no es mi caso y, dado que en este ente unipersonal que es mi cuerpo solo vivo yo, me vais a perdonar que discrepe. Y os diga que, si bien la dulce muerte te permite olvidar el sufrimiento de la vida por un rato, y eso es importante, una vez termina la vida sigue ahí. Esperandote. Y no consiste en vivir un día que merezca la pena en una semana, sino en hacer que cada uno de los días de esa semana sirvan para algo. Y lo demás, es drogaros para ignorar el mundo.
Deja tu mente fluir
Hoy he tenido un día maravilloso. Suave. Ayer fue festivo y pude dedicarme a hacer lo que quería, sin expectativas. Simplemente dejando que una hora caiga sobre otra como agua que gotea de un grifo, y curiosamente lo he hecho en muy buena compañia.
Hoy, tomando el solecito, he pensado en ese momento de tu vida en el que dejas de intentar controlarte a ti mismo y te dejas fluir. Y me he sentido en paz. Muchas veces en nuestra vida somos apenas una piedra lanzada a la corriente del río. ¿Por qué intentar dirigir el curso de este? Simplemente hay que saber dejarse llevar.
Otro pensamiento, hablando de piedras, he pensado en la necesidad de una piedra de toque. El equivalente a romper a llorar. Cuando crees que ya no puedes más y resistes y resistes. Y de repente, ya no tiene sentido hacer fuerza. Se rompe. Y como dicen en ingles, empiezas a "losening ties", soltarse los nudos, y cuando deja de existir esa presión de fondo constante te sientes libre y eres... tu.
¿Y qué eres tu? Entendemos la realidad como un equilibrio entre anhelos y deseos, o ese punto intermedio que existe entre ambos. Dentro de esa realidad, MI realidad, mi existencia, sería la de una particula atraida por dos campos opuestos, repelido por su próximo y atraido por el distante, hasta que el distante pasa a ser próximo y volvemos a empezar. ¿Cual es la unica constante en este movimiento arritmico y violento? La tensión como elemento conductor.
Hoy he tenido un momento maravilloso. Sabes que eres feliz y estás agotado cuando respirar te llena de placer. Cuando ni siquiera necesitas el paisaje, ni la musica, ni la compañia. Simplemente tu, en tu magnifica soledad. Tu, criatura unica igual a todos los demás. Tu, pronombre personal monosilabico. Tu.
Da igual cuan lejos huyas. No puedes escapar, así que construye tu fortaleza dentro de ti y preparate para el asedio. Eso pensaba mientras caminaba bajo el sol, refrescando en mi interior esa sensación de paz. Ante el próximo asalto, el próximo misterio, la próxima soledad, tristeza, abandono. Estoy aprendiendo a caminar junto a mi sombra. Estoy aprendiendo a perderme en los ecos de mi respiración. Y sobre todo, estoy aprendiendo a no ser, para poder ser.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Sobre el Yom Kipur
Hoy tuve un debate interesante con un compañero a proposito de como, a pesar de su superioridad tecnologica, los sirios perdieron la guerra del Yom Kipur contra los israelies por una mala concepción estrategica. Discrepo. Yo opino que en ese caso podemos hablar de una clara superioridad tactica israelí, pero estamos hablando de analisis bastante tecnicos sobre operaciones militares.
Lo que ya no es tan tecnico es la visión que, desde un determinado sector ideologico occidental, se ha tenido siempre del conflicto arabe-israelí. Visión que en otra epoca de mi vida, antes de abrazar a Maquiavelo como Dios y a Nietzsche como lectura de sobremesa, compartía. Claro que en esa epoca yo aún buscaba buenos y malos, causas en las que creer, novias para toda la vida e historias de ese pelaje.
¿Que a qué visión me refiero? A esa idea de Israel como Goliat oprimiendo a los pobres palestinos, que solo se están defendiendo. Ese analisis tiene una importante raiz historica bastante interesada, y es el origen del estado de Israel. Antigua colonia britanica, el estado de Israel se constituye con las garantias de todos los poderes de la epoca... excepto la Unión Sovietica. Es curioso como la Liga de Paises Arabes, que en un primer momento abrazó el nazismo, al terminar la segunda guerra mundial orbita en torno al comunismo sin comprometerse del todo (prueba de ello serían en tiempos remotos las revueltas en Asia Central duramente reprimidas, el conflicto de Afganistan y, anda mira, Chechenia). ¿Cual es el motivo de dichos conflictos con la Urss? Principalmente el carácter ateo de esta, claro. En cambio, ¿por qué eso no supone un problema para los sirios?
Podemos emplear el analisis de "el enemigo de mi enemigo es mi amigo" - que, creo recordar, es un proverbio arabe -, pero aún podemos añadir un detalle interesante. La mayoria de culturas arabes tienden al totalitarismo, siendo casi todos los paises de dicha cultura dictaduras o monarquias de corte dictatorial. ¿Y por qué? No voy a caer en el argumento simplista de "porque se encuentran en un estado inferior de desarrollo". Para nada. En cambio el Islam, una religión monoteista fuertemente centrada en la sumisión ( no olvidemos que "musulman" significa "el que se somete"), que propugna como principal valor la justicia, es una religión poco dada a comprometerse con valores individuales occidentales como la libertad del individuo. A su vez, una religión que divide al mundo claramente en creyentes y no creyentes, nunca aceptará la Declaración universal de derechos del hombre, uno de los fundamentos de la sociedad occidental. "Todos los hombres son iguales ante la ley"no puede ser aplicado en una cultura que delimita tan claramente a los individuos de acuerdo a su credo. En algunos paises islamicos también de acuerdo a su origen, sin ir más lejos el caso de los propios palestinos en el Libano.
¿Qué a donde pretendo llegar con todo este divagar? A las siguientes conclusiones:
A) La optica de "israelies malos, arabes buenos" nos viene dictada desde Moscú, hace muchos muchos años, de acuerdo a intereses puramente geoestrategicos.
B) El Estado de Israel no es el Goliath que abusa de todos sus vecinos.
Y ahora voy a desarrollar el segundo argumento. Israel es una democracia de corte occidental con un sistema electoral sorprendemente participativo. En las ultimas elecciones al parlamento Israelí acudieron partidos arabes e islamicos, pudiendo participar de las votaciones como parte representativa de su sociedad. El servicio militar obligatorio, ese paradigma de una sociedad guerrera como es la israelí, ha abierto campo a ciudadanos de otras etnias, encontrandonos hace relativamente poco incluso con una mujer piloto arabe. ¿Que hay ciudadanos de primera y de segunda clase? Por supuesto. Sin ir más lejos, dentro de la propia sociedad israelí hay conflictos motivados por la primacia de los akenazi con respecto a otras etnias, en ese sofrito de religiones, tribus y culturas que es oriente proximo. Pero es una sociedad occidental, donde se defiende el derecho del individuo a un juicio justo dentro de los margenes del estado de excepción, donde se permite actuar a organismos internacionales (de nuevo dentro de dichos margenes) y donde existe, cosa curiosa, el derecho a la objeción de conciencia. ¿Podemos decir eso de otros paises de la zona? El hecho de que Israel haya sobrevivido hasta ahora demuestra su poderio militar. El que no haya acabado con sus vecinos debería decirnos algo sobre su idea de la convivencia.
Y ya está bien por hoy. Mi brico-consejo de hoy, a proposito de esto, es el siguiente. Tanto en tu vida privada como en la geopolitica, intenta conseguir la mayor cantidad de información posible y hazte tu propia opinión. No permitas que los medios de comunicación, orientados adonde estén orientados, te lleven a su terreno.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Sobre ser fijo y complejos varios
Hola buenas. Hoy quería escribir sobre esa gente que atraviesa el perimetro de actuación que he construido a mi alrededor y me reconoce por lo que soy: una nenaza vestida de Metal. Pero me he distraido con algo que me ha comentado una colega. Muchas veces yo pienso que debo haber crecido en un árbol, por lo desconectado que estoy de mi entorno social y cultural. De lo que es "el español medio". En cambio, estoy orgulloso de mi nacionalidad y de mi cultura. Ese es uno de los motivos por los que no me gusta oír la palabra "Españistán", primero porque se dice con un tono despectivo que me enfada profundamente (porque si España fuera un desastre sería principalmente culpa nuestra, así que no entiendo esa falta de responsabilidad propia) y segundo porque se basa en una pretensión ridicula, propia de persona inculta (que las republicas -stan [que significa "tierra de"] son un fracaso, siendo Kazajstan una de las primeras economías de Asia, por ejemplo ).
Pero venga, que me he ido por la tangente como suele pasar. Voy a hablar de ser fijo. Entre mi generación se considera el mayor exito posible, tanto así que los padres aleccionan a sus hijos para ser funcionario como si eso fuera una garantia de exito. ¿Qué significa ser fijo para un español? En la mayoria de los casos, la seguridad es un eufemismo para decir "rascarme la barriga". Dejar de competir, dejar de formarme, empezar a hacer planes. Mi casa, mis niños, mi coche... como si todos esos planes fueran incompatibles con un mercado laboral fluido.
A ver, no estoy diciendo una tontería. Sé que todos estaréis pensando "si no sé si el año que viene estaré trabajando aquí, ¿como comprarme una casa?".
Para el que no lo sepa, la mayoria de mis compañeros de trabajo están pagando casas donde no viven. Casas que alquilan a otra gente y se van pagando, hasta el día en que puedan hacer el regreso triunfal a su tierra natal, o de acogida, o de lo que sea. El problema real, la excusa que existe detrás de la necesidad de seguridad, es nuestra falta de fé en la competencia. En la capacidad para formarnos y aspirar a un sueldo mejor, a competir. Queremos ganar "por abajo". Queremos regatear las notas con el profesor y conseguirlas sin esforzarnos. Queremos conseguir la liga, no porque nuestro equipo sea mejor, sino porque el otro es peor. Tenemos poca fé en nosotros mismos y poca voluntad de esforzarnos, esperando a que las cosas nos vengan regaladas. Por eso el otro día leí aquella queja de "tengo dos carreras y estoy limpiando wateres", a lo que alguien le contestó "y si no espabilas, te vas a tirar limpiando wateres toda tu vida". Porque creemos que hacer un esfuerzo nos traerá una recompensa y, una vez conseguido, podemos dedicarnos a vivir.
Es curioso. Hoy estuve leyendo sobre Neootomanismo. En un mundo global que vuelve a sus pasados imperiales (que curioso, como a principios del siglo pasado), España parece hacer lo mismo. Todos queremos descubrir Eldorado y que los indios trabajen. Y luego nos quejamos de tener políticos inutiles, cobardes, ladrones y flojos. ¿Y qué queremos? ¡A ver si va a resultar que nuestros politicos no son españoles!
Ah, un ultimo apunte. Esto lo dice un seguidor de la selección española de baloncesto, aquella de "ser español no es una excusa; es una responsabilidad". A ver si todos nos empezamos a aplicar esa frase y, hagamos lo que hagamos, optamos a ser unas maquinas en lo nuestro. Luego lo demás ya viene solo. Pero maldita sea, parece que más que optar a ser Gran Bretaña optamos a ser Argentina.
Sobre el respeto a la diferencia
El otro día leí algo que me ha dejado pensando, una de esas cosas que planta una semilla en ti que tarda unos cuantos días en salir. Era a proposito del chaval ese que puso en facebook "tengo dos carreras y estoy limpiando wateres en Londres". Una de las respuestas comentaba como le daba asco ver a grupos de españoles en el metro, señalando con el dedo y riendose del que es diferente.
Y no sé. Será que yo soy un poco raro, pero de pequeñito cuando hacías eso te pegaban en la mano. Y tu madre, que normalmente era la que te tenía controlado con la otra, te echaba la bronca. Eso no se hace. Supongo que eso de que te peguen en la mano debe ser anticonstitucional, o será que de repente todos tenemos la verdad sentada en el hombro y nos permitimos pontificar sobre lo bueno y lo malo sin ningun tipo de reparo. Pero, ¿sabéis una cosa? Y esto no es un secreto. Vivimos en un mundo muy grande. Hay muchos millones de seres humanos y, entre todos ellos, montones de religiones, etnias, tribus, culturas. Si hubiera una que fuera superior a todas las demás, como sucedió a principios del siglo pasado que la cultura occidental se impuso a base de tortas, todas las elites de todas las culturas querrían vestirse, hablar y ser como ellos. Quizás en ese caso sería justificable reirse del que es diferente, pero haciendo eso solo os mostrais como idiotas.
Aún así, no es este el caso. Estamos en un nuevo mundo multipolar en el que ninguna cultura tiene supremacia sobre otra. Por ahora parece que Occidente lleva la delantera... pero a ver cuanto dura. Así que hacedme un favor y hacedse un favor a vosotros mismos. No poneros en evidencia. Porque creais una imagen ridicula y triste que en cierto sentido termina salpicandome, y hace que en el extranjero prefiera dejar la identidad española para las distancias cortas, donde ya es dificil juzgarme en base a estereotipos.
martes, 26 de noviembre de 2013
Soltería soltería...
Hoy he escuchado algo que no me ha gustado, de una colega que hace tiempo leía esto. No sé si aún lo hace. Si aún se pasa por aquí hace mal, porque esto no es más que un montón de tonterías que yo uso para desahogarme, pero allá cada cual con su fetichismo.
La frase de mi colega es "al final acabaré soltera". Les voy a contar un secreto que casi todos ya sabéis: en el fondo soy un romantico sin remedio. Y aunque lo negaré siempre, creo en eso del amor para toda la vida, en las parejas bonitas cogidas de la mano e incluso, puaj, en pequeños ponis cabalgando hacia el horizonte. Y os preguntaréis que en que me baso para creer en eso.
Venga, un segundo secreto. A mi ya me pasó. Yo ya tuve mi historia maravillosa y romantica de cogerse de la manita, de "cuelga tu... no, cuelga tu... " y demás. Los que fuisteis testigo de ello lo recordaréis. Que demonios, si hasta os dio algo de esperanza a vosotros mismos, julandrones.
Por eso creo que los tíos en el fondo no somos tontos. Y aunque pensamos con la cabeza (y quién quiera entender que entienda) y disociamos una cosa de la otra, a la hora de la verdad somos conservadores y dejamos las aventuras para más adelante.
Otra cosa son las historias circunstanciales. La mayoria de las que conozco son así, historias sin profundidad ni comunicación, basadas en situaciones. Esas no resisten una rafaga de viento, ni a un lobo que no tenga problemas para superar en una espirometria al huracan Katrina. Pero en las autenticas, en esas que están basadas en una comunicación profunda, en la solidaridad y la simetria... ah amigo, esas son más complicadas de romper. Porque tienen su propia inercia historica, porque han crecido alrededor de las personas. Hace falta un cambio de paradigma muy grande por parte de una de las dos personas o por todo el entorno para que eso suceda.
¿Alguien se está preguntando que pasa conmigo? Bueh, yo he renunciado a toda esperanza. El problema es que el hambre sigue estando ahí. Y cuando uno tiene hambre, le parece que todo el mundo a su alrededor se está pegando unos banquetes brutales de tarta justo por el rabillo del ojo. Le parece que cada apretón de manos es una invitación a comer y hace falta mucho, pero mucho autocontrol y dominio para evitar pegarle un bocado a lo primero que se te pone por delante. Que realmente no se te está poniendo, pero estás proyectando tu voluntad con tanta fuerza que te engañas a ti mismo.
No funciona. Así que hacedme un favor, bellas personas. Disfrutad de lo que os guste. Aprended lo que podáis. Vivir al día. Y si tenéis musica, ponedla. Como decía Joey, cuando uno está corriendo, si canta, parece que se cansa menos. Un saludo.
P.D: Un ultimo apunte. Yo tuve esa historia maravillosa y romantica... y se acabó. Como se acaba casi todo en la vida, o no. Como dije ayer, hay que saber decir adios con la mano y seguir adelante, no intentar animar cadaveres y vivir como zombis.
lunes, 25 de noviembre de 2013
La vida no es una linea recta
Antes estaba pensando en como muchas veces nos agarramos a las cosas o a las circunstancias como si fueran algo importante. Somos incapaces de asumir la naturaleza atemporal de nuestras acciones e intentamos convertir circunstancias en historias. No funciona. Todo suceso de nuestra vida tiene su periodo de vigencia, condicionado por las circunstancias y nuestra voluntad. Pero ojo, no podemos ignorar las circunstancias. Si conoces a una persona maravillosa, pero sale de tu vida, salió. No tiene sentido andar a mandarle mensajes, escribir cartas y pretender que eso tenga una continuidad que, asumamoslo, no la va a tener.
Y eso no es malo. Lo malo es que proyectemos nuestras necesidades sobre esa circunstancia. Si yo una vez comí un bizcocho de nueces en Alemania, y me encantó, no puedo pasarme la vida extrañando el maravilloso sabor del bizcocho de nueces. Eso solo me frustrará y me impedirá saborear otros bizcochos (como el de limón. Mmmm... ). Así que, si bien es importante saber cuando una oportunidad cruza tu vida y aprovecharla, también es importante saber cuando dejar ir esa oportunidad y conformarte con vivir aquí y ahora. Aunque "aquí y ahora" no sepa a nada.
/*
Empeñarse en agarrar lo que pasó por tu vida y convertir una circunstancia en una historia es un error. Mejor dejar que todo fluya y siga su curso natural. Forzar las cosas es un problema.
*/
Respeto
Antes, mirando las nueces, me he encontrado con un nombre que me es familiar. El nombre de alguien que, en su momento, fue fuente de inspiración para mi. Posteriormente fue fuente de fascinación y de conflicto. Y finalmente, cuando la distancia alivió la tensión, volvió a convertirse en fuente de inspiración.
Independientemente de las circunstancias, siempre traté a esa persona con familiaridad, pero con muchisimo respeto. Y pensaba antes en algo que dije el otro día: el respeto que muestras a los demás es espejo del que te muestras a ti mismo. Es muy poco probable que una persona que se aprecia a si misma, que se quiere, se comprende, se muestre irrespetuosa gratuitamente. Es como el equilibrio, la educación o una erección: si lo tienes, se nota.
Pensaba en eso y pensaba en los casos contrarios. Como una persona muestra malas formas o falta de educación gratuitamente. Ojo, que en ocasiones esas personas lo ven como normal la excesiva familiaridad, porque no comprenden las dinamicas naturales entre seres humanos, o porque no entienden el contexto social en el que se mueven. A veces falta experiencia o conocimiento, o ambas cosas.
Pero ahora no hablo de eso. Ahora hablo de la mala fé. De esa gente que desea imponerse sobre los demás. El problema de esa gente es interno. Surge de su falta de equilibrio personal, de respeto hacía si mismo. Estas personas "atacan" antes de que les ataquen, porque consideran que si son los primeros en faltar ellos los otros se sentirán intimidados. Son personas que están constantemente buscando un motivo para ofenderse o algo que demuestre como los demás los menosprecian. ¿Por qué? Porque ellos no se aprecian a si mismos. Carecen de los mecanismos para motivarse y alimentarse.
No me dan pena. Considero que sentir lastima por alguien es una perdida de tiempo. Como me dijo el Parra, "si te da pena alguien no lo estás respetando". Yo considero que todos tenemos el deber de ser la mejor versión posible de nosotros mismos. Mientras actuemos en esa dirección, vamos bien. Cuando dejamos de creer en nosotros mismos, cuando tiramos la toalla, cuando bajamos los brazos, cuando nos deja de importar... entonces dejamos de merecer respeto. Y el que os pueda mostrar, compañeros, no será más que el minimo que muestro hacia los demás, como reflejo de lo que soy. Una persona que está por encima de gestos de desagravio, que me ensucian más de lo que os hunden a vosotros.
Una semana más
Esta mañana ha sonado el despertador y me he encontrado con un sabor amargo en la boca. ¿Sangre? Mmmm... no, ¿como era? Ah sí. Cenizas.
El pasado presiona fuerte contra los bordes de la tienda del presente, deformando el posible futuro. Aquí afuera hace frío y estoy tan solo. Tengo tanta hambre que me comería una piedra si me dijeran que es pan, pero no hace mucho que recorrí ese camino. Paso la mano por mi cara y aún acaricio la sangre fresca de haberme afeitado con la cuchilla de labios prestados. ¿Prestados? Todo se vende y se compra, compañero, ni siquiera el aire que respiras es libremente entregado en la red de las expectativas.
¿A que saben las nubes? ¿A donde apunta el futuro? ¿Y qué más da? A veces, solo quieres que pase la ola y poder tumbarte boca arriba mirando el sol. A veces, solo quieres que te quieran.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Inteligencias
Hace unas semanas sucedió una cosa curiosa. Un compañero estaba explicandome algo y yo intentaba memorizarlo. Otro compañero pasaba por ahí y se río. Dijo "Eso no se memoriza. Se aprende haciendolo o no se aprende. " Yo le contesté. Hay muchos tipos de inteligencia: somatica, verbal, plastica... Y la mejor forma de aprender algo es adaptarlo a nuestra inteligencia más desarrollada.
Yo pienso en palabras. Me sale así, y para mi la mejor forma de aprender algo es adaptarlo a palabras. Por eso se me dan bien los idiomas y la historia, porque son conceptos que se reflejan verbalmente. Afortunadamente para mi, el curso que estoy haciendo no implica examenes de desmontar piezas, porque si no apañado iba. En cuanto al tipo de inteligencia que tenemos, su desarrollo conlleva una serie de necesidades. Las personas que son muy buenas en deporte necesitan hacer deporte, porque su autoestima en parte está "financiada" con el exito en lo que se les da bien. Tendemos a desarrollarnos de acuerdo a nuestra naturaleza, no solo de acuerdo a nuestro entorno.
Quizás siga. Estoy espeso hoy.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Ojos que esconden
Me miras con ojos que muestran desafio, ojos que muestran poder, ojos que muestran deseo. Me miras con ojos de posesión, como un depredador miro a una presa y yo sonrío. Mis ojos no muestran nada. ¿Qué buscas en mis ojos? Ahí no hay nada para ti. Nada para tus juegos de tira y afloja, nada para tus sonrisas de dominación, nada para tu arrogancia femenina, calculada en calaveras que alineas a tus pies en ese salvaje trono de deseo.
¿Qué esperas encontrar? Mis ojos son de lapislazuli y detrás de esa pantalla me escondo yo. Agazapado, una sombra que se sacude a rafagas de viento, que abraza su cuerpo pequeño rodeado de musculos inflados que no contienen más que aire. Una promesa, un susurro, una mentira.
Sí, abrazame. Aprietame fuerte, acerca tu oreja a mi oído. Deja que deslice mentiras peligrosas sobre tu piel, que corren como aceite y te impregnan y no te sueltan. Sé que no significan nada y tu sabes que cuando salga el sol desaparecerán. Pero, ¿y si...? Y con esa promesa te engañas a ti misma, te dejas enredar, te envenenas y entierras la culpa entre sabanas empapadas. ¿A quién le importa lo que traerá el mañana? A mi desde luego que no. Porque el niño que está dentro de mi sigue agarrado a ese cordón umbilical de independencia, de feroz y solitaria independencia, construida con lagrimas condensadas por noches de soledad. ¿Y qué le importa a nadie como está mi alma? Más triste que la luna y más sola, que el silencio.
Y mientras las horas caen impasibles y los días suceden a las horas, mientras las gotas de lluvia forman su mensaje ininteligible en el asfalto de las calles, tu, con el cuerpo de una veintena de mujeres, con los ojos mentirosos y desafiantes de otra docena, buscas mi mano en la oscuridad. Y yo la aprieto.
Aunque sepa que es mentira.
martes, 19 de noviembre de 2013
Holodomor, Nankin y otras bellezas
Este domingo ví "Ciudad de Vida y Muerte", sobre la Violación de Nankin, un episodio particularmente cruel de la Guerra en el Pacifico, que comenzó en 1936 en medio del ciclo de expansión de Japón. Nankin, para los que no conocieran sobre el tema -yo por ejemplo no lo sabía-, era capital de la China Nacionalista. Fue conquistada en noviembre del 37 y durante ese mes y diciembre, el ejército imperial asesinó en torno a 200.000 personas y violó aproximadamente a unas 20.000 mujeres.
En este paseo por el horror humano he recordado cuando estuve en el museo del hambre en Kiev. El Holodomor fue un genocidio perpretado por el regimen sovietico dentro de su programa de eliminación de los kulaks, así como la represión del nacionalismo ucraniano. Se calcula que el Holodomor costó la vida en torno a unas tres millones de ucranianos.
La pregunta es ¿por qué? ¿por qué? La respuesta más natural es "porque puede". ¿Qué lleva a un ser humano a hacer eso a otro ser humano? A esa crueldad tan ajena a toda empatia posible.A esa... destrucción de lo que te hace ser humano.
Bueno, es una pregunta particularmente complicada y he seguido hurgando en la herida. Leyendo más horrores de los cometidos por los japoneses. También he leido explicaciones sobre el tema, sobre como el japón surge de una cultura feudal que ensalza el valor en combate, sobre como la mezcla de racismo y odio, miedo y miseria humana se combina para producir cosas como el Escuadrón 731. Y realmente creo que es algo que está en el interior de todos y cada uno de nosotros. Ya los niños pequeños, por curiosidad, juegan a arrancarle las alas a una mariposa. Me niego a creer esa teoria de que por naturaleza somos buenos y juguetones y adorables. Somos crueles y despiadados, y solo un esfuerzo de voluntad y socialización nos aparta de ello.
Aún así, también es posible la bondad. Resumiendo, que tengo que irme a dormir; si bien el ser humano es capaz de lo mejor, también es capaz de lo peor. Y la unica diferencia entre un monstruo y un heroe, muchas veces, es el entorno en el que se haya criado y su predisposición a desarrollarse en un sentido o en otro.
Bueno, es una pregunta particularmente complicada y he seguido hurgando en la herida. Leyendo más horrores de los cometidos por los japoneses. También he leido explicaciones sobre el tema, sobre como el japón surge de una cultura feudal que ensalza el valor en combate, sobre como la mezcla de racismo y odio, miedo y miseria humana se combina para producir cosas como el Escuadrón 731. Y realmente creo que es algo que está en el interior de todos y cada uno de nosotros. Ya los niños pequeños, por curiosidad, juegan a arrancarle las alas a una mariposa. Me niego a creer esa teoria de que por naturaleza somos buenos y juguetones y adorables. Somos crueles y despiadados, y solo un esfuerzo de voluntad y socialización nos aparta de ello.
Aún así, también es posible la bondad. Resumiendo, que tengo que irme a dormir; si bien el ser humano es capaz de lo mejor, también es capaz de lo peor. Y la unica diferencia entre un monstruo y un heroe, muchas veces, es el entorno en el que se haya criado y su predisposición a desarrollarse en un sentido o en otro.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Otro lunes
El viernes hablaba por teléfono con una amiga, poniendole al día sobre mi vida, y decía que no sonara tan desesperanzado. Creo que hemos visto demasiadas peliculas americanas y por ello asumimos que la resignación es desesperación y que todo puede -y debe- pelearse hasta el final, cuando aparecerá el heroe montado en el caballo blanco y entrará la banda sonora ahí fuerte.
Miren, no. Lo siento pero esas cosas no funcionan así. Una de las grandes lecciones de este curso es esa. Que los caballos blancos y las historias esas quedan muy bien en los libros y las peliculas, pero son mentira dos de cada tres veces.
Yo estoy bien. No me puedo quejar. Estoy bien como puede estarlo un hamster en una rueda, que tiene comida y ejercicio y al menos no hay ningún gato persiguiendole. ¿Eso es estar realmente bien? Bueno, depende. Estoy aprendiendo cosas. He perdido muchos amigos y perderé aún más, pero estar solo es algo que uno debe aprender a disfrutar. Hace unos cuantos meses conocí a una chica y me planteé que, para que alguien así entrara en mi vida, tendría que hacer cambios. Los he hecho. Por supuesto no ha entrado nadie así en mi vida, pero estas cosas no funcionan en acción y reacción. La mayoria de las veces nos esforzamos solo para sentirnos bien con nosotros mismos y justificarnos.
En cuanto al tema que planteé al principio, la resignación es una forma de victoria. Cuando uno debe meterse debajo del agua, no sirve de nada querer tener aire. Simplemente debe aprender a administrarlo. Pues algo así pasa con la felicidad. Yo sé que no habrá felicidad para mi aquí. Vine al Norte con muchas ilusiones... Y he madurado y aprendido mucho. Ahora solo estoy cansado. Hubo una epoca en que miraba al lunes con esperanza. ¡Otra semana! Luego vino una epoca en que miraba al lunes con miedo. ¡Por Dios, otra semana no! Ahora... ahora solo es una semana más en una fila interminable de ellas. Bueno. It could be worse. It could be raining...
domingo, 17 de noviembre de 2013
Sobre sillas de ruedas de barbie
El otro día leí un texto en clase de inglés que me sorprendió y me dejó una sonrisa en el fondo del tazón. Aún la tengo. Leí que, por lo visto, un profesor de primaria había ideado un ingenioso metodo para los chicos que tenían problemas de movilidad. Dado que una silla de ruedas es algo muy caro y voluminoso y les cuesta aprender a manejarla de pequeños, optó por ponerlos en cochecitos electricos rollo barbie y cosas así. Decía que así, desde muy pequeñitos, aprendían a relacionarse con el entorno sin la dependencia de alguien que les empujara la silla, lo cual era fundamental para su formación y su socialización.
Lo comenté ayer con un colega y me dijo que ser "la niña del coche de barbie" no iba a convertir a la chica en normal y seguiría marginada. Pero esa es una cuestión totalmente secundaria. Lo que a mi me fascinó de la noticia es que, en una sociedad tan egoista y aislada como la nuestra, alguien dedicara tiempo y energia a hacer más facil la vida de los demás. Y "de los demás" son niños minusvalidos, probablemente el mejor objetivo de filantropia que puede existir en el mundo. No existe nada en el universo que sea más agradecido, tierno y merecedor de esfuerzo que un niño que no puede valerse por si mismo. Ayudandolos nos ayudamos a nosotros mismos. Me resulta curioso como todo Dios en internet babeaba con el video del bebé sordo que escucha por primera vez a su madre, pero la reacción natural de mi colega fuera de rechazo hacia la niña del coche de barbie. Claro que la sordera no se vé, y somos tan esclavos de nuestro concepto estético del universo como para automaticamente marginar al que se sale del uniforme.
Pero no es solo sobre eso que quería hablar. También quería pensar sobre la sensación de indefensión y lo que provoca en el entorno. El miedo a que el día que tu no estés esa persona no sea capaz de ser independiente. El miedo a que le ofendan, le hieran... y tu no puedas protegerla. Y como cualquier pequeño paso que permita a esa persona cuidar de si misma es un paso enorme para su entorno. Una tontería como usar coches electricos para los niños -y que sea visto como normal, eliminando por tanto el tabú social-, sería un avance TAN grande para esas familias. Recuerdo cuando conseguimos que el Ayuntamiento mandara un cuidador una hora al día a casa para bañar a mi hermano. Una tontería como esa hora al día suponía que mi madre no tenía que partirse la espalda, que yo podía estudiar un rato tranquilo y que mi hermana podía salir. Y sobre todo, la sensación de que no estás solo en el mundo.
Así que, ¿sabéis qué? Quizás el artículo fuera una tontería para practicar inglés o quizás fuera real. Pero si es real, espero que la vida recompense de gran categoria a ese profesor de primaria. Aunque seguramente ya lo esté haciendo.
Demasiadas ganas
No hace demasiado tiempo una chica me dijo que besaba con demasiada vehemencia. Fue la segunda que me lo decía, lo cual me dejó pensando. Ahora caigo en que era eso que me dejó pensando. ¿Como se puede besar con demasiada vehemencia?
Es un concepto absurdo. Es como tener demasiada imaginación o ser demasiado curioso (sin ser cotilla, ojo. Curiosidad entendida como ganas de aprender). Claro que tiene su sentido si lo situas en el contexto adecuado. Tomarnos la vida de acuerdo a determinadas pautas y ritmos nos puede llevar a pensar que sí, oye, que besar demasiado rapido es correr mucho. Pero para los que pensamos que la muerte está aquí y que mejor vivir ahora, no sea que tal y como nos lo dan nos lo quitan, no veo que se pueda besar demasiado intensamente. Ni querer demasiado ni, en general, vivir demasiado.
Soy un pobre inocente. Es lo que tiene estar a medio criar. Cosas que para todo el mundo son perfectamente logicas y naturales yo pregunto, ¿por qué? Y haciendo esa pregunta desconstruyo el mundo. Tenemos tan asumida una socialización global que anulamos nuestra capacidad de decisión. ¿Esceptico? Prefiero aprender por mi mismo a que me lo den aprendido. Prefiero equivocarme a no vivir.
jueves, 14 de noviembre de 2013
Un futuro mejor
Voy a ser optimista. Voy a mirar al horizonte y voy a penasr en una vida mejor. Voy a pensar en un futuro en el cual será posible irme un fin de semana de viaje. Voy a pensar en un futuro en el que el respeto profesional que reciba será directamente proporcional a mi competencia y esfuerzo. Voy a pensar en un futuro en el que tener ilusiones. En el que viajar a sitios interesantes, conocer a gente que merece la pena, ir a conciertos, festivales, encuentros. Experimentar cosas. Estudiar y aprender cosas para mi, no para cumplir un determinado objetivo que es recompensado con un puesto en una lista que maldito lo que me interesa.
Voy a ser optimista. Voy a pensar en mi futura libertad.
Y no voy a soportar conmiseración. Me considero afortunado. Tengo mi trabajo y puedo mantenerme a mi mismo. Estoy haciendo cosas que me satisfacen, a pesar de bastantes sacrificios. Pero eso no justifica el no desear mi independencia, mi identidad, mi naturaleza.
martes, 12 de noviembre de 2013
Feliz aniversario de marina -sigh -
Aquí estamos. Doce de noviembre de 2013. Hoy hace seis años que entré en las Fuerzas Armadas. A partir de mañana, entra en vigor mi contrato de larga duración y paso a ser un militar que devenga trienios. Ya puedo mirar por encima del hombro a todos esos piltrafillas que no lo hacen.
¿Y qué? Mi capacidad profesional nunca se ha medido en años. Mi experiencia tampoco. La formación, la inquietud, el conocimiento... son cuestiones que son muy dificiles de medir. ¿En qué momento pasas a ser un hombre maduro? ¿Cuando te dejas barba? ¿Cuando pagas facturas? ¿Cuando dejas de ponerte camisetas?
Algo parecido pasa con esto. Este año tengo muy pocas cosas que celebrar. El año pasado fue mi primer año sin un "dinero extra", porque estaba en la escuela. Lo entendí, aunque me sorprendió. También fue mi primer año que no subía al puente algún curso mío para felicitarlo y abrazarnos. Todos los anteriores los había celebrado navegando, por ser temporada de campañas hidrograficas. Pero lo acepté. Era un año de transición, estaba empezando en la escuela, merecería la pena. Todos los sacrificios conducían a algo.
Ahora no lo tengo tan claro. Ha sido un año de penurias emocionales, de inutilidad profesional. ¿Como lo celebro? Como mis ultimos cumpleaños en Ferrol. En blanco. Es un día que pasa sin pena ni gloria, otro más en una cadena infinita punteada por examenes que apruebo o suspendo, pruebas que me duelen, soledad que atempero con drogas como videojuegos o muñequitos. Sin más horizonte que seguir adelante, esas carreras en las que te duele el cuerpo y ya no sabes ni porqué sigues, excepto porque tienes miedo a pararte y ver que todo el camino que llevas recorrido no sirve para nada.
Pero eso no es culpa de mis compañeros. De Ivan, de Juanje, de Borja, de Ezequiel, de Gonzalo, de Mireya, de Emilia, de Santi, de Carlitos, de Ruben, de Gonzalo, de Guillermo, de Giovana. De los ochenta y tantos zocotrocos que salimos, que eramos la vergüenza de la escuela y que salimos, y que quién más quién menos cumplimos con nuestro deber -menos los que confirmaron las promesas que parecían ser- y que seguimos por el mundo, y que hagamos lo que hagamos siempre podremos recordar aquellos seis meses de ¡corra! ¡corra mucho!, de revistas de policia, de instrucción militar bajo la lluvia, de examenes y examenes y examenes, de fines de semana de desfase, de guardias infinitas. De soledad, de frío, de dolor. Y a la vez de compañerismo, de bromas, de esfuerzo, de satisfacción. Así que, ¿sabéis que? Que me da igual el mundo. Hoy voy a tomarme una cerveza a la salud de toda esa gente y de mi. Porque lo hariamos bien o mal, pero lo hicimos. Y eso no nos lo quita nadie.
Responsabilidad
Tema curioso planteado por un colega. ¿Quizás no quiero aceptar la responsabilidad?
Posible respuesta. La responsabilidad no es aparentar, es cumplir con tu deber.
Posible respuesta. Estoy cansado de responsabilidad. Quiero asumir mi propio espacio, mi propia indentidad.
Posible respuesta. Debo aprender a convivir conmigo mismo sin ruido. En ello se incluye un cierto espacio a la responsabilidad.
La culpa
Creo que en alemán se decía "der schuld", y se usaba para decir "disculpeme" (entschuldigung) y no sé cuantas expresiones más. Si no recuerdo mal, es una palabra bastante usada en alemán, bastante más que en español.
La culpa es ese invento que sacaron nuestros mayores para disciplinarnos, tan usado por el cristianismo. El sentimiento de culpa es el flagelo que nos aplicamos para recordarnos que somos malos, que no merecemos lo que tenemos, que debemos avergonzarnos.
El sentimiento de culpa es una idiotez. Y una de las cosas que puedo y debo agradecer a las fuerzas armadas es haberme librado de él. En mi trabajo, algo que descubrí hace años y me encantó, uno busca el problema, lo arregla, y luego si tal busca responsables. Que no culpables, ojo. Partimos de la base de que la gente hace las cosas sabiendo lo que hace e intentando lo mejor. ¿A veces sale mal? A veces sale mal. Entonces se arregla, se intenta que no vuelva a pasar y se sigue adelante.
Supongo que todos estáis pensando: "ojalá eso fuera así en mi vida. " o más probablemente "eso no te lo crees ni tu". Bueno, a mi me tiene pasado así, seré un cabrón afortunado. Demonios. Lo soy. Pero la lección que saco de esto, y la que deberíais sacar ustedes, es que no tiene sentido martirizarse con lo que pudo ser, lo que debió ser, lo que yo habría hecho,...
¿Está hecho? Listo. ¿Salió mal? Se arregla. Se pide disculpas si se hace falta, se acepta el castigo que corresponda. Se sigue adelante. La vida, en contra de lo que dicen las peliculas americanas, no consiste en una serie ininterrumpida de exitos con algunos pequeños fracasos que sirven para meter tensión a la historia. No. La vida tiene más curvas que Kim Bassinger en los 90, y es por eso que hay que aprender a tener paciencia, a dar segundas oportunidades, a sonreír cuando llueva.
Porque si no... ¿de qué sirven tantas buenas intenciones?
lunes, 11 de noviembre de 2013
Intenciones
Visions come, visions come, in a sickroom bed... - Katatonia, deliberation.
Hace mucho tiempo, una persona muy muy especial me preguntó si las intenciones no contaban para nada, mirando al mar. Yo pensé en la pregunta, un rato, y le dije que en la mayoria de ocasiones, las intenciones contaban más que los hechos.
Estoy descendiendo por una pendiente oscura y resbaladiza. No es que no haya luz; es que apenas queda el recuerdo de lo que fue. Mientras caigo, intentando agarrarme a algo para volver a tropezar, cogiendo asideros que se me deshacen entre los dedos, voy ganando velocidad. A medida que lo hago genero un campo gravitatorio propio, un campo triste y gris, seco, donde todo lo que toca se marchita. La risa empieza a ser un recuerdo de tiempos pasados, así como una noche de sueño profundo o un abrazo. Como el recuerdo de la luz, el recuerdo del calor empieza a perderse y me hago de acero por fuera y de cristal por dentro.
A medida que genero gravedad, produzco un campo. Mi mundo se reduce, encogido por la presión que dicho campo genera sobre mi entorno. Algunas personas desaparecen, van quedando como sombras. No duele la perdida, duele la ausencia de sensación de la perdida, como una camisa que nunca nos ponemos pero, aún así, nos alegra ver en el cajón. El reflejo de tu esencia en los ojos de otra persona, la necesidad de ser a través de otros porque no sabes lo que eres a través de ti mismo. Parasito, criatura simbiotica, sombra de colores.
Todo eso se pierde. Y los impulsos te dominan. Hambre, sed, dominio, placer, odio. Te preguntas lo que eres. ¿Y no son acaso las intenciones más importantes que las acciones? Ves figuras y mascaras que danzan a tu alrededor. ¿En qué idioma hablan? No puedes entenderla. Y la noche se desfigura en una sucesión de rostros, que la velocidad transforma en una mancha de color y luego...
en nada.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Quemo la hierba que piso
Uno de los personajes más fascinantes de "La Iliada", para mi, es Casandra. La oraculo de Apolo, que predijo la caida de la ciudad y nadie le hizo caso. Condenada a saber lo que iba a pasar y a que nadie le echara cuenta, Casandra fue tomada como concubina por Agamenón y vio como este los precipitaba a los dos a la muerte, pero aún así no pudo impedirlo.
Es curioso. De un tiempo a esta parte, lastima a casi toda chica que se atreve a relacionarse conmigo intimamente. A establecer un vinculo emocional profundo. O sea, a fliparse con o sin sexo de por medio. Y lo hago sin querer, siendo simplemente yo. Siendo consecuente con mi forma de pensar y actuar, siendo sincero, siendo realista, siendo pragmatico. Tanto así, que ahora mismo me andaba preguntando que estará mal conmigo. Porque por otro lado, tampoco me siento culpable. ¿Como voy a sentirme culpable de ser yo mismo? Pero eso no quita que, piedra sobre piedra, me resulte un tanto desagradable el hacer daño a gente que aprecio, dejandome a mi solo en el proceso. Da para preguntarse lo que comenté antes, ¿qué está mal conmigo?
Volviendo a algo que he comentado algunas veces en este blog, en nuestro interior nosotros siempre sabemos que decisión debemos tomar y cual es la correcta. La cuestión es, ¿qué ponemos en la balanza? Tampoco tiene sentido proyectarse demasiado en el futuro, porque no tenemos certeza de lo que va a pasar. Ni sirve de nada dudar pensando en los "y si... " o "ojalá... ". Porque esas cosas no existen. Estamos aquí y ahora. Que quiero. Que tengo. Que necesito. Como lo consigo.
Pero se vé que, haciendo eso, lastimo. Y en el proceso me lastimo a mi mismo. Resumiendo, que voy a ponerme a limpiar y dejar la filosofia. Que os den.
Prosi
El deseo se enroca
Decía Dag, el personaje de Generación X, en medio de una fase de profunda desesperación lo siguiente: "... y puede que el sexo se haya convertido solo en una excusa para mirar a otro ser humano a los ojos. "
Esta frase, tan terriblemente demoledora, me recuerda a semanas de haber escuchado el comentario de "lo que tienes que hacer es follar más". Y no es mentira. El objetivo de satisfacer el placer, de encontrar el olvido existe ahí. De extenderse hasta desvanecerse, de entregarse hasta llegar a esa pequeña muerte que decía no recuerdo que autor frances y yacer enterrado, olvidado en la cama, una baja más de ese infinito combate cuerpo a cuerpo que día tras día, noche tras noche, da sentido y pervivencia a nuestra especia.
¿Qué es el deseo? El deseo es hambre. La lujuria es hambre. Existe como impulso animal, enterrado en nuestras visceras, ansioso de satisfacción. Empujandonos a extremos absurdos, disgregando nuestra concentración, convirtiendonos en muñecos de nuestras ansias. "No te imaginas las tonterías que he hecho por un polvo". Oh, me las imagino. ¿Y quién no, compañero/a? La noche nos envuelve en su abrazo gelido, y antes de que los dedos de hielo de la soledad se enrosquen en torno a tu pecho te revuelves cual animal salvaje y luchas. Oh, como luchas. ¿Pero de qué sirve? Te diriges a ti mismo como si condujeras un coche, maquina sin voluntad propia, cuando la mayoria de las veces lo que conduces es un perro, un animal con deseos propios que tira de ti en una dirección o en otra. A veces diriges tu, a veces te dirige él.
¿Y yo? Yo me siento en la oscuridad de mi habitación, con mi unica almohada. Soy un enanito en una cama gigantesca y la noche me susurra promesas. El abrazo de las sabanas me asfixia, la manta me aprisiona. ¡Dejadme escapar! Dadme aire y libertad, dadme espacio. La serpiente del deseo me mira desde la esquina, de la habitación, amenazandome desde una pila de ropa sucia y yo me encojo. No soy el hombre que se apoyaba en los hombros de gigantes que era, porque los gigantes se fueron y quedé solo. Solo, enfrentando a un mundo que no entiendo y no me acepta, enfrentado a mis miedos e inseguridades. Enfrentado a ese fantasma del deseo, ese olvido de la realidad hecho en forma de abrazos. Y mis recuerdos me torturan. Recuerdos de abrazos infinitos, de manos recorriendo un costado, de la suave curva del cuello de ella, del vuelo de sus pestañas, de su sonrisa falsamente ofendida. De su nariz con la que juguetear, de su indomito cabello, de su ternura. Oh, de su ternura...
¡ no me tortures con eso ! Deja que caiga como un obus de hierro en el fondo del lago y quede allí, enterrado, solo un juguete más que no sirve.
Deja de enroscarte en torno a mi pecho para no salir de ahí, maldita serpiente. Olvidame, y dejame olvidarte.
martes, 5 de noviembre de 2013
Ayer volví a verla
Fantasma de las navidades pasadas, oscura fantasia, diosa imposible con cara de elfa. ¿Por qué te miran tanto? ¿Qué pasa, que estás muy buena o algo? Cuando el agua caliente nos deja cicatrices, volvemos la mirada al dulce balsamo de los cristales rotos pisados. Nunca aprendemos, vivimos en circulos de dolor absurdo, volviendo a la casilla de salida.
¿Me siento responsable? Sí. ¿Me siento culpable? Para nada. Jugué las cartas que me dieron de la forma que mejor creí, y por cada espina que te clavé te regalé una rosa. ¿Vuelvo insistente a la fuente, para volver a ser rechazado? Infinitas veces y más volvería. Yo ni siquiera sabía que necesitaba que me salvaran, y tu me salvaste de mi mismo. ¿Como podría no intentar devolverte el gesto?
Ser friendzoneado. Te quiero como amigo. Esa terrible marca del hombre emasculado, renuncia a tu atractivo. No eres merecedor del premio, de atravesar la linea de meta y alzar los brazos, añadir otra muesca al cinturón que te permita presumir en medio de la tribu, del equipo de fútbol, de los colegas del bar.
Estoy fuera de eso. No tengo tribu, ni equipo de fútbol, ni colegas del bar. Presumir hace tiempo que perdió su sabor. Quiero oscuridad, quiero reflexión, quiero un paisaje. Quiero tumbarme entre las dunas y que la gente nos mire al pasar, quiero enterrarme en tu mente y esquivar los pinchazos, quiero no saber que será lo siguiente que se te ocurrirá.
¿Conformarse? Es una opción. Prefiero decir que trabajo con lo que tengo. Hay personas en la vida que merecen tanto la pena, que incluso aunque parezca que no nos devuelven lo que les damos, lo hacen.
Lo malo del pasado es que ningún presente puede competir con él. La lluvia fria no es tan fria como lo era, el filete de pollo no sabe tan rico como sabía. El paladar no tiene memoria, y mi paladar, mi piel, mi mente se relame ante el sabor que me ofrecias, queriendo olvidar la amargura y dejandola de lado. ¿Y qué más da? ¿Acaso puede existir placer sin dolor, o alegria sin tristeza? Me da igual cuantos caminos destrocé pisando con mis botas sobre tu jardin. Puedo volver a construirlos y lo haré, a poco que abras la mano y me dejes mirarte a los ojos. Porque yo soy tu oscuridad y estoy tan dentro de ti como tu misma, aunque no lo reconozcas. Y no quiero nombres, no quiero etiquetas, no quiero relaciones. No pido, no exijo. Ofrezco con la mano abierta y el corazón roto y generoso, esa geografia imposible de valles, colinas, bosques, acantilados, precipicios. Mar infinito. Que es mi alma, mis experiencias, mi curiosidad, mis sentimientos. Te ofrezco lo que soy y lo que seré, porque el pasado no puede competir con el presente y, si hay futuro, es en buena parte gracias a ti.
Y yo siempre pago mis deudas.
Aún así, si me lo pides educadamente, desapareceré para siempre. Porque si algo estoy aprendiendo estos días, es que la voluntad no sirve, ni el sentimiento tampoco, cuando algo está destinado a morir. En ese momento, por dignidad, lo unico que puede hacer uno es mover la mano desde la orilla, waving hands, tras quitarse el sombrero. Y cuando la barca se aleje por el rio oscuro, subir caminando de vuelta a la vida, con una sonrisa en los labios de tributo a todo lo bueno que fue. Y no volverse loco con lo que pudo haber sido, porque si no fue es porque no podía haber sido.
Waving hands
Aún estoy atontado. Será la combinación de excesivas y maravillosas horas de sueño con el cambio de ritmo de vida. Las pausas, como la de este fin de semana, son terribles y maravillosas. Te descubren un mundo de felicidad... y te lo quitan. Es sacar la cabeza de debajo del agua para respirar, es necesario para vivir pero volver a la abnea se hace terrible.
No quiero nada con nadie. Estoy bien. Me he dado cuenta de que mantengo multitud de "relaciones zombi". Gente con la que sigo hablando... no sé porqué. Gente por la que me preocupo... ¿para qué? Amistades a las que sé que nunca volveré a ver a la cara, personas que aparecen solo para contarte sus problemas y desaparecen, conocidos con los que no puedo compartir mis inquietudes.
No me hacéis falta. Se está bien solo, cuando se está bien.
Entonces me preguntó porqué. Y reconozco que, dentro de mi, sigo siendo ese niño al que su padre dejó, sin darle importancia. Y de ahí nace el miedo a quedarme solo, el "vampirismo social". De ahí nace el sufrimiento cuando mi pareja me dejó, la no asunción de la muerte de mi hermano.
No quiero más drogas. No quiero videojuegos, no quiero libros, no quiero musica, no quiero miniaturas. Tampoco quiero esforzarme. No quiero trabajar, no quiero estudiar, no quiero entrenar. Llevo semanas y meses caminando al borde de una depresión, mirandola por el rabillo del ojo y haciendo como que no existe. Que tontería. No podemos cerrar los ojos y pensar que algo va a desaparecer si no le prestamos atención. Los problemas deben asumirse, ir a por ellos y resolverlos. Como decía aquel ridiculo estado de whatsapp, lo unico que cae del cielo es agua. Y por cierto, aquí está cayendo un montón.
Así que toca separar la paja del grano. Toca priorizar y descubrir que es importante y que no. Toca decidir que quiero y como lo quiero. Y toca asumir que, por el camino, haremos sacrificios y habrá gente que era importante, pero que en este momento no lo es. Quizás por algo tan absurdo como motivos esteticos aplicados a las emociones (me gusta como me habla, la forma en que lo dice), quizás por motivos de oportunidad en el tiempo (no estuviste cuando te necesité), quizás por cuestiones meramente circunstanciales. Pero, como le dije el otro día a una amiga, cuando mi vida se hace más pequeña y el circulo se estrecha, por definición hay gente que tiene que salir. Y es lo que me toca.
El otro día le dijeron a mi colega Luis que les parecía que era egoista la forma que tenía él de clasificar a la gente. Para Luis, hay gente con la que salir, gente con la que viajar, gente con la que hablar... hay una casilla para cada gente. Funcionalidad. Y él decía que probablemente fuera egoista, pero que la vida misma era egoista y no conocía otra forma de hacerlo bien. Seguramente, Luis tenga razón y ese es el camino. Pero iré probando, hasta encontrar el mío. Siempre he sido más dado a "adaptar" formas ajenas que a crearme propias, porque así es más fácil, pero la imitación absoluta se me resiste. Un punto de imperfección es la clave para hacer algo divertido y, si no es divertido, ¿para qué hacerlo?
Buen día, comadrejas.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Descendiendo la espiral del olvido
Ha sido un fin de semana maravilloso, de reencuentros, sol, tranquilidad, relax. Ha sido un balsamo para el espiritu, un olvidarme de lo que debo ser y un actuar como soy. Un no esperar nada y recibir demasiado.
Pero claro, está esa espinita clavada. Ese recuerdo esquivo, esa parte de mi vida que elige no serlo. Y entre los huecos de los edificios, en las sombras de las esquinas, en los paisajes que se superponen a la vista se insinua, se manifiesta. Ese perfil oscuro, esa sonrisa traidora, esa nariz concentrada. Ese espacio hecho de vacio y ese vacio hecho de espacio.
Y me pierdo. Y encuentro una escalera hacía abajo, hecha de encuentros pasados, y un pie sucede a otro mientras desciendo. Algo me hace pensar que ahí estás tu, aunque no quiero creerlo porque parece demasiado facil. A medida que bajo, la oscuridad me ciega y solo siento la pared con la mano derecha y los peldaños bajo mis pies. Voy más despacio. Una corriente de aire me dice que a la izquierda no tengo nada, pero no voy a detenerme por eso. Ya perdí el sabor de tu lengua y, más importante aún, el dolor de tu abrazo. No voy a renunciar a eso solo por una desconocida profundidad invisible.
Pero voy más despacio. Me asomo. Parece que la escalera terminó, porque más abajo de mis pies ya no hay pendiente. Sé que estás ahí. Sentada. Sonriendome, con esa sonrisa que se me clava como un puñal y que te desangra, pero que es tan parte de nosotros como mi seriedad tierna y distante, distraida. Puedes negarme, puedes negarte, pero eso no va a cambiar la realidad. Ni mi voluntad.
De repente no estás sentada. Estás de pie, estás saltando, estás a mi alrededor. Sigo sin ver pero todo mi entorno eres tu, tus palabras que son como caricias, tus ideas que son como dardos lanzados al vacio que se clavan en dianas imposibles. Esa mente que es un torbellino en el que me siento tentado de cabalgar hasta perderme a mi mismo, más frenetica que ningún concierto, más tranquila que la noche oscura en la que me intento esconder de mi mismo. Un niño asustado tirando botellas al mar, esperando a que alguien lo tome de la mano y lo lleve a la orilla para ahogarlo. Esperando que tu seas el milagro de ser tu, y a la vez no serlo, como en su momento fuimos el milagro de amarnos sin amar.
Se acaba el recreo. Las luces del puerto brillan a lo lejos y escucho un cañonazo. Mandan formar filas y dejar de ser, vuelve a apagarse mi luz y vuelvo a ser solo un muñeco entre varios, aunque en la jaula de mi pecho el preso se revuelva contra los barrotes y grite su ultraje. Tanto da. Cuando la luz se apague del todo, volveré a hacer como que te olvido durante semanas y meses, transitando por el desierto del espiritu, y tu harás como que nunca he existido. Si el amor y el odio están separados por un solo paso, ¿cuantos he dado en el camino del odio?
Que tontería de pregunta. Todos los que he podido. Todos los que he podido.
lunes, 28 de octubre de 2013
Red social
Uno de los aspectos de la revolución de las telecomunicaciones en el que vivimos que más nos está afectando es las redes sociales. Facebook funciona basandose en la propiedad transitiva de las relaciones humanas, el hermano de mi colega puede ser mi colega. La cuestión es que esto, que ha existido desde siempre, se desvirtua en tiempo y espacio al existir la posibilidad de comunicarse en tiempo real con alguien que vive a 12.000 kms. De repente, el mundo se ha hecho muy pequeño. Los viajes son más baratos, las comunicaciones más fluidas...
Pero las necesidades humanas siguen estando ahí. Marslow situa en primer lugar las necesidades físicas (hambre, sueño... ), en segundo lugar las de seguridad y en tercer lugar las de valoración. La gente necesita sentirse importante. Existen muchas formas de hacer sentir importante a alguien, las obvias como la gratificación económica, las demostraciones de aprecio o la valoración de las acciones, y las negativas como el chantaje emocional. En cambio, una cosa está clara en todas estas valoraciones: sin interacción, una comunicación desaparece. Es parte fundamental de toda relación humana el que debe existir "contacto".
Y aquí entro en un aspecto curioso de las redes sociales. La sensación de seguridad. El invento de las redes sociales que hace que todo el mundo las use con asiduidad es la comodidad. En tu casa sentado, con tu musica, tus series, tu lo que sea. Estás tranquilo. No tienes que desplazarte a ningún sitio, puedes interrumpir la comunicación en cualquier momento, no estás "expuesto". La timidez es una realidad humana, como parte de ese rasgo de miedo a lo desconocido que comporta nuestra personalidad. Pero precisamente ese riesgo es lo que da forma a nuestras realidades.
Si algo he aprendido con el tiempo es que estar rodeado de gente no significa estar acompañado. De hecho a veces sucede todo lo contrario: hay cincuenta conversaciones a tu alrededor y ninguna te interesa lo más minimo, con lo cual te sientes doblemente solo. Pues con las redes sociales pasa una cosa parecida. Tienes quinientos contactos y nadie con quién tomar un café. ¿Qué demonios? Obviamente, es señal de que algo va jodidamente mal en tu vida.
El objetivo de este artículo era reflexionar sobre el aspecto neural de las redes de comunicación humana. Sobre como la estructura atomica de las mismas hace que, eliminando un elemento, los demás puedan caer en cascada. Pero finalmente he terminado reflexionando sobre el aspecto de irrealidad de nuestras sociedades, como tenemos amistades y relaciones cada vez más superficiales, basadas en nuestra idea de algo que no se comunica con la idea del otro, ni falta que le hace porque no queremos arriesgar nada. No sé. Estoy un poco espeso.
domingo, 27 de octubre de 2013
Niebla de guerra
Para cualquiera que haya jugado a un juego de estrategia de estos rollo command and conquer, warcraft 3 o similar, el concepto de niebla de guerra no merece una explicación. Para los que no, os comentaré en que consiste. En esos juegos, que no sé porque se llaman de estrategia porque son brutalmente tacticos, tu tienes un mapa donde se despliegan tus unidades y las de el o los rivales. Al principio no ves nada, y a medida que vas avanzando tus unidades se va aclarando el mapa. Pero si no tienes a nadie que cubra un area, al cabo de un rato ese area empieza a ponerse de un color gris. Eso significa que tienes una visión del elemento geografico, con sus valles, sus colinitas, sus bosques, pero no tienes ni idea de si precisamente en este momento hay doscientos hoplitas griegos avanzando por ahí para darte la del león. Sí, me estoy refiriendo al Age of Empires, malditos roedores clasicos.
¿Qué por qué os cuento esto y de qué va toda esta pelicula? Pues estoy hablando de amistades, claro. Esta semana ha sido bastante dura y he tenido un poco de todo, crisis nerviosas incluida. Y reflexionando un poco sobre con quién puedo contar y con quién no, me he dado cuenta de que en mi vida hay muchisima niebla de guerra. Tanto así, que como ahora no me muevo, practicamente todo es niebla de guerra. Hay gente a la que conocí... y ahora tengo un perfil geografico de su vida. Pero no sé lo que pasa ahí. Y ahora, ante situaciones de crisis, cada vez me importa menos. Ese gris se va volviendo perenne, y ya no es que no mande allí a mis unidades, es que pongo una muralla para que no me vengan los doscientos hoplitas y me voy a hacerme un bocata de tortilla. Porque es obvio que, si de esa zona gris no ha venido nadie en semanas o meses, tampoco va a venir ahora. O si viene, poco interesante es.
¿Qué esto es evitable? Claro. No tienes porqué tener unidades allí destacadas, puedes poner una torreta de centinelas en la zona de niebla de guerra. O una atalaya, que me gusta mucho el nombre. Había un grupo de Cádiz que se llamaba así, aunque el grupo no me gustaba tanto.
A lo que iba. Que uno puede tener ese contacto ahí, remoto, al que acudir en determinados momentos. Por ejemplo, Vicen. Gente que sabes que, si tienes un problema, descuelgas el teléfono y está ahí. A eso me refiero. Pero hay otra gente con la que no tienes esa seguridad. Esa gente, que se perdió en la niebla de guerra, poco a poco va pasando del "archivo reciente", donde guardas la documentación de hace uno o dos años y a la que puedes tener que acudir en cualquier momento, al "archivo historico". Donde si acudes es por una cuestión excepcional porque... sinceramente, no te interesa. Y ojo, el matiz importante que quiero aclarar en este artículo es que en este caso viene de la otra parte. Que puede que yo también me haya perdido en la niebla de guerra de otra gente, en ese area difusa donde uno no sabe si son amigos o... o qué.
Pero ahora mismo se me ocurren muchos nombres, muchos. Casi cualquier nombre femenino que haya aparecido citado en este blog en los ultimos años, ha desaparecido. Gente que en su momento me aportaron grandes cosas o que me formaron... ya no están. Y otros se irán perdiendo. Pero eso no es ni bueno ni malo. Al fin y al cabo, cuando te estableces tu mundo empieza a encogerte y te cabe menos gente. Quizás por eso me siento mal y añoro volver a estar en movimiento. Para acercarme a esas zonas grises y disiparlas. Para elegir yo mi soledad.
P.D: Aunque el agua siempre sea agua, no sabe igual en el desierto que en tu casa, ni hace la misma falta a cuarenta grados que a quince.
Lo que callas
El otro día me comentaba una amiga que soy una persona muy inteligente, no por lo que digo sino por lo que callo. Eso, fuera de contexto, significaría "vete callando campeón, que vaya tela, que cada vez que abres la boca sube el pan. " Pero yo me entiendo. Lo que viene a decir mi compañera es que, en un mundo en el que todos estamos deseando decir lo primero que se nos pase por la cabeza, para recibir atención, yo sé callarme. Tampoco es un gran talento. Yo pertenezco a esa generación en la que, cuando decías una tontería, la gente se reía de ti o te mandaba callar. O las dos cosas.
Como decía Galadriel en "El señor de los anillos": el mundo ha cambiado. Tanto así que ahora mismo nadie te puede mandar callar, independientemente de la estupidez que digas, porque tu tienes derecho a expresarte.
Creo que hay algunas cosas en las que no voy con los tiempos. ¿Anacronismo? Vuelvo a pensar en mi abuelo, y como él elegía que aspectos de los tiempos actuales adoptaba y cuales no. Hasta cierto punto, claro, hay cosas que te vienen impuestas. Pero si tienes la personalidad suficiente, así como la formación y cultura, el hecho de que todo el mundo se tire por un precipicio no te obliga a hacerlo. Poniendome un poco hiperbolico, creo que era a eso a lo que se refería mi compañera. A que cuando callas, decides. Hace muchos años escuché a un hombre mayor decirle a un chaval "piensa antes de hablar, porque si la palabra es plata, el silencio es oro. " Y curiosamente vuelvo al tema del aprendizaje, y como las mejores formas de aprender que yo conozco son mediante la observación, la reflexión y la acción. Que exceptuando la ultima, todas deben hacerse poniendo en "off" el botón de expresarse. Así que, volviendo al tema inicial, no creo que sea inteligente por lo que callo. Soy inteligente porque aprendo, y para aprender me callo. ¿Uds qué pensáis ?
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